Archive for 27 septiembre 2007

Afinación de una guitarra: el desquintado

27 27UTC septiembre 27UTC 2007

En el estupendo blog de Miguel Herrero explicaba algunas cosas sobre afinación de guitarras, y a raíz de un comentario mío, me animó a explayarme más. Para no llenar aquello de rollo, voy a colgar aquí un articulín. No lo escribe un experto, sino alguien que pasó por todas las fases de la ignorancia sobre el tema (por eso puede servir de algo, supongo).

No es raro que una guitarra aparentemente bien afinada dé notas desafinadas en los trastes más agudos. Pero esto no tiene por qué ocurrir, realmente (si la guitarra está mínimamente bien hecha). Voy a intentar explicar por qué ocurre y cómo arreglarlo.

Empiezo con algunas cosas aparentemente obvias. En una guitarra, las diferentes notas se emiten alterando la longitud de las cuerdas, porque una cuerda emite un sonido más agudo cuanto más corta es. La cuerda pulsada al aire tiene cierta longitud, determinada por los dos extremos en los que se apoya (el puente y la cejuela, o como lo llaméis). Cuando apoyamos un dedo en la cuerda, lo que ocurre es que la cuerda pasa a quedar apoyada en una de las varillas de los trastes, y esa varilla determina su nueva longitud. En la imagen, si pulso en el traste IV, la longitud de la cuerda es la que aparece dibujada en rojo. (En instrumentos sin trastes, como violines, contrabajos o algunos bajos eléctricos, la longitud no la determina la varilla del traste, sino el punto exacto en el que apoyamos el dedo, así que hay que ser más preciso; en la guitarra, con pisar dentro del traste vale, porque la cuerda se apoyará en la varilla siguiente de todas formas.)

Y aquí llegamos a un punto importante; si los trastes y la cuerda están bien ubicados, la varilla correspondiente al traste 12 debería ser exactamente el punto central de la cuerda. Los dos segmentos que aparecen marcados en rojo, en una guitarra bien hecha, deberían tener exactamente la misma longitud.

Si tenemos afinador, una forma de ver si nuestra guitarra está bien en este sentido es ver qué nota nos da una cuerda en el traste 12, que debe ser exactamente la misma nota que al aire (aunque eso sí, en una octava superior). Si el afinador nos dice que la cuerda al aire es un Mi, pero la cuerda pulsada en el traste 12 (o el armónico del traste 12) no es un Mi, la desviación indica que esa cuerda está, como se suele decir, “desquintada”. Da igual cuánto nos esforcemos en afinar la guitarra en el clavijero; las notas altas de esa cuerda, efectivamente, sonarán desviadas.

Si no tenemos afinador, hay otra sencilla comprobación de oído. Primero, pisar el traste 12 y pulsar la cuerda como de costumbre. Segundo, pisar el traste 13, y pulsar la cuerda pero por el lado del mástil. Ambas notas deben ser exactamente iguales. Si no, tenemos la cuerda desquintada. (Dependiendo de la curvatura del mástil y demás, puede que este segundo paso no nos proporcione una nota limpia y por ello no podamos fiarnos de este método orejil.)

Si la guitarra está desquintada, ¿cómo podemos arreglarlo? Pues por lo general las guitarras eléctricas tienen algún mecanismo en el puente que permite desplazar el punto en el que la cuerda se apoya. Al hacerlo podemos ajustar su longitud al aire, hasta que el punto central coincida exactamente con la varilla del traste 12. En las Fender solemos tener el típico tornillo; al apretarlo aumentamos la longitud de la cuerda, y al aflojarlo acortamos la cuerda. Rubén Hernández muestra cómo se realiza la operación para guitarras Fender, con todo lujo de detalles, con muchas fotos de distintos tipos de puentes y silletas. No conviene desesperarse, porque es el tipo de cosa que hay que hacer con paciencia, a base de prueba y error, y sin pasarse de drástico.

Una vez requintadas (no sé si se dice así) todas las cuerdas, sí podemos centrarnos en afinar con el clavijero. El requintado, si se hace, se hace una vez; vamos, que no está previsto (ni debe de ser normal) tener que andar ajustando eso constantemente.

