Archive for 29 junio 2008

Mala suerte

29 29UTC junio 29UTC 2008

La selección española ha ganado la eurocopa.

Y ahora, aunque son más de las doce de la noche, la calle está llena de imbéciles que tocan la bocina. Que disfrutan haciendo ruido. Y, no sé por qué, se les consiente.

Además, he tenido que asistir a un espectáculo indescriptible de garrulismo, medianía y cobardía. Los comentaristas que en vez de hablar de fútbol están constantemente deseando que el partido acabe y deseando en voz alta que su equipo sea mejor que el otro (repitiéndolo hasta la náusea, como conjurando que de verdad sea así) son básicamente cobardes.

He tenido que asistir también, con vergüenza ajena, a cómo la cohorte de estúpidos entendidos que pedía la cabeza de Aragonés hace cuatro días le pregunta ahora si no hay posibilidad de que siga. Sólo saco una cosa positiva de todo esto: que Aragonés, a quien siempre he tenido por un tipo hosco, desagradable y maleducado, ha estado… comedido, casi diría que correcto, casi diría que inteligente. Ahora, que sí que tenía que revolverse y cantarles cuatro frescas… No, decididamente no sintonizamos.

Por otro lado, los entendidos insoportables dicen poco más o menos que era inevitable, que el equipo es la leche. Y es una sandez. Y esto de los goles es cuestión de centímetros, y Casillas le quitó de la cabeza el balón a un alemán que iba a meterlo, y el árbitro pitó una falta a dos alemanes que no hicieron ninguna e iban a meter un gol hasta la empuñadura. De todos los cientos de kilómetros recorridos por los jugadores, sólo medio metro de distancia, repartido en un balón aquí y otro allá a lo largo del torneo, y España habría quedado eliminada antes de cuartos y el seleccionador sería un inútil “ya lo decía yo” y los jugadores unos paquetes. El medio metro ha estado colocado de otra forma, y entonces somos la rehostia.

Y los descerebrados estos siguen tocando la bocina. Mecagüen…

Lo de pasar las semifinales ya ha sido casi insoportable. Qué pena de país. Menuda nos espera ahora.

Impresentable, irresponsable e indignante

26 26UTC junio 26UTC 2008

Estoy que trino.

En una Junta de Facultad celebrada el otro día para definir la propuesta de estructura de los nuevos planes de estudios de Informática, en una Escuela de Ingeniería Técnica en Informática de una Universidad de cuyo nombre no quiero acordarme, se decidió eliminar el estudio del inglés de todas las titulaciones propuestas. Eso ya me parece bastante grave, pero lo peor es la motivación que adujeron los promotores de tal rechazo. No dijeron que el inglés no fuese útil, o que no tuviera salida profesional o investigadora, o cualquier otro motivo similar; no dijeron que los estudios en sí mismos fuesen inadecuados. Dijeron que… Es que me resulta tan insólito que me cuesta escribirlo.

Dijeron que la actitud imperialista de Estados Unidos y del Reino Unido en la historia reciente es inadmisible, y que la implantación progresiva del inglés como lingua franca es un vehículo de ese imperialismo y supone reconocer nuestra subordinación a los principios del capitalismo internacional. De hecho, estaban un tanto descontentos con la actitud de la Dirección del centro, que desde hace años mantiene fluidos contactos con grandes empresas estadounidenses (Microsoft la más reseñable) y les resulta molesta esa actitud anglófila. Así que los alumnos de Informática de ese centro ya no podrán estudiar inglés en él.

Me parece absolutamente indignante. Me parece verdaderamente patético que un grupúsculo de profesores, que no merecen ese nombre, manifiesten sus ideas totalmente personales y totalmente ajenas a la formación de los ingenieros en informática mediante la adulteración de los planes de estudio (planes directores de enorme importancia en el futuro de cientos o miles de personas, y de la propia Universidad) para ejercer no sé qué clase de delirante oposición política fuera del Parlamento, que es donde se ejerce.

Ya me quema la sangre que unos presuntos científicos que deberían regirse por criterios estrictamente racionales y epistemológicos saquen a colación sus delirios internacionalistas de izquierda barata para relacionar el estudio del inglés con la política de un país que casualmente lo habla, pero que además habla casi tanto el español o el chino. Como si el inglés tuviera la culpa de algo. Como si los alumnos tuvieran la culpa de algo.

