Archive for 25 febrero 2011

La foto de Gallardón

25 25UTC febrero 25UTC 2011

Esta semana la cosa ha sido de risa. Bueno, no; de vergüenza ajena.

Resulta que hace unos días saltó la tremenda noticia de que en la página web de Gallardón como candidato a la alcaldía había una foto que había copiado de un libro. No tardaron en aparecer sesudos análisis periodísticos indicando, por ejemplo, que si la Ley Sinde estuviera en vigor, ese sitio web podría cerrarlo inmediatamente la dichosa comisión.

Terra: Gallardón plagia la portada de un libro de Amazon. Un excelso periodista escribe, sin ningún pudor: “La foto robada del libro de Julian Friedland ha sido extraída de la página web Amazon, dedicada a la venta de libros en todo el mundo. El plagio ha sido tan descarado que los encargados de la web de Gallardón ni siquiera se molestaron en eliminar los fallos que presentaba la imagen…” En este pequeño párrafo hay tres mentiras y una conclusión tonta. Lo único cierto que dice es que Amazon se dedica a vender libros en todo el mundo, y es cierto sólo en parte (porque vende más cosas).

El Mundo: Gallardón utiliza una imagen robada para su nueva página web electoral. Ahora el titular ya no es ese, lo han cambiado, pero rezaba así; se puede comprobar aún en Menéame, o en la caché de Google.

A esos lumbreras que, a coro y como ovejas, repitieron a voces esa historia estúpida sin ninguna cortapisa para usar términos como “robado” o “plagio descarado”, por supuesto sin efectuar ningún tipo de verificación, no les dio la cabeza para pensar que esa foto la copiaron los dos, el maquetador del libro y el diseñador del sitio web de Gallardón, de un tercer sitio: un sitio en el que se venden imágenes, precisamente para estos usos. Es decir, que no hay noticia; es como denunciar que José Bono no le pasa el trapo a los escaños del Congreso, y lo hace una empresa externa. ¿Y?

Lo que hizo la empresa, o quien fuera, fue lo normal y lo sensato: comprar la imagen, que les puede haber costado unos pocos euros, en vez de hacer una foto original, cosa que no creo que se haga muy a menudo si se puede evitar (y que seguramente cuesta mucho más: los honorarios del fotógrafo, la iluminación, el tiempo del alcalde, el vestuario, los modelos, la gestión).

Lo suyo, lo periodístico y lo creíble, hubiera sido publicar una rectificación; poner en la noticia “que no, que metimos la pata y la explicación era esta”. Pero no.

El Mundo, en una actuación verdaderamente vergonzosa incluso para este periódico (que ya es decir), transformó la noticia en otra cosa, pero conservando el tono acusatorio y aprovechando párrafos enteros (hasta ahí llega la escasez, hasta reciclar lo irrecuperable).

El titular se convierte ahora en “Gallardón utiliza una imagen trucada con Photoshop para su página web electoral”. Cosa que probablemente sea mentira, porque quien lo escribió no tiene ni la más remota idea de qué programa se utilizó, pero seguramente para él “edición digital de fotos” es sinónimo de “Photoshop”. Periodismo de investigación, vamos.

Lo que antes venía a ser una acusación de plagio, de robo de imagen, ahora se maquilla poniéndole comillas a la palabra “plagio”.

La alusión a la “Ley Sinde” ¡también la conservan! Resulta que escriben:

Así, si estuviese vigente la ‘Ley Sinde’, recién aprobada, el nuevo sitio web de Gallardón podría tener problemas. Con dicha normativa, el dueño de los derechos de la imagen podría interponer una reclamación a través de la Comisión de Propiedad Intelectual por vulneración de sus derechos de autor y por el daño que ello pueda suponer al autor.

