Archive for 28 marzo 2007

¿España va perbién?

28 28UTC marzo 28UTC 2007

L’otru día nun pude ver cuasi ná del programa de dispára-y la to entruga a Zapatero. Pero saqué delles conclusiones.

Los políticos enróllanse siempres. Pero la xente tamién.

Seique el rollu, la cosa foi muuuuuncho meyor que tola esllaba de programas y de declaraciones polítiques que nos lleven metiendo pol focicu los gatos monteses que tenemos por políticos y los chivatos de colexu que tenemos por periodistas. Nun ye que haiga que rompese muncho la tiesta pa iguar un programa como esi, pero… tuvimos que copialu de la televisión francesa. Non, si ya lo decía yo

Ye pertriste que la xente llano tenga que facer el trabayu de los políticos. El programa foi tranquilu, educáu, cuasi aburríu. Naide nun insultó, nin berró. Pero ¿foi menos importante como “oposición” que’l teatru que fai el PP nel Congresu ya’l Senáu? NON. Foi muncho más importante, meyor lleváo, punxo al presidente a falar de coses más importantes (y en más apuros) que lo que lleva faciendo la nuesa bendita oposición en toa esta llexislatura de despreciu a la democracia y la ciudadanía. De De Juana falóse lo xusto, polo visto, y falóse de vivienda, de sociedá. Eso que son incapaces de facer los babayos del 11-M y les conspiraciones que lluéu non foron. Que too fora educáo y tranquilo nun quixo dicir que nun viéramos cuándu ZP mos taba vendiendo la moto o nun dicía ná. Hai quien camienta que berrar como un gochu ye’l so trabayu. Sí; ye’l trabayu d’un gochu.

Otra cosa que la xente (los espectaores, nesti casu) enseñó a los así nomáos periodistas ye que la mierda que faen sigue siendo mierda anque la defiendan. Dicho d’otra mena: cuandu se diz que ellos dan-y a la xente lo que quier, y entós faen programas de mierda, ye mentira. Tragaríen les sos pallabres si tuvieren un pocoñín de decencia; l’otru día vio esi programa una millonada de presones. Poro, la xente tenía ganes de oyir daqué interesante. Pero esa decencia nun la tienen, así que nun van reconocelo.

Otra conclusión sácola de los periódicos de güey y ayeri. Saquen dalgún titular “seriu” (que si ASB ye Batasuna, que si nun piensa que a Aznar haiga que xulgalu polo de Irak), pero lo que más tiempu-yos lleva ye lo que val un café. Zapatero dixo que 80 céntimos, y el personal se descoyona.

Podíen descoyonase menos si supieren que hai vida lloñe de Madrid, pero menos entovía si supieren que nes cafeteríes de los parlamentos, por exemplu, ye fácil que un café valga 80 céntimos o menos. Resulta que los periodistas rínse de Zapatero porque nun acierta lo que-yos cuesta un café a ellos, nel so chigre.

Yo nun sé lo que val un café, porque nun tomo café, cenciellamente. Y dame lo mesmo si Zapatero lo sabe o non. Si lo supiera, de xuru que decíen que cómo un presidente del Gobiernu, con tolo que tien que facer, anda metíu peles cafeteríes: “¿Vístelu, ho? Les cifres del déficit públicu nun les sabía, pero el preciu’l cafetucu sí lu sabía, el mui cabrón”.

Otra cosa que me vien al maxín: nun pescancio por qué ye tan importante el café nesti país nuesu. Si esi señor preguntara polo que val un llitru lleche, tovía. Pero non; a él lo que-y paez significativo ye’l café. Pues mira, paisanu: quédate en casa y failu tú, que por 50 céntimos nun tomes un café, tomes un llitru. Que póneste a predicar sobre lo lloñe que ta’l presidente de la realidá, pero de xuru que cuando saliste de la tele hebía perehí inmigrantes faciendo por vender caxigalines, pa los que lo difícil nun ye desayunar nun chigre y llegar a fin de mes, sinon llegar al fin del día ensin pasar fame. Vete a dar lleiciones a to padre.

