Archive for 28 octubre 2008

Una frase para recordar

28 28UTC octubre 28UTC 2008

En clase de guitarra. Mi profesor ha pedido a un alumno que prepare una intro para un tema, y este ha hecho algo con los propios acordes de ese tema, pero el profe quiere algo más elaborado, una melodía armonizada o algo; lo otro ya sabe que lo sabe hacer, lo que quiere es que en casa trabaje en el asunto, y componga y escriba algo con mucha más intención. Y entonces le casca:

La diferencia entre currárselo y no currárselo está en currárselo.

Es un excelente profesor, no cabe duda. No se puede decir algo más claro con menos palabras…

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Ensayu nel maceteru

27 27UTC octubre 27UTC 2008

Equí queden dos cancios que grabamos ayeri nuna de les reuniones que tenemos en ca Luis. Nun quedaron mal.

La guitarra rítmica ye toa de Miguel Zarauza, yo equí namás toqué frases penrriba (con les consabíes notes falses, pero non demasiáes pa lo que pueo llegar a facer). Ye la primer vez que grabamos con batería (Miguel Fernández, que notres grabaciones más vieyes toca’l clarinete), y la verdá que presta abondo oyilo; esi toquecín rítmicu axuda muncho.

Don’t get around much anymore [WMA, 1,6 MB]
Gee baby, ain’t I good to you [WMA, 1,9 MB]

Grabáo’n Llamuñu, 26 d’ochobre de 2008. Elsa, Vidal, Miguel F., Miguel Z., Luis y yo.

Asturias Chikilicuatre

24 24UTC octubre 24UTC 2008

Me ha llegado por un par de vías un mensaje como este:

Fw: ¡TODOS A VOTAR POLA NUESTRA TIERRINA!

SOLO HAY QUE ENTRAR Y CLICKAR

Descripción:Asturias es candidata a ser la capital de Europa de la
cultura en 2016 (ese año las elegidas serán una ciudad española y otra
polaca, por haberse establecido un turno rotatorio entre los países).

Vamos a apoyarla votando en la web:

http://www.candidatecities.com

PASAD EL EVENTO A PEÑA!!
X AHORA LLEVAMOS EL 4% DE LOS VOTOS! PERO SI AYUDAMOS PODEMOS SUPERAR
EL 36% DE CACERES!

Y evidentemente NO voy a votar por Asturias.

Vamos a dejar a un lado que se me hable de capitalidad europea de la cultura en un mensaje que pone “clickar”, no abre las admiraciones o pone “X” en vez de “por”. El caso es que de la capitalidad esta de la cultura se dice que:

32 ciudades han sido designadas Capitales Europeas de la Cultura. Su principal objetivo: resaltar la riqueza, la diversidad y los rasgos comunes de las culturas europeas […]

Es evidente que votar por Asturias en esta historia sería como votar por Chikilicuatre en Eurovisión. No respeto mucho eso de la capitalidad cultural (y menos a Eurovisión), pero me respeto un pelín a mí mismo.

¿Asturias, un sitio que sirva de ejemplo en Europa resaltando su riqueza y su diversidad?

¿Un sitio que a la hora de reconocer y valorar su propio patrimonio considera una dificultad insalvable que existan variantes locales (es decir, riqueza y diversidad) del asturiano?

¿Un sitio en el que mucha gente considera un problema totalmente irresoluble conciliar esas variantes locales pretende ser capital para “resaltar los rasgos comunes de las culturas europeas”?

¿Un sitio en el que la mayoría de la población se avergüenza de esa riqueza, o le da igual que se pierda, o que prefiere perderla con tal de que ningún profesor de asturiano (“chupón”) pueda vivir de transmitirla?

¿Un sitio en el que en el Real Instituto de Estudios Asturianos no puedes presentar, en un congreso sobre Asturias, una ponencia sobre dignificación lingüística del asturiano, a menos que… la presentes en castellano?