Pero más que quemarme la sangre, me la vaporiza directamente no ya que expresen argumentos tan absurdos, sino que encima, quienes aparte de criterios científicos tendrían que observar, como mucho, criterios de gestión y satisfacción de demandas de la sociedad supeditados en todo caso a la mejor formación de sus alumnos, a la mejor producción investigadora de sus centros y departamentos, a la conservación del conocimiento y al cumplimiento de la legalidad vigente, voten por ideas personales que no vienen a cuento, utilizando como instrumento los planes de estudios de informática… para dar bofetadas en la cara de George Bush o de la dirección del centro.

No se enteran de que si quieren influir en las relaciones internacionales de España la forma legítima de hacerlo es utilizar los mecanismos de representación política que existen para ello. De que si lo que quieren es redirigir las relaciones institucionales del centro pueden utilizar otros mecanismos de representación para influir en el comportamiento de la Dirección. De que en cualquier caso pueden también, de hecho, presentarse a las elecciones y asumir esa misma dirección de centro si convencen a la comunidad. Y de que llevar esas pretensiones a un terreno en el que no pintan nada no sólo anula la dudosa legitimidad de sus ideas, no sólo constituye un uso vergonzoso de una posición privilegiada, no sólo es una traición a la sociedad que les ha encomendado unos deberes muy concretos, no sólo es una extralimitación absurda que raya en la prevaricación, sino que resulta una irresponsabilidad de tal calibre que hay que preguntarse si esta gente tiene cerebro o sólo glándulas, y si se les debería permitir conducir algo tan serio como una escuela universitaria, cuando se demuestra que son capaces de mezclar sus opiniones políticas (que nadie les ha preguntado) con lo que votan en una reunión en la que se toman decisiones académicas.

No me parecen profesores universitarios. Me parecen una caterva de politicastros infiltrados que confunden el culo con las témporas, y su actitud me parece impresentable, irresponsable e indignante.

Bueno, me he despachado a gusto. Menos mal que esa Junta de Facultad nunca existió, y que las decisiones aludidas son ficticias. Es sólo un cuento. No existe gente como esa a la que he criticado.

¿O quizás sí? Mientras no pueda acceder a una fuente de primera mano, no me queda otro remedio que, tristemente, admitirlo.

El manifiesto por la lengua común

26 26UTC junio 26UTC 2008

Acabo de subir un escrito sobre cuestiones lingüísticas, y casualmente colea ahora el manifiesto por la lengua común que han publicado algunos intelectuales y al que al parecer se han adherido de manera entusiasta algunos medios de comunicación (llamémoslos así) y ciudadanos.

Voy a apuntar algunas cosas que no me gustan demasiado del documento en cuestión. Por cierto, tiene gracia que también partan de premisas explícitas, como hice yo ayer; ¿me habrán copiado? Juro que yo no había visto el manifiesto cuando escribí mis tonterías.

– En la premisa 1 del documento asumen (creo que con sinceridad) la asimetría que existe y que, según ellos, debe existir entre el castellano y las otras lenguas. La premisa 1 no la rechazaré ni apoyaré directamente, pero sí me permito señalar que hay puntos de vista respetables que la invalidan. No sé si los firmantes se dan cuenta, pero implícitamente están defendiendo un modelo político muy determinado para España; en la medida en que otro ciudadano vea como justo o deseable un modelo diferente, la premisa 1 no le sirve. En mi perorata de ayer, quien piense que el asturiano no es un bien, o algo positivo, no compartirá mi premisa 1, y por tanto como es lógico puede no compartir tampoco el resto de mi punto de vista. Así que el manifiesto refleja un punto de vista, pero no sirve paara denunciar ninguna incongruencia lógica de quien sostenga el contrario.

– La premisa 2 no me gusta porque me parece incoherente en sí misma. Afirman que las lenguas, como cosa que son, no tienen derechos, y no pueden “conseguir coactivamente hablantes en detrimento del castellano”. Vale que haya asimetría, pero es que aquí, con esa expresión del “detrimento”, tratan al castellano como si no fuera también una lengua que tampoco tiene derecho a “conseguir coactivamente hablantes”. Ya, que si hubo coacciones fue en el pasado y hoy no, pero entonces se asumirá como válida la “política de tierra quemada” o de “hechos consumados”; y si es así, los valedores de la lengua autonómica se sentirán legitimados para hacer la misma jugada. No, la premisa 2 no me parece brillante precisamente.

