Archive for 28 abril 2010

Gracias a Aznar: La economía no existe

28 28UTC abril 28UTC 2010

Tengo un amigo que es admirador de Aznar. Qué se le va a hacer.

Me preguntó si había leído España puede salir de la crisis, de Aznar. Le dije que por supuesto que no; que había cumplido ya con creces leyendo Ocho años de gobierno, y me prometí que nunca jamás iba a perder el tiempo de manera tan lastimosa como leyendo un libro que contenga el “pensamiento” (¿?) de Aznar.

Pero como es mi amigo, acabé cediendo y dando a Aznar otra oportunidad más. Y curiosamente me alegro de haberlo hecho.

El libro de Aznar es un soberano zurullo de raposa, que dejé de masticar penosamente hacia la página 60, cuando ya empieza a narrar sus propias excelencias. Pero al ir a buscarlo a la biblioteca pública (sí, PÚBLICA, expresidente) encontré por azar (que es casi como decir Aznar) otro al lado en la estantería: La economía no existe, de Antonio Baños Boncompain.

Y es un libro obligatorio. Este sí. Léelo. Más de una vez, si es posible.

Claro, se me tachará de ingenuo, de antisistema, de ignorante, y de mil cosas más. Pero resulta que no. Resulta que ese libro está lleno de verdades como puños. De verdades realmente serias, por más que estén envueltas en humor. No tiene desperdicio. Cada frase es un puñetazo a la mandíbula.

Y me limitaré a anotar algunas citas sueltas de los principios del libro.

El gran problema de la dictadura de la economía es que mantiene, a pesar de sus terribles errores, una imperturbable reputación de credibilidad.

No hay nada más serio que un banquero. Nadie ha visto a un banquero cómico. […] Cuando uno se pone pesadito con la crítica, siempre se zanja la cuestión de la misma manera: seamos serios. La economía es seriedad-realidad-rigor. De quienes la critican se dice que pecan de ingenuidad-idealismo-sentimentalismo.

La alternativa a la economía se halla fuera de la economía.

Puesto que se trata de un conocimiento vagamente sistemático y profundamente esotérico, que unas veces acierta y otras no, y que encuentra una explicación plausible a cualquier resultado que se produzca, no es mucho lo que diferencia a un economista de un astrólogo.

La economía podría llegar a ser una “ciencia” si se limitara a ser una ciencia forense. Porque nos explica de qué ha muerto el tipo, pero pocas veces acierta a salvarlo.

En economía, como en una barbería de barrio, hay multitud de voces […] que expresan todas las opiniones posibles. Esa proliferación de voces sólo garantiza que alguna de ellas acabará teniendo razón, salvando así la credibilidad general de la barbería.

Si alguien hace caso de lo que la economía propone, podrá ascender dentro de lo que ésta ofrece. Pero si busca la felicidad o la alegría siguiendo las reglas de la economía, lo más probable es que acabe en la consulta de un psiquiatra. […] La economía únicamente ofrece lo que muestra: bienes y servicios.

Si las reglas de la economía sólo se aplicasen cuando uno va a la compra, del mismo modo que las reglas del mus sólo son válidas durante la partida […], la cosa sería sencilla. Sin embargo, nuestra sociedad ha decidido que las reglas del mus se pueden aplicar a cualquier momento y situación de la vida […]

En un mundo regido por las reglas del mus, los vascos y los jubilados dominarían el mundo. En un mundo regido por las leyes de la economía, los ambiciosos, los competitivos, los anglosajones y los materialistas dominan la partida.

Me extraña que el “por el interés te quiero, Andrés” sea más universal y eterno que “no le harás al otro lo que no quieras para ti”.

¿Muere el economista cuando queda obsoleto? ¿Pide que lo desmantelen y revendan sus partes cuando es improductivo? O, más fácil, ¿ha pedido alguna vez un economista que lo despidan o lo procesen cuando se muestra ineficaz o irracional?

El directivo que utiliza los más estrictos y matemáticos criterios de eficiencia a la hora de reducir los costes es el mismo que se compra un Rolex cuando podría consultar la hora en su teléfono móvil.

