Hacia el polo con Fridtjof Nansen

Hace unos días que terminé Hacia el polo (Farthest North), el diario de viaje de la expedición de Fridtjof Nansen por el Polo Norte.

La expedición consistía, básicamente, en dejar que el hielo atrapase su barco al norte de Siberia, y viajar a la deriva, con la banquisa, pasando cerca del Polo Norte y volviendo al mar cerca de Noruega. Nansen pensaba que había una corriente que hacía tal recorrido (como asi fue). Al pasar el barco lo más cerca posible del polo, Nansen se bajaría e iniciaría una expedición a pie para llegar lo más al norte posible. Él y su compañero Johansen alcanzaron 86º 13.6′ N en 1895.

Lo normal cuando el hielo atrapaba un barco de una expedición era que acabara destrozándolo. Así pasó con el Jeannette (cuyos restos, encontrados en Groenlandia, dieron a Nansen la idea para su expedición), o con el Endurance. Colin Archer diseñó para Nansen un barco (de madera, no lo olvidemos) específicamente para ser atrapado por el hielo y “flotar” encima. Esta joya (incluso tenía un aerogenerador para la electricidad, que parece un molino de viento clásico) no sólo sobrevivió a ese viaje de tres años en el hielo; fue utilizado después en otras expediciones, incluida la de Amundsen que alcanzó el polo sur. Exceptuando los submarinos, es el barco que ha ido más al norte y más al sur. Hoy puede visitarse en un museo en Oslo.

Nansen había sido el primero en cruzar Groenlandia, y después fue el primer comisionado de ACNUR y premio Nobel de la paz; es todo un héroe en Noruega. Su compañero en el viaje a pie, Hjalmar Johansen, vivió el resto de su vida dando tumbos y bebiendo más de la cuenta; por intercesión de Nansen participó en la expedición de Admundsen al polo sur, pero tras una agria discusión con Amundsen, este lo apartó de la expedición al polo, después lo despidió, lo hizo volver por su lado a Noruega, y no hizo mención alguna de él en su narración de la expedición. Johansen cayó en la depresión, volvió al alcohol, y se suicidó en 1913.

Hablando del segundo invierno que Nansen y Johansen pasaron juntos en el hielo, metidos en una cueva, Nansen escribe:

Nuestras comidas eran muy poco variadas. Todas las mañanas, caldo y cocido de oso; y todas las noches una fritura de oso. A pesar de tal uniformidad, nunca nos cansamos de esa cocina ni sentimos la menor inapetencia. Un bocado exquisito para nosotros eran los pedazos de grasa de morsa que habían ardido en las lámparas: eran nuestras golosinas, nuestros pasteles, como los llamábamos. ¡Si hubiésemos tenido un poco de azucar, cuánto mejor aún nos hubieran sabido!

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3 comentarios to “Hacia el polo con Fridtjof Nansen”

  1. Sergio Says:

    Muy interesante complemento a esto, tu post: http://www.forocoches.com/foro/showthread.php?t=872604&page=6 Y con no poca relación con el último mío, si bien esa "sutil" indicación es bastante impresentable como evidente publicidad subliminal xD.

  2. Sergio Says:

    http://www.forocoches.com/foro/showthread.php?t=872604&page=6

  3. Guti Says:

    Sí, los diarios de viaje de los exploradores polares son muy, muy instructivos en ese sentido.Tres años en la rutina, en la escasez y pasando frío…Gracias por el enlace, me ha gustado 🙂

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