– La premisa 3 peca de lo mismo: se apoya en axiomas que no todo el mundo comparte. Y niega la validez de imponer el conocimiento de esas lenguas exóticas de provincias, pero da por buena (lo ha hecho en la premisa 1 al referirse a la Constitución) la posibilidad de imponer el conocimiento del castellano. También pone en el mismo nivel pecaminoso que la lengua autonómica se use como vehículo exclusivo o como vehículo primordial en la relación con la administración. El manifiesto me gustaría más si se centrara en censurar lo exclusivo, pero al negar también lo primordial… la cosa está clara: primordial, el castellano. Habrá muchos ciudadanos, como dice el texto, que estén contentos con eso; pero habrá muchos que digan “pues no”.

– Lo peor está, a mi juicio, en la premisa 4, cuando dice que la Constitución, al pedir respeto y protección a las lenguas autonómicas, es “generosa” (tanto como justa, para ser exactos). Ahí han dicho implícitamente muchas cosas, demasiadas. Y luego pasan al fraude constitucional y la felonía (¡toma ya!) ante cualquier posible diferencia a favor de quien conozca una lengua más que el vecino… ¿Tendrán la misma reserva respecto al conocimiento del inglés? ¿Acudirán al Constitucional para que se invalide cualquier oposición en la que se valore el conocimiento del inglés, lo cual es discriminatorio respecto a quien no sabe inglés, que ni siquiera es lengua oficial ni se menciona en la Constitución?

Los puntos de la propuesta no me plantean mayores reservas, pero las premisas no me han gustado mucho. No me parecen acertadas en algunos aspectos, tanto de forma como de fondo, y no me parece que aporten grandes novedades. El que piensa así, piensa así, y eso ya lo sabíamos; el manifiesto no me ha resultado nada clarificador.

Y conste que a mí sí que me parece preocupante, y mucho, la situación del castellano, lengua a la que adoro. Y me preocupa su situación, sobre todo, en los territorios en los que es la única lengua oficial, empezando por Madrid. En ellos/as se están cometiendo los/as mayores atentados/as, mucho mayores/as que en las comunidades/as autónomas(¿/os?).

Por qué la oficialidad del asturiano

25 25UTC junio 25UTC 2008

La cuestiones idiomáticas no se liquidan en cuatro palabras. Tienden a ser complejas, y largas de explicar (suponiendo que se puedan explicar). Así que lo que uno diga es doblemente discutible: en primer lugar, discutible como cualquier cosa sujeta en algún punto a opiniones o prioridades personales, y en segundo lugar, discutible con base en las cosas que necesariamente omite. Pero aun así voy a apuntar por qué abogo por la oficialidad del asturiano.

En mi punto de vista hay tres premisas y un antecedente.

Premisa número uno: considero la lengua asturiana un valor cultural, algo positivo. Creo que su progresiva desaparición obedece en origen a razones políticas, de imposición de otra lengua como la única correcta. Efectivamente, por las razones que sea, hay quien consiguió que quien hablase en asturiano se avergonzase de ello, a no ser que lo hiciera en broma. (Aún hoy tenemos un agridulce ejemplo en la TPA; para Terapia de grupo está muy bien el asturiano, pero para los informativos no). Yo creo que esa denostación y ridiculización es un motivo inaceptable para la desaparición de una lengua, si es que uno la considera parte de su patrimonio.

Hay quien rechaza esta premisa y simplemente no considera que el asturiano sea algo digno de ser conservado. Entiendo esa posición y no tengo mucho que decir al respecto. Mi premisa es que sí. Supongo que aun estando en desacuerdo con ella puede comprenderse o considerarse una postura razonable.

Premisa número dos: en mi caso, la conservación del asturiano no tiene ninguna implicación política de rango superior. No pienso en amueblar una nueva nación, ni vinculo en absoluto el asturiano a independentismo, ni a ecologismo, ni a izquierda ni a derecha ni a nada. Considero la defensa del asturiano una idea autónoma, y no acepto etiquetas de ámbito más amplio ligadas a ella.

Premisa número tres: no creo, en general, en imposiciones del asturiano a la ciudadanía, ni que haya que forzar demasiado la máquina para que se mantenga a cualquier precio. Pero si una lengua muere, tiene que ser por muerte natural, y no por asfixia. Digamos que si el asturiano es cosa de cuatro descerebrados, languidecerá solo; pero hay que procurar que no haya sobre él más influencia negativa, en su caso, que la preferencia de la población. No debe encontrarse ninguna resistencia (que eso sí es una imposición: la del castellano); si acaso, sí un cierto apoyo y protección, basándome en la premisa uno (y en las leyes, que así lo reconocen).