Parece obvio, pero de vez en cuando no está mal recordarlo: cualquier persona dedicada a las finanzas debe ser, mientras ejerce, una mala persona por definición. […] Para trabajar en el mundo de las finanzas es obligatorio ser malo y cobarde (lo de calculador lo damos por supuesto) de forma individual y personal. […] Tras el precio del maíz nunca hay agricultores, como no hay niños mineros tras los datos de producción de coltán.

Brillante. Como cuando habla de la “meteorología política” y la “economía borrascosa”: si se produce una catástrofe natural nos cabreamos con el gobierno y le pedimos explicaciones y lo culpamos; sin embargo, si se produce una catástrofe económica le otorgamos un carácter azaroso, ajeno a la voluntad del hombre, y en estos casos “el pueblo siempre mira al cielo, nunca al político o al financiero”.

O brillante como cuando explica la mitología del valor añadido aplicada a una manzana artificial, sin ninguna ventaja sobre una manzana real, pero que se vende por muchísimo más dinero. (El producto existe, esto es real).

Un libro un tanto caótico y escrito con humor, que responde exactamente a lo que el autor advierte desde el principio. Brillante. Y demoledor. Da que pensar, porque tiene toda la razón del mundo.

¿El de Aznar? Tiene una introducción no del todo descartable donde explica la crisis con palabras para niños pequeños, pero cuando busca culpables y reparte recetas… en fin, el mismo asco, la misma ceguera neocon, sectaria, dogmática, partidista, no falsable, cínica, incondicional, sinvergüenza, mentirosa de siempre. Un libro para admiradores o para tontos de capirote.

No sé si merece la pena citar algo… Por ejemplo, las tres primeras son diversas (¿?) causas de la crisis actual, que están juntas en el mismo apartado.

Puesto que los bancos centrales son empresas del Estado que operan en régimen de monopolio, es evidente que quien ha fallado, por tanto, en este capítulo fundamental es, sin duda alguna, el Estado.

[…] fue posible porque la regulación pública permitía vender los préstamos a terceros con carácter ilimitado. […] De nuevo, lo que aquí hubo es un fallo del Estado.

[…hablando de la CNMV y similares…] Cuando se producen robos continuados y a gran escala a plena luz del día y la policía no se entera, el Estado no está haciendo bien su trabajo. […] Es un fallo del Estado. [Este tío no se quiere enterar de que esos “robos” eran perfectamente legales, y la libertad de cometerlos es consustancial por pura definición al sistema que él defiende.]

[…] a mayores retos, más formación; a más productividad, mejor salario [este no es empresario; a mayores retos, menor rentabilidad inmediata, así que cambiamos de actividad. Y a más productividad, MENOS TRABAJADORES y menos costes salariales, so tarugo; además, a mayor salario, menor competitividad.]

Con mi amigo he decidido dejar definitivamente de discutir de política. Tras tantos años de crítica feroz al PSOE y ensalzamiento amoroso del PP, con la trama Gürtel, el espionaje, la corrupción, y tantísimas otras cosas, lo he arrinconado y ha admitido con toda tranquilidad que bueno, que en realidad da igual lo que haga cada uno, porque lo bueno para España es que gobierne el PP, así que él siempre va a defender al PP hagan lo que hagan. QED.

Por los mismos motivos, no merece la pena ocuparse de Aznar. No merece la pena leer a un… pensador (¡jua, jua jua!) para el cual si el Estado interviene es culpable de intervencionismo, y si no interviene, culpable de mala regulación. El axioma es que el Estado es culpable de todo lo malo, y él o Díaz Ferrán los valerosos artífices de todo lo bueno que ocurre. Ganancias privadas, pérdidas públicas. Ya lo hemos visto. No tiene ningún sentido tomarse a esta gente en serio.

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Que no é, cohone

27 27UTC abril 27UTC 2010

Noé.

El arca de Noé.

Otra vez. Otra vez “investigadores”, “expertos”, “arqueólogos”. Otra vez el uso a la ligera de términos precisos y preciosos. Otra vez las engañifas, las monsergas, los cuentos, las gilipolleces. Otra vez un medio de comunicación dando pábulo a la primera patraña que le llega de una agencia. Y otra vez lo pone en una sección de… ciencia.

