I’m not on Facebook

Esta semana en El Mundo ha salido un articulito sobre gente rara que deja de estar en Facebook. Creo que por las razones equivocadas. Es decir, que son válidas, pero hay otras antes.

Somos usuarios modernos. No aceptamos fácilmente los malos productos, ni las imposiciones, ni los monopolios. El software libre ha venido floreciendo como salvaguardia de la libertad, la seguridad y el acceso universal al conocimiento.

¿Eres partidario del software libre? Entonces no sé qué coño haces en Facebook. No lo entiendo. Te han colado un gol por toda la escuadra, majo.

En Facebook pones tu imagen, incluso imágenes bastante íntimas. Y no sólo tú; delegas en un montón de gente la capacidad de hacer uso de tu imagen.

En Facebook pones tus opiniones; todos esos “me gusta”, todos esos grupitos inocentes.

En Facebook estás obligado contractualmente a poner información verídica, pero a cambio no tienes derechos de acceso, rectificación o cancelación. Facebook no está sujeto a la legislación española, sino a la de aquí, concretamente.

En Facebook no tienes derecho a utilizar más software que el de un fabricante: ellos mismos. Es una “red” social, pero sólo puedes participar si te haces SU cliente, el de UNA empresa, en SU alojamiento.

Facebook sigue siendo una mala aplicación, una empresa poco seria para darle todo ese poder. Me pongo a leer sus términos de uso, y en este momento, el punto 5.4 dice esto:

Si retiramos tu contenido debido a una infracción de los derechos de autor de otra persona y consideras que ha sido un error, tendrás la posibilidad de .

No, no falta nada. Lo que pone es eso. Les falta un trozo de párrafo. Eso dice mucho del interés que una empresa de ese tamaño y capacidad pone en tus derechos.

Pero es que aunque fueran muy, muy serios…

Hemos pataleado y nos hemos quejado de Microsoft y sus prácticas con los sistemas operativos y los navegadores. Nos hemos rebelado ante ese concepto de masa crítica que hacía que todos tuviéramos que usar Office y Windows. Y ahora, en una aplicación infinitamente más sensible, hemos tragado como benditos, sin oponer ninguna resistencia.

Sigo teniendo ciertas dudas sobre las redes sociales. Pero hay cosas que no admiten duda: ASÍ NO PUEDE SER.

Me temo que soy el único que se escandaliza con esta situación. Si no, no me explico que tal manada de… usuarios haya pasado por el aro con tanta ligereza.

Imagínate que una empresa hubiese sacado una aplicación de correo electrónico, con estas condiciones: tus mensajes están en su servidor, y en ningún otro sitio. Pueden hacer prácticamente cualquier uso o análisis del contenido de los mensajes, y del uso que haces del servicio: qué lees, cómo, con qué frecuencia. Nadie puede enviarte mensajes, o recibirlos, si no contrata el correo específicamente con ellos.

¿Usarías ese correo electrónico, o les mandarías a tomar viento con un lenguaje más bien soez?

Pues es lo que has hecho con Facebook, amigo.

Personalmente, tengo intención de dejar de usar GMail / Blogger / tantasotrascosas, y eso porque en Google concurre sólo una parte de los vicios que concurren en Facebook. Lo de Facebook me parece demasiado. Pero a nadie parece que le importe lo suficiente.

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3 comentarios to “I’m not on Facebook”

  1. Marta Says:

    Yo estoy en Facebook. Al principio también lo evitaba, por el tema de la privacidad y tal, pero cuando me metí en el tema este de la adopción de animales me di cuenta de que es una herramienta sin igual para conseguir ayuda de la gente en este tipo de iniciativas. He dado dos gatos en adopción gracias a Facebook, he aportado mi granito a ciertas causas de las que me he enterado gracias a FB y he aprendido muchas cosas también.Me entero de las noticias gracias a FB, porque no tengo tele ni leo periódicos en papel ni digitales. En FB las noticias llegan a mí, compartidas por mis contactos, y veo las que me interesan. En este sentido, es casi como leer el periódico. Además, como tengo "contactos" (no los llamaré a todos "amigos", obviamente) de todas las ideologías, hay variedad de fuentes.Gracias a FB también, estoy en contacto con un grupo de más de quinientos animadores de habla hispana, he podido ayudar a algunos y he participado en el concurso en el que he quedado segunda recientemente. Y seguramente acabaré trabajando con muchos de ellos, y el habernos "visto" en FB hará que la integración al grupo sea más rápida.Lo que quiero decir con todo esto es que es uno mismo el que dirige FB, no FB el que te dirige a ti. Tú vas por la calle y no vas a contar tu vida a la panadería, para que todo el mundo se entere, pero hay quien sí lo hace. En FB pasa igual. Yo tengo contactos que ponen fotos de todos sus fines de semana, de sus vacaciones, fotos para aparentar… Otros cuentan su vida entera por capítulos. Allá ellos.Yo tardé mucho en poner fotos mías, y al final puse una malilla por aquello de que sepan con quien hablan los que no me conocen. Más tarde me etiquetaron en alguna más mis compañeros de trabajo: fotos de equipo o tomando algo en un bar con ellos. Todo bajo control. En mi perfil, la inmensa mayoría de mis fotos son de animales que necesitan ayuda. Y de mis retratos, también. Como promoción, FB no tiene precio, jeje.Total, que cada cosa para lo que es. Hay que saber poner el límite, pero también hay que ser listo y sacar a las cosas el partido que se les pueda sacar. Y si empiezan a ser de algún modo dañinas, pues dejarlas. O no. Allá cada cual.

  2. Guti Says:

    Sí, no te falta razón. Lo que describes es muy convincente y muy juicioso.Pero es como defender un monopolio de Microsoft contando las ventajas de tener un sistema operativo :-)Si yo quiero trabajar contigo, y ayudar con lo de los animales… no me queda otra que hacerme cliente de Zuckerberg. No hay NINGUNA otra posibilidad. O estoy solo en el mundo, o le compro a ESA empresa.Nunca habíamos caído tan bajo en ese aspecto. Es como si el correo electrónico SOLAMENTE pudiese ser GMail. Pero además con las condiciones de uso que imponga unilateralmente GMail, sin ninguna defensa legal, SIN SER DUEÑO DE TUS PROPIOS CONTENIDOS, y lo que escribas en los mensajes no lo puede utilizar todo el mundo, pero el dueño de GMail… puede meter sus narices al 100%. Impensable.Con Facebook hemos tragado como tontos. Por muy útil que sea. Técnicamente, sería perfectamente posible montar eso de forma totalmente distribuida, con el proveedor que quieras, con software que te instalas en tu propio ordenador si te da la gana… de mil maneras. El e-mail funciona y no hizo falta ningún salvador del mundo que nos lo descubriera. Facebook no es más que un sindicador de RSS un poco bestia. No hay ningún motivo para transigir, excepto que hemos sido muy conformistas.

  3. Marta Says:

    No te quito razón. Y seguramente porque la tienes y no hay ninguna otra posibilidad, es por lo que lo utilizamos. Cuando haya alternativas más atractivas y nos permitan mayor privacidad y no lucrar a un tío solo, las usaremos.Pero mientras tanto, pues es lo que hay. Digamos que estamos en la época en que sólo existía Teléfonica. 🙂 A ver si en breve sale competencia interesante.

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