Antecedente: hay quien dice que la supervivencia del asturiano no necesita de la oficialidad. Que una lengua no tiene por qué ser oficial, que hay otros estados legales, otros mecanismos de protección… Y mi antecedente personal es que siempre he estado de acuerdo con eso, y nunca he sido partidario de la oficialidad. El Estatuto de Autonomía, la Ley de Uso, los Estatutos de la Universidad, expresan un respeto al asturiano que sobre el papel siempre me ha parecido suficiente. Siempre he dicho que oficialidad no.

Pero ahora (desde hace muy poco) digo que sí. He tenido que cambiar de idea.

Básicamente, porque esos otros mecanismos, que deberían ser suficientes (esas leyes son muy claras) no sirven PARA NADA. Son papel mojado. Son declaraciones hipócritas de buenas intenciones, cuyo único fin he concluido que es cubrirse las espaldas y salvar las apariencias.

Y si en cualquier momento alguien quiere utilizar el asturiano (no imponerlo a nadie ni guerrear políticamente con él; utilizarlo, nada más) suele encontrarse con impedimentos y posturas inamovibles. Y si dice que las leyes le reconocen el derecho a utilizarlo, ¿qué respuesta obtiene?

Indefectiblemente, la misma: que ya puedes reclamar al maestro armero, porque el asturiano no es oficial.

No hablo de caprichos nacionalistas extraños. Hablo de que hoy por hoy en la Universidad de Oviedo, por mucho que digan los estatutos, y por mucho que se haga una edición bilingüe de los mismos (por cierto, casi lo único que oficialmente he visto a mi Universidad publicar en asturiano), no se puede presentar una tesis doctoral en asturiano. Se ha demostrado, porque se ha intentado. Hablo de que en un congreso del Real Instituto de Estudios Asturianos (¡asturianos!) no se puede presentar una miserable ponencia en asturiano, ni siquiera cuando su tema es la dignificación del asturiano en determinados concejos. Esto se ha demostrado también empíricamente. Hay multitud de ejemplos. Ni siquiera en el ámbito del conocimiento abstracto se puede usar el asturiano para cuestiones netamente asturianas…

La página web del parlamento catalán es muy amigable con los idiomas: está en catalán, español, inglés, vasco, gallego y aranés. El aranés es una lengua hablada en el valle de Arán, que está reconocida legalmente en el estatuto catalán más o menos como el asturiano en el estatuto asturiano. Es la lengua materna de 2.785 personas. La comparación es… frustrante.

¿Qué pasaría si alguien propusiera al Parlamento catalán la inclusión de una mínima versión en asturiano de su página, facilitándoles la traducción ya hecha? Que con toda amabilidad declinarían la oferta… por la única razón de que el asturiano no es lengua oficial. Me consta. (Y estamos hablando de gente muy sensible y respetuosa con las minorías lingüísticas; ya digo que tienen su página en vasco y gallego, sin obligación alguna, y en aranés, teniendo una obligación “débil”.)

Bajo mis premisas… ¿qué otra opción tengo que apoyar decididamente la oficialidad, por muchas objeciones que pueda tener? Pero debe quedar claro que los más acérrimos valedores de la oficialidad, y los que me convencen de que la apoye, son precisamente esos que dicen que no hace falta. Por la mañana te dicen que para qué la quieres, y dices que vale, y cuando por la tarde les dices algo en asturiano, te dicen que no, que te calles, que no es oficial.

Y todo esto es casi cómico, porque no creo que la oficialidad de una lengua sea un concepto fijado de manera precisa y por definición en ningún sitio. Estar a favor o en contra de la oficialidad es algo muy vago, mientras no nos estemos refiriendo a un texto legal concreto que la defina de cierta manera. Así que me encuentro en la tesitura de estar a favor de algo que no sé lo que es, simplemente por eliminación; el debate sobre su forma o límites es innecesario, porque la peor agresión que sufre hoy la llingua es la no-oficialidad. A eso se reduce cualquier debate sobre el derecho a utilizar el asturiano: mientras no sea oficial, no existe.

Que sea oficial, pues. Aunque me temo que los asturianos somos tan indolentes que todo nos da igual mientras haya pan y circo.

Agora ye Julio Bueno el que nun entiende

25 25UTC junio 25UTC 2008

Va tiempo escribí que nun entendía a Julio Bueno de las Heras. Agora lleí otru artículu d’él. Y colo caru que ye el sitiu nun periódicu, echa cuatro columnes enteres en disparar onde nun hai naide.