Pero a lo que iba: resulta que lo más importante que dixo Zapatero, el so mayor erru de tola nueche, foi el preciu del café. De lo que podemos sacar dos coses.

Una, que España va perbién, como la seda, si de dos hores de falar de tóo sentamos a un periodista (de esos que nun nos lleguen pa verificar les fontes de les noticies o lleer dos vegáes lo que escriben) a recoyer el preciu de los cafés en toa España a ver si Zapatero acertó o non.

Si no ye eso, la otra posibilidá ye que la prensa en España sea una mierda tovía peor que la clase política, y que enxamás va deprender ná de los ciudadanos.

Hala, vamos dexalo en que España va como la seda, anda.

Anuncios

Imbécil

28 28UTC marzo 28UTC 2007

(Del lat. imbecillis).
1. adj. Alelado, escaso de razón. U. t. c. s.
2. adj. p. us. Flaco, débil.

Los diputados españoles debaten hoy sobre qué va a significar a partir de ahora la palabra “gallego”.

Un diputado del BNG, Francisco Rodríguez, dice que en el diccionario de la RAE se recogen para gallego las acepciones tonto (en El Salvador) y tartamudo (en Costa Rica). Y eso le molesta, y dice una serie de cosas al respecto. Entre otras, compara la definición de gallego con las de catalán y vasco. Dice que a estas alturas no es de recibo que se puedan avalar planteamientos vejatorios y xenófobos en nombre de un criterio de rigor científico más que discutible. Dice que trasladar a gentilicios definiciones caracterológicas de deficiencias humanas no puede ser avalado por ningún diccionario, mucho más si es pagado con fondos públicos. Dice que este uso de la palabra gallego es escaso e insignificante para el aprendizaje del español estándar.

Con el debido respeto. Me parece una proposición imbécil. Es decir, escasa de razón.

Me pregunto quién es Francisco Rodríguez para juzgar la relevancia del uso de un término en El Salvador o en Costa Rica, cuando el diccionario de la RAE lo preparan expertos en tal labor, y es más, es muy probable que esas acepciones sean aportaciones de académicos de El Salvador o Costa Rica. Se permite considerar discutible el rigor científico de su criterio, cuando lo más científico que hace él es comparar esas acepciones con las de catalán y vasco. Huelga decir que las acepciones de otras dos palabras, científicamente, tienen tanta relación con la acepción de una tercera como la masa atómica del hafnio.

Su enfoque del problema es de una debilidad argumental aplastante, si se me permite el oxímoron. Habla del “aprendizaje del español estándar”. No sé qué es exactamente el español estándar, pero en cualquier caso, se olvida de un detalle: de hecho, las dos acepciones que le molestan no son “estándar”, y así lo recoge perfectamente el diccionario; nadie va a interpretar que esos usos de gallego son “estándar”. De lo que hay que colegir que simplemente quiere que ese conocimiento (particular, peculiar, diferente) desaparezca, porque le molesta. A un usuario no costarricense del diccionario no se le ocurrirá decir “Juan es gallego” para decir que es tartamudo, porque sabe que no se le va a entender. Pero si lee un texto de un autor costarricense, y se da cuenta de que hay algo que no concuerda, podrá recurrir al diccionario y entender lo que ocurre. De hacer caso a Francisco Rodríguez, el único beneficio para la ciudadanía será saber menos de Costa Rica.

Cabe preguntarse, también, por qué considera que la tartamudez es vejatoria, o si no cree que es más vejatorio su calificativo de “deficiente” para con los tartamudos.

No sólo eso. Vayamos a otra cuestión: para qué le pagamos a este señor su sueldo de diputado. Es un debate típico el de si la sociedad se puede cambiar mediante las leyes; hay quien piensa que no, y de hecho yo pienso (es más, he constatado) que sí. No siempre, ni en toda circunstancia, ni en cualquier grado; pero soy favorable a leyes que tratan de cambiar la sociedad, si se hacen con un mínimo de juicio y viabilidad, siquiera parcial. Pero es que en este caso me pregunto quién narices es el Congreso para decidir sobre un hecho científico (lingüístico). Me pregunto si un día de estos veremos al Congreso legislando, por iniciativa de un diputado gallego (dicho sea en un sentido estrictamente salvadoreño), sobre la densidad del aire, a fin de disminuirla mediante una proposición no de ley y reducir así el consumo de combustible.