Y uno flipa. Esto tenía sentido si copiaron del libro. Pero una vez que se sabe que compraron la imagen en un banco de imágenes, ¿por qué iban a tener problemas? Asómbrense de la salida:

La única forma de frenarlo sería aportar inmediatamente la factura de compra de la imagen.

¡Arrea! Es decir, que no tendrían por qué tener ningún problema. O dicho de otro modo, el mismo párrafo es aplicable a la página en la que está escrito

Como es costumbre en El Mundo, el sostenella y no enmendalla se apoya en tonterías y clavos ardiendo, como que en la imagen hay un personaje repetido o no son madrileños. Y espera, que como se sepa que el fotógrafo ese se desinfecta los pies con ácido bórico, ya tenemos culebrón hasta el verano.

Jerifaltes, no se molesten en debatir sobre el futuro del periodismo. Si el periodismo no busca la verdad, no pierdan el tiempo: no tienen producto.

Yo tuve equí

24 24UTC febrero 24UTC 2011

Por fin hai un vídeu pasable de Marco Martínez y Mapi Quintana. El soníu ellí yera muncho meyor, pero nesti vídeu tampoco ta mal.

Entrada: 3 €. Incluyíu el conciertu y, enantes, una master class d’estos dos fenómenos, pa tolos públicos, desplicando cómo ye esto de montar los cancios nel jazz. Dos días enantes, tamién actuaron nel Plaza’s, n’Avilés… y tamién tuve ellí.

Esti ye el suxetu que me da clase. Ella diome clase una vez namás, pero espero que haiga más oportunidáes.

Bueno, non, corrixo: ella dame clase ca vez que la veo cantar. Incluso nun tema tan tranquilu, tan minimalista como esti.

Celia Villalobos y los tontitos

23 23UTC febrero 23UTC 2011

En Público lee uno este titular:

Bono recriminó a Villalobos por llamar “tontitos” a los discapacitados

Molesta, la diputada del PP se refirió al presidente del Congreso como “lo más fascista” que había visto. La conservadora dice que son expresiones “coloquiales”

Lo que uno se imagina es esto: Celia Villalobos en la tribuna de oradores del Congreso, hablando de los “tontitos”. Entonces, Bono la interrumpe y la llama al orden por llamar “tontitos” a los discapacitados. Entonces Celia Villalobos lo llama fascista. Una vez fuera, dice a los periodistas que las dos, tontitos y fascista, son expresiones coloquiales. Y uno piensa: “qué impresentable”.

Luego, leyendo más, parece que no fue así casi nada.

Que las dos expresiones que se presentan juntas no tienen nada que ver.

Que en lo de “tontitos” puede haber algo de cierto, pero en todo caso se dijo en una reunión de la Mesa de la Cámara, que creo que no es pública, y por tanto tenemos que basarnos en “fuentes del congreso”. O sea, que no podremos ver una cita literal de lo que se dijo ni en qué contexto. Así que por ese lado, mejor dejar correr la anécdota.

Que lo de “lo más fascista que he visto” lo dijo en el pasillo a dos correligionarios, y se refería a la negativa a calificar una propuesta de su partido para una comparecencia del fiscal general del Estado. Nada que ver con los “tontitos”.

Que no es cierto que Villalobos dijera a los periodistas que las dos eran “expresiones coloquiales”, sino que dijo lo de “coloquial” en referencia al uso de “fascista” en una conversación en privado, aunque admitiendo que fuese “desafortunado”, y lo de “tontitos” simplemente negó haberlo dicho.

Total, que la noticia, tal como se presenta, es una falacia. Y esta mujer ya mete bastante la pata por sí misma, sin darle vueltas a las cosas.

El banner del Club de Fumadores por la Tolerancia

22 22UTC febrero 22UTC 2011

Si uno va a ver la página web del Club de Fumadores por la Tolerancia (en adelante CFT), además de un uso erróneo de la palabra “tolerancia” se encontrará con un hermoso banner en la parte superior.