¿Un sitio en el que de ninguna manera puedes utilizar el asturiano porque no es oficial, pero por otro lado no aceptamos que sea oficial porque el asturiano se supone que ya está donde merece estar sin necesidad de que sea oficial?

¿Un sitio en el que existe una lengua que la UNESCO considera en peligro de desaparición?

No creo mucho en estos chiringuitos ni celebraciones de todos modos, pero ¿Asturias, capital cultural europea? ¿Ahora resulta que es “la nuestra tierrina”?

Amos, anda. Dejaime de cultura. Los asturianos somos mucho más prácticos y eficientes que todo eso, que son lastres del pasado, y pronto sabremos todos hablar inglés, que es lo que hace falta. Mientras tanto, con los Premios Príncipe y el Sporting en primera tenemos bastante.

A tomar por…

Los niños engendrados con un fin

23 23UTC octubre 23UTC 2008

Recientemente la iglesia católica ha manifestado -cómo no- su oposición a la selección genética para engendrar un niño que puede ser la salvación de su hermano enfermo. Los obispos dicen algo así como que “se ha conculcado de esta manera su derecho a ser amado como un fin en sí mismo y a no ser tratado como medio instrumental de utilidad técnica“.

La genética es una cuestión de peso sobre la que tendría que escribir con calma, pero no voy a eso. Me ha hecho gracia la mala leche de Manolo Saco, mala leche que no por habitual deja de ser a veces brillante, y al respecto va y suelta:

Humm… veamos. Un niño concebido exclusivamente para salvar a otros… ¿Dónde habré oído esta historieta antes?

No he podido evitar una sonrisa. Pero qué mala idea tiene el tío…

Cuando escribe de religión (lo hace a menudo, y siempre de manera muy crítica), Saco no suele andarse precisamente con miramientos. Pero aparte de todo, hay que reconocer que es ingenioso; que aunque sea visceral, no lo he visto dejar de ser racional o coherente, al menos en estas cuestiones. En mi opinión, bastante diferente de Pérez Reverte, que también destila mala baba y también tiene talento escribiendo, pero uno nunca está seguro de por dónde va a salir.

Milenta cómics: Adiós, Chunky Rice, de Craig Thompson

16 16UTC octubre 16UTC 2008


Equí ya falé de Craig Thompson y esi llibru tan importante que ye Blankets. Y d’aquella menté Good Bye, Chunky Rice, otru llibru con buena crítica.

Pues atopélu por fin, y lleílu. La mi muyer lleólu en dos tirones.

Nun sé si falar d’obres maestres, pero tá claro que Adiós, Chunky Rice ye un comic redondu.

Ye bien estremáu de Blankets. Equí los dibuxos son más caricaturescos, y los personaxes son como de fábula pa neños. Nun sé si ye un llibru pa neños, pero si lo ye, dende lluéu que nesti casu ye un datu positivu.

Ye más esperimental que Blankets, ta fechu de delles hestories que se crucien, hestories que delles vegáes son sorprendentes, o rares, o caótiques. Pero que, sin saber por qué, tienen tol sen.

Otra cosa importante ye que esti llibru ye cuasi una enciclopedia del cómic. Si ún llee les tribes de transiciones entre viñetes de las que se fala’n Entender el cómic, de Scott McCloud (un llibru que, sí, ye una obra maestra que tolos aficionaos al arte hebíen lleer) en Chunky apaecen toes. Les páxines tan iguáes por un maestru, pensáes, equilibráes, y unes viñetes intégrense’n otres de milenta maneres. Nuna ocasión les hermanes siameses falen n’estilu indireutu de lo que dixo un mélicu, y una corrixe a la otra, y lluéu la primera diz la frase’l mélicu… La manera na que ta resuelto esto cola gramática del comic ye cenciellamente maxistral. Cada páxina ye un esperimentu, una preba pa ver a ónde llega la capacidá espresiva del cómic. Pero eso sí; el dibuxu ye sencillu, humanu, plásticu, perfácil de lleer. Son les viñetes les que falen a través de esi dibuxu.