Pero la cosa es aún peor. Porque aun cuando fuera posible (no lo sé) que el congreso decidiera sobre la verdad científica y los académicos tuvieran que cambiar los libros (no en lo referido a interpretaciones o enfoques o criterios morales, sino en lo referido a datos experimentalmente verificables), no se me alcanza qué efecto puede tener una decisión del Congreso español sobre los académicos salvadoreños o sobre el uso de la lengua en aquel país. Que es lo único que refleja el diccionario en este caso. Como el hecho de que polaco tiene en Costa Rica y Cuba un significado adicional que no tiene aquí.

Por todo ello, no me queda otra conclusión posible. Francisco Rodríguez sostiene sobre este asunto argumentos profundamente imbéciles.

Qué pena que no emigre al Salvador.

La cultura

27 27UTC marzo 27UTC 2007

Ayer al ver en El Mundo el recuadrito que aparece al lado, he tenido que preguntarme qué narices es la cultura. El domingo por la noche, mientras cenaba solo (porque a veces incluso yo tengo que cenar solo) y buscando algo que ver en la televisión me encontré con:

  • Una película sobre una adolescente de San Francisco que se entera de que es una princesa.
  • Un documental sobre María Luisa Ponte.
  • Un programa que sólo vi durante tres segundos pero deduzco que es igual que estos programas vespertinos en los que gente humilde se somete a sesiones catárticas confesando sus miserias, pero en este caso no basta y directamente los someten a cirugía estética.
  • Una película bastante vieja, típica de cadenas locales.
  • Un escenario en el que se exponían, por turno, chicas en bañador mientras sonaba una versión extended-requete-extended-actually-endless-re-mix de Sex Bomb.

Las otras cadenas no se sintonizaban bien.

Según El Mundo, esta última opción entraría en lo que podemos llamar la oferta cultural de la televisión. Era un programa cultural: la gala de Miss España.

Me tengo por un tipo de miras bastante amplias, pero algo me chirría al llamar a eso “un programa cultural”. Veamos… ¿qué es la cultura? Creo que el programa sobre María Luisa Ponte puede considerarse cultural, sin duda (un buen programa, además). La película vieja quizás también. La película de la princesita… ¿es cultura? ¿Llega a la categoría de cine? ¿Es cultura Miss España? Y… horror… ¿es cultura un programa de telerrealidad (curiosamente, se llama realities a los programas menos reales que existen) sobre cirugía estética?

Yendo al diccionario:

cultura.

1. f. cultivo.

2. f. Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico.

3. f. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.

Respecto a la primera acepción, cultivar es, entre otras cosas:

2. tr. Poner los medios necesarios para mantener y estrechar el conocimiento, el trato o la amistad.

3. tr. Desarrollar, ejercitar el talento, el ingenio, la memoria, etc.

4. tr. Ejercitarse en las artes, las ciencias, las lenguas, etc.

Pero claro, respecto a la tercera, al hablar de modos de vida y costumbres… ¿hay que admitir como cultura un programa de María Teresa Campos? Venga ya.

El problema es verdaderamente complejo, y no menos relevante. Admite un planteamiento dual: ¿qué NO es cultura? Eso de los modos de vida y costumbres da carta blanca a cualquiera para llamar cultura a cualquier cosa. Si acostumbra a hurgarse la nariz, hurgarse la nariz es cultura.

Sospecho que puestos a dar vueltas matemáticas a esta pregunta, podríamos remontarnos hasta llegar a los fundamentos morales que nos permiten distinguir el bien y el mal. Y claro, no quedará otro remedio que admitir a los señores de Tele 5 que la gala de Miss España es una manifestación cultural. Al fin y al cabo, esa es su concepción del mundo, esa es su moral y ese es su concepto del bien y del mal.

A veces vale más cenar solo. Quiero decir, sin tele. Despues de apagarla, me fui a cultivarme un poco.

