Archive for Avientu, 2013

Milenta cómics… gratis: Lackadaisy, de Tracy J. Butler

26 de Avientu de 2013

Últimamente fice un descubrimientu increíble: Tracy J. Butler y la so obra Lackadaisy.

Nun me gusten los gatos. Pero l’art déco vuélveme llocu. Si dependiera de mí, podíemos vivir toos en ciudáes onde tolos edificios foren art déco, o modernistas o art nouveau. D’esa forma d’arte de cuandu paecía que la téunica diba solucionar tolos problemas. Pa mí el glamour nun ye’l recargamientu, el brillu; ye esa manera de poner formes xeométriques nos oxetos, esa manera de facer les coses con intención, seyen edificios residenciales, estaciones de tren o maquinilles d’afeitar.

Y Lackadaisy ye art déco perdayures. Pero pa enriba, Tracy J. Butler ye una dibuxante xenial. Déxame ablucáu en ca viñeta.  El dibuxu ye impresionante, pero si vamos a la composición, el sombreáu… Eses viñetes sepia, esos brillos en blanco, que paez que tas viendo una pantalla de cine antiguo… Y pa enriba, la documentación: Lackadaisy trescurre en San Luis, na época de la prohibición, y pues tar seguru de que lo que ves nes viñetes veslo por dalgo. O reflexa la vida como un espeyu (salvo polos gatos) o la propia autora avísate si se toma dalguna llicencia.

Miráime qué hotel. Esto ye art déco. Pue ún tar mirando esta viñeta, y deprendiendo, media hora.

Hotel Lackadaisy

Miráime qué coche, qué traxe.

Coche Lackadaisy

Miráime qué escalera. Qué lluz.

Casa LackadaisyY qué chigre.

Chigre LackadaisyPero nun son  namás les coses; ya se ve ehí cómo ye esta muyer dibuxando los personaxes. Si yes una moza xoven, pero que fuisti enfermera na primera guerra mundial… dempués d’haber visto lo que viste, los tos güeyos han tener permanentemente, de fondu… una… un… Nun sé, lo que seya que hai nestos güeyos.

Güeyos Lackadaisy

Lo grande ye que esti cómic ta disponible online; vas a la primera páxina, vas pasando pa la siguiente, y pues disfrutar ciento y picu páxines d’una calidá ablucante.

Nun ye un cómic fácil de lleer; tá n’inglés, y un inglés difícil. Ye un inglés coloquial, compactu, brillante, con un ritmu tremendu, y eso ya lo fai difícil. Pero lluéu hai delles referencies culturales, y nun son namás referencies americanes, que ya mos pillen lloñe; son referencies de los años venti del sieglu pasáu. Hai hasta slang. Y pa encima, la propia autora reconoz nes FAQ: “I have a thing for peculiar words”. Yo delles veces nun pillo ni la mitá. Ellos mesmos lo dicen: tienen pallabres pa dar y tomar.

Pallabres LackadaisyPor embargu, pues seguir el argumentu perfechamente, que ye de lo que se trata. Así que merez la pena disfrutar de dalgo asina. Una obra d’arte en tolos sentíos. Pa enriba, Tracy tien nel sitiu web montones d’extras, desplicando cómo dibuxa ella los cómics, les viñetes, los personaxes, les espresiones de les cares.

Disney

21 de Avientu de 2013

Pa echase a temblar.

Diz la vicepresidenta mundial de Disney Junior, Nancy Kanter:

Tenemos la oportunidad de causar una impresión en los niños que puede permanecer durante todas sus vidas, un impacto que incluso puede pasar a sus propios hijos. La responsabilidad es enorme pero al mismo tiempo es una gran oportunidad para marcar una diferencia, crear experiencias, recuerdos y conexiones que van a permanecer con ellos el resto de sus vidas.

Y se queda tan tranquila.

Con Sally en el Tránsito

17 de Avientu de 2013

El viernes pasado Killa Sally cantó en el Tránsito. Y pude verla y oírla. Y encima me pidió que la acompañara en tres canciones, y claro, dije que sí.

Yo había coincidido con Sally siempre en cursos y cosas parecidas, en las que los dos estábamos, al fin y al cabo, haciendo ejercicios. Tuve ocasión de oírla por primera vez fuera de ese contexto cuando cantó algunas canciones con los Wetbacks de Frank Navarro, también en el Tránsito, y ya me pareció muy convincente. Pero el otro día se enfrentaba ella a más de veinte canciones, o en solitario o mezclándose con gente variopinta, y aún me sorprendió muy favorablemente.

Lo cierto es que aparte de que tenga una bonita voz, aparte de que toque la guitarra o el ukelele o alguna percusión, aparte de que lleve con ella gente maravillosa (y en esto no me incluyo, pero sí incluyo a Leo, Alonso, Isabel, Carlos)… le echó todo lo que hay que echarle a un concierto en un escenario. Nos emocionó, nos hizo disfrutar, y no soy alguien que cultive mucho ese género, la canción de autor latinoamericana, así que no partía con ventaja; ganó el partido limpiamente, desde cero.

Así que estoy encantado de haber asistido, y más aún de haber formado parte de eso. Creo que lo que hizo fue muy meritorio en muchos aspectos; la admiro mucho, porque admiro a quien trabaja, admiro a quien tiene corazón, admiro a quien tiene talento. Pero más allá de eso, fue un rato verdaderamente especial.

 

Por qué me alegro del fiasco de Las Vegas

16 de Avientu de 2013

En primer lugar, por dignidad.

