Archive for 30 septiembre 2010

Día de la blasfemia

30 30UTC septiembre 30UTC 2010

Hoy, según unos tales Center for Inquiry, es el día internacional de la blasfemia. Lo eligieron porque tal día como hoy se publicaron las caricaturas de Mahoma en el periódico Jyllands Posten que dieron lugar a toda una exhibición pública de virtud y fe. Que consistió básicamente en romper, amenazar y matar.

Ya escribí varios artículos sobre el tema de la blasfemia.

Hoy me gustaría sumarme a esa causa. Pero no querría ser demasiado malsonante en el blog porque ese estilo no me acaba de convencer, y tampoco tengo ganas de evaluar dogmas religiosos concretos, porque no acabaría nunca.

Así que, simplemente, considéreseme blasfemo. No sé, por decir algo: nunca hubo ningún diluvio universal, y cuando un musulmán muere, lo haga como lo haga, no le espera ninguna virgen en ninguna parte.

Campaign for free expression

Cocinar un cristo

Las caricaturas de Mahoma (aunque, aviso, creo que las fotos que encabezan el artículo están, posiblemente, trucadas)

Quienes creen que existe el sistema solar se diferencian en algo fundamental respecto a quienes creen en cualquier dogma religioso: los primeros tienen razón. Y aun así, si te plantas en la calle con una pancarta que diga “Me cago en el sistema solar”, es prácticamente seguro que ninguna horda de becarios del CSIC se abalanzará sobre ti ni pedirá a la policía que te quite la pancarta.

Hoy es el día de que se respete a quienes tienen razón, como mínimo tanto como a quienes no la tienen.

La huelga (II)

28 28UTC septiembre 28UTC 2010

Uno intenta, en este blog, pensar en voz alta, poner en orden ideas al escribirlas y darles vueltas. Pero otros se dedican a escribir profesionalmente. Y no es lo mismo.

Por eso un buen escritor es capaz, la mayoría de las veces, de decir lo que uno piensa, pero con cuatro palabras bien puestas.

Isaac Rosa:

Sé que hay muchos descontentos con los sindicatos mayoritarios. Pero ahora no toca atacarlos ni defenderlos, sino pelear contra los recortes, los ya aprobados y los venideros, y pelear por las posibilidades futuras de acción colectiva, entre ellas la huelga. Porque no nos engañemos: la criminalización de CCOO y UGT no busca una renovación sindical, ni unas organizaciones más combativas, sino todo lo contrario: el modelo que nos proponen es el cuerpo a cuerpo entre trabajador y empresario, sin molestos intermediarios.

(Las negritas son mías.)

La güelga

28 28UTC septiembre 28UTC 2010

Nun soi un espertu’n coses sindicales. Nun sé nin lleer bien la mi nómina, nin cuántos días hai de fiesta al añu.

Pero sé que ca drechu que güey tienen los trabayaores costó muncho, muncho tiempu algamalu. Caún. Y que la mayoría va mui poco que s’algamaron. Antes d’ayeri, como quien diz, tovía tábemos nel feudalismu. Y tovía falten munchos drechos por algamar. El casu ye que la constitución diz que tienes drechu a trabayar, pero nun lu tienes. El tu trabayu nun ye prioritariu pa naide. Los beneficios de les empreses y bancos, sí.

Esti gobiernu, cola escusa d’una crisis que nun tien nenguna rellación cola regulación llaboral, aprebó una reforma d’esa regulación. ¿Ye esa reforma pa repartir el trabayu, pa poner los drechos de los trabayaores por enriba del beneficiu d’unos pocos, ye pa dalgo que puea ayudar a los que tan na cai? Non. Se mire como se mire, ye una reforma que fai más fácil y barato despedir y más fácil incumplir compromisos alquiríos colos trabayaores (non, al revés non; la flexibilidá ye namás pa un lláu).

Ye un pasu atrás. Algamóse poco, queda muncho por facer, y encima damos un pasu atrás.

Pa protestar contra eso, como trabayaor, entre elecciones, el recursu que tien ún ye la güelga. Ye la manera de decir que “no”. Hebía ser indefinía, hasta que se retirase la reforma. Bueno, por supuesto ye opinable si la reforma ye buena o non. Pero nun siento a naide decir que ye buena.