¿Lehendakari delincuente?

27 27UTC marzo 27UTC 2007

Una ley que ilegaliza partidos políticos está llamada, evidentemente, a crear dificultades, por cuanto regula una cuestión verdaderamente compleja. Un ejemplo lo tenemos estos días con el presidente autonómico vasco visitando los juzgados una vez y otra.

Los jueces y los expertos en derecho sabrán lo que se hacen, pero como ciudadano no puedo menos que preguntarme qué pasa aquí. ¿Ha cometido el presidente un delito? Dejemos a un lado lo que me parece bien o mal, tanto en un sentido como en otro. Voy a intentar razonar conmigo mismo.

Batasuna fue declarada un partido político ilegal basándose en la llamada Ley de Partidos. El efecto que esa ilegalización tiene no es que ninguno de sus miembros vaya a la cárcel, ni vea suspendido ninguno de sus derechos individuales; lo que conlleva es la disolución del partido (felizmente, no se disuelve a ninguna persona concreta). Es decir, el partido no puede presentar candidaturas a las elecciones ni continuar su actividad. Vale.

Por otra parte, el presidente autonómico vasco puede, tanto en el ejercicio de sus funciones como fuera de dicho ejercicio, comunicarse con cualquier persona. No creo que haya mucho que discutir en esto. Es más, en el ejercicio de sus funciones goza incluso de ciertas formas de inmunidad.

Uniendo las dos cosas, resulta que el presidente se reúne con un líder de una organización disuelta. Y lo que no entiendo es con qué base se está procesando al presidente. No entiendo cuál es su delito.

“Pero Otegi es el líder de Batasuna, que fue declarada ilegal”. Por una parte, Batasuna se disolvió por orden judicial, y disuelto está. Por otra parte, Otegi no es “el líder de Batasuna”; Otegi es Otegi. Como persona individual, sigue teniendo íntegro su derecho a hablar con quien quiera, nos guste mucho o poco. No está cumpliendo condena por nada. La Ley de Partidos no impone restricción alguna sobre el ciudadano Otegi. Eso sí, si intenta presentarse por Batasuna a una alcaldía no podrá hacerlo. Pero si consiguiera afiliarse al PP y figurar como candidato por este partido, sí podría (legalmente, digo). Aunque Otegi individualmente no diga nada contra el terrorismo de ETA ni a favor. No sé si me equivoco…

“Pero esa conversación forma parte de la actividad de Batasuna, así que es una conducta delictiva”. Aquí entramos en las dificultades que mencioné al principio. ¿Cómo se detecta si un acto determinado forma parte de la actividad de un partido que no existe? No se puede establecer constancia documental alguna. Podemos basarnos en el sambenito que le hayamos colgado a Otegi, pero insisto: Otegi no está preso ni tiene prohibido hablar con quien quiera. Si el presidente autonómico lo recibe, mejor para él.

Puesto que un presidente autonómico es libre de reunirse con un representante sindical, un vendedor callejero, un afectado por negligencia hospitalaria, un representante de los indígenas del Amazonas o con el propio Aníbal Lecter en su celda en el momento en que se zampa un brazo de un guardia, si dicho presidente cree que tiene un trabajo que hacer con estas personas, no veo por qué no puede reunirse con el líder de un partido político disuelto. Incluso en el supuesto de que Otegi estuviese continuando la actividad de Batasuna, cosa que no sé muy bien cómo puede demostrarse (que se le hinche una vena de la frente a Mayor Oreja no sirve como demostración de nada, lo siento), en todo caso sería a Otegi a quien habría que pedir cuentas.

Vamos a estirar más la goma. Vamos a suponer (que yo esto ya no lo creo, pero aceptémoslo como hipótesis) que al reunirse con Otegi el presidente contribuye a mantener la actividad de Batasuna.