La hestoria ye pa recordala: la amistá, los amigos que nun tan, cómo vinimos a esti mundu pa sufrir pero tamién pa que dalgún hermanín nos axude a llevalo. Pa mí que esti comic nun ye la hestoria de Chunky Rice y Dandel; ye la hestoria de esi gran personaxe que ye Solomon. Chunky y Dandel son un envoltoriu perfeutu, como les cais son un envoltoriu pa les viñetes.

En resumen, un llibru cuidáu hasta el mínimu detalle, que entama y termina con un “clunk” de Dandel a Chunky que diz más coses que munches hores de cine de Hollywood, y que hai que lleer polo menos dos veces.

Silbar la Marsellesa

15 15UTC octubre 15UTC 2008

Mecagüen tó.

Leo una noticia en El Mundo y no entiendo nada. Creí que pretendían prohibir interpretar la melodía de la Marsellesa con silbidos (¿?). Hasta el cuarto párrafo no caigo de la burra: el problema es que la gente silbe (abucheando, digamos) durante la interpretación del himno nacional.

Vale, al leer rápido me salté la “a” del titular, pero es que en el subtítulo de la portada ponía “La ministra del Interior francesa ha anunciado la anulación de todos los encuentros en que los aficionados del equipo rival silben el himno nacional”, y en los primeros párrafos de la noticia reiteran que el himno “fue silbado” por el público. Y en esa acepción “silbar” es INTRANSITIVO. Y si es intransitivo, no tiene objeto directo, y si se intenta pasar la frase a la voz pasiva, no habría sujeto. No vale poner el que se te ocurra.

Coñññño, ya. Qué gentuza.

Cómo escuchar jazz

15 15UTC octubre 15UTC 2008

Voy a intentar escribir algo que quizás pueda ser útil a alguien. Una guía para escuchar jazz. Un puñado de obviedades discutibles para quien ya oiga jazz o mucha música en general, pero que me parece que puede servir a quien se inicie en ello, o no se haya iniciado por puro rechazo pero quiera darle una oportunidad, o tenga curiosidad.

Mi primer consejo: no estás obligado a que te guste. El jazz es muy, muy, muy amplio. A mí me encanta el jazz, pero muchas cosas no me gustan nada. Busca intérpretes o estilos concretos, y escucha los que te gusten; y los demás, pues el tiempo lo dirá. A mí, por ejemplo, no me gusta mucho esto, y eso que lo están tocando dos verdaderos genios. Da igual si es culpa de ellos o mía; esa propuesta no es para mí (de momento), y no pasa nada.

Una segunda cuestión a tener en cuenta: el jazz es como es por evolución, y en el oyente también hay evolución. Cualquier rock and roll clásico de Elvis o cualquier otro (mira qué cosa más fácil de escuchar para nosotros) tiene acordes de séptima (puede que de hecho todos los acordes sean de séptima). Pero si escuchas música clásica es muy probable que no oigas ni uno, ni en Bach ni en Beethoven ni en Mozart ni en Vivaldi porque esos acordes sonaban mal al oído de la época (¡y menudos oídos acabo de nombrar!). Hoy suenan bien porque nos hemos acostumbrado, simplemente; y mañana sonarán bien cosas que hoy no tragamos. A lo largo del siglo XX, cada hallazgo jazzístico ha añadido algo sorprendente o nuevo a lo que había antes, pero no se ha dado un salto sin más de 1900 a 1995. Ese mismo desarrollo gradual lo tiene un oyente; asúmelo y aprovéchate de que el siglo XX es el siglo de las grabaciones sonoras. Todo está a tu disposición. Si te hace gracia el jazz de los años 1920, pues dale a ese, sin complejos (hoy en día hay gente cultivando esos estilos tradicionales).

