Archive for 31 enero 2007

Furacos nos calcetos

31 31UTC enero 31UTC 2007


Ye una tonteriúca, pero ayeri vi nel Guardian que al presidente del Bancu Mundial, Wolfowitz, ficiéron-y una foto colos calcetos afuracáos, cuandu se descalzó pa entrar nuna mezquita’n Turquía.

Nun me paez que seya noticia importante, pero ocúrrenseme tres coses. Una, que toi más tranquilu dende que sé que nun soi l’únicu que lleva furacos nos calcetos, y que los aprovecha anque nun tenga tiempu pa ponese a remendalos. Dos, que nun me paez mal que daquién con tantes perres dea exemplu de reciclaxe, reutilización, aprovechamientu… porque pémeque ye el futuru, y namái falta que entamemos a facer eso mismo cola corriente y col agua, nun por aforrar perres, sinon por aforrar corriente y agua.

Y tres… home, yo delles veces aprovecho coses vieyes mentantu duren (los zapatos que llevo agora mesmo tan reparáos, yeren pa tirar, y arreglélos anque me saliera más caro que comprar otros), pero la verdá ye que si ando de viaxe por un país musulmán onde toi seguru de que voi entrar nuna mezquita, ehí sí que de xuru que diba llevar calcetos nuevos. Eso dígotelo yo.

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4’40"

30 30UTC enero 30UTC 2007

Next Sunday I’m thinking about dragging myself at a race from Candás to Luanco. It’s not such a difficult itinerary (less than 7 km), but I’m not running too often lately. That’s another way of saying that I look like a trout. Maybe you won’t notice at first sight, but some of my body parts are designed to distract your horrified look from any eventual overweight (and even excuse it). But I can see things that you can’t (you lucky)…

Well, seriously: just exaggerating (except for the dragging part).

I only have one or two training sessions before the race (which, by the way, can offer a pretty good idea of what’s bound to happen) to pathetically try to avoid a complete failure. So today I tried. I run 6 km in about 27’42”, which gives a mean of about 4’40” per km. My fastest km took 4’23”. I did this in a perfectly flat track (which I won’t face next Sunday), and to achieve that I had to border on a heart attack (twice) and ostensibly try to move my legs when they started to think for themselves that no more steps were necessary. But hey, this is a very, very good time for me, even when it would make any serious practitioner to roar with laughter.

But, you know what? I’m definitely not a serious practitioner. And if anyone of them laughs at me during the race, I’ll kill him by a brutal kick in his stomach, and then I’ll repeatedly jump over his corpse, and then I’ll run waaaaay faster than him. Who’s laughing now, you… eeeh… corpse?

One of my friends, who will probably participate as well, is able to run below 3’50” per km. To achieve that, I would probably have to lose 25% of my body weight, and run mercilessly for several months as if a herd of wolves was trying to chew my buttocks, and even then I would only be able to see his back as a small point on the horizon. So it could (just could) be easier to kick him and jump over his corpse.

Neither losing half or myself and escaping from imaginary beasts, nor being so unfriendly and impolite, are appealing options. So I will probably let myself go up and down the road, fighting the (likely) cold and rain, trying to be under 5’30” per km and to arrive when the locker room is still open and the finishing line has not been lifted yet, for absolutely no prize whatsoever.

But I’m too old to be self-conscious anyway.

And we’re planning to have lunch together after the race.

And, suddenly, everything starts to make sense.

La estrelluca

29 29UTC enero 29UTC 2007

L’otru día un amigu díxome que’l mi blog paecía-y, digamos, mui “revolucionariu”, como mui nacionalista. Abultóme mui, mui raro (nada más lloñe del mi envís), y pregunté-y por qué.

Yera por dos razones. Una, por tar escritu n’asturiano (en parte). Otra, pol aspeutu. Concretamente, la estrelluca esa de cinco puntes de la izquierda paecía-y un símbolu nacionalista, una cosa d’estes roxes, como la que llevaba el Che nel gorru.