Importante: además del desquintado, otra cosa que hace que no haya forma humana de afinar las cuerdas es que las propias cuerdas estén mal. Si no las limpiamos con cada uso, o tocamos con las manos sucias o húmedas, las cuerdas se oxidan, y en cualquier caso se desgastan por el uso, y no de forma homogénea, con lo cual una cuerda vieja no tiene un diámetro constante y ya puedes matarte a dar vueltas a los tornillos, que no habrá nada que hacer. Pero una cuerda nueva, en una guitarra de una cierta calidad, tendría que poder afinarse de manera que las notas agudas sean tan (mejor dicho, casi casi tan) precisas como las graves.

Ahí queda eso.

¡Tráyonin!

26 26UTC septiembre 26UTC 2007

Ayer (el lunes no pude) vi en un concurso de televisión de la TPA a mi gran amigo, el inefable Luigi. Y no me decepcionó en lo más mínimo. Luigi siempre ha sido así; al pan, pan, y al vino, como gochos.

En mi casa la TPA se ve de pena (salvo con TDT, que no tenía en ese momento) pero pude disfrutar de su sapiencia en algunos temas (que a mí no me sorprende), y del impagable momento en que por primera vez se transmitió por televisión la palabra tráyonin, en este caso en referencia al presidente rumano, Traian Băsescu, una broma que sólo un puñado de salenses selectos podrá entender.

Quizás en próximos episodios le pregunten por los cátaros y él, de refilón, cuele una referencia a los zátaros (no, no viene en Wikipedia, ni en el DRAE, ni en el de asturiano de LNE), o resucite al Conejo, Por la tarde, Con el piano, o a Ona bojer sencera y homilde, o a los alicáteros, o envíe un saludo a Cascarillas (ilustre predecesor en el arte concursil televisivo), Tarquino, los Blake, Tati, Titi, Toto, Tito o vaya usté a saber. Es capaz incluso de explicarnos qué es un osopútero (a ver qué cara ponía Lourditas, que aunque pare por Salas es probable que no esté enterada). La gente cree que los únicos mundos habitados son los de Tolkien. Menudo papanatas.

Al público

26 26UTC septiembre 26UTC 2007

Hoy ha salido un periódico nuevo, y lo he comprado (más que nada porque no todos los días tiene uno ocasión de comprar el número 1 de un periódico). De mano, no me convence nada esa manía de adscribir ideologías a los periódicos. Sigo pensando que la información y la opinión no son lo mismo, y la ideología tampoco, y que ya, ya sé que no se pueden separar al cien por cien, pero se puede llegar a un grado razonable de rectitud e integridad. (Por otra parte, al soltar los 50 céntimos me encontré sin comerlo ni beberlo con un DVD de regalo, la película Los lunes al sol; gran película, a fe mía, de las que tocan la fibra sensible si uno la tiene).

Tal como está el periodismo, que alguien diga que está un poco harto de bazofia y se lance a crear un medio con una cierta vocación de honradez y celo profesional es algo grande. No soy tan ingenuo; ya sé que el dinero o el poder no entienden de honradeces, y que además una cosa es empezar bien y otra distinta mantenerse (véase lo que ha ocurrido con El Mundo, aparte de que estos aún no sé siquiera si empiezan bien o no). Ya sé que las acciones, como muchas personas, se compran y se venden, y las… ejem… líneas editoriales cambian.

Pero hay una cosa a favor de este periódico. En él va a escribir bastante gente a la que yo ya leía antes, y no porque siempre me dijeran lo que quería oír (que en algunos casos más bien no), sino porque son de los que me han enseñado a desconfiar y a ser crítico, con ellos mismos en primer lugar. Me han enseñado algunas cosas sobre el periodismo que admiro. Y están ahí. Mientras los dejen hacer lo que quieren hacer, quizás durante unos meses, o incluso unos años, puede que merezca la pena leer Público en lugar de otros panfletos. Puede que tengamos un periódico que nos enseñe las fuentes, que ponga en duda los rumores, que admita errores, que cuente la verdad. Puede que tengamos un periódico, simplemente.

O puede que no.