Como resumen de esos dos primeros puntos: no te agobies si algo no te gusta. Pruébalo con un poco de atención, pero si no es lo tuyo, a otra cosa. Lo más clásico es más fácil de escuchar, pero quizás nos disguste por sonar a viejo. Lo más nuevo es moderno, es de nuestra época, pero puede que sea demasiado innovador o duro de oír para nuestros hábitos. Pero entre un extremo y otro el abanico es descomunalmente grande, y seguro que encontramos cosas que serán de las más maravillosas que hayamos oído.

Otra cosa a tener en cuenta: es raro que haya malos músicos en el jazz. Insisto, no tiene por qué gustarnos lo que hacen, pero ante ese pensamiento -que todos hemos tenido- de “está tocando al azar, eso lo hace cualquiera”… casi se puede apostar a que no es así, a que es al contrario, a que hacen falta muchos años de formación durísima (sí, aunque sea para que el resultado no nos guste). Otra pincelada: para estafar a la gente hay vías mucho más fructíferas (y fáciles) que coger un saxo y tocar free jazz.

Yendo a lo práctico, y suponiendo que el jazz que nos gusta sea un jazz “típico”, ni demasiado comercial ni demasiado experimental, ahí van algunas ideas que pueden servir al recién llegado.

El jazz es una música de intérpretes, más que de autores. Y de interpretaciones, más que de intérpretes. Miles de músicos han tocado las mismas canciones -las más frecuentes se llaman standards– pero cada uno las toca a su manera, y es más, un día las toca con unos compañeros, otro día con otros, un día con un estado de ánimo, otro con otro, y en cualquier caso cada día empieza de cero e inventa algo nuevo. La referencia que puse antes es de Pat Metheny tocando All the things you are con Brad Mehldau, aquí toca la misma canción pero en un trío (con Charlie Haden, por cierto), aquí en trío pero con otros músicos, y aquí la toca en solitario durante una clase magistral. Cada grabación es distinta, da igual que sea el mismo tema. (Por cierto, insisto, Metheny para mi gusto no es de lo más fácil de oír, es sólo un ejemplo.)

– Es frecuente que la melodía original de la canción (ya personalizada) se toque una vez al principio, y otra vez al final para retomar el tema y acabar. Por enmedio, seguramente habrá solos de los instrumentistas; por turno, cada cual toca “el tema” varias veces, y lo de “el tema” va entre comillas porque aunque toca una música compatible con la canción, no toca la canción como tal, sino… lo que le da la gana. Si mentalmente tarareamos la canción mientras tanto, veremos que encaja, que en realidad los músicos siguen tocando esa armonía.

– Por tanto, puede parecer que la música se toca al azar, pero si conocemos el tema (o lo “memorizamos” en la primera exposición) la interpretación tendrá todo el sentido, estaremos orientados. Veremos a qué juega el solista. Si conocemos los temas, será más divertido aún.

– En directo (que es como hay que escuchar esta música si se puede) no es raro que el público aplauda cuando cada solista termina su parte. De hecho, en general se acepta (es más, cabe decir que se desea) que el público no esté rígido como en un concierto de música clásica.

– Además de ir por turno tocando los solos, algunos instrumentos pueden hacer un solo juntos, con turnos más cortos: lo que se llaman cuatros, u ochos. Es muy frecuente con la batería. En vez de tocar 32 compases seguidos de batería, la batería toca sola cuatro compases (de ahí el nombre de “cuatros”), y otro instrumento (digamos el piano) le “contesta” otros cuatro compases. La batería vuelve a hablar, y la guitarra le contesta. Batería otra vez, piano otra vez; y así hacen, digamos, los 32 compases. Por cierto, en directo, en este caso, no se suele aplaudir a cada “trocito” de solo de 4 compases, sino a la fase completa de solos.

– Cuando hay un solo, veremos que los demás instrumentos se ajustan al volumen adecuado y colaboran con el solista. Por ejemplo, si hay un solo de bajo (que se oye menos, por lo general) todos los instrumentos tocan muy suave, o directamente no tocan.