Cinca la primera razón, nun pueo facer ná. Nun ye culpa mía que haiga quien rellacione una llingua col nacionalismu. Sólo digo que nun uso l’asturiano por nacionalismu. Va muncho tiempu, enantes de entamar el blog, punxe la mi páxina web n’asturiano (y n’otres llingües), y ya por adelantáo (porque ya sé que muncha xente tracamundia los términos), despliqué ellí por qué nun hai que facer nenguna llectura política de eso. Sí ye interesante entrugase por qué hai esa identificación ente l’asturianu y la política. ¿Quién tien la culpa?

Cinca la segunda razón, el aspeutu del blog nun lu fice yo (salvo lo de les banderuques y delles otres coses), ye una plantilla que fizo un estranxeru. Nun pensara yo que esta plantilla fora empobinar a naide a pensar en ideoloxía dala; yo escoyíla namás pola pinta, polos colores que tien, que de entre toles plantilles que vi el día que lu entamé, gustábenme, y paecíense un pocoñín a los de la mi páxina web. Pero pa evitar malos entendíos, de momentu quité la estrelluca esa, pa que nun haiga dulda nenguna. Por si acasu.

El periquito

26 26UTC enero 26UTC 2007

Ayer se me olvidó anotar algo memorable.

Resulta que en Florida hay un periquito que sabe hacer una serie de gracias.

¿Parece irrelevante? ¿Parece una absoluta estupidez?

No debe de serlo. Salió en el telediario de la noche, el miércoles, en La Primera.

¿Cómo se enteraron de tamaño prodigio? Lo ignoro.

Suplique pour être enterré à la Plage de Sète

26 26UTC enero 26UTC 2007

El otro día me encontré con una canción de George Brassens que me encantó; letra y música (salvo por la costumbre de Brassens de hacer canciones un tanto monótonas al oído, como esta, basada en un buen hallazgo… que se repite doce o trece veces). me gusta mucho el aire manouche que tiene, y no descarto intentar hacer una versión. Es la Súplica para que me entierren en la playa de Sète.

Llevo tiempo sin escribir en francés, pero me apetecía traducir la letra al español y no deja de ser también un ejercicio. Así que aquí va, una traducción libre y, seguramente, llena de errores. Escrita así, en prosa y en español, suena como una letanía; pero lo que hay que escuchar es la canción original, llena de humor, de swing y de guiños.

La muerte, que nunca me ha perdonado el haber sembrado flores en los agujeros de su nariz, me persigue con un celo estúpido. Por tanto, cercado por los entierros, he creído conveniente poner al día mi testamento, pagarme un codicilo.

Moja, en la tinta azul del Golfo de León, moja, moja tu pluma, oh, mi viejo escribano, y con tu mejor letra anota lo que debería ser de mi cuerpo, cuando mi alma y él no estén de acuerdo más que en una cosa: la ruptura.

Cuando mi alma haya emprendido el vuelo al horizonte, hacia las de Gavroche y Mimi Pinson, de los titis y las grisettes, que mi cuerpo sea llevado a su suelo natal en un coche-cama del Paris-Mediterráneo, con fin de trayecto en Sète.

Mi panteón familiar, ¡qué desgracia!, no es precisamente nuevo. Hablando en términos vulgares, está lleno como un huevo. Y, en este sitio del que nadie sale, corro el peligro de que se me haga tarde, y no puedo decir a esa buena gente “¡Apretaos un poquito!, dejad algo de sitio a los jóvenes”.

Justo al borde del mar, a dos pasos del oleaje azul, cavad, si es posible, un hoyito mullido. Un buen nichito, al lado de mis amigos de infancia, los delfines, a lo largo de este arenal donde la arena es tan fina, en la playa de la cornisa.

Es una playa en la que, incluso en sus momentos de furia, Neptuno no se toma nunca demasiado en serio. Donde, cuando un barco naufraga, el capitán grita: “¡soy el jefe a bordo! ¡Sálvese quien pueda! ¡El vino y el anís primero! ¡Cada cual su botella y su valor!”