Y lo que recibo nel corréu ye…

CSIF diz que nun pue “pedir a los emplegaos públicos otru esfuerzu”. Y eso anque nun-yos guste la reforma, pero llámenla “tardía, parcial e insuficiente”. O sea, que la reforma tenía que facese enantes, abarcar más campu y ser más profunda. Toma.

SIPU tampoco quier la güelga, y diz que ye porque ta convocaa por CCOO ya UGT (quier que reconozan nunsequé culpes), porque namás ye pa maquillase la cara… Les sos razones son toes rellacionaes con CCOO y UGT.

La xente, muncha xente (de la poca que pué facer güelga, digo), diz que nun va a la güelga porque pierde perres. Esi ye’l razonamientu principal. El xornal d’un día importa más que un cambéu na llei que rixe les rellaciones entre vasallos y señores, y que fortalez a los señores.

Y too ye falar de coses que nun tienen que ver colos drechos llaborales nin cola reforma: que si tenía que habese llucháo enantes, que si el gobiernu, que si los sindicatos, que si los lliberáos, que si tal y que si cual.

Tolo que pueo decir ye que esta crisis foi una xugada maestra de los bancos, los ricos y los poderosos. Ficieron lo que teníen que facer, ficieron les perres, vaciaron les arques públiques, y agora tienen a los trabayaores enfrentaos… sí, colos sindicatos y col gobiernu y colos funcionarios. Tienen otra vez la tasa de paru onde-yos convién (muncha carne fresca, o sea, carne barata). Va años teníen que enfrentase a xente dispuesta a llevar toletazos y a que-ys arrancaren les uñes nun calabozu sólo pola dignidá, y güey los que puen facer güelga nun la faen pol xornal d’un día y porque-yos cai mal Toxo.

Enhorabuena, chavales.

Hacia el polo con Fridtjof Nansen

27 27UTC septiembre 27UTC 2010

Hace unos días que terminé Hacia el polo (Farthest North), el diario de viaje de la expedición de Fridtjof Nansen por el Polo Norte.

La expedición consistía, básicamente, en dejar que el hielo atrapase su barco al norte de Siberia, y viajar a la deriva, con la banquisa, pasando cerca del Polo Norte y volviendo al mar cerca de Noruega. Nansen pensaba que había una corriente que hacía tal recorrido (como asi fue). Al pasar el barco lo más cerca posible del polo, Nansen se bajaría e iniciaría una expedición a pie para llegar lo más al norte posible. Él y su compañero Johansen alcanzaron 86º 13.6′ N en 1895.

Lo normal cuando el hielo atrapaba un barco de una expedición era que acabara destrozándolo. Así pasó con el Jeannette (cuyos restos, encontrados en Groenlandia, dieron a Nansen la idea para su expedición), o con el Endurance. Colin Archer diseñó para Nansen un barco (de madera, no lo olvidemos) específicamente para ser atrapado por el hielo y “flotar” encima. Esta joya (incluso tenía un aerogenerador para la electricidad, que parece un molino de viento clásico) no sólo sobrevivió a ese viaje de tres años en el hielo; fue utilizado después en otras expediciones, incluida la de Amundsen que alcanzó el polo sur. Exceptuando los submarinos, es el barco que ha ido más al norte y más al sur. Hoy puede visitarse en un museo en Oslo.

Nansen había sido el primero en cruzar Groenlandia, y después fue el primer comisionado de ACNUR y premio Nobel de la paz; es todo un héroe en Noruega. Su compañero en el viaje a pie, Hjalmar Johansen, vivió el resto de su vida dando tumbos y bebiendo más de la cuenta; por intercesión de Nansen participó en la expedición de Admundsen al polo sur, pero tras una agria discusión con Amundsen, este lo apartó de la expedición al polo, después lo despidió, lo hizo volver por su lado a Noruega, y no hizo mención alguna de él en su narración de la expedición. Johansen cayó en la depresión, volvió al alcohol, y se suicidó en 1913.