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/04/27/ciencia/1272365859.html

Por favor.

Uno ya se cansa.

¿Qué coño es esa foto? ¿Una especie de establo donde se ve la paja que comían, las vaquitas, y todo?

Dicen que “no están seguros al 100% de que sea el arca de Noé, pero sí al 99,9%”.

Pues yo me cisco en todas sus muelas. Estafadores, engañabobos, mentirosos, hijos de la grandísima arca. Cabrones. Malnacidos.

O profundamente estúpidos, no lo sé. Pero yo creo que más bien estafadores, engañabobos, mentirosos… etc.

¿Qué opinas? ¿Les crees?

Yo creo que ni siquiera han encontrado ninguna estructura de madera de 4.800 años de antigüedad. Creo que es más probable que sean una chirigota del carnaval de Cádiz que se perdió por Turquía y se emborrachó demasiado.

Tormenta papal

27 27UTC abril 27UTC 2010

El Papa tien pensáo dir a visitar a los británicos. Richard Dawkins y Christopher Hitchens tienen pensao denuncialu pa que lu detengan por encubrir la pederastia. Pero lo que recibe más atención de los medios ye una supuesta burla de funcionarios británicos al Papa.

A estes altures, ya hebíamos tar avezáos: esto ye mentira. Desinformación.

Si se lee despaciu cualquier artículu que dea dalgunos datos, vese que:

– Esi documentu tenía el resultáu d’una “tormenta d’idegues“.

– Los autores punxeron bien claro, nel documentu, que “nun debía compartise col esterior”, entre otres coses porque tenía “hasta les idegues más inverosímiles”.

El oxetu d’una tormenta d’idegues ye recoyer toles idegues que se puea, en cantidá, en bruto, ensin tener namás en cuenta. Hai que crear a chorru, casi inconscientemente, y val too: idegues absurdes, contradictories, lloques. La regla básica ye que nun hai censura, nun se califiquen les idegues. Namás que se apunten.

Lluéu, cuandu “escampa la tormenta” y ya nun salen más idegues nueves, d’eses idegues escuéyense les que valen pa dalgo, o xúntense, o estúdiense. Y de ehí salen les “buenes” idegues. Xulgar a esos funcionarios por esi documentu ye como decir que Ferrán Adriá sirve mierda de gallineru nel so restaurante, porque te asomaste a la cocina y viste unos güevos enrriba la mesa, enantes de que ficiera la tortiella, y teníen la cáscara sucia.

Los periódicos presten muncha atención a que el documentu propón “una llínia de condones patrociná pol Papa”, pero otres idegues igual de burres… ¿son tan descabelláes? Por exemplu, anunciar la espulsión de los malos obispos, patrocinar una red de clíniques pal SIDA, o ordenar una muyer cura.

¿Sedría malo que el Papa se portara colos enfermos de SIDA como si fueren persones, envede maricones que se buscaron lo que-ys pasa por nun facer casu?

¿Sedría malo que apaeciera por una clínica de abortos y tratara colos manifestantes y-yos desplicara aquello de ser comprensivos col pecaor?

¿Sedría malo que mos pillara a más de ún col pie cambiáu, y diera siquiera el más remotu exemplu de humanidá, o de haber lleío les enseñances de Cristo pa dalgo más que pa metese en política? ¿Que pasara la so estancia nun pisu social, envede nuna residencia de ricos? ¿Que inaugurara una llinia de teléfonos pa denunciar abusos sexuales de curas?

¿Son peores estes idegues que la de que Susan Boyle-y cante un canciu al Papa na so visita?

Pues esta de Boyle, anque paeza frutu d’una tormenta d’idegues fecha por un borrachu, paez que ye verdá, y ye idega de los católicos escoceses. Tócate les narices.

El mi aplausu pa Anjoum Noorani, el que dirixó esi equipu de la tormenta d’idegues, que ficieron un trabayu perfechu. El únicu fallu que hebo equí ye que esi documentu (en contra de lo que dixo Anjoum) filtróse al públicu.