Es un banner que va presentando cinco imágenes de manera rotatoria. Son imágenes de gente maja, guapa, sitios bonitos, ambiente agradable, buen rollo. Una pareja tomándose una copa, u otra con el mar y el cielo detrás. Grupos de amigos sonrientes. Café apetitosísimo rebosando la taza (¡no me gusta el café, y hasta a mí me apetece beberme ese!). Imágenes de una gran calidad, nitidez, colorido impecable.

Vamos, apetece hacerse socio del CFT, para entrar en ese mundo de pureza, amistad, disfrute de la vida, pulcritud, estilo, sabor, luz, colorido.

Pero me ha llamado la atención una cosa.

En esas imágenes no sale nadie fumando. No hay ni una sola voluta de humo. Nada.

No sale ambiente ahumado, no hay dientes sucios, no hay amarillo en los dedos o en las barbas, ni colillas, ni cenizas, ni ropa irrecuperable.

Esa cafetería es de DESPUÉS de diciembre de 2010. Es una cafetería de las de ahora. Es gente de la de ahora.

Curioso. El CFT nos lo venden sin tabaco.

A lo mejor, en el fondo, han acabado por entender un poco la cosa.

Se le va la pinza

21 21UTC febrero 21UTC 2011

A Savater siempre lo había tenido por alguien con cierto sentido común, y ciertos valores positivos; por ejemplo, una cierta actitud dialogante y de raciocinio.

Me pareció impropio, y triste, leerle algunas, muchas, estupideces en relación con el tabaco. Es increíble que pueda decir tales tonterías e incongruencias alguien que ha demostrado previamente una cierta capacidad de razonar sobre la ética y la convivencia. Pero todavía no cambié de opinión sobre Savater, porque al fin y al cabo es uno de los efectos del tabaco: alterar el raciocinio y la percepción del que lo consume (si no, no sería dependiente). Así que, como enfermo de tabaco que es, hace uno tabla rasa de sus opiniones sobre el tema, y deja el resto. Con un gran esfuerzo, sin duda.

Luego también me pareció un poco chocante e injusta alguna de sus posiciones políticas. Pero nuevamente, a alguien amenazado por ETA, y que vive enfrentándose al terrorismo, se le entienden ciertas cosas. Ya digo yo que bastante hace con seguir cuerdo, supongo que yo en su lugar perdería la cabeza.

Me chocó más, y me dejó perplejo, su posición respecto a la tortura pública de los toros. Nada de esa capacidad de raciocinio o de ponerse en lugar de otro, de desafiar las creencias propias heredadas por el principio de autoridad. Se acoge a conceptos de patriotismo, nacionalidad, identidad mal entendida, y no sale de ahí. Lugares comunes, la misma cerrazón de alguien a quien simplemente le gusta el toreo y no ve más allá ni quiere ver porque está cómodo con sus orejeras. Vamos, todo lo contrario que uno esperaría de un pensador; este podría tomar partido al final, pero por lo menos sería capaz de discutir y evaluar los diversos argumentos, y explicarse. Con los toros, no; simpleza y más simpleza. Ya encontré difícil disculpar esto en alguien de su perfil, la verdad.

Pero es que, Fernando, hay cosas para las que ya no encuentro explicación ni excusa en alguien inteligente. Entiendo el humor, el humor negro, la racionalización de lo malo que ocurre en el mundo. Pero esto que dices aquí, y sobre todo la forma en que lo dices, me parece incomprensible. Se puede pensar que el texto es difamatorio, o tergiversa, pero es que el vídeo es peor.

Ya empiezo a pensar que se te ha ido la pinza. Pero si se te ha ido, ha sido hace mucho. Sería la explicación más sencilla para tantos disparates que llevas coleccionando estos años.

Se acabó; no te admiro más. Tú te lo has buscado. No dirás que no te he dado oportunidades.