Pero si me atrae Público no es, desde luego, por supuestas ofertas ideológicas o generacionales que me traen bastante al fresco. Es porque promete no tener sección de astrología. Ni editoriales. Y al menos en principio parece que no está hecho por becarios mal pagados. Son esos detalles los que me gustan, pero tampoco me hago ilusiones. No sé. Ya veremos.

Hablando de exponer cosas al público, hoy en El País aparecen unas supuestas actas de la conversación entre Aznar y Bush el 22 de febrero de 2003. Lo positivo es que se nos presente (aparentemente) un documento que podemos leer y juzgar nosotros mismos. Lo negativo es… que no me lo acabo de creer. Se supone que lo escribió Javier Rupérez, pero no explican bien de dónde sale tal documento, y sobre todo no me acabo de creer que las conversaciones entre dos presidentes de gobierno para invadir un país transcurran en esos términos. Aun así, El País se aferra como clavo ardiendo a un par de detallitos nimios para escandalizarnos, como si fueran algo nuevo. Po fale.

Georgia on my mind

26 26UTC septiembre 26UTC 2007

If you feel a bit melancholic, maybe Georgia on my mind will do something for you. Not this version, of course. There are loads of them; Ray Charles, very, very sloooow, accompanied by a flute, is not the worse one.

Last Sunday, at Lamuño, a handful of friends joined once again to play. In both senses of the word, since our rehearsals are not too formal; the main rule is to have fun. No pressure, no discipline; playing. Thanks to Luis, we recorded the session (it’s great for learning). And one of the results is this modest version. Its value for us is that it happened just this way, and it is truly improvised. It’s not too bad for our very limited talents.

Unfortunately, our friend Miguel (clarinet) couldn’t come this time. So the offenders are, in order of solo appearance: myself (Ibanez Artcore AG75 electric guitar, Behringer VAmp 2 amplifier for recording, although I heard myself through a Roland MicroCube), Luis (Privia keyboard, I think, recorded as MIDI), and the great Miguel (Yamaha acoustic amplified guitar, Peavey amp). Anyway, equalization and mixing was done by Luis, and this is the reason why it sounds pretty decent.

Don’t expect too much, but I think the song is so wonderful its charme withstands our performance.

Georgia on my mind [WMA, 2.429 KB]

Nun entiendo a Julio Bueno

25 25UTC septiembre 25UTC 2007

Güey lleí en La Nueva España un artículu que firma Julio L. Bueno de las Heras. Titúlase No con mis estudiantes, asina que hube lleelu. He decir que nun conozo a Julio Bueno, lo que de xuru que ye una carencia mía pergorda, pero al tiempu valme pa nun lleer con prexuiciu dalu.

Y nun lu entiendo.

Fala de comentarios de testu na selectividá que planteguen idegues polítiques determináes, y de lo mal que-y paez. Pero yo nun veo claro cuál ye el razonamientu. Diz que si mos imaxinamos que’n Selectividá punxeran testos de los versículos satánicos, o un argumentariu euxenésicu de Hans Reiter, la escandalera que diba montase. Y eso vál-y pa decir que tampoco tien que haber testos d’izquierdes (nun lleí el testu que-y paeció mal a él).

Nunca nun supe qué hai que facer esactamente nel comentariu testu de la selectividá, pero a mí nun me paez especialmente raro que un estudiante tenga que ser capaz de comentar un testu col que nun tea d’alcuerdu, o anque nun tea d’alcuerdu naide. Como si lu escribió Hitler.

Lluéu, pa retratase como miembru de la drecha civilizada (asina la llama él; a la “poco beligerante”) diz qué testos podía suxerir él pa la selectividá: Delibes, Azaña, Moradiellos, Savater, Suso de Toro… y Pío Moa, del que diz que tien el morbo d’haber sido terrorista y el estigma de arrepentise (¿?). Camiento que a Bueno paéz-y bien un testu de Pío Moa como exemplu de testu que nun ye sectariu nin provocaor (aparte de facer una velada defensa d’esi suxetu).

Nun lo entiendo, porque yo nun diría que Pío Moa ye precisamente un esponente de la “drecha civilizada” (de la drecha igual sí, nun sé, pero de civilizáu véo-y poco). Pero tampoco nun diría que ye historiaor, así que debo de ser un ignorante. Bueno diz que nun llegaría a tanto como poner un testu de Losantos o de Luis del Pino… Vélos peor que a Moa. Ya dixe, nun lo entiendo.

