Archive for 10 agosto 2012

Comentaristas (II): soy leyenda… de la ventriloquía

10 10UTC agosto 10UTC 2012

Continúa el despropósito de presuntos periodistas en los Juegos Olímpicos.

Hoy por la mañana no vi los juegos. Pero buscando el canal que sí quería ver, pasé un momento por un partido de fútbol femenino. Estados Unidos contra Japón, creo. Y pude oír al comentarista, todo un hombretón, comentar un primer plano de la portera de EEUU, diciendo “la bella guardameta de EEUU” o algo así. Ole y ole. Muy profesional, muy consciente de su oficio, muy respetuoso con el deporte femenino. Todavía estamos en esas. Como cuando había esa manía (que todavía hay) de llamar a las jugadoras como si fueran eso, todas porteras, pero de edificio: “La Geuer” para referirse a Wonny Geuer, por ejemplo. Ese artículo me revolvía las tripas.

Llevo también unos días viendo, sin querer, a Izaskun Ruiz y su impresionante técnica entrevistadora. Se basa en dos cosas: en entrevistarse a sí misma y en hacer decir algo en español al entrevistado. Es decir: Izaskun Ruiz es, básicamente, ventrílocua, y ha conseguido un trabajo y ubicarse en la misma pista de atletismo del estadio olímpico para usar a los entrevistados como marionetas.

Tú la oyes preguntarle algo en inglés al atleta que acaba de ganar o hacer una marca, el atleta contesta cosas, y luego ella te traduce lo que ha dicho. Pero en realidad no hacía ninguna falta que el atleta estuviera allí; ella se traduce a sí misma. Si tú le preguntas a un tipo algo como “Después de todo este tiempo retirado de las pistas por lesión, y de todo este esfuerzo en la recuperación, ¿qué representa para ti ganar una medalla de oro?” El tío ya puede contar la película que quiera, casi es irrelevante, porque puedes garantizar que será válida una traducción como esta: “Dice que le hace mucha ilusión ganar una medalla de oro, después de estar todo este tiempo retirado de las pistas por lesión y de tanto esfuerzo para poder recuperarse”.

No, Izaskun, guapa: eso no lo ha dicho él. Lo has dicho . Podrías hacerle la entrevista a un muñeco de cartón en un plató de Madrid (y me refiero a un solo muñeco para todas las entrevistas), el resultado sería el mismo y nos ahorraríamos viaje, estancia y dietas de una periodista en Londres. Pero el truco te funciona; ni siquiera necesitas entender el inglés. Luego le dices que diga “saludos, España”, en español macarrónico y ya está rematado el trabajo. Tu obra se estudiará en las facultades de periodismo, no hay duda.

Pero la entrevista a Usain Bolt, que no he visto tampoco, ha sido aún peor, por lo que parece. Dice el periódico que Izaskun le dijo esto:

En castellano ‘I’m a legend’ se dice ‘Soy leyenda’, ¿puedes decírselo a los españoles?

Esto me está empezando a dar urticaria. “Soy leyenda” es LA GILIPOLLEZ DE LOS JUEGOS DE LONDRES 2012.

Izaskun, guapa, y compañeros de Izaskun, todos muy guapos también: en español EN LA PUTA VIDA SE HA DICHO “SOY LEYENDA” O “ES LEYENDA”. Es una chuminada insufrible que, como sois igual que loros copiándoos unos a otros y os ha sonado solemne, habéis adoptado.

“Soy leyenda” es el título de una película mediocre en la que sale Will Smith. El título está traducido  literalmente: “I am legend”. Pero mira, Izaskun, que incluso los ingleses se preguntan si eso está bien. En las FAQ de la película en IMDB:

Is the title grammatically correct?
This usage of “legend” is an older form that today would be replaced by “legendary” or “of legend,” but is a correct usage.

Incluso en inglés es una rareza gramatical, aunque por lo menos es correcto. En español, hasta que salió la película, que yo sepa siempre se había dicho “soy una leyenda” o cualquier otra cosa. La respuesta que dan en inglés no sé si es aplicable al español, pero insisto: yo, al menos, nunca había oído esa expresión hasta ahora.

Y otra que tal baila, Almudena Cid. Personalmente tengo cierto respeto (o lástima, no sé) por Cid, que intenta desesperadamente ganarse las lentejas en televisión, sea como sea. Incluso, por lo visto, trabajando gratis, cosa que debería escandalizarnos a todos. Pero encima de todo, leo lo que dicen de ella en el periódico y no me lo puedo creer. Mis comentarios entre corchetes:

Cid negó vía twitter que fuera a quitar el puesto a un periodista y defendió que su trabajo consistiría en complementar a la veterana Paloma del Río. Ayer durante la retransmisión de las pruebas de gimnasia demostró que lo que dijo era cierto. [¿? ¿Cuándo y cómo demostró que no le estaba quitando el puesto a un periodista?]
Almudena demostró sus conocimientos y amor por la gimnasia e incluso llegó a ponerse a llorar con los brillantes ejercicios de algunas gimnastas. [¿? ¿Era esa su tarea? ¿Llorar con los ejercicios?]

El punto álgido llegó con la actuación del equipo español. Almudena mostró sus nervisos y afirmó ‘estoy histérica’. Sus comentarios fueron acertados y emotivos y eso conquistó a la audiencia. [¿? ¿QUÉEEEEEEE? ¿Su misión es estar nerviosa e histérica?]

Si este es el concepto del periodismo que tienen incluso los demás periodistas… apaga y vámonos.