Hablando del segundo invierno que Nansen y Johansen pasaron juntos en el hielo, metidos en una cueva, Nansen escribe:

Nuestras comidas eran muy poco variadas. Todas las mañanas, caldo y cocido de oso; y todas las noches una fritura de oso. A pesar de tal uniformidad, nunca nos cansamos de esa cocina ni sentimos la menor inapetencia. Un bocado exquisito para nosotros eran los pedazos de grasa de morsa que habían ardido en las lámparas: eran nuestras golosinas, nuestros pasteles, como los llamábamos. ¡Si hubiésemos tenido un poco de azucar, cuánto mejor aún nos hubieran sabido!

Vigilante

22 22UTC septiembre 22UTC 2010

Al parecer, el papa, en su visita al Reino Unido, dijo el otro día que está triste porque la autoridad de la Iglesia no fue suficientemente vigilante, veloz y decidida en tomar las medidas necesarias ante los casos de pederastia.

Dice el diario Clarín enlazado arriba, y algunos otros, que esto es una autocrítica, una de las más claras.

Hay un montón de confusiones terminológicas. Yo no diría que ejerce la autocrítica alguien que dice que está triste porque otros han metido la pata.

Ratzinger también confunde los términos. “No ser lo suficientemente vigilante” da idea de que uno está, efectivamente, vigilando, y que a pesar de eso ocurre algo sin que se dé cuenta. No sé, un portero al que le meten un gol porque hay mucho defensa y no ha podido ver bien. Pasa algo sobre lo que no tenías ninguna información, y no puedes hacer nada para evitarlo hasta que es demasiado tarde.

Cuando tú sí que tienes conocimiento de unos hechos, y lo que haces es encubrirlos, eso no es falta de vigilancia, amigo papa. Eso tiene otros nombres: cobardía, miseria, hipocresía, crimen, complicidad. Cuando un pederasta es reubicado en otra parroquia donde no lo conozcan, para que siga ejerciendo sus… funciones, no se puede hablar de falta de vigilancia. Y no se puede salir después con que la prioridad son las víctimas.

Tus víctimas, por cierto, son todos los niños a los que se educa diciéndoles que son culpables de nacimiento, que su sexo es pecaminoso, que determinadas formas de medicina les llevarán al infierno, que no son libres para disponer de su propia vida, y que la la autoridad (su autoridad, como dice Richard Dawkins) está por encima de la evidencia cuando se trata de conocer la verdad.

Labordeta

22 22UTC septiembre 22UTC 2010

Uno no está en posición de juzgar a otras personas. Y menos a personas a las que no conoce mucho personalmente.

Pero, al menos por lo que pude conocer de él, si tuvera que tener una opinión, diría que se ha ido una gran persona.

Tengo la sensación de que ha sido un político decente. Alguien que no estaba allí para trincar. La verdad es que no me explico cómo llegó a ese sitio. Era un político que no era un político, sino un don nadie. Que es lo que deberían ser todos los políticos: gente. Gente sensible y con bagaje, nada más. Pensando en el tipo de habilidades que hacen falta para defenderse en esa… profesión, parece milagroso que Labordeta llegase a hablar allí.

En fin. No andamos sobrados de gente así, y ya nos queda uno menos.

¡Qué ritmu tien!

2 02UTC septiembre 02UTC 2010

El metrónomo ye un aparatu que marca intervalos de tiempu regulares a la velocidá que quieras: tac… tac… tac… Esti ye mui típicu.

Nun cursu, Israel Sandoval, enantes d’entamar la clas, en plan de broma punxo el metrónomu y entamó a mover la tiesta, colos güeyos cerráos, como si tuviera sintiendo a un baterista funky, y decía: “¡Qué ritmo tiene, el hijoputa! ¡Vaya swing!” Y la verdá ye que viéndolu a él parecíalo, anque ellí lo único que sonaba yera… esacto, tac… tac… tac…

Ya falé dalguna vez de lo importante que ye el tempu, y cómo nos escaecemos d’ello. Garra un buen guitarrista (o que se crea buenu), pon-y un metrónomu… y ye ablucante la cantidá d’ellos que toquen mal. Neños, hai que ensayalo, too, too, TOO, col metrónomu.

