Las hojas muertas de la gran Sarah

Ahora descontaminémonos un poco de la miseria cotidiana. Vamos al arte.

Conocí a Sarah Vaughan de jovencito, con el disco Crazy & Mixed Up. Y no es mi cantante favorita en general (yo soy más de Ella, claro). Pero ese disco… ese disco me dejó tieso para siempre.

Yo entonces no tenía ni puta idea de quién era Joe Pass, y la guitarra de jazz no me gustaba especialmente (era más de los Maiden y compañía). Pero este tío, ya entonces, me partió por la mitad. Sólo hace poco he sabido quién era.

En principio me voy a centrar en una, sólo una, canción de ese disco. ¿Cuál? Pues Autumn leaves.

Mira que no está sobada ya esa canción… Mira que no está vista, oída, masticada y remasticada. Menuda novedad… Y encima esta versión me la sé de memoria. Y me sigue poniendo los pelos de punta.

Empieza con una intro, una especie de vamp que repite un motivo ocho veces (16 compases), que mantiene las cosas en suspenso un momento. Y entonces se desata Joe Pass. Y sus compañeros, que hacen un acompañamiento perfecto.

Cuando Pass ha expuesto lo que venía a exponer, acabando el primer coro, hay una parada (lo que llaman un break) y entonces… la que se desata es Vaughan, que entra abriéndose paso con el cuchillo entre los dientes. “Bu budu budu budu…

Una Sarah Vaughan de casi 60 años, con una voz negra como la noche, que planea pegada al suelo dando notas que ni un hombre puede dar, y de repente sube hasta alturas de vértigo, que aúlla, que gime, que ladra. Y que, después de enseñar ese rango inhumano y decirlo todo sin armar ni una palabra inteligible, deja otra vez a Pass darse un paseo. Al galope, claro.

Crazy & Mixed Up fue, al parecer, el único disco producido por la propia Vaughan. Eligió los temas, los músicos, e hizo el disco que le dio la gana. Y esta versión frenética, intensa, salvaje, cruda, genial de Autumn Leaves es, creo, la mejor que he oído. Sin concesiones.

Si no eres habitual del jazz, y quieres poder paladear esto, te sugiero que antes de escuchar esta versión escuches otro par de ellas bien reconocibles, para que te familiarices con la canción. Por ejemplo, la de Nat King Cole y la de Eric Clapton.

Y ahora, con la melodía dentro, agárrate a la silla, abre las orejas y vuela con Sarah y Joe:

Autumn Leaves – Sarah Vaughan

El disco merece la pena. Por ejemplo, esa In love in vain que tanto me gustó también desde entonces… O esa arrebatadora I didn’t know what time it was. Pero lo de las hojas muertas me deja sin respiración.

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2 comentarios to “Las hojas muertas de la gran Sarah”

  1. Marta Says:

    Qué se le va a hacer, a mí me ha encantado la versión de Eric Clapton. No conocía la canción (lo sé, soy una inculta XD) y Clapton me ha conquistado con ella. 🙂

  2. Guti Says:

    Hombre, es que Clapton… es Clapton 🙂 y el chaval no lo hace nada mal. La versión que yo pongo aquí, no se puede negar, es durilla, es un intento un poco cubista. Me gustó por lo arriesgado, porque da la impresión de que los que la hicieron están haciéndola a su (particular) gusto, con intensidad.Inculta tú… entonces los demás nos compraremos unas orejeras de burro, ¡no tienes nada de inculta! La canción está muy gastada y es muy conocida… pero en un ámbito muy particular. Todo lo contrario, me alegro de que la hayas conocido aquí 🙂 y me alegro de que Clapton la haya grabado, porque toda esa música hay que sacarla de ese ámbito que decía antes.

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