Sobre por qué hay xente a la que-y paez que nun hai que dar tribunes a los creacionistas y otres sectes, Bueno nun entiende ná. Namás puedo decí-y que llea a Richard Dawkins, que lo desplica delles veces. Da la impresión de que nun lu lleó.

Strike 2.

No pudo ser

23 23UTC junio 23UTC 2008

No pudo ser. El fútbol es así, son once contra once, y no hay enemigo pequeño. Etcétera.

La cosa, como dije tiempo ha, pintaba bien, inmejorablemente bien. Un partido contra Italia, en el que nadie es capaz de marcar, en el que los comentaristas se refocilan repitiendo cosas como que “estamos” jugando mejor, que les hemos dado cinco sustos y ellos a nosotros ninguno (sí, juro que lo he oído; un marcador de sustos, hay que ver), que merecemos claramente ganar, que los italianos no están haciendo nada… Un partido en el que el equipo español mantiene el balón mucho más tiempo que el italiano… Y la cosa termina así y llegamos a la prórroga… y los italianos siguen sin hacer nada brillante…

La cosa iba directa hacia el guión clásico de una victoria italiana. Podía ser un gol de churro en el tiempo de descuento, y el equipo español se volvería a casa, y aguantaríamos el telediario del día siguiente, y aquí paz y después gloria. Nadie saldría herido.

De hecho, se llegó a los penaltis. La cosa no podía tener un color más italiano. Pero qué quieres… Resulta que los jugadores españoles metieron sus tiros. Qué se le va a hacer.

Ahora tenemos doble ración de sandez. Encima de aguantar las fanfarrias por la victoria, hay que aguantar la glosa del “héroe” Casillas.

Que no, chavales. Que en una tanda de penaltis el portero no tiene nada que perder. Alguno parará, y si no, nadie le va a echar nada en cara. Que los que lo tienen crudo son los que los tiran.

Bueh. A ver si Rusia se porta. Pero ya no va a ser lo mismo. Así que seguiremos aguantando toritos, guardiaciviles, toreritos y a los periodistas deportivos diciendo “encimar” y “la roja”.

La cosa pinta bien

18 18UTC junio 18UTC 2008

Como quiero a mi país, detesto sus éxitos futbolísticos. Invierten la marcha de la evolución natural en miles de años. Nos vuelven cavernícolas descerebrados, de los que todavía apenas andaban erguidos. Y ese poso de estulticia no se nos quita nunca del todo.

También por mi higiene mental, hago lo posible por no ver fútbol, sobre todo si juega España o un equipo español o el madrí o el barsa. Porque como no voy a poder evitar a los indigentes mentales de turno ocupando más de la mitad del telediario en contarnos cómo hoy los jugadores no han hecho nada concreto salvo pasear, pero eso sí, esa nada nos la cuentan con gran detalle, pues así limito el número de horas de exposición.

Por todos esos motivos, creo que lo mejor sería que el equipo ese de la Federación Española de Fútbol volviera a casita cuanto antes. No quiero pensar en que ganara la Eurocopa. Sería inaguantable.

Y para mis patrióticos propósitos, que se crucen con una Italia desarbolada no deja de ser una incógnita, como siempre. Pero no sé… tengo esperanzas.

Sea en el deporte que sea, y en la competición que sea, no hay equipo más difícil de ganar que un equipo italiano desarbolado.

Que así sea.

Milenta cómics: Jessica Abel

17 17UTC junio 17UTC 2008

Toi acabante de lleer Escaparate, de Jessica Abel, y agora toi tovía lleendo La perdida, de la mesma dibuxante.

Ensin dulda, dibuxa bien. Pero pémeque nun va convertise na mi dibuxante favorita.

Gústame que trate temas un poco personales, y gústame que sabe cuntar eses hestories. Nun fala de superhéroes, fala de xente normal y corriente. La vida de tolos díes pue ser tan interesante como les coses sobrenaturales. Nesi sen remémbrame un poco a Craig Thompson. Tamién dibuxa en blanco y prieto, con rayes clares y decidíes, anque el dibuxu de Thompson abúltame más curiáu, menos “casual”. Nun ye esa la crítica que-y voi facer a Abel; ye un estilu estremáu, namás.

Lo malo ye que Abel cuenta bien hestories sobre xente… que nun m’interesa un ren. Pero nun sé si echá-y la culpa a ella o a la xente de la que fala.