Pantasmas en Winnipeg

18 18UTC febrero 18UTC 2011

El otru día, el mi amigu Bra enseñóme música de los Baseballs, de los que nun sabía ná. Y alcordéme de la Pantasma del Paraísu.

Buscando un poco, vi que fai un tiempu, nuna páxina que ya nun tá pero tovía ta na caché de Google, un usuariu decía esto:

04/Jun/06 [odorono, popmadrid] En una línea similar,desde hace un tiempo estoy buscando El Fantasma Del Paraíso de Brian de Palma,película que me acuerdo verla en TVE hace veintipico años,y que me caló hondo visual y musicalmente,la vi siendo un crío,y todavía tengo imágenes grabadas en la cabeza

Y eso podía habelo escrito yo. Alcuérdome, de pequeñu, de tar xugando pela cocina, y naquella tele Inter en blanco y preto, hebía una película pa mayores. De xemes en cuandu, echába-y un güeyu. Y nuna deses, hebía como un conciertu de rock, pero los músicos, pintáos como los de Kiss, teníen unes guitarres afiláes, y pescaben xente del públicu y cortáben-yos brazos y coses asina. Yo quedé ablucau, pero más que ná porque la xente del públicu nun escapaba muerta miéu, que yera lo normal; seguíen ellí, aplaudiendo. Nun podía entender esi comportamientu.

Esto ye lo que vi, ya digo, nuna tele pervieya, en blanco y preto:

Claro, nun vi que los que clavaben del públicu yeren muñecos, yera parte del show. Lleí perende que esa película estrenóse en TVE en 1982 (ye de 1975), pero a mí paezme que hebo estrenase enantes. En 1982 punxéronla a les nueve y media la nueche, pero yo aquel día taba xugando pola tarde. Y en 1982 yo yera grande bastante pa saber ver esa escena y entender que yera un conciertu siniestru con muñecos (y de xuru que ya conocía a Kiss).

Nunca pude esaecer esa escena, y otres de la película; como cuando la gran Jessica Harper canta esa enorme canción, Old Souls (y eso que d’aquella nun entendiera la letra).

Fai dellos años, entamé a buscar el discu de la banda sonora, porque alcordábame tamién de que la música yera única. Y nun yera fácil. Aprovechando la primera vegada que fui a Londres (y al extranxeru) na vida, como dixe equí busquélu nes grandes tiendes de discos, y nun lu teníen. Y dellos años dempués foi la primera cosa que merqué’n Amazon (y por Internet).

Phantom of the Paradise (la Pantasma del Paraísu) ye ún d’aquellos musicales, d’aquelles óperes-rock, onde se veía talentu perdayures. Una película memorable. Pa entamar, el inigualable númberu de los Juicy Fruits, que ye polo que me alcordé d’esta película al oyir a los Baseballs (esto ye pa oyilo, pero tamién pa nun perdese la coreografía de los dos suxetos que anden faciendo coros… cuando nun tienen ná meyor que facer):

Pero ta enllena de momentos: el canciu de Beef (life at last!) ye, tamién, insuperable. Na película hai muncho de crítica a la industria discográfica (¡en 1974!), pero cásique ye lo de menos.

Esta película tien otres coses curioses. Nun foi un ésitu escomanáu… menos en Winnipeg, Canadá. Ellí tuvo en cartel un montón de tiempu, fizo perres, convirtióse nuna tradición, tien montones de fans, y fai pocos años ficieron unos festivales, Phantompalooza, onde traxeron a los actores orixinales… y pudo vese otra vegada a la mismísima Jessica Harper cantando Old Souls, o a los Juicy Fruits, ya ensin tupé..

Na película nun sal Winnipeg, nun pasa ná que puea facer referencia especial a Winnipeg. ¿Por qué precisamente en Winnipeg? Nun lo saben. Pero lo de Winnipeg ye una hestoria ablucante.

Si quies saber más de la Pantasma, pues lleer esto o esto, más detalláo: IIIIII.

