Archive for 8 enero 2010

Coches eléctricos, non

8 08+00:00 enero 08+00:00 2010

Lo que quiero decir ye que lo importante de los coches eléctricos nun ye que son eléctricos. Ye que son eficientes.

Un coche eléctricu, anque Miguel Sebastián paez que nun lo entiende, cárgase con enerxía eléctrica. Y esa enerxía sal de dalgún lláu. La enerxía nun se crea. La eléctrica, menos.

Lo guapo de un coche híbridu nun ye que sea eléctricu; ye que ye eficiente. Que fai por gastar lo menos que pueda.

En Xapón el Prius conviértese nel primer coche híbridu líder de ventes. Pero la xente sigue confundiendo coses.

Nel artículu d’El País dicen delles coses que nun me convencen. Nel últimu párrafu dicen que el Prius consume 1 litru por cada 38 km. Eso son 2,6 l /100 km. Nun sé qué Prius probó el periodista, pero pa mí que fue él puxándolu, porque si consigues muncho menos de 4 l ye que fuiste cuesta abaxo.

Tamién diz que “los coches híbridos pueden suponer un gran ahorro, ya que a velocidades inferiores a los 55 kilómetros por hora funcionan en modo eléctrico.” Nun ye asina. Funcionan en modu eléctricu si tienes la batería cargada, si el motor ya ta caliente, y durante un par de km, y la cuestión nun ye el modu eléctricu, ye que esa corriente la recupere de dalgún sitiu.

Lo importante del Prius ye la aerodinámica, la rexeneración de enerxía al frenar o reducir, el que el motor de gasolina pare cuando nun tas andando o cuando vas cuesta abaxo, el motor de combustión eficiente de ciclu Atkinson, el cambiu automáticu…

¿Cuánta enerxía aforraríamos si de güey pa mañana tolos coches fueran híbridos? Cuandu veo toos esos coches paraos nun semáforu, echando fumo pol tubu a lo tonto, o baxando cuestes y col motor funcionando igual… ye lo mesmo que cuando veo lluces prendíes ensin haber naide. Queremos enerxía nuclear pa eso, pa tirala…

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Mr. Bean nun sitiu web del gobiernu

7 07+00:00 enero 07+00:00 2010

Vimos la noticia de que la páxina web de la presidencia española de la UE foi atacáa pa que saliera una semeya de Mr. Bean.

Y esti ye un exemplu de mal periodismu. Ye mentira.

Primero: prestaríame saber cómo se xeneró la noticia. De ónde salió, y cómo se escribió.

Segundo: El Mundo saca una entrevista a un responsable que desplica lo que pasó. Ye un decir, porque pa la primera entruga que-y faen, que ye la que interesa, yo nun entiendo la contestación. Nun tien xacíu. Pa mí que el periodista nun entendió lo que-y decíen, y escribió un amagüestu con les pallabres que pilló.

Tercero: ye mentira que un pirata entrara nel sitiu web. Agora toos lo arreglen, y lo despliquen meyor o peor. ABC avérase un poco; nun ye desactamente una captura d’imaxe, ye o que llamen cross-scripting, pero bueno, paézse.

Total: un puntu fizo una tontada que permite ver una imaxen de la páxina con el Mr. Bean pintáu enriba, ensin falta de entrar de verdá a los ordenaores. Ye un trucu, y la páxina sí tenía un furaquín de seguridá que igual podía aprovechase pa dalgo más, pero nun ye lo que nos contaron al principiu.

Y esto foi noticia, ¿por qué?

La blasfemia en Irlanda (II)

5 05+00:00 enero 05+00:00 2010

Decía en un artículo anterior que la nueva ley sobre difamación tiene un artículo, el 36, dedicado a la blasfemia, que me parece inaceptable por varios motivos.

Que resumiendo son estos. Hablaré sólo del apartado 36 (2); el 36 (3) y el 36 (4) también tienen lo suyo, pero quizás escriba sobre eso otro día.

  • Que nos deja a nosotros, los blasfemos, en total inseguridad jurídica.