Se atribuye muchas veces a Groucho Marx, aunque aparentemente es falso, ese diálogo tan manido en el cual viene a preguntar a una mujer: “Señorita, ¿se acostaría conmigo por un millón de dólares?” “Sí”. “¿Y por quince dólares?” “Pero ¿por quién me toma usted?” “Lo que es usted ya ha quedado claro, ahora estamos negociando el precio.”

Si un empresario pelamangos llegase y al poner un restaurante pidiese, así, de mano:

  • Leyes que barrieran a sus competidores; por ejemplo, haciendo inviable el pedir una pizza por teléfono.
  • Cambios en las leyes sanitarias, que le permitieran mantener condiciones de insalubridad en su negocio.
  • Rebajas de impuestos prácticamente a su dictado.
  • Un compromiso escrito de que cualquier futuro cambio legislativo que él considere que afecte a su previsión de beneficios conllevará que el Estado le indemnice.

Bueno, es tan sumamente ridículo que no nos cabe duda de que de la patada en el culo lo mandarían volando a un psiquiátrico. Evidentemente, si fuera posible una bajada de pantalones como esta, un desprecio semejante a la ley, valdría más no tener Estado.

Pues eso es lo que ha pedido Adelson. ¿Por qué a sus chocheos no le respondieron directamente con una patada en el culo?

Por una sola razón: la cantidad. El volumen. Si te acuestas por quince dólares eres una puta, pero si lo haces por un millón, entonces no tanto.

Como yo no lo veo así (aparte de que respeto infinitamente más a las putas que a Adelson) me alegro en el alma de que al final Las Vegas se vaya a la China o a donde sea, mientras sea lejos. Si ya me avergüenzo de ser español, no sé si podría soportar algo como esto.

Me avergüenza ser español, sí. Me avergüenza vivir en un país en el que, cuando estábamos pensando en educar para la ciudadanía, hemos cambiado de dirección y ahora en vez de ciudadanos tenemos millones de rehenes. De personas postradas, mendigando un puesto de trabajo. Y un puesto de trabajo es (en la inmensa mayoría de los casos) una situación en la que permites, de manera más o  menos controlada, que alguien se aproveche de ti.

Recuerdo la indignación que me invadió cuando, al pasar por delante de un escaparate de Randstad, vi unos carteles en los que formaban letras con cuerpos de trabajadores. Una empresa de trabajo temporal, que pone a los obreros a hacer figuritas y acrobacias como monos de circo. Que usa los cuerpos de las personas como letras. Y a ningún creativo chupiguay y bien pagado se le pasó siquiera por la cabeza esa interpretación de lo que estaban haciendo (para los que pudiéramos no entender el mensaje, no te lo pierdas, añadían un eslógan y nos llaman “los menos avezados“). Ese es el clima. Para vender mis recursos humanos, enseño a los empresarios un cartel en el que tengo a los oficinistas haciendo el pino puente. Eso son los recursos humanos: gente doblándose y amontonándose como necesites para formar el paquete.

Randstad

Me avergüenza vivir en un país en el que, después de lo que ha venido pasando desde 2008, un banco (¡un banco!) tiene la desfachatez de hacer un anuncio como el que sigue. Lo que me produce ver a estas personas va mucho más allá de la vergüenza,  siento verdaderas ganas de llorar, y el hecho de que este banco haya salido prácticamente impune de esta campaña demuestra que la ciudadanía ha salido absolutamente derrotada.

Que estos indeseables de los casinos llegasen a colonizarnos para recoger los despojos (humanos) en que nos hemos convertido sería demasiado.

Pero además me alegro del fiasco de Las Vegas por otras muchas razones.

Tenemos reciente la crisis de 2008, tan reciente que estamos en ella. Juramos que aprenderíamos la lección, que se acabarían los cuentos de la lechera, las burbujas, los pelotazos, los atajos, los caminos rápidos y fáciles hacia el dinero.

¿Qué era Las Vegas Sands? Un pelotazo. Un pelotazo mayúsculo. Como no sabemos hacer nada, como no tenemos nada, como el campo está abandonado a su suerte, la industria en liquidación, la investigación en el punto de mira, vamos a crear… un cuarto de millón de puestos de trabajo, de golpe y a base de construcción y hostelería, aceptando la colonización de unos mafiosos. Nada de sacrificio, de ahorro, de construir sobre bases sólidas, de potenciar a nuestra gente, de estimular la solidaridad y la autonomía. De un solo salto, gracias al señorito Marshall vamos a pasar del fondo del agujero a ser los números uno de Europa. Otro milagrito español, digno de Aznar.

Otra vez.

Me alegro también del fiasco porque no tengo ninguna duda: si el problema fuera la ley contra los desmanes de los fumadores, la habrían cambiado en un pispás.

En fin, creo que se ha hecho lo correcto. No me hago ilusiones sobre las motivaciones de nuestros políticos; lo que vemos en la prensa no es más que un decorado que oculta lo que pasa de verdad. Pero aunque sea por las razones erróneas, aunque sea por las razones más rastreras e indefendibles, el caso es que darle portazo a Adelson (muy, muy a su pesar) es lo mejor que ha hecho el gobierno de España desde que accedió al poder.

Pero está bien

2 de Avientu de 2013

Frase oída en una reunión. Varias personas tratan de redactar juntas un documento. Una de ellas es la que lleva la voz cantante y va dictándole a otra. El ambiente es bueno, como siempre. Colaboración, buen humor.

El que dicta dice: “…y hasta la fecha no existe un… emmm… un…”

El escribiente sugiere: “Mecanismo.”

El que dicta: “Sí, mecanismo. Es una mierda, pero está bien.”

Es una mierda, pero está bien. Enmarcada queda.


Follow

Get every new post delivered to your Inbox.