Y diz que esa ye la diferencia ente la “drecha civilizada” y la “izquierda sectaria”.

¿Cuála ye esa diferencia?

¿Por qué la drecha ye civilizada y la izquierda sectaria?

¿Por qué nun punxo que “esa ye la diferencia ente la izquierda civilizada y la izquierda sectaria”, o “ente la drecha civilizada y la drecha sectaria”, que como argumentu diba valé-y lo mesmo?

Los dos párrafos caberos del so artículu ya nun ye que nun los vea claros. Ye que nun los entiendo. De verdá. Tal cual lo digo. Nun pescancio lo que quieren decir.

Total, que lo único que saco en claro ye que la drecha gústa-y y la izquierda non. Pero nin sé por qué, nin por qué da tantes vueltes colos testos de selectividá, porque sobre esi tema concretu nun veo que argumente un ren. Lo que fai ye aprovechalu pa falar d’otres coses.

La autopublicidad en televisión

19 19UTC septiembre 19UTC 2007

No, no necesito ninguna perorata sobre el sistema de mercado y la competencia y la publicidad y el mundo en que vivimos y lo pragmático que hay que ser en esta vida. Esas paparruchas normalmente se cuentan para justificar que uno prostituya su deontología profesional. Nadie quiere decir: “Sé que presentar Gran Hermano es un asco y no tiene nada que ver con periodismo, pero tengo que comer”. No sé por qué lo evitan, porque eso al menos denotaría que uno sigue teniendo una escala de valores en vigor. Prefieren aquello de “La televisión es entretenimiento y yo le doy a la gente entretenimiento, y contar lo que ocurre dentro de la casa también es periodismo”.

El caso es que uno de los comportamientos que han florecido últimamente en la asquerosa televisión actual es la autopublicidad descarada, sin límites ni cortapisas.

El hombre, y en concreto el homo televidens, siempre ha sido objeto de manipulaciones con objeto de hacerle confundir realidad y ficción; ahí tenemos la propaganda política o el uso del fervor religioso. Pero había algunas reglas que lamentablemente se han perdido. En televisión siempre podía haber intenciones ejemplarizantes o proselitistas al servicio del poder (de los poderes), pero la ficción era ficción, los debates debates, el deporte deporte, la publicidad publicidad y los informativos informativos. Estos, en concreto, eran un reducto de “realidad”; lo que salía en ellos era supuestamente serio y verídico. Ya sabíamos que nos contaban lo que querían, pero eran un medio para hablar de lo que ocurría en el mundo. Transmisores de información.

Actualmente, no se sabe qué es cada cosa (los debates, por ejemplo, suelen ser ficción desarrollada por actores, aunque no se presentan como tales). Y TODO es publicidad. Los informativos, en particular, han caído en picado, y no es sólo que introduzcan espacios publicitarios de manera más o menos agresiva; es que directamente se dedican a la publicidad. Especialmente, de la cadena propia.

Lo de La Primera es de vergüenza ajena. No sólo se empeñan en que el motociclismo es el deporte más importante de España, que a todos se nos caen las bragas al suelo (aunque no usemos) cuando nos enteramos de que va a haber una carrera, que vivimos para ver sus puñeteros programas de motos. En Corazón de… la señora (¿o señorita? No sé) Igartiburu habla de otro programa que presenta por la noche. Constantemente se refieren y anuncian unos a otros (de la misma cadena, claro está), y por supuesto no hace falta dar la noticia si no genera espectadores para mi cadena; si yo no emito un partido, hago como si no se jugara (aunque luego no tengo inconveniente en rellenar el tiempo no publicitario con las mismas chorradas sin calidad -tipo piano man– que emiten, en el mismo momento exacto, todos los demás telediarios). Lo de La Sexta es absolutamente vomitivo; durante el baloncesto el 20% del tiempo lo han dedicado a hablar de Buenafuente, Shark, Wyoming y la madre que los parió a todos; una vez, y otra, y otra, y luego otra, y otra, y eso sólo en el primer cuarto, que luego vienen más. Antena 3 y Telecinco, desde luego, no se quedan atrás, con el agravante de que después de dar la turra cada cinco minutos para convencernos de lo genial que va a ser su nuevo programa estrella, nada más estrenarlo lo cambian de hora o lo cancelan directamente.