Y es allí donde, con quince años cumplidos, a la edad en la que divertirse solo ya no basta, conocí el primer amorío. Al lado de una sirena, una mujer-pez, recibí del amor la primera lección, tragué la primera espina.

Con todos los respetos hacia Paul Valéry, yo, el humilde trovador, lo superaré, el buen maestro me lo perdone. Y que al menos, si sus versos valen más que los míos, sea mi cementerio más marino que el suyo, y no disguste a los lugareños.

Esta tumba en sandwich, entre el cielo y el agua, no dará una sombra triste al cuadro, sino un encanto indefinible. Las bañistas la usarán de biombo para cambiarse de ropa interior, y los niñitos dirán: “¡Chachi! ¡Un castillo de arena!”

¿Es mucho pedir? En mi parcelita, plantad, os lo ruego, algún tipo de pino, preferiblemente un pino parasol, que sabra proteger contra la insolación a los buenos amigos que vengan a mi concesión a hacer afectuosas reverencias.

Tanto llegados de España, como de Italia, todos cargados de perfumes, de músicas hermosas, el mistral y la tramontana verterán sobre mi último sueño ecos de villanela un día, de fandango otro, de tarantela, de sardana.

Y cuando, tomando mi montículo como almohada, una ninfa venga a dormir tranquilamente con menos ropa que ninguna, pido perdón por adelantado a Jesús si la sombra de mi cruz se le echa un poco encima, para un pequeño placer póstumo.

¡Pobres reyes, faraones! ¡Pobre Napoleón!
¡Pobres grandes difuntos que yacen en el Panteón!
¡Pobres cenizas de gente importante!
Envidiaréis un poquito al eterno veraneante,
que en sueños pasea en su patín sobre la ola,
que pasa su muerte de vacaciones.

La letra original está en muchos sitios, por ejemplo en el sitio de Mascarenha, donde además hay un hermoso vídeo con el maestro cantando la canción. En http://perso.orange.fr/lymoc/ hay un montón de partituras, incluida esta. Para francoleyentes, en Analyse Brassens se hace un análisis a fondo de sus letras, las referencias que contienen, posibles significados, etc. Y en la página de Brassens en español hay traducciones bastante más decentes que la mía.

Amenazas (IV)

25 25UTC enero 25UTC 2007

Lo peor que se puede hacer con un terrorista es cargarlo de razón.

Se dice que en su momento el GAL respondió a una situación crítica, con los terroristas refugiados impunemente en Francia. Y que con la actuación del GAL la postura de Francia cambió. Hay quien piensa, pues, que al menos algún efecto positivo sí tuvo. Pero lo cierto es que desde la última acción de los GAL ha pasado la friolera de 20 años, y estamos más o menos en el mismo sitio. Hoy, en España, sólo se habla de ETA y del Real Madrid. (No merece la pena hablar de la Seguridad Social, o de la vivienda, o del agua, o de la educación).

¿Para qué hubieran podido servir estos 20 años de cara a acabar con ETA si no hubiera habido GAL? ¿Cuántas cosas se pueden negociar con los franceses en 20 años, cuántas reuniones pueden celebrarse, cuántas horas de estrategia? ¿En qué situación estaría hoy ETA si hubieran pasado esos 20 años y nadie pudiera esgrimir ante la policía española la menor sombra de sospecha? ¿Estaría ETA más fuerte, o totalmente olvidada?

El “amigo” De Juana es un asesino repugnante. En un plano personal, no me quita el sueño ninguna de las desgracias que puedan sobrevenirle. Pero no estoy pensando en él; estoy pensando en nosotros. Y en acabar con el terrorismo.

Me repugna la idea de que alguien (de su calaña) pueda salir de la cárcel por autolesionarse. Y me repugna la idea de que ETA tenga un mártir que poner en sus pancartas. No veo que haya ninguna buena solución. Hemos llegado a un callejón sin salida. En el que nos hemos metido solitos. Nunca debimos darle la oportunidad de ponernos en este dilema.