Nesti seminariu ye ná menos que Pat Metheny el que fai otra cosa interesante. Pat ta preparando el metrónomu (predica col exemplu, y paez que siempres que trabaya / ensaya tien el metrónomu puestu; así tien lluéu el tempo que tien, el tío) y dempués de buscase un poco la vida (paez a Pepe Viyuela) hacia el segundu 40 apáñase pa poné-y el micrófonu cerca. Siéntese namás el típicu y aburríu tac… tac… tac… ensin forma. Pero entós, nel segundu 50, entama a tocar una rueda de blues.

Y ye increíble cómo esi tac… tac… tac… de repente tórnase nalgo tan diferente. De sópitu vuélvese un ritmu increíble, un swing con una marcha tremenda, y apetezte chasquear los deos y mover la tiesta. A mí abúltame que lo que pasa dende’l segundu 40 al 60 ye maxia.

Anque nun escuches más, d’esos 20 segundos tienes que deprender dalgo.

La OSPA en Cuideiru

1 01UTC septiembre 01UTC 2010

El pasáu llunes 25 tocaba la OSPA (Orquesta Sinfónica del Principáu d’Asturies) na ilesia de Cuideiru. Gratis. Entráa llibre.

Llegué con casi una hora d’adelantu; la ilesia de Cuideiru nun ye mui grande, y nun quería perdémelo. Pero ye que podía entrase cuando quisieras; asina que ellí me quedé.

Prestóme abondo ver cómo entamaben a llegar músicos, cómo diben montando los instrumentos, calentando, afinando. Prestóme ver al percusionista calentando el primeru (nun marchó d’ellí hasta que tocó) y templando los timbales. Y a la arpista afinando’l arpa. Y a dellos vigulinistas. Cómo falaben, facíen bromes, cómo dalgunos llegaron mui ceo y otros un minutu enantes d’entamar.

Y lluéu vino el conciertu. Vaya maraviya.

Por un lláu, por les pieces:

Mozart – Tres dances alemanes, K. 605 (la 1 y 2, la 3).
Dvorak – Serenata pa orquesta de cuerda en mi mayor, op. 22 (5 movimientos: Moderato / Tempo di valse / Scherzo: Vivace / Larghetto / Finale: Allegro vivace)
Vaughan Williams – Fantasía sobre Greensleves (cosa más guapa…)
Zoltan Kodaly – Dances de Galanta

Siempres me presta ver una orquesta sinfónica nun teatru. Ye una esperiencia increíble ver cómo faen esa música delantre ún; cómo puen sonar toos xuntos d’esa manera, cómo sal esa música de tolos instrumentos y de nengún. Pero velos en Cuideiru foi diferente de tolo que viera na vida, porque ver la OSPA a dos o tres metros d’ún ye una oportunidá única.

Creyí que diba sonar mal (la acústica de les ilesies tien muncho eco), pero… al revés. Y al tar tan cerca, con ellos… podíes velo too, ver los sos deos, les cares, cómo se comuniquen, y cómo se ríen (¡!) al mirar unos pa otros mientres toquen. Podíes ver cómo-y cayó una fueya de la partitura al direutor al pasar páxina, y con qué rapidez el segundu vigulín la garró cásique nel aire y-y la punxo nel atril, ensin que se notara nin casi diera tiempu a velo. Podíes ver cómo se reía un percusionista, que al ponese de pies pa tocar el triángulu nuna de les poques veces que se toca esti instrumentu… siente que entama a tocar un reloxucu de la ilesia dando les nueve, que facía un son persemeyu al del triángulu, asina que el percusionista tuvo que tocar a un tempu mentantu el dichosu reló sonaba a otru. Podíes ver casi al alcance de la mano al direutor, Santiago Serrate, dirixendo la orquesta (y yo nun pude evitar alcordame tol ratu de Marcos, pensando que mui bien pudo él haber sío aquel Santiago Serrate, porque estudiar direición foi una de les milenta coses que-y pasaron por la cabeza).

Pueo escribir más, pero nun diba algamar nada. Foi increíble. Un luxu, la música y tolo que la alrodia.