El jazz y el comic son, creo, dos formas de arte sublimes. Comparten una desventaja frente a la televisión o la música más comercial: el espectador tiene que poner de su parte. En el comic completa mentalmente las transiciones de una viñeta a otra, y en el jazz tiene en su cabeza, aunque sea prendida con alfileres, la melodía que los músicos están reinterpretando. Pero cuando se hace así… menudas cosas podemos encontrarnos.

All the things you are

14 14UTC octubre 14UTC 2008

Ayeri fice un exerciciu con All the things you are. Quería tocar despacín, lo primero, y amás tocar dexando espaciu, que ye cásique más difícil que tocar munches notes.

Dempués de grabalo y oyilo vi que nun saliera tolo que yo quería (pa eso valen los exercicios). Hai que seguir trabayando lo de los silencios. Tien su miga; nel cómic lo más importante ye lo que ta ente les viñetes, eses “cais” blanques, y na música el silenciu ye tan importante como lo que suena.

El canciu orixinal ye una braera obra d’arte, y más tovía cola lletra, que nun conocí hasta fai bien poco. Y si escuches esta versión d’Ella Fitzgerald y coles primeres cuatro pallabres nun te salta una llárima al güeyu, ye que tas fechu de tapioca.

Tú yes el besu prometíu de primavera
que fai el solitariu inviernu paecer llargu.
Tú yes el silenciu ensin aliendu de la tarde
que treme al borde d’un maraviyosu canciu.

Tú yes el brillu d’ánxel que alluma una estrella;
les coses más queríes que conozo son les que tú yes.
Un día los mis brazos felices van abrazate,
y un día voi conocer esi momentu divín,
cuandu toes les coses que yes seyan míes.

Bueno, el exerciciu equí queda pa referencies futures. Nun comparar colo que canta Ella, por favor.

All the things you are [MP3, 4,5 MB]. Grabáo’n Llamuñu, 13 d’ochobre de 2008, guitarra Ibanez Artcore AG75, amplificaor Ibanez GT40.

La fábula del lobito bueno

10 10UTC octubre 10UTC 2008

Ea, vamos a contar una fábula.

Este era un lobito que, más que nada por aquello de no dormir en la calle, y también porque dormir para siempre chupando de la teta de mamá loba no lo hicieron ni siquiera Rómulo y Remo (y si lo hubieran hecho no habría habido ni Roma ni nada), quería comprarse una casa, así que empezó a visitar a algunos cuervos. Pero siempre que iba a preguntar los precios no le quedaba otro remedio que aullar a la luna del susto.

Además, si el lobito preguntaba en un sitio, y volvía a ese mismo sitio una semana después, resultaba que el precio era más alto. Todos los meses añadían cinco o seis mil euros. El cuervo lo explicaba: “Mira, lobito, ese precio es el del mes pasado. Este mes se han actualizado”. Por muy pronto que fuese el lobito a preguntar, aunque se basara en el rumor de la posible aprobación de una posible licencia para recalificar un terreno en el que quizás se construyera un piso, cuando llegaba ya sólo le quedaban para elegir un bajo sin ventanas ni puertas o un cuarto de calderas. Lo demás estaba todo comprado.

Un día, el lobito, cansado de aullarle a la luna (que tiene por costumbre no hacerles a los lobos ni puto caso) y desesperado porque se acercaba el invierno, fue a ver a un cuervo, y le dijo: “Mira, plumífero de los cojones. No penséis que vais a poder subir un 30% o un 40% el precio de las viviendas. Antes le pego fuego al puto edificio. No tengo nada que perder.”