El problema, a mi humilde parecer (y puedo estar equivocado), es que por lo que sé, De Juana, por mucho que nos repugne y nos reviente, debería estar en la calle desde que cumplió su condena. Se lo juzgó, se lo condenó y se le aplicó la ley. Y cumplió su condena de acuerdo a esa ley.

Lo que se hizo fue condenarlo otra vez por un delito nuevo, de amenazas, que yo -a pesar de haber leído los artículos que escribió- no he podido ver por ninguna parte. La condena, además, no es firme, y su delito roza peligrosamente las fronteras del delito de opinión. Y todos vimos día a día, en los periódicos, cómo “nos poníamos a pensar” cómo evitar que saliera. Da la impresión de que si no hubiera escrito esos artículos se lo habría condenado por cualquier otra causa (¿excusa?).

Y tristemente, es posible que en sus quejas de ahora tenga razón.

Y lo peor que se puede hacer con un asesino es cargarlo de razón.

Y esto es lo que nos pasa cuando pensamos con las vísceras.

P.D.[EDITO]: No he hablado sobre por qué me repugnan las injusticias o el GAL per se, simplemente por razones de espacio y de elección de tema.

La dictadura de los enllacios

25 25UTC enero 25UTC 2007

Veo nel blog Escolar.net un enllaciu a les instrucciones que dan na Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes sobre cómo se puen, o no se puen, poner enllacios a les sos páxines. Y entovía toi plasmáu.

Pretenden decime, con llinguaxe xurídicu, supongo que pa asustar, que nun pueo facer un “entorno o barra de navegación” sobre los sos conteníos, qué testu tengo que poner nel enllaciu, y non sólo eso; tamién qué tipu lletra, tamañu y color tengo que poner. O cuántos píxeles tien que haber ente’l iconu (si pongo un enllaciu gráficu) y lo d’alrodiu. O sea, dícenme cómo tengo que maquetar yo la mi páxina.

Nun me cabe na tiesta lo que lleo.

Ye como si yo tengo un restaurante y digo: “Señores, tan ustedes obligaos por esti documentu, porque lo digo yo, a decir siempres la dirección del mi restaurante de la siguiente manera: to en mayúscules, en color roxu, y sorrayáo. Si non, nun puen decir ónde ta’l mi restaurante.” Pues mira, pazguatu: si el to restaurante ta na cai del pez, númberu 3, lo último que me faltaba ver ye que tú, pola to santa voluntá, pueas dicime a mí cómo tengo que pronunciar eses pallabres o escribiles.

Nun sé qué drechu tan faciendo por salvaguardar esactamente. Supongo que nun quieren que naide se aproveche de la so imaxe o de los sos conteníos. Pero asoleyar (sí, asoleyar) coses y lluéu pretender que nun tan a la vista’l públicu, y que la xente nun puea falar d’elles como-yos pete, ye una actitú perdifícil de entender. Pa mí que esta xente nun tien ni idega de lo que ye Internet y la filosofía na que se sofita, y tampoco tienen claro ónde acaba la so casa y entama la de los demás.

Y equí toi en mi casa, y digo más: nun sé si l’enllaz que punxe enriba cumple les sos regles o non, pero cenciellamente en Blogger nun hai manera de camudar el color de los enllacios pa un solu enllaciu. Y anque la hubiera, nun diba facelo.

Señores, si quieren protexer el so drechu sobre la so imaxen, la marca, la propiedá intelectual… eso ya ta protexío por otres leyes. Pero si quiero poner un enllaciu a la so páxina, o facer una “barra de navegación” pa los sos conteníos… ye información que soi mui llibre de dar. Esi documentu de condiciones paezme nulu de plenu drechu, pero sobre todo paezme una grosería y una fatiada. Ya inconstitucional, ya puestos.

Espero que nun cunda l’exemplu.