Por un lláu, veo paisanos, y sobre too, muyeres, un tantu idiotas. Nun pescancio bien por qué se comporten como se comporten. Son irracionales, tienen esa triba de problemas de xente refalfiá. Pero esa xente esiste, ye verdá, y daquién tien que falar d’ellos, igual que Guy Delisle fala de los coreanos del norte (gran llibru, esi sí).

Total, que nun dibuxa mal (anque ye enforma más caótica que Thompson) y gústame que fale de coses de les que nun siempres se fala, anque la verdá ye que los dimes y diretes de los sos personaxes nun lleguen a interesame. Paécenme chismes d’institutu, de xente que tien que salir con daquién pa sentise que valen pa algo. Si les muyeres son como les pinta Jessica Abel… ay, madre.

Bestiario del humo: El paguroideo

16 16UTC junio 16UTC 2008


La soprendente fauna que puebla el planeta muestra una enorme variedad de comportamientos y rituales, no siendo el más ilógico el del crustáceo paguro.

La evolución desarrolló el exoesqueleto hace muchos millones de años, y el filo que incorpora esta ventaja (los artrópodos) es el más abundante. Así que nada tiene de particular el uso de una coraza externa. En el universo humano, la ropa, en cualquiera de sus formas, es también omnipresente. Lo que resulta peculiar es el comportamiento ritual del paguro.

Por razones que ni siquiera él acierta a comprender, el paguro frecuenta (o, en algunos casos, se ve atrapado en) ambientes hostiles, repugnantes, con una alta concentración de humo producido por snorkels. Cómo -y por qué- el paguro sobrelleva esta situación sería objeto de otro artículo; aquí nos interesa lo que ocurre después, cuando ya ha conseguido abandonar la reunión.

El humo de snorkel resulta totalmente inocuo a dichos simpáticos seres (de hecho, es su ausencia la que suele crispar el sistema nervioso snorkel) pero tiene un efecto devastador en las demás criaturas. Incluso en concentraciones muy bajas, el humo de snorkel se adhiere de manera persistente a casi todos los materiales conocidos. Se adhiere con especial eficacia a las capas más internas de la ropa, aunque parezcan menos expuestas; probablemente el calor y la transpiración de la propia piel faciliten el depósito del tóxico.

Por todo ello, cuando el paguro llega a su hogar después de estar en contacto con snorkels, se deshace inmediatamente de su exoesqueleto. De todo. Se quita, y aparta de sí con rapidez y asco, todo lo que llevaba puesto. Acto seguido, se cubre con cualquier cosa que encuentre a mano y le permita mostrarse en la ventana con el mínimo decoro, porque el siguiente paso es tender su exoesqueleto en el exterior. Allí lo dejará toda la noche, y quizás también la siguiente, para que la brisa y, en su caso, el sol ventilen los tejidos y se lleven el nauseabundo olor (un exoesqueleto contaminado no se puede guardar con el resto de la ropa, e incluso da asco meterlo en el cesto de la ropa sucia). Algunos paguros, además, se lavan las manos enérgicamente hasta medio antebrazo, para eliminar ese olor de sus dedos; y los que tienen pelo largo pueden necesitar una higiene más profunda si quieren poder dormir.

¿Resulta asquerosa la imagen del paguro abandonando su cubierta? Amigo, no te puedes imaginar lo que es quedarse dentro.

Formigues salvando los güevos

11 11UTC junio 11UTC 2008

Literalmente.

Al llevantar una chapa fierro del suelu, apaeció un formigueru, una habitación grande (pal tamañu d’elles, supongo) llena de güevos de formiga. Al momentu, les formigues volviéronse lloques pa guardar los güevos notru sitiu, y lleváronlos toos dafechu, munchos d’ellos pa la galería d’abaxo a mandrecha.

Paecióme interesante, y eché a correr pola cámara. Tovía llegué pa sacar la semeya, y pa grabar un vídeu percurtiu onde se ve cómo guarden los caberos güevos. Hebía polo menos el triple.


Al llevantar otres chapes perellí cerca, en casi toes hebía formigueru; otru con otres formigues y güevos muncho más grandes. Nun sé si el fierru guarda’l calor del sol y yos gusta, o si al furar p’arriba topeten y ven que el techu ye sólidu y ellí faen sales y pasiellos. Siento estropiayos el inventu, pero… tenía que facelo, nun foi por gustu.

La vida ye fascinante.