Pues equí queda el tributu a una película inolvidable de la mi infancia, anque nun tien ná de infantil.

La Ley Sinde y el vacío interestelar

10 10UTC febrero 10UTC 2011

¿Cuál es el sitio más lejano al que ha llegado jamás el ser humano? ¿Quién ha estado más lejos de casa?

Supongo que los seres humanos que participaron en misiones a la Luna. Por otro lado, los artefactos de origen humano más alejados serían las primeras transmisiones de radio o televisión que viajan por el espacio, y que se encontrarán, lógicamente, a unas décadas-luz. Pero el objeto físico hecho por el hombre más alejado de nuestro hogar es una sonda espacial, el Voyager 1. Un trasto diseñado oficialmente para acercarse por primera vez a Júpiter y Saturno, pero que visitó después Urano y Neptuno, y será el primer objeto humano que salga de la influencia del Sol.

El día de San Valentín de 1990, habiendo dejado ya atrás la órbita de Plutón, los técnicos hicieron que la cámara del Voyager 1 mirara hacia atrás, como los ojos de un viajero que deja su hogar para siempre, y tomó una famosa fotografía; la llamada Pale Blue Dot. En ella se ve la Tierra, como un minúsculo punto azul en medio de una banda de claridad; sobre esta foto, Carl Sagan hizo una de sus reflexiones más citadas, explicando cómo todos los imperios, toda la sangre derramada, todas las ideas, todas las personas de las que jamás hubiésemos oído hablar, estaban allí, “en una mota de polvo suspendida de un rayo de sol”.

No sabemos qué pasará con esa mota de polvo. Pero incluso en el caso peor, incluso si repentinamente el género humano dejase de existir, por el espacio viaja nuestra botella de náufrago. El Voyager 1 lleva un famoso disco, una especie de testamento de la humanidad, para el improbable caso de que alguien, algún día remoto, en algún sitio inconcebible, se encuentre la nave y lo recupere, y sepa que estuvimos aquí. El llamado Golden Record.

En la Tierra no hay océanos que nos den una idea de la soledad en la que se mueve el Voyager. Dentro de 40.000 años pasará relativamente cerca (a 1,6 años-luz) de una estrella de la constelación de Ofiuco, una enana roja en la que es improbable que haya vida. Así que seguramente habrá que esperar bastante más antes de que alguien abra el Golden Record.

¿Qué meterías en un disco así? ¿Y cómo te dirigirías a seres de los que no sabes nada?

Bueno, me parece que es imposible quedar contento hicieras lo que hicieras. No es precisamente un disco duro de varios terabytes; es un disco analógico de 16 2/3 rpm. Lleva 26 temas musicales de todo el mundo, 116 fotos, algunos mensajes grabados en varios idiomas, y sonidos de la Tierra, como ballenas, perros o un bebé humano. Lleva también una cubierta metálica (en la foto) con instrucciones sobre cómo reproducir el disco, y dónde estamos nosotros.

¿No es fascinante? ¿No es el tipo de objeto que a algunos nos gustaría tener, o al menos saber cómo es? ¿Y no es, en realidad, patrimonio de todos, de toda la Humanidad?

Pues no, compañero.

La gran mayoría de los contenidos del Golden Record están sujetos a derechos de autor. Si te pones a ver las fotos, por ejemplo, en el sitio de la NASA sólo están 47 de las 116 (las propias de la NASA, o los dibujos que hizo John Lomberg específicamente para el Golden Record). Y ojo, que eso no significa que puedas hacer con las fotos lo que quieras; la NASA tampoco te lo permite con las suyas.

¿Qué música va en el Golden Record? Hay mucha muestra de folklore mundial, y claro, también están Bach, Mozart, Beethoven, Chuck Berry, Louis Armstrong… Pero tampoco puedes acceder a nada de eso libremente. ¿Cómo? ¿Acaso no está en el dominio público la música de Mozart? Bueno, sí, pero no esa grabación.