Si hay un mitin de Batasuna en la calle, y me entra la curiosidad (difícil lo veo, pero en fin) y me paro a escuchar, ¿soy culpable de algún delito? ¿Estoy contribuyendo a mantener la actividad de Batasuna? ¿”Contribuir” indirectamente a mantener la actividad de Batasuna es delictivo? ¿Y si lo que hago es subir al estrado (suponiendo que me dejen) e intentar convencer a la gente de que se disuelva, o a Otegi de que se afilie al PP? Estoy hablando con él, participando en un mítin… ¿Incurro en responsabilidad penal? ¿Incurriría en responsabilidad penal el lehendakari si hablara con Otegi por teléfono? ¿Y por carta?

La Ley de Partidos no declara apestado ni en cuarentena a nadie. Disuelve partidos y deja sin representación a sus votantes (que no es poco, precisamente). Me gustaría conocer algún argumento racional sobre por qué debe ir el lehendakari a los juzgados. Mientras tanto… la verdad, lo que veo es que alguien está estirando la ley hasta límites insólitos para conseguir sentar al presidente en el banquillo. Y trayendo las leyes tan por los pelos, me temo que a cualquiera lo podrían procesar por cosas que ni se le ocurren. No están para eso, las leyes.

All of me

26 26UTC marzo 26UTC 2007

Ayeri pela nuechi, enantes de dir pa la cama, tuvi practicando un pocoñín, faciendo un exerciciu que me mandó Marco: sacar el solo de All of me, de Django Reinhardt. Y de pasu que practicaba, grabélo, como fice otres vegáes, pa escuchame dempués y tamién pa guardar una preba de cómo me sal güey. Como de cutio, ta mui verde, y ensin ponese puntillosu ya se sienten media docena erros. Pero ya tá guardáo, que ye pa lo que val.

Son namás dos vueltes, una cola melodía y otra col solo. El acompañamientu grabélu yo enantes y foi d’una sola toma (lo otro non, hube repetilo delles vegáes). Hai que dicir que yo grabélo a 160, y el maestru Django tócalo enforma más rápido (pémeque a 180 o más).

Refugue imitaciones; busque la versión orixinal (pero aquí va la mala copia).

All of me [MP3 – 1,5 MB]

La lletra vien a dicir esto:

Too de mí, por qué nun cueyes too de mí
¿nun ves que nun toi bien ensin ti?
Cueye los mis llabios, quiero perdelos,
cueye los mis brazos, enxamás voi usalos

El to adiós dexóme colos güeyos llorosos
cómo voi siguir, querida, ensin ti
Ya coyiste eso que enantes foi’l mi corazón,
¿por qué nun lo cueyes too?

Casi se me olvida apuntalo: grabáo en PC con guitarra Ibanez Artcore AG75 y amplificador VAmp-2 de Behringer, 25 de marzu de 2007.

Flirt

26 26UTC marzo 26UTC 2007

It’s been some time since the last time I’ve written in English. So let’s go back with something difficult: a poem. Don’t try to understand it like a novel; just let yourself be caught by the atmosphere, driven by some key words. Try to guess, to envision the scenery behind the fog. Find yourself in this story.


Flirt

No ron which volonteer
he which quartermaster;
I noise go waveform
he well caddis
an at wine.

Be valedictory.
It no was
he at manuscript
with a miasmal
for innovation.

Accompaniment twice
it satellite do voltage
the federation;
I a hankel,
you moneymake the portugal.

As cantilever on scabious…
No on objet,
on circlet no bark.
Beer rudeness,
eat winemaster
is flirt.


Bold, isn’t it? But even more important: each an every word on it is recycled. Actually, each one of the lines is the subject of a spam message I’ve received.

I’ve always wondered who is the dork behind the spam. But lately, the surprising thing is that the subject of the messages is, in most cases, nonsense. It is not even correct English. There is nothing I can understand on them (not to mention buying). So I’ve had to change my mind; dork is not the correct word for these guys. My English is not good enough to find one.

I suppose that there is some explanation; for instance, maybe there is a random word generator whose aim is to produce subjects that are unexpected by spam filters and get to the potential buyer. After that, there is a remote possibility that the receiver buys something, and I suppose that’s enough for those bastard spammers.