Pero lo que me pone enfermo es que en los informativos todas las cadenas se empeñan en contarnos los índices de audiencia. Como si eso fuera una noticia de algún interés para alguien. Lo malo no es ya que actúen como si por saber que un índice fue alto fuéramos a ver el siguiente programa (que malo, lo es un rato, la verdad, eso de que nos consideren ovejos). Lo peor es que encima lo hacen durante el telediario, con medios del telediario y como un contenido más del telediario. TVE nos presenta con gran regocijo el índice de audiencia de cada puta carrera de motos que emite. Es como si un día nos dice el número de cintas de vídeo que han gastado ese mes.

Es algo realmente vergonzoso, pero encima no entiendo qué cabeza pensante lo ha decidido. He leído que uno de los elementos clave de la publicidad es la oportunidad. Y cuando el mensaje es inoportuno, es contraproducente. Aparte de esa fruslería de que el periodista nunca debería ser el protagonista de la noticia, pero a buenas horas nos ponemos tiquismiquis…

Miren, señores. No importa cuántas veces lo digan. No voy a ver Buenafuente, porque lo ponen demasiado tarde. CLA nunca me interesó lo más mínimo. Veré Shark si me convence, que de momento es pasable y nada más. Las motos nunca me han gustado en demasía, así que sólo las veré si me entra un repente. A Wyoming si no lo veo más es porque no coinciden las horas, y da igual que me repitan lo bueno que es. Me importa una mierda el share que tienen, igual que cuando compro una tableta de chocolate me da igual si Nestlé ha repartido dividendos o no. SON USTEDES MEROS TRANSMISORES DE INFORMACIÓN. Yo voy a elegir lo que quiero ver, y si me tocan mucho la diana, lo más probable es que me cabree y decida boicotear sus estupendos estrenos. Todo lo que vaya más allá de informarme de su programación está de más. Curiosamente, cuando informan de la programación no les importa para nada limpiarse su sucio trasero con lo que han anunciado, si les entra la ganita de contraprogramar a última hora (que les entra, vaya que sí; cómo no, con lo moderno y pragmático y harvardbisnescul que es torear al cliente). Me pirro por ver Futurama y Padre de familia, y no lo anuncian jamás de los jamases.

Ya sé que no me leen. Bueno, ya sé que no leen, así, en general. Pero espero que al menos les llegue el karma y les baje la audiencia hasta que les dé vergüenza decirla; así nos dejarán ver el telediario en paz.

Fernando Alonso

18 18UTC septiembre 18UTC 2007

No voy a ser el único bitacorero de España que no polemice sobre Fernando Alonso. Así que aquí va mi granito de arena, al hilo de las últimas noticias sobre lo que al mundo le pica que un piojoso español esté ahí molestando.

¿Qué me parece este sujeto?

Primera cuestión: no soy un gran aficionado al automovilismo, así, en general. No soy un entendido. Lo admito. (No todo el mundo lo hace.)

Dicho eso, vamos con Alonso. Yo creo que la flauta puede sonar una vez, dos, tres. Pero llega un punto en el que hay que rendirse a la evidencia. Ese tío es muy, muy, muy bueno. Es un hecho, y lo ha demostrado decenas de veces. Coño, que ha aplastado a Schumacher. Nos caiga bien o nos caiga mal, una cosa es una cosa y otra cosa es otra.

Dicen que es antipático. Yo, la verdad, nunca he visto tal. ¿Que no le sale de los cataplines hablar con cierta gente de ciertas cosas? ¿Que no tiene tiempo para todo el mundo? ¿Que no sale en El club de la comedia? Bueno, no es su trabajo ni tiene ninguna obligación. Para confundir las cosas ya está Urdaci. No lo he visto actuar con prepotencia ni humillar a nadie. Salvo alguna pequeña escaramuza que ha tenido delante de las cámaras en el ejercicio de sus funciones… y creo que sabía perfectamente lo que hacía y por qué, y que también estaba trabajando. Masa lo sabe.