No sé si los dueños del copyright están o no de acuerdo con esto. Quizás estarían encantados, y hasta orgullosos, de que esas obras estuviesen en el dominio público, como representación de la Humanidad. Pero no es así. La NASA gestionó los derechos para preparar el Golden Record, pero después… Basta con que un abogado conservador en una de las empresas propietarias de los derechos no esté de acuerdo. Y por defecto, si nadie dice lo contrario, no tienes derecho a difundir esas obras. Da igual que sus autores estén muertos, si lo están, y no puedan opinar.

El equipo que confeccionó el disco sacó un libro, Murmurs of Earth, en 1978, sobre la génesis y preparación del Golden Record. En 1992, Warner New Media sacó otra edición de ese libro, hizo las gestiones oportunas y la acompañó con un CD-ROM con los contenidos del disco. Pero ese libro está descatalogado. Puede que con mucha suerte lo encuentres en una biblioteca pública, o por eBay (pero es muy difícil encontrarlo con el CD-ROM).

En caso de que en un futuro lejano alguien descifre las instrucciones de la cubierta, y sepa reproducir el disco, y tenga algo parecido a oídos, desconozco si alguna asociación intentará cobrarles por ejecución pública. Decenas de miles de años parece que deberían ser suficientes para que el disco pasara al dominio público, pero todo depende de Mickey Mouse; ampliando de década en década podemos llegar al fin del universo, claro que sí.

Lo que sí está claro es que hoy por hoy, aquí, en la Tierra, tú, que eres casi un “autor moral” de ese disco, NO PUEDES ver el contenido del Golden Record. Ni siquiera puedes comprar una copia, porque a nadie le interesa venderlo.

Yo he podido recuperar casi todo el contenido, gracias a gente que cuelga cosas por ahí. Gracias a esa gente que hace cosas ilegales.

Y esa es la lógica de las leyes de propiedad intelectual, que protegen la cultura, la creación, el conocimiento, los autores, el avance de la humanidad… Etcétera.

Antes, había derechos que estaban por encima de otros. El secreto de las comunicaciones era sagrado; para grabar una conversación a un criminal había que cumplir ciertas formalidades judiciales, y si no, esas pruebas se anulaban, sin importar la gravedad de los crímenes juzgados. La libertad de expresión también era intocable; había que tener motivos muy sólidos, tenía que estar en juego algo más importante que la libertad de expresión, para ponerle cortapisas.

Hoy en día, la propiedad intelectual, que no es más que una forma de negocio, está por encima de tu derecho a la intimidad, al secreto de tus comunicaciones, a la libertad de expresión, a la tutela judicial. Las empresas pueden más que tus derechos humanos.

Disfrutemos con la Reina de la Noche, de Mozart. Espero no ganarme un problema por colgarlo aquí. Y gracias, giulianobevisange. Sin ti, y otros como tú, hoy seguiría sin poder escuchar el mensaje del Voyager.

El transporte del futuro

9 09UTC febrero 09UTC 2011


Carl Sagan fue un astrofísico mundialmente conocido. Participó de manera decisiva en algunos descubrimientos fundamentales sobre Venus, Marte o Titán, y ayudó a diseñar y operar las misiones Mariner 2 y 9, Viking 1 y 2, Voyager 1 y 2 y Galileo. Un tipo que se paseó por Venus, Marte, Júpiter y el exterior del sistema solar. Y un divulgador científico excepcional.

Sagan, evidentemente, fue un entusiasta tecnólogo, profundo conocedor de los viajes espaciales, de la teoría subyacente, y de medios alternativos, incluso aún por desarrollar, para viajar por el espacio. Alguien que diseña una sonda Viking no ignora muchas cosas sobre la ingeniería del transporte, y tampoco es un ludita alérgico a los adelantos técnicos.