In my case, at least this time I’ve done something useful with their rubbish. I’ve joined information from different e-mail accounts, from different parts of the world, almost arbitrarily chosen out of more than 100 daily messages, and this flow of information giving birth to new thoughts in a sort of emergent behaviour is truly amazing. New rubbish being born again and growing out of rubbish.

This is real recycling. And recycling feels good.

Responsabilidad insolidaria

23 23UTC marzo 23UTC 2007

A ver si me aclaro. La Junta General del Principado de Asturias, en su Resolución 101/6, de 8 de marzo de 2007, adoptada por el Pleno, va y dice (en relación con el corte de las emisiones de TeleAsturias):

La Junta General del Principado considera un inaceptable atentado contra la libertad de expresión y una vulneración de los acuerdos de este Parlamento el requerimiento remitido por el Viceconsejero de Economía y Administración Pública a la empresa Retevisión para que deje libre y a disposición de las empresas adjudicatarias de las TDT las frecuencias que hasta ahora están siendo utilizadas por otras emisoras de televisión.

La Junta General del Principado exige al Consejero responsable la inmediata anulación de ese requerimiento para permitir a Retevisión seguir prestando, como hasta ahora, el servicio público de redifusión de televisión a todas las empresas asturianas a las que se lo venía prestando, hasta tanto se formalice el compromiso instado por esta Junta General en su Resolución 99/6, de 15 de febrero de 2007.

Y entonces, según La Nueva España (lo cual implica adoptar ciertas reservas que, por supuesto, adopto ya mismo), “Rabanal asume en solitario la responsabilidad del corte de señal a TeleAsturias“.

Al parecer, los consejeros de IU plantearon en el Consejo de Gobierno el cumplimiento del mandato parlamentario. Y la portavoz, Ana Rosa Migoya, dice que no se abordó tal asunto “porque el consejero de Economía explicó que es responsable absoluto en esta materia y a él le compete la cuestión. No es un asunto del Consejo de Gobierno y atañe exclusivamente al Consejero”.

De esto sólo puedo colegir que el Consejero está diciendo explícitamente que desoye un mandato parlamentario porque le da la gana. Y el Consejo de Gobierno asume que la desobediencia de uno de sus miembros ante un mandato del Parlamento no es asunto suyo. Cuando el Artículo 34.1 del Estatuto de Autonomía dice que el Consejo de Gobierno responde políticamente ante la Junta General de forma solidaria, sin perjuicio de la responsabilidad directa de cada uno de sus miembros por su gestión.

Ya entiendo que la Legislatura se acaba, y que quizás no haya tiempo para poner en marcha mecanismos para que el Consejo de Gobierno “responda políticamente ante la Junta General”. Ya entiendo, pues, que quizás lo que el Parlamento ordena al Gobierno es papel mojado en estas circunstancias. Pero el argumento dado por la portavoz me parece de risa.

Y este asunto lamentable por demasiadas razones.

La principal, que parece que cuando falta poco para que suene el timbre del recreo algunos de nuestros próceres ya no se sienten en obligación alguna de rendir cuentas ante sus ciudadanos.

Sin embargo, su compromiso con nosotros dura (debería durar) hasta el último día.

Posturitas

22 22UTC marzo 22UTC 2007

Padre, lectores, necesito confesión. Me muero de ganas de meterme en la oscuridad debajo de una tonelada de madera para, rodeado de hombres pegados a mí y mientras soporto el peso (porque si flaqueo me descoyuntaré la espalda), frotarme disimuladamente contra una mujer sudorosa y dolorida. Además, me gustaría que estuviéramos en público, ocultos de la vista de una multitud en sobrecogedor silencio por una exigua tela.

Pero la cosa no acaba ahí. Necesito que entre la multitud haya encapuchados y gente con símbolos religiosos. Y no me basta, no puedo parar: necesito que sobre mí haya imágenes religiosas, exquisitas tallas policromadas. Me pongo cachondísimo sólo de pensarlo, vamos.