Es más: si hay un tipo que es ultrarrequetefamoso, que hace bien su trabajo, y del cual no sé ni cómo es su casa, ni prácticamente dónde vive, ni si está realmente casado con otra tipa famosa… lo único que me apetece es darle las gracias. Por… ¿antipático? Quiá. Ojalá cundiera el ejemplo.

Dicen que es chulo, creído y mil cosas más. Es como criticar a Asafa Powell (o como se escriba) por ser rápido o estar tenso. Dedicándose a un deporte como la fórmula 1, que consiste en llegar el primero aunque sea por milésimas de segundo, en el que si fallas eres una mierda, y además dependiendo de otras decenas de personas a las que tienes que meter en vereda, y teniendo “compañeros” de equipo que por lo general son tan rivales como el resto (y no lo digo por Hamilton, sino en ese deporte en general), tienes que tener unas cualidades determinadas, una dureza mental, un carácter y una frialdad a prueba de todo. Así que esa chulería yo la veo como pura y simple profesionalidad. Pero de momento, insisto: no lo he visto vacilando de coche, casa o chica. Así que chulo del todo no es. Acaba de trabajar, ficha, y se va a sus cosas.

Finalmente, es evidente que merece un plus de admiración, porque no es que gane, sino que gana a pesar de las circunstancias. Está claro que por las razones que sea (los ingleses porque Hamilton es inglés, los alemanes supongo que porque les jode que jubilara a Schumacher, o quizás todos porque ven más pasta o más mercado en un candidato inglés, o simplemente en el hecho de que haya un ganador nuevo) tiene en contra a todo el mundo. Que en esas circunstancias siga a lo suyo y siga rindiendo es como para quitarse el sombrero. Shumacher ganaba, y tenía el mejor coche, el mejor equipo, y todo el mundo (italianos, alemanes y españoles) perdiendo el culo por apoyarlo y llamarlo kaiser. Alonso gana, y tiene peor coche y peor todo lo demás, y encima a la gente de su casa echando pestes porque… ¿no sale en Dolce Vita? Amos, anda. Si al final me voy a aficionar a los coches por su culpa.

Total, que no mitifico a nadie. Pero, simplemente, obras son amores, y Alonso está ahí por lo que está, y las críticas que oigo me parecen inventos totalmente subjetivos. El día que oiga una fundamentada y relevante, pues ya diré si estoy de acuerdo.

De plata

17 17UTC septiembre 17UTC 2007

Anque España perdió, pensándolo güey la verdá ye que prestóme ver el partíu d’ayeri. Y ocúrreseme esto:

– Que anque la xente crea que non, los partíos hai que xugalos. Si non, al entamar el campeonatu repartiríense les medalles y toos pa casa. El deporte ye deporte porque pue ganar tol mundu.

– Que Gasol nun tuvo bien, non. Vílu muncho más lentu que otres vegáes; otros díes namás recibir el balón entamaba un movimientu, y los defensores nun teníen tiempu pa pensar nin pa paralu. Ayeri recibía lloñe del aru, y daba vuelta y quedaba de cara al aru y entamaba a pensar pa ónde diba a atacar; y eso ye muncho más fácil de defender. Daba tiempu a los defensores a colocase y a echá-y el güeyu, y a quitá-y el balón, como pasó munches vegáes.

– Pero aparte de que Gasol nun tuviera el día, la defensa que-y fizo Rusia toi seguru de que ye pa mirala en vídeo. Nun foron a meté-y ni un balón al poste baxu. Gasol siempres tenía al defensor per delantre, o dos defensores, y les axudes nel sitiu pa que nun pudiera pasá-y el balón al collaciu que tuviera solu… Non hebo Gasol en ataque. Y esa defensa ye el tipu de cosa que un llocutor decente podía desplicanos. Los direutivos de la Sexta camienten que nun merez la pena, que la xente ye tonta y nun va entendelo. Pero la verdá ye que asina perdemos la mayoría de les coses guapes que pasen nun partíu.