¿Qué fai caún?

– Los medios: teníen que informar, pero lo que faen ye falar d’eses idegues como si fueren en firme.

– Los políticos: teníen que buscar a quien filtró’l informe al Telegraph y sancionalu, pero lo que faen ye acojonase delantre la ilesia católica, cambiar de puestu a los autores del documentu, pedir mil disculpes cuandu nun tienen que pediles y por lo que nun tienen que pediles y seguir cola comedia de los periódicos.

– La ilesia católica: teníen que fichar a Noorani pa que-yos ayudara a camudar la so imaxen y pensar cola cabeza, pero lo que faen ye… ¡oh sorpresa! ¡Oh, orixinalidá! Sí, lo de siempre: ofendese y cazar bruxes. Decir que los autores del documentu nun entienden el catolicismu… cuando son ellos los que nun entienden un ren del trabayu d’esa xente.

A ver en qué acaba lo de Dawkins y Hitchens.

700

27 27UTC abril 27UTC 2010

Es el número 007 al revés.

También es el año en que Égica, rey de los Visigodos, proclama una ley según la cual todo individuo puede ser arrestado y torturado para hacerle reconocer su eventual servidumbre.

Y ese año murió Fiannamail ua Dúnchada, rey de los Escotos de Dalriada. “Escotos” no va de genitales, sino de escoceses. Muy antiguos. Los escoceses, digo. Faltaban 18 años para que Pelayo se convirtiera en el primer rey de Asturias.

Traducido al calendario holoceno, es el 10700, y al ab urbe condita, el 1453.

Es la chorrada número 700 que escribo aquí, y lo más notable es que ha servido para suceder a la 699, que es un número mucho más chulo; un número que está cerca de ser muchas cosas, sin ser ninguna de ellas.

Como todo lo demás, vamos.

Hiyab

20 20UTC abril 20UTC 2010

Vamos ver puntu por puntu de qué va esto.

Hai un colexu que tien una norma que diz que nun se pue tar dientro cola tiesta cubierta. Nin gorru, nin gorra, nin pasamontañes. ¿Ye una norma asumible? Abúltame que sí. Nun desiste, na nuestra sociedá, una vergüenza insoportable por dir cola cabeza desnuda. Ye un usu social tan normal que nun se pue argumentar eso (si acasu, lo raro ye lo contrario). Por otru lláu, hai razones (dalgunes tamién d’usu social, otres llóxiques) pa dir, dientro un aula, cola cabeza descubierta, y cola cara descubierta.

En siendo una norma asumible, tenemos una gua.ha de dieciséis años que diz que esa norma pa ella nun val, que ella va como-y da la gana. Ye idega d’ella, encima, y los pás baillen al son que toca ella (y tovía lo dicen… suponiendo que seya verdá). Y xuega col drechu a la escolarización, pa que tanto los pás, como la escuela, reculen y cambien la norma.

A mí paezme que nun tienen que camudar esa norma. Que nun pue dir a la escuela cola cabeza tapada. Y ya tá. Y si nun va, pues multa pa los pás, y si va col caperuchu, castigáa, o lo que se faiga col que va a la escuela con pasamontañes. De momentu, los gua.hes de 16 años nun dicten les normes nes escueles. (Lo que sí hai que facer, claro, ye escuchalos, y si la norma ye inxusta por dalgún motivu argumentable, hai que falalo).

El asuntu de la relixón ye secundariu. Que esta gua.ha diga que la so relixón la obliga a dir cola cabeza tapada ye problema d’ella. Que aplique esa norma de puertes de la escuela pa fuera, onde ye llibre de facer lo que quiera. La relixón ye un asuntu priváu, y el estáu, o les autoridáes educatives, nun tienen que sentase a valorar si un rasgu relixosu ye importante o non, si una creencia relixosa ye o non más respetable que otra, si hai que cambiar el reglamentu o non pa acomodar una creencia relixosa particular. Pa la relixón, respetu como cosa privada que ye. Y precisamente por respetu… oídos sordos.