    • Que te caiga una multa no depende de lo que escribas, sino de que terceros se escandalicen o indignen.
    • También depende de que el tribunal adivine tus intenciones y considere que ofendiste aposta.
    • Además, tu supuesta ofensa debe alcanzar a un “número sustancial” de seguidores, pero no tienes forma de saber qué es un número sustancial.
    • Que cometerás la infracción respecto a cualquier cosa tenida como sagrada por cualquier religión, con lo que más te vale conocer todas las doctrinas de todas las religiones.
  • Que protege la irracionalidad, y la protege más cuanto mayor y más militante sea esta. Si profesas una religión, y aparte de ese hecho eres en lo demás racional y civilizado, y no te metes en lo que hace el vecino, y te trae al fresco lo que yo escriba, no pasa nada; pero si eres un hijo de mala madre que pide la hoguera para quien desafíe tus dogmas, y te indignas con facilidad, sí. La ley te protege más cuanto más cerril, atrabiliario y borrego seas, no cuanto más discreto y tolerante (dicho sea “tolerante” en sentido religioso).
  • Que establece censura previa sobre la parodia, la sátira, el humor, la chanza… y posiblemente también el análisis, la discusión o la refutación, si la religión está de por medio. Conclusión: los musulmanes que armaron el taco cuando las caricaturas de Mahoma tenían razón según esta mierda de ley.
  • Que toma partido intrínsecamente a favor de las religiones, sancionando como legítimas algunas de sus prácticas más odiosas: el dogmatismo, el escándalo, el victimismo, la irracionalidad. Es más, la conversión de una estupidez en dogma religioso hará la estupidez respetable. Si establezco una religión, tengo seguidores, y son de gatillo fácil, puedo proteger cualquier sandez (la ley no entra a valorar, ni puede hacerlo, la calidad de los dogmas).

Creo recordar que leí en algún libro de Richard Dawkins un argumento muy relevante: quienes presumen de fe fuerte e inquebrantable en verdades absolutas e indiscutibles son precisamente quienes piden proteger esas “verdades” usando la fuerza contra terceros y estableciendo leyes, esgrimiendo argumentos de autoridad o tradición…

Y eso demuestra que sus verdades son precisamente las más débiles. Las verdades fuertes son las que prevalecen al margen de autoridades (es decir, de personas), las que se pueden desafiar, las que se pueden discutir, las que cualquiera puede poner en tela de juicio. Las verdades fuertes son las que no necesitan amordazar a nadie.

¿Puedes decir en Irlanda que el emperador está desnudo, que este o aquel dogma son una paparrucha, o que el papa de Roma no dice más que sandeces? No. Por si acaso.

¿Puedes decir en Irlanda que la teoría de la evolución es falsa, que las partículas subatómicas no existen, que el Sol es el centro del universo, que la relatividad es mentira? Sí, sin ningún problema.

¿En qué se apoyan las afirmaciones que no puedes contradecir? En nada. En la tradición, en la autoridad, en la sensibilidad ante el escándalo de una serie de seguidores que consideran una virtud la fe ciega que no se cuestiona cosas.

¿En qué se apoyan las afirmaciones que sí puedes contradecir? En la experiencia, en los hechos, en las mediciones, en la discusión pública y transparente, en la negación total del principio de autoridad, en la libertad.

Así que tendremos que acostumbrarnos y buscar nuevas fórmulas, por ejemplo para desahogarnos. ¡Me cago en Einstein! !Que se joda la gravedad! y cosas por el estilo. Eso sí que lo puedes decir, incluso en la enseñanza pública, y se lo pensarán muy mucho antes de llamarte al orden.

La ley, quizás para disimular, otorga ciertas “garantías” como defensa ante acusaciones de blasfemia. Sobre esas quizás escriba otro día, si me animo a comentar el el 36 (3) y el 36 (4), que tienen tela.

Más arriba he dicho “esta mierda de ley”. Nótese que una opinión como esa, aplicada sobre algo que se diga en un libro sagrado, podría considerarse blasfemia. Si digo que “creerse que el mundo fue creado hace 4.000 años me parece de memos” puedo estar incurriendo en blasfemia; si alguna religión tiene eso recogido como dogma, si sus seguidores se indignan, si estoy insultando (hay quien considera “memo” un insulto) y si tengo intención de hacerlo… la he cagado. Tendría que decir “me parece de memos, pero sin ánimo de ofender, ¿eh?”, y aun así, si el tribunal cree que estoy fingiendo y mi intención sí era ofender, pues… lo llevo clarinete.

Y como dicen en una campaña, LA BLASFEMIA ES UN DERECHO.