Presunción d’inocencia

22 22UTC enero 22UTC 2007

Qué manía la mía de pensar. Cuandu vi que deteníen al alcalde de Alhaurín el Grande (quier dicise, grande Alhaurín, non l’alcalde) na televisión y toa la xente que taba ellí delantre, mui, mui gafa, al borde la llocura, gritando, púnxeme (otra vez, sí…) a pensar. Pensaba yo si toa esta xente que gritaba la so inocencia tien información que los emburrie a ponese ellí a poner la mano nel fuéu. ¿Conoceránlu? ¿Sabrán qué papeles hebía o nun hebía nel ayuntamientu? Si agora mesmo me dixeran a mí que’l alcalde d’Uviéu, o de Mieres, o sin dir tan allá, que’l presidente de la mi comunidá de vecinos estafó a daquién… ¿atreveríame yo a decir que non, que nun pué ser? Nun se pué negar que esti yera un alcalde mui, mui cercanu, si tanta xente sabe de buena tinta que ye honráu. Debía de dexalos mirar penriba’l so costín mentantu trabayaba.

Pero hai una cosa mui positiva: la presunción d’inocencia. Facía munchu tiempu que, por motivos partidistas, la xente nun daba por fecho que daquién yera inocente hasta que se demostrara lo contrario. Y ye una norma básica del nuestru ordenamientu xurídicu. Asina que, por esi llau, toi percontentu.

Yo, de principiu, fice’l esfuerciu de facer como ellos y dar tamién al alcalde por inocente, que ye lo correcto.

Pero entós oyílu falar a elli.

Esi mismu día dixo: “¡Nun van a por mí, van a pol PP!”. Y entós cayí de la burra. ¿Pue ser que lo que punxo ellí a toa esa xente nun fuera la presunción d’inocencia, sinon el partíu del que yera l’acusáu?

“Nun van a por mí, van a pol PP”. Pues compañeru, a quien llevaba deteníu la policía nun yera al PP, yera a ti. Y nos escritos de acusación toi seguru de que nun acusa naide al PP, sinon a un tal Juan Martín Serón, que vienes a ser tú. Y nun sé si sabes que nesti país, polo poco qué sé de drechu, les organizaciones nun tienen responsabilidaes penales (cola esceición de la “izquierda abertzale”, colos problemas xurídicos que ello ta creando), sinon namás les presones. Y que pa acusar a una presona, y dempués pa condenala, podrá facese por erru, pero un erru que nun ye tan fácil de cometer: hai que presentar prebes de cargu.

Y dempués oyílu decir que “esta es la república bananera que Zapatero quiere instaurar, las personas honradas en la cárcel y ETA en la calle”. Y dempués, en plan arenga, que “se puede ir contra un alcalde, se puede ir contra un concejal, se puede ir contra un partido, pero contra un pueblo no se puede ir” Y según los periódicos (esto nun lo vi yo) dixo que “España necesita una revolución”. Polo visto, el probe cree que ye Zapatero el que lu acusa de prevaricación y cohecho (en los ratos que-y dexa llibres la conspiración pa vende-yos España por parceles a los sos amigos terroristas y preparar la República -bananera-).

Esti señor tenía la mi presunción d’inocencia. Pero agora ya non. Agora pémeque ye, probablemente, culpable, y no polo que diz la xueza nin polo que dicen los periódicos, sinon polo que dixo él. Lo primero, porque si eses babayáes que diz son tola so defensa, güelme mal la cosa. Y lo segundo, porque acabo de ver a un alcalde usando del so cargu y del so pueblu de manera indigna, emburriándolu contra les instituciones democrátiques que-y dan de comer y-y garanticen una defensa y un procesu xustu, insultando al Presidente del Gobiernu, y pisando los principios a los que xuró lealtá col so cargu.

Ya ye culpable de munches más coses, y muncho más graves, que eses de les que lu acusen, y cometióles delantre les mis narices. Un suxetu d’esta catadura moral nun pue ser alcalde de sitiu dalu.