Moraleja: el lobito era un ingenuo, claro, y muy tonto. ¿Acaso no estaba todo comprado casi antes de hacer los planos? Lobito, ¿no entiendes que Todo Es Cuestión De La Ley De La Oferta Y La Demanda? La moraleja va más allá de que no pueda entender algo tan básico: de hecho, el lobito se retrató como un ser antisocial, un aberzale de extrema izquierda, antisistema, violento, peligroso. La gente con dos dedos de frente no se comporta así: entiende la Ley De La Oferta Y La Demanda, el libre mercado, y la sociedad en la que vive (que tiene sus ventajas y sus inconvenientes). Se prepara para ello, lucha y se compra su piso, como hemos hecho todos, en vez de andar chupando de papá estado y, lo que es peor, amenazando a la gente decente.

Claro que la moraleja (o la fábula) podría contarse intercambiando los personajes, porque Chicote, el presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de España (y espero no buscarme problemas por citarlo, porque creo que a la mafia siciliana le tengo menos miedo) dice que ‘Que nadie espere que bajen un 30% ó un 40%, antes se los regalo al banco‘.

Pero no, la moraleja no sería exactamente la misma. Hay algunas sutiles diferencias entre el lobito tonto y este al que podríamos llamar el pirata honrado.

El lobito bueno realmente no tenía nada que perder, no tenía donde caerse muerto, pero el pirata honrado, aunque regalara los pisos al banco, seguiría teniendo sitios donde caerse muerto (o más bien seguir vivo) a elegir.

Además, las amenazas del lobito bueno tienen mala prensa (por menos que eso se va a la cárcel, literalmente), pero las del pirata honrado no; eso es amenazar con elegancia, con clase. No habla de cerillas ni de cosas bastas; habla de regalos, de bancos, y uno no se imagina violencia, sino corbatas y apretones de manos y comidas en Chicote, que además de un promotor con los cojones bien puestos es también un restaurante. Ese es su mundo. ¿Se puede ir a la cárcel por una amenaza así, aunque vaya dirigida a dañar a miles de personas y no un solo edificio? Aparte de que por supuesto que la amenaza del pirata tiene su explicación racional, hay que ponerla en su contexto, etcétera. La otra no.

Por otra parte, es evidente que el pirata no es ignorante; conoce la Ley De La Oferta Y La Demanda. ¡Se la inventó él! Pero en este caso, si intentas restregársela por las narices, él se sacará otra del bolsillo. Por ejemplo, te explicará, como en ese artículo, que es el gobierno el que tiene que buscar soluciones, subvencionar el Euribor, y que con esa intervención podrán recuperar… “la inversión para reinvertirla en el programa de viviendas de protección oficial”. Me troncho. Lo de asumir pérdidas está fuera de la ecuación; para asumir cosas ya están los lobitos buenos. Por ejemplo, para asumir hace unos años que cada mes (¡o cada semana!) la cosa subiera miles de euros, cuando ahora el pirata honrado dice todo escandalizado que “las inmobiliarias han adaptado sus precios ya a finales de 2007 y a principios de 2008”. ¿Qué mas quieren los lobitos?

Bueno, total, que la fábula no funciona al revés. Y eso lo sabe muy bien el pirata honrado (quizás para fabulizarlo sería mejor decir la sanguijuela lista), que conoce perfectamente cuál es el sitio de cada uno.

[Los nombres de los personajes principales son invento de José Agustín Goytisolo.]

Del viaxe pelos nortes

7 07UTC octubre 07UTC 2008

De los viaxes lo que más trai ún son recuerdos. Qué pena que los días nun duren ochenta hores pa escribir tolo que ún querría escribir.

Pero nun me resisto a apuntar un detalle. Nel muséu de Helsinki hebía una esposición, y alcordéme d’alguien. Y fice la foto pa alcordame de esi momentu.

Nun entramos a ver la esposición; bueno, entramos al muséu, pero la cosa diba salinos por 26 € y nun díbamos tener tiempu pa velo, igual. Pero por entrar a fisgar vimos una obra teatru, tipu happening, na antoxana (nun podéis imaxinar de cuántes maneres se puen subir y baxar unes escaleres).

El mundu ye un pañuelu. Hiroshige en Helsinki.