Las palabras del obispo

5 05+00:00 enero 05+00:00 2010

Quizás hayas leído algo sobre lo que el otro día dijo un inspirado obispo en Granada. Lo mencionan en varios medios:

ElCorreoWeb.es: El arzobispo de Granada: “Si la mujer aborta, el varón puede abusar de ella”. El titular es mentira, por las comillas.

ABC: Monseñor Martínez compara el aborto con un genocidio que obliga a los médicos a actuar como nazis.

El País: El arzobispo de Granada compara el aborto con el genocidio.

Y así sucesivamente. Pero no he visto a ninguno poner enlace a la fuente original, con lo fácil que sería.

Homilía domingo IV Adviento en la catedral

Me abstendré de analizar eso. No tengo tiempo de escribir tanto.

Encierros en la cárcel

4 04+00:00 enero 04+00:00 2010

Dice El Mundo:

Presos de ETA anuncian huelgas de hambre y encierros para 2010

Y la cosa me deja cavilando. Lo de las huelgas de hambre lo entiendo, pero…

¿Encierros?

¿Se refieren a actividades lúdico-deportivas en las que correrán delante de toros por los pasillos de la cárcel? Me parece de lo más raro.

¿Se refieren a encerrarse en señal de protesta? Pero… ¿cómo se va a notar? ¿Dónde van a encerrarse? ¿Acaso en una celda? Y ¿tienen las llaves de algo de la cárcel?

Yo voto por que sí, que se encierren. Y que se sumen a la acción sus compañeros que todavía no han sido detenidos.

Ya, no creo que cuele. Pero con la lógica de esta gente nunca se sabe…

2010: buen y mal pie

4 04+00:00 enero 04+00:00 2010

Empieza 2010, con tantos propósitos nuevos, y el mundo hace los suyos: cada 1 de enero suelen entrar en vigor muchas disposiciones. Este blog empezó en enero de 2006, cuando por fin se prohibió fumar en los (algunos) centros de trabajo, y ahora empiezan otras cosas nuevas.

Dicen que en TVE no habrá publicidad. Parece que al menos es media verdad. La mayor parte de la emisión fueron imágenes de archivo (mejor que la programación habitual, de todos modos), pero el pasado sábado por la noche pude ver, con pasmo, un programa de músicos (“TVE es música”), casi todos desconocidos, pero haciendo música en directo, uno tras otro. Sin más. Sin presentadores engreídos ni llamativos, sin movimientos estúpidos de cámara (creo que la televisión más barata sería mejor televisión, viendo en qué se gastan el dinero a veces). Otro día vi un concierto de Paul McCartney, que también se podía ver. ¿Será verdad que vamos a tener una televisión decente? (No nos excitemos demasiado; “TVE es música” lo emitieron de madrugada… Ya veremos.) Dicen en El descodificador que en el primer día sin publicidad TVE barrió a las demás. Ahora que las privadas consiguieron quedarse con la publicidad, pronto veremos cómo dicen que emitir sin publicidad es competencia desleal y que lo que hay que hacer es cerrar la tele pública.

Pero hemos dado un grandísimo paso atrás. En Irlanda, entrado el siglo XXI, se ha aprobado una ley que condena la blasfemia religiosa. Después de leer en algunos blogs sobre el asunto, he visto que el texto de la ley es tal como lo citan sus detractores.

A partir del 1 de enero de 2010, en Irlanda, la ley dice que una persona que haga esto puede llevarse un recuerdo de 25.000€:

(a) he or she publishes or utters matter that is grossly abusive
or insulting in relation to matters held sacred by any
religion, thereby causing outrage among a substantial
number of the adherents of that religion, and

(b) he or she intends, by the publication or utterance of the
matter concerned, to cause such outrage.

Es decir, si publica o dice algo que es extremadamente ofensivo o insultante en relación con materias consideradas sagradas por cualquier religión, causando así indignación entre un número sustancial de seguidores de la misma, y pretende, con la publicación o pronunciación de ese material, causar esa indignación. No he leído el texto completo de la ley, pero creo que el artículo 36 tomado aisladamente no tiene pérdida.

No puedo creer que Europa no esté indignada con este paso atrás, con esta vuelta al oscurantismo. Esta ley recoge por escrito un recorte a la libertad de expresión, basado sólo en la defensa de creencias irracionales como son las religiosas. Nos deja a nosotros, los blasfemos, en total inseguridad jurídica. Y el asunto da para tanto que prefiero analizarlo por partes en próximos artículos.