– Que’l ataque caberu d’España foi perfeutu pa 2 segundos qu’hebía (Montes creyía que quedaben 10; nun sé qué partíu taba viendo, el mui pazguatu). Foron pa sacar de banda, que nun creyí que foran facelo; foron pa dar el pase bien, foron pa que el balón-y llegara a un xugaor con esperiencia (Gasol, ná menos), el xugaor foi quién pa tirar un tiru razonable, y… el tiru nun entró. Non hai más vueltes que dar. Decía lluéu Gasol que con 2 segundos dába-y tiempu, de xuru, a botar o averase más al aru; pero paezme que nun merecía la pena. Atopó huecu, tiró bien tirao, y… El tiru del base rusu entró de petaca, y el de Gasol nun entró de chiripa.

– Que el partíu perdióse nos tiros llibres, posiblemente. Pero más que nada nel ataque. España nun foi quién pa atacar debaxo’l aru. Nun tuvo pívots. Tá bien lo de los triples, ye buenísimo que metan tantos y con tanta seguridá, pero eso nun ye bastante pa ganar partíos. Nun hebo xuegu interior, y pa mí que ehí se perdió todo. La defensa foi buena (Rusia metió 60 puntos), hebo rebotes (Gasol pañó 10 ó 15, nun sé), hebo tapones. Pero el ataque foi permalu. Son coses, otra vegada, pa ver en vídeu, o pa que les analice daquién que sepa un pocoñín de baloncestu y seya quién pa decimos coses interesantes de por qué España nun podía meter nin una canasta de cerca. Pero qué vamos pedir, si por nun poner nun ponen nin los númberos que se punxeron tola vida. ¿Que nun dá tiempu? Garrá-i tolos minutos de soníu que gastaron Willy y la Guasch, y tolos d’imaxe que gastaron poniendo a Nadal, a Zapatero, a Pedrojota, a la griega rubia y a tou quisque, y pensái cuánto vos interesó realmente lo que se fizo con esi tiempu. Agora, nesi tiempu ponei comentarios o imáxenes que dean más valor al partíu. ¿Nun diba ser más barato y más interesante?

Conclusión: que esti equipu ye igual de grande que enantes, que el deporte tá fechu pa que tol mundu tenga opción de ganar y nun se sepa de xuro quién va ser el ganaor, y que hai muncho, muncho, muncho que facer pa tresmitir baloncestu de manera digna y profesional, que esto que fai La Sexta nun ye digno nin profesional.

Pero polo menos pónenlo, anque nun nos engañemos; ye namás porque teníen mamao que España diba ganar. Los tiempos nos que podíes ver baloncestu porque te gustara, sin perres nin nacionalismos de por mediu, ya pasaron.

Balonsharkmua y El País

14 14UTC septiembre 14UTC 2007
El equipo español ganó al alemán ayer con suma claridad. Al principio los alemanes cogieron más rebotes ofensivos de los que se les debería permitir (algo que ya pasó con otros equipos), pero bueno, la cosa se encarriló y España no ganó por 40 puntos porque no quiso. Hicieron falta muchos años de caguitis y ridículo para conseguir ver a un equipo que sólo piensa en jugar. En nada más. No en ganar, ni en perder, ni en dosificar, ni en fallar o acertar. En jugar. Era así de fácil. Casi se me saltan las lágrimas no por ver que un jugador u otro aciertan un triple dificilísimo (hoy en día la gente enchufa de una manera que espanta), sino por ver a un equipo que gana por 25 puntos de diferencia y sigue haciendo presión en todo el campo, y hace perder el balón al contrario y contraataca, como si fueran ellos los que van perdiendo. Así, sí.

Se estrenó el dichoso primer episodio de Shark, después de la pesadísima, eterna e insoportable autopublicidad de La Sexta (algún día escribiré una reprimenda sobre este comportamiento tan ridículo y tan extendido). Vale, no estuvo demasiado mal, pero vamos, la resolución fue requetesimplona (el genio se da cuenta nada menos que de una prueba física que nadie había visto, hale, ya está), y aparte, lo mismo que lo dirigió Spike Lee (uaaaaauuuuuu… ¿aplaudimos o echamos peseta?) lo podría haber dirigido cualquier otro director desconocido. Aunque, precisamente por discreto, fue mejor que aquel bodrio que escribió y dirigió Tarantino para CSI, en el que mareó la perdiz con el enterradito vivo hasta que apestaba (la perdiz). Por cierto, no entiendo gran cosa de la admiración que muestra Pérez de Albéniz por este capítulo, y no se ha visto (ni de lejos) que Shark sea tan “hijo de puta” como él dice. Me parece que a la realidad ha añadido sus propias expectativas.