¿Soy un enfermo? ¿Soy un degenerado? Pues lo mío puede parecer (y es) una broma de dudoso gusto, pero resulta que al parecer el delegado diocesano de hermandades y cofradías de Córdoba y el hermano mayor de la cofradía se lo toman muy en serio, hasta el punto de prohibir a dos mujeres ir de costaleras (ya decía yo hace poco que la Iglesia está pendiente, para sus condenas, sólo de cosas importantes). Me gustaría decir el motivo, pero es que no lo entiendo muy bien; no sé si es por los costaleros, si es por lo que dirá la gente, si es porque lo sabe Ratzinger y no le gusta, o qué.

Dice el delegado diocesano de marras que no se trata en absoluto de una discriminación de género, sino que es una cuestión de tipo técnico y de sentido común porque el que conoce lo que hay debajo de un paso sabe que hay muy poco espacio y es una situación incómoda.

El sentido común me dice a mí tres cosas. Primero, que el que conoce lo que hay debajo de un paso (tengo mis dudas de de que el delegado diocesano haya intentado levantar siquiera un solo tarugo de madera) dudo que tenga mucho tiempo ni ganas para pensar en milongas que vayan más allá de no flaquear, no tropezarse ni desarmarse las vértebras (las suyas y las de los que tiene alrededor).

Segundo, que los que van debajo del paso y saben mejor que nadie lo que hay allí parece que están en contra de esa decisión. (¿Si serán degenerados, los tíos?)

Tercero, que el sentido común de la gente, incluso de la más salida y calenturienta, dudo que hasta ahora se haya detenido a considerar las posturitas y las juergas que tienen lugar debajo de un paso de semana santa mientras los costaleros (¿y costaleras?) lo sostienen a duras penas.

Pero menos mal que tenemos el atinado juicio y la virtud atenta del delegado diocesano y otros personajes como él para evitar que tengamos malos pensamientos.

Aunque, visto lo visto, casi es una lástima que no se dediquen precisamente a lo contrario, a buscar ideas nuevas, porque creo que serían realmente buenos.

Días de vino y mierda

20 20UTC marzo 20UTC 2007

Hace unas semanas me desplacé a Mieres, mi patria chica, con la única finalidad de ver un concierto de Marco Martínez y Joaquín Chacón en el Centro Cultural Cajastur. Fue maravilloso. Dos guitarras, sin más, tocando jazz del bonito, del que gusta oír. Ya había visto a Marco varias veces, pero hay que ver cómo movía Chacón aquellos dedos delgados de aspecto engañosamente débil.

Marco Martínez vuelve a tocar el próximo sábado 24, en el Masaveu 55, con Óscar Santos (menudo bajista) y Roberto Menéndez, un vocalista con el que tuve el placer de coincidir en un seminario de improvisación. La cosa promete. Qué coño “promete”: dejémonos de medias tintas, simplemente me muero de ganas de oírlo.

Marco repite también con Joaquín Chacón, en el Masaveu 55, el viernes 30 a medianoche, y el sábado 31. Desde luego, son conciertos para no perderse. Pero me entra una pereza tremenda.

El Masaveu 55 es un sitio especial. Muy pequeñito, pero merece la pena ir por la música, desde luego. Con una decoración muy original, con muchos detalles para entretenerse, con ingenio, con estilo. Pero hay un problema: todo ese rollito moderno y original va muy bien, hasta que se les ocurre mezclar churras con merinas y hacer apología del tabaco.

En uno de los cartelitos que hay por ahí puestos, escritos con indudable gracejo literario, se puede leer: “Capacidad del local: 65 personas más el humo” (no recuerdo si son 65, pero da igual). Hay otros de similar tenor.

Uno de los pocos locales en los que se puede oír música de calidad, en directo y con entrada libre (haciendo una consumición cara, por supuesto; es de justicia), un lugar un tanto insólito y con cierto encanto, se convierte en un agujero infecto, incómodo y en el que uno no se siente bien recibido. Por dos motivos: uno social y otro físico. El social es que si no eres fumador, al entrar te están diciendo: “Tío, te has equivocado de sitio. Aquí se fuma, y si quieres quedarte te jodes, y si no estás a gusto te largas. Aquí somos inteligentes, modernos, sofisticados, literarios, bohemios, interesantes, y por tanto se fuma, que es lo inteligente, moderno, sofisticado, literario, bohemio e interesante”. El físico es simplemente que no hay quien aguante durante mucho tiempo la mierda con la que algunos modernos, sofisticados, literarios, bohemios y, sobre todo, fumadores parroquianos (que sean inteligentes o interesantes voy a dejarlo en cuarentena, como mi ropa cuando vuelvo a casa de una inmersión en el Masaveu) se dedican a obsequiar al resto.