Le Monde

22 22UTC enero 22UTC 2007

Hace un tiempo me indigné con TVE por introducir anuncios en medio de un telediario que apenas se distinguían de las noticias reales. Ahora me he enterado por Escolar.net de que nada menos que ¡Le Monde! ha hecho lo mismo. En el mismo ejemplar, por cierto, en el que acusa de dopaje a Oscar Pereiro, según este de manera errónea. Por una parte no doy un duro por la inocencia de ningún deportista de élite; por otra parte, quiero pensar que Le Monde rectificará si la noticia era falsa; pero en cualquier caso da pena comprobar, una vez más, que ya no se puede uno fiar de nadie.

Eurotocino

19 19UTC enero 19UTC 2007

Hace unos cuantos años, el festival de Eurovisión ¿de la Canción? pasó por horas muy bajas en este nuestro país. Nadie le hacía ni puñetero caso. Los cantantes españoles que iban eran totalmente desconocidos, incluso quedando segundos o terceros.

Yo estaba feliz. Odio Eurovisión.

Lamentablemente, con la explosión de Operación Triunfo resucitaron a este cadáver, que yo tenía la esperanza de que se pudriera definitivamente. Sigue pudriéndose, pero desenterrado. Con las molestias que ello conlleva.

La Televisión Pública de España busca al artista que nos represente, y a raíz de ello, en la columna de Javier Pérez de Albéniz he tenido noticia de las normas de presentación de canciones para los compositores. En particular, la lista de requisitos de las canciones me ha dejado desolado. No creí que hubiera gente con la desvergüenza suficiente para poner por escrito, y en público:

La letra de la canción será en alguna de las lenguas oficiales de España aunque podrá contener palabras o partes de texto en inglés.

Se invita a los autores a que a la hora de hacer nuevas canciones piensen en la realidad actual del Festival de Eurovisión. Por eso, se valorará que:

– El tempo de la canción sea medio o rápido (ya que ninguna balada ha conseguido ganar el Festival en los últimos años).

– La canción contenga estribillo, partes de texto o palabras repetidas en inglés (ya que las canciones que están ganando el Festival son cantadas en inglés).

– En la canción aparezcan palabras españolas, universales para cualquier idioma; así como onomatopeyas, estribillos con sílabas que no signifiquen nada pero sean fáciles de recordar. (en Europa no entienden el español y en España no se puede votar nuestra canción).

Eso es lo que yo llamo confundir el tocino con la música.

Aparte del insulto que representa llamar música a esto, y yendo incluso al terreno de lo ¿práctico?, en los últimos años el representante español ha cumplido esas normas tan inteligentes (aunque quizás no todas juntas) con resultados bastante discutibles. No sé que es peor, si el tocino, o la empecinada persistencia en el tocino.

Tocino es lo que hay que tener dentro del colodrillo para soltar que en Europa no entienden el español, y en España no se puede votar nuestro tocino, ergo el tocino hay que hacerlo en inglés. En España nunca se ha entendido el tocino inglés, pero bien que nos lo tragamos. Y ¿no será que últimamente gana el tocino inglés, simplemente, porque todo Dios berrea en inglés, y estadísticamente es casi imposible que triunfe otro tocino? Menuda metedura de pata la de ABBA, que cantaron su tocino (bueno, lo de ABBA era casi música) en perfecto inglés, cuando en aquel momento ganaban con frecuencia tocinillos en francés (las tres precedentes consecutivas)… y van y ganan.

Hay algunos sucesos difíciles de soportar, porque prácticamente hacen a uno pensar en irse de España una temporada para evitar una sobredosis de patrioterismo (cualquier cosa en exceso es mala). Cualquier victoria del Real Madrid de fútbol, cualquier partido que vaya a jugar (no digamos ya ganar) la selección de fútbol de la Federación Española… y no quiero ni pensar en una posible victoria en Eurovisión. Tanto tocino nos destrozaría las arterias.