Cosas de pollos

19 19UTC abril 19UTC 2010

El perro dormía plácidamente, con la oreja vuelta del revés. Era sólo un cachorro. No entendía el cristal, no entendía los recortes de papel en el suelo. No entendía la gente que pasaba, se paraba a mirarle y ponía muecas extrañas, parecidas al hambre.

Pero le daba igual. Un cachorro no necesita entender mucho. Sólo olfatear, aprender, mear y cagar. Había aprendido unas cuantas cosas en aquellos días. Por ejemplo, que en la jaula de debajo había conejos. Los había visto al llegar. Parecían comestibles. Y soñó cosas de cachorros. Por ejemplo, que mordisqueaba un conejo mientras este ponía caras de sorpresa, como las de la gente que pasaba. Por ejemplo.

El pollo de goma no. El pollo intentaba dormir, pero se pasó toda la noche en vela.

Aquello no era lo que había imaginado.

Un pollo de goma no suele tener grandes expectativas. Contaba con andar rodando de mano en mano en algún carnaval, como parte de algún disfraz incomprensible, y quizás acabar, en medio de la jarana, siendo encestado por accidente en algún balcón de un piso bajo. O puede que en una despedida de soltero, colgado de la corbata del borracho más patético del grupo.

Pero en cualquier caso, todo aquello era un destino razonable para un pollo de goma. Al menos nadie se preguntaría por qué estaba allí. No desentonaría, ni siquiera en la escena más absurda. Probablemente, incluso, fuera la estrella de la fiesta durante muchos momentos; probablemente tuviera su minuto de gloria. Hay que hacerlo muy mal para no ser gracioso si tienes un pollo de goma en la mano; los pollos de goma, por inertes que sean, tienen algo que hace que los humanos se descojonen. Con un pollo real no siempre pasa eso, pero con uno de goma, tieso y bamboleante a la vez, sí.

Sin embargo, ¿qué hacía él en el escaparate de una tienda de animales? Es de suponer que lo hubieran fabricado como juguete para perros, no para solteros, y podría hacerse cargo de su posición en el jardín de un notario, al lado de la caseta de un pastor alemán; que un perro enorme te muerda para ejercitar las mandíbulas no es mucho peor que que un borracho te use para… lo que sea. Pero… ¿ese cachorro? ¡Por favor! ¡Si prácticamente era más pequeño que él! ¡Si en una pelea podría haberlo cosido a picotazos! ¿Quién iba a creérselo? Estaba totalmente fuera de lugar. Y mira que es difícil para un pollo estar fuera de lugar.

El pollo se habría revuelto, inquieto, si pudiera moverse. Más que un perro y su juguete, parecían una extraña pareja de animales zoofílicos. Compartiendo lecho de aquella manera, entre tiras de periódico que recordaban las sábanas revueltas de un motel, y con los neones del centro comercial reflejándose en el cristal del escaparate… Él con la cara sonrojada y el perro con las orejas revueltas…

Lo que había ocurrido allí aquella tarde lo tenía confuso, confuso al modo de un pollo de goma.

Y no, no podía conciliar el sueño.

Turistas de la fe (II)

15 15UTC abril 15UTC 2010

A raíz de la entrada de ayer, un amigo comentó que la ciencia ha avalado la autenticidad del sudario de Oviedo. Al menos, parte de la autenticidad.

Y yo no me lo creo. No me creo la autenticidad de ninguna “reliquia” de esa antigüedad.

Primero: estamos tratando con gente que invierte la carga de la prueba. Se agarran a cualquier posible resquicio de verosimilitud, por improbable que sea, y les sirve, ya que ninguna evidencia es más improbable que las creencias de las que parten.

Segundo: cuando se habla de la autenticidad de esas supuestas reliquias, se alude a estudios hechos por “sindonólogos” (si se dedican a tal “disciplina científica”… no tengo más preguntas, señoría), miembros de la curia vaticana, centros de estudios sobre sábanas santas, y gente así.