[Edito]. No sé si me he expresado bien respecto a Almudena Cid. Lo que me ha llamado la atención sobremanera en este caso es el punto de vista de ese otro periodista sobre el trabajo de Almudena Cid, y los parámetros para valorarlo (si lloriquea, si se pone histérica o no). Lo cierto es que, retransmitiendo gimnasia, me parece que Almudena Cid está bien donde está, pero no porque llore o cosas así, sino porque sabe un montón de gimnasia, dice cosas interesantes (no chorradas, por lo que parece), no molesta, y habla más o menos adecuadamente, en conjunción correcta con la periodista “oficial” (que, evidentemente, también sabe lo suyo, pero creo que no es gimnasta). Lo poco que la he visto, he aprendido y he disfrutado de la gimnasia (cosa poco habitual en mí, sobre todo lo segundo).

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Ana Pastor

6 06UTC agosto 06UTC 2012

Pues ya está. Ya han echado a Ana Pastor.  Y a algunos más.

Hace tiempo escribí sobre lo que iba a pasar. Teníamos la mejor televisión pública que se había visto (mala, pero la mejor) y no podía seguir así. Tenían que llegar las purgas y luego la demolición. Y así ha sido, y así está siendo.

En aquel artículo nombré Telemadrid. ¿Quién dirige los informativos? Alguien venido directamente de… Telemadrid. Previo paso, al parecer, por algún otro sitio.

En este espacio de tiempo, en la televisión española ya hemos tenido, de vuelta, a Pedro Ruiz, Ana Obregón, Bertín Osborne… Ya los estábamos echando de menos.

Bueno, así están las cosas. Y encima tengo que escuchar y leer a gente que no ve ninguna diferencia entre Ana Pastor y Alfredo Urdaci, entre Fran Llorente y Ernesto Sáenz de Buruaga.

El problema era Zapatero

2 02UTC agosto 02UTC 2012

Ya sé que es un tema recurrente, pero no puedo evitar reflexionar sobre ello.

Estamos mejor ahora que los dimes y diretes y desdiretes y requetediretes, los mentidos y los desmentidos, las precisiones, ya no son descoordinación, ya no son improvisaciones, ya no son ocurrencias, ya no hay globos sonda. Ahora que mentir ya no es pecado, en resumen.

Ahora ya nadie habla de los millones de parados, cosa que antes se oía machaconamente a todas horas: “x millones”, “x millones”. De un tiempo a esta parte, ya no se oye decir, ya no escandaliza (y eso que ahora x es bastante mayor que antes).

Ahora que, gracias a medidas audaces y nada autoritarias, los mercados por fin confían en la economía española (o están a punto de hacerlo cualquier día de estos, vaya).

Ahora que acercar o incluso soltar a los presos de ETA ya no es colaboración con banda armada, y liberar a violadores asesinos con la mitad de la condena cumplida no es negligencia. Ahora que ya no es tan importante eso de que pidan perdón los malos malosos, y la oposición, en vez de difamar y hacer demagogia, o al menos pedir explicaciones, está al lado del gobierno.

Ahora que la amnistía fiscal es una buena práctica para la gestión del dinero público, y ya no es impresentable, injusto ni antisocial.

Ahora que financiar la Alianza de Civilizaciones tampoco está tan mal, sólo un poquitín mal. Ahora que ya no es malo ir a Marruecos, porque sí que somos amigos de Marruecos. Es más, ahora somos no sólo amigos, sino grandes amigos de Chávez, el venezolano.

Además, seguro que nos han recibido con una bandera bien grande. Porque ahora España ya es una nación imponente, de la que no se burlan como antes, respetada en el ámbito internacional por la seriedad de sus gobernantes, ampliamente conocidos y admirados. Ya no hace falta acosar al gobierno de cara al exterior, porque ahora nadie nos toca un pelo, y además tenemos un gobierno duro y resolutivo, sin buenismos.

No, hombre, no. Ahora no hay problemas de sillas como antes, porque nos sentamos en todas partes.

Y ahora que tenemos ministros preparados, con un historial intachable; ahora que ni los incendios ni las lluvias son obra de un gobierno inepto, tampoco lo son los secuestros, y ahora sabemos que estas cosas hay que manejarlas con discreción y dejar hacer al gobierno de turno, aunque pague dinero a terroristas.

Ahora que ya no es un problema dar dinero público a la banca, ese dinero que no hay para otras cosas, incluso aunque uno haya dicho que no lo va a hacer.

Ahora que tampoco es de separatistas asquerosos enviar a Cataluña papeles del Archivo de Salamanca.

Ahora que se considera posible poner peajes, o sea, más impuestos indirectos, en carreteras, cuando antes ir 10 km/h más despacio era una debacle económica, algo que iba a impedir desplazamientos y ahogar la actividad y el comercio. Por cierto, ya no están los inútiles de antes, así que ahora reducir la velocidad resulta que tiene sentido. Ahora está comprobado que hay una relación causa-efecto directa entre el límite de velocidad y la siniestralidad, literalmente. Ahora que no está Pere Navarro, ni siquiera los 30 km/h se cuestionan.

Ahora que Educación para la Ciudadanía ya no adoctrina. Bueno, sólo un poquitín.

Ahora que ya no están los mentirosos y los deficitarios, esos que ocultaban deudas y falseaban malévolamente sus cifras.

Pues eso, ahora estamos bien. Está claro que el problema de España era Zapatero. Basta ver que antes los incendios e inundaciones, los secuestros en lugares remotos, eran culpa suya (de él en persona), pero de un tiempo a esta parte tooodos los titulares exponen lo que pasa como culpa de algún otro (Draghi, Lagarde, Merkel). Un cambio gramatical, y una transformación en las fotos de portada, de lo más curioso: antes siempre salía Zapatero, y ahora nunca sale Rajoy.

Zapatero, dimite ya, que la prima de riesgo sigue subiendo.