El último concierto al que asistí era una delicia. Marco tocaba con otro vocalista, y la cosa estaba genial. Música muy tranquila, limpia, precisa. Pero hay un problema. Si tienes un barril de mierda y echas una cucharada de vino, obtienes mierda. Si tienes un barril de vino y echas una cucharada de mierda, obtienes mierda. En este caso el sonido y la mierda ocupaban el aire del Masaveu a partes iguales. Con lo cual al descanso, tristemente, nos fuimos (no aguantábamos más).

Habría sido estupendo poder salir cinco minutos a respirar, volver a entrar y aguantar la siguiente hora de música. Pero respirar es lo que tiene. Necesitas hacerlo prácticamente todo el tiempo; no puedes darte un simple chute para tranquilizarte. Los modernos, sofisticados, literarios, bohemios y fumadores clientes sí tienen, claro está, la opción de salir un momento para meterse su dosis y aguantar la siguiente hora, o al menos las siguientes canciones. ¿En qué les perjudicaría? En nada. Su ropa no llegaría a casa afectada por ningún olor nauseabundo que ellos no hubieran elegido. No se perderían ni una sola canción. No se sentirían rechazados; porque sólo es su humo lo que tiene que quedarse fuera, no ellos. Pero esa solución… amigo, no es sofisticada.

El dueño del Masaveu, sin duda alguien con mucha personalidad (hay que tenerla para servir las copas llevando sombrero; me gustaría atreverme a llevarlo yo también), ha decidido a quién quiere en su bar y a quién no. Tengo que escribir estas cosas con cuidado de no ofender a nadie, pero resulta que debo considerar que su posición no es una ofensa. Que si no soporto estoicamente su incoherencia, su mala educación (impersonal, ya lo sé, pero mala educación), la culpa es mía, yo soy el que falla, el… intolerante. Total, que para escuchar a Chacón y a Martínez como la ocasión merece, me estoy planteando ir… el viernes 30 a la Casa de la Cultura de Grao, donde también tocan. Gracias a una tímida ley, no se puede fumar en sitios así, pero al ser un patio… me entra la duda.

Así que estoy en un dilema. ¿Vuelvo a ver a Chacón y a Martínez, a disfrutar cada nota, a intentar aprender de eso que han dedicado miles de horas a preparar para mí y para otros como yo y que van a enseñar en unos momentos que jamás volverán a repetirse aunque actúen juntos mil veces, o se va todo a la basura gracias a la sofisticación y la bohemia y la pose de unos cuantos?

He llegado a la conclusión de que no. De que no tengo por qué tragarme el lote entero. Así que Chacón y Martínez tocarán nada menos que tres veces en dos días, y no veré ninguna.

¿Por qué?

Porque el vino mezclado con mierda es mierda. Y alguien tenía que decirlo.

Polonia

20 20UTC marzo 20UTC 2007

Mucha gente se alegró cuando Polonia dejó de ser un régimen totalitario. Y ahora resulta que esos dos presidentes Hernández y Fernández que tienen van a sacar una ley para obligar a todo el mundo a confesar si colaboró con el régimen comunista, y otra que se refiere a mencionar la homosexualidad en las instituciones académicas. Todo esto me parece peligrosamente totalitario, y no me explico que pueda seguir ocurriendo y que en el poder pueda haber (elegidos democráticamente, además) sujetos tan impresentables. ¿Era este género de libertad el que se necesitaba en Polonia y por el que luchaba Walesa? ¿Acaso el género humano no aprende jamás? Bueno, bien cerca tengo el ejemplo de que no. Y mientras, la capacidad condenadora del Vaticano se dedica a más altos y urgentes menesteres.