¿Qué ocurrió en 1988, cuando examinaron la sábana de Turín científicos de verdad? Que varios estudios independientes concluyeron que esto era del siglo XIV. (Después, cómo no, enseguida apareció gente que juntara los pedazos que quedaban de la superstición y buscara explicaciones sobre por qué el estudio podía estar mal hecho, pero eso ya lo vimos con la cosmología geocentrista una y otra vez, y ya sabemos cómo funciona.)

Es una actitud muy común en los engañabobos de todo género. Por un lado, critican el método científico y sus deficiencias cuando les contradice. Por otro, intentan revestirse de credibilidad pareciendo científicos, aludiendo a títulos universitarios… mareando la perdiz.

Hasta este punto me basaba sólo en mi instinto. En prejuicios, si se quiere. Así que me puse a rascar un ratín en Google.

En el caso del forense que dirigió el estudio sobre el sudario de Oviedo, en particular, averigüé que es un tal José Delfín Villalaín. Se presenta habitualmente como catedrático de medicina legal de la Universitat de Valencia, y supongo que lo es. Allí me fui.

Comprobé que, aunque tiene una dirección de correo en el directorio de la UV, no figura como profesor en dicho directorio, y en los listados del Departamento correspondiente tampoco (cosa rara para nada menos que un catedrático).

En algún otro sitio he visto que lo presentan como profesor… de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir, que no es exactamente lo mismo. Todo esto ya me pareció rarito. Y luego vi, con sorpresa, una vieja noticia, que habla de otra cosa, en la que sobre Villalaín se dicen cosas como esta:

Antes de iniciarse la confrontación entre los peritos, el abogado Jaime Sanz de Bremond, representante de una de las acusaciones, denunció que el perito José Delfin Vilialaín no es profesor de la Escuela de Medicina Legal, como pretende, aspecto que ratificó el director del centro, Bonifacio Piga, que es otro de los peritos que interviene en el juicio. […]

Villalaín, quien participó en el caso Abneria [sic; en realidad es el Caso Almería] como perito de la defensa de los guardias civiles, mostró un carné de la Escuela de Medicina Legal firmado por el doctor Piga, que éste reputó como falsificado. A raíz del caso Abnepía [sic], Villalaín ya fue denunciado por presunta usurpación de funciones.

No sé, aparentemente ha dirigido tesis doctorales, y actuado como perito muchas veces, y supongo que tiene el título que dice tener. Pero la cosa es, cuando menos, muy, muy, pero que muy escamante. Algún matiz hay aquí. Esa usurpación de funciones no es del todo un invento, ya que incluso motivó una pregunta en el Senado.

Respecto a su capacidad crítica y científica (que viene a ser lo mismo), de ser cierta una cita que vi sobre una entrevista concedida a un periódico, este forense creería firmemente que el trapo de Turín es auténtico, vamos, que envolvió el cuerpo de Jesucristo. Yo lo he visto dar por ciertos los evangelios como fuente, en una entrevista a Villalaín (colgada en Libertad Digital, que no sé si será peor que si lo estuviera en Cuarto Milenio). Lo entrevistaba… nada menos que César Vidal, que como punto de partida da por hecho cierto la resurrección de Jesús y toda la historia católica. Tirando del hilo, parece que Villalaín es miembro del Opus Dei.

¿En quién crees, en el “centro español de sindonología” o en Nature? Yo creo en Nature. (Y ni siquiera me hace falta postular su infalibilidad). El resto me parece una sarta de patrañas. Científicamente, no es otra cosa.

¿Se puede demostrar que un trapo cubrió la cabeza de un cadáver que murió crucificado? Sólo por hacer una afirmación tan osada, niego la mayor.

Turistas de la fe

14 14UTC abril 14UTC 2010

Soy periodista.

Voy a escribir sobre una descomunal superchería.

Pero o bien por mis creencias, o las de los dueños del medio que me paga, o por simple miedo a los seguidores de la superchería, quiero que parezca que la superchería no lo es. Quiero que parezca respetable. Sin embargo, no quiero decir una mentira gorda.

¿Cómo lo hago?