Estoy leyendo ahora su libro El cerebro de Broca, y ayer leí esto que escribió, como muy tarde, en 1979.

La agonía del automóvil conlleva seguramente aspectos muy positivos, vistos con perspectiva, uno de los cuales es la recuperación del sistema de transporte más antiguo, el andar, y el ciclismo, que en muchos aspectos es el más sobresaliente.

Fácilmente se puede imaginar una sociedad futura sana y estable en la que andar e ir en bicicleta constituyan los medios de transporte principales; con automóviles de velocidad reducida y no generadores de polución y sistemas de transporte público por raíles a disposición de todo el mundo y los aparatos de transporte más sofisticados relativamente poco utilizados por la persona media.

Normal

8 08UTC febrero 08UTC 2011

Delles veces, los titulares del periódicu paecen bromes. Pero otres, anque son les menos, ún atopa que lo que pasa ye normal y lóxico.

  • Multa de 145.000 euros al asador de Marbella en el que se permite fumar. Menos mal que queda un pocoñín de sentíu común. Igual agora sí tien perdes, el fatu esti. Alégrome de que se faiga lo que hai que facer. Agora dirá que tien que cerrar, que va a la quiebra, y la culpa sedrá de la llei del tabacu, claro. Él nun tien nenguna. So far, so good, compañeru.
  • El Supremo anula una condena a Otegi al constatar ‘un prejuicio’ de la juez Murillo. Cuando vi les imáxenes de aquel xuiciu, y los comentarios chuletas de la xuez, paecióme que aquello nun yera presentable. Que aquello nun yera un xuez nin yera nada. Y pasó lo que tenía que pasar. Alégrome de que la xusticia reconoza que nun se pue ser xuez y parte (non me alegro de que Otegi se cargue de razón por xente como esta).
  • El tráfico de Madrid no baja nada en la M-30 pese a la recomendación de Gallardón. Sí, hom. “Oye, usái el tresporte públicu”. Claro, si nun lu usan el resto’l tiempu, si lo único que sabéis facer los gobernantes ye favorecer el coche, si a la mínima ponéisvos del lláu de la demagoxa, de lo “práctico”, de lo “realista”, y lo primero ye quemar rueda… “otros días non, pero güey usái el tresporte públicu”. Claro, hom.

Por embargu, hai coses que nun acabo d’entender:

El Consejo de Europa pide a España no rechazar la construcción de mezquitas. En primer llugar, nun me paez que haiga que preocupase de dar especiales facilidáes pa construir mezquites, nin ilesies, nin nada semeyo.

Pero lo que nun entiendo ye esa conclusión de que, si nun se dan permisos pa construir mezquites, dalgo ta mal fecho. Nun sé si el Conceyu d’Europa entra nel fondu de les denegaciones, o simplemente porque-y abulten munches diz que hay que denegar menos.

Dinero para la ciencia

8 08UTC febrero 08UTC 2011

La pizarra de Yuri es uno de los blogs más interesantes de Internet. Siempre se aprende algo. No significa que uno entienda siempre el 100% de todos los artículos; pero no pasa nada, porque con lo que entiende se hace una idea. Es un gran divulgador. Y alguien bastante riguroso. En resumen: es un científico.

Por eso voy a arriesgarme a citarlo dando por buenos los cálculos con los que termina su artículo sobre la red de transporte interplanetario (además, aunque se equivocase incluso en órdenes de magnitud la conclusión sería la misma):

Ah, sí, por cierto. En salvar a los bancos, europeos y norteamericanos hemos comprometido dinero suficiente (unos trece billones de dólares sólo en los EEUU) para hacer unas mil misiones tripuladas a Marte y mantener el CERN durante más de diez mil años: las dos cosas a la vez y pagadas a tocateja con un solo cheque. Menos mal que no había pasta, ¿eh?

Mil misiones tripuladas a Marte.

No añado más, que me enciendo.