La directiva del Foro de Ermua dimite por el apoyo que al parecer su presidente Buesa ha manifestado a ese partido nuevo en el que va a estar Rosa Díez. Y van y dicen en un comunicado que el problema es que les preocupa garantizar la independencia de la plataforma y mantener su objetivo prioritario, que es “desalojar” del poder al PSOE por su política antiterrorista. No puedo ver la frase exacta porque en el sitio del foro de Ermua no figura en este momento el comunicado, pero me ha dejado boquiabierto el concepto de independencia que muestran y esta repentina preocupación por el partido de Rosa Díez, cuando si les preocupa su imagen de independencia… vamos, que no tienen trabajo pendiente ni ná. Bueno, boquiabierto me viene dejando desde hace tiempo la actividad de este foro, sobre todo cuando leo los cuatro principios que supuestamente rigen su actuación.

Y párrafo aparte merece hoy El País. Me toca las narices el tonillo que cultivan algunos periódicos últimamente; ponen un titular imbécil, que no se sabe de qué habla, o bien hacen un chistecito, en la esperanza de que llamarán la atención del lector para que vaya a leerlo. Titulares misteriosos, por ejemplo (hay a puñaos):



Y titulares graciosillos:


Ningún periódico me parece digno del todo hoy día, pero esa deficiencia se puede llevar más o menos lejos. El Mundo arruinó su credibilidad por el volumen de sus teorías conspirativas, sus noticias fabricadas, sus mentiras y su partidismo. El País, si sigue por este camino, la arruinará con su partidismo y sus chorradas. En particular, el titularcito sobre Franco me parece absolutamente impresentable. Salvo que ahora Jorge Javier Vázquez sea columnista, o algo así.

Milenta cómics: Pratt, Valenzuela, March

13 13UTC septiembre 13UTC 2007

Siguiendo colos cómics que lleí fai poco, tomo nota d’estos:

Fábula en Venecia, de Hugo Pratt. Lleílu en agostu, como dixe. Siempres me gustaron los cómics de Corto Maltés, anque esti faise un poco pesáu de tan esotéricu y místicu y cabalísticu. Xenial el retratu de Venecia, onde nació Pratt. Y los personaxes y los dibuxos, mui bien (amás en color). Nun ye pa mí el meyor llibru de Corto, pero tá bien.
Extramuros, de Santiago Valenzuela. Grandísimu cómic, mui raru. Valenzuela dibuxa perbién, ye impresionante’l usu que fai de les solombres, y los trazos, les cares… Pero más tovía la orixinalidá. Lleí el cuartu tomu d’una serie ensin lleer los anteriores, asina que nun toi mui enteráu, pero veo una mezcla del gran Khan, Shogun, Babilonia, la Edá Media… Un asediu a una ciudá con catapultes, pero subíes enriba tortugues xigantes, y les catapultes d’unos disparen cerilles, y les d’otros… Ducados. Y hai pantalles d’ordenador, y teléfonu, y trenes, pero además les ciudáes tan dientro una habitación… enriba una silla, al pie d’un comodín, vete a saber. Pero too tien xacíu. Hai que lleelo pa entendelo.
Laura, de Guillem March. Ye tamién parte d’una triloxía de la que nun lleí les otres, pero pue lleese separtá. Al cabu, ye la hestoria d’una moza en Palma de Mallorca, a la que dexa un mozu, que tampoco yera del tó el mozu… y tien una amiga… y fai por escaecer esi amor… y tien desámenes… Una hestoria de lo más normal, pero cautívate ya interésate. El dibuxu ye tamién tremendu, la composición, la manera en que delles veces amesta fondos que paecen (quiciabes seyan) semeyes retocáes. Sólo me abultó raro que nel llibru ponga cites de El canto del loco… Pero bueno, la música ye cuestión de gustos.