Exactamente como hace D.O. en La Nueva España:

Turistas de la fe

[…] La Sábana Santa de Turín tiene para los científicos el mismo grado de autenticidad que el Santo Sudario de Oviedo. […]

Lo que no dice D.O., aparte de su nombre, es que el grado de autenticidad referido es NULO. En los dos casos. Pero dicho así, quien quiera puede creer (y de hecho parece decirlo así) que los dos son “igual de auténticos”, es decir, “autentiquísimos”.

D.O. dice al principio que la sábana santa está “entroncada directamente con el Santo Sudario de Oviedo”. ¿Qué narices quiere decir “entroncada”? Pues otra vez el que quiera leer entre líneas puede leer “vienen del mismo sitio”, si le apetece.

Un maestro de la retórica, D.O.

Se lo merecen

12 12UTC abril 12UTC 2010

En 2003, en cierto país bananero que sólo tiene Constitución de determinadas puertas para afuera, se irrumpe en casa de una serie de personas, se las detiene, se las lleva encapuchadas a la capital, se cierra el periódico en el que trabajaban. El cierre cautelar de un periódico no existe; es como “tener cautelarmente” a un pez fuera del agua. En muy poco tiempo, se muere. Aquí, el “poco tiempo” serían 7 años hasta llegar la sentencia.

Estas personas permanecen varios días incomunicadas. Según su testimonio, fueron torturadas, y se les pidió que firmasen documentos sin la presencia de su abogado.

Algunas de estas personas denunciaron públicamente esas torturas. El ministro del interior de ese país presentó una querella contra ellos por hacerlo. Esa querella fue archivada. Nunca más se supo ni de una cosa ni de la otra.

En 2006, el ministerio fiscal de dicho país retira las acusaciones, porque no tienen base. Sin embargo, ciertas asociaciones políticas mantienen la acusación (la ley de ese país, aparentemente, lo permite) y el proceso sigue adelante.

Y termina con la absolución. No hay pruebas de ninguna de las acusaciones. Nada de nada. Bueno, sí. Hay un periódico cerrado, una empresa destruida, unos trabajadores en la calle, unos detenidos con la vida destrozada, privados de sus papeles y archivos, aparentemente torturados y humillados, sometidos a la pesadilla de un juicio durante siete años, y encerrados 6 de ellos en la cárcel, sumando entre todos 47 meses de estancia.

No es Venezuela, no es Cuba, no es Corea, no es China. Es España. Bueno, eso nos dicen desde pequeñitos, que es España. El periódico es el Euskaldunon Egunkaria, y el ministro de interior que si denuncias torturas lo considera una prueba de que eres de ETA, es Ángel Acebes. Las asociaciones que sañudamente ejercen la acusación popular contra gente inocente son la AVT y una tal asociación Dignidad y justicia. Por cierto, ¿puede continuar una causa cuando sólo hay acusación popular? Depende. Parece ser que si el acusado es Emilio Botín no. En este caso, sí.

Se parte de la simpleza de que el que tenga algo que ver con alguien que tenga que ver con alguien que no le guste a Aznar es terrorista, y se llega a una sentencia absolutoria. Por el camino, el atropello a personas inocentes. La AVT debería ser sensible a este tipo de abusos, pero parece que no.

Ahora, se dice que el Estado podría tener que indemnizar con 60 millones de euros a los procesados.

Si es verdad la mitad de la mitad de lo que cuentan aquí o aquí, y me temo que sea verdad bastante más que la mitad de la mitad, se merecen ese dinero.

Lo que pasa es que deberían pagarlo la AVT y Dignidad y Justicia.

Porque con algunas cosas no se juega.

Nuevas palabras de Rafael Reig

12 12UTC abril 12UTC 2010

Leyendo a Rafael Reig acabo de aprender tres nuevas palabras.

Avilantez. No ha había oído en mi vida.
Escandir. Tampoco.
Estólido. Esta la había leído, pero realmente no sabía qué significaba.

A ver si las uso algo y me las quedo. No es fácil.

¿Te ha parecido interesante la visita al DRAE? Pues si eres de los que dicen que el asturiano es un invento, piénsalo dos veces la próxima vez que vayas a decírselo a alguien a quien oigas una palabra asturiana que no conozcas. (Mira, ahora que lo pienso sería un ejemplo de avilantez y también de estolidez.)