Archive for 25 marzo 2013

Romper una canción

25 25UTC marzo 25UTC 2013

El sábado, un escritor de canciones me prestó el libro Romper una canción, de Benjamín Prado. Ayer lo terminé. Es un libro que escribió Benjamín Prado sobre cómo se escribieron las letras del disco Vinagre y rosas, de Joaquín Sabina.

Romper una canción, de Benjamín PradoMe ha gustado mucho leerlo, porque en él hay cosas que me gustan… y cosas que no.

Las letras de Sabina pueden gustarte mucho o poco, pero indudablemente son compactas, profesionales; eso sólo lo escribe alguien que sabe escribir (y que, a partir de ahí, te acierta con los gustos o no, pero eso es otra cosa).

Y he podido comprobar una vez más esa teoría: eso de la genialidad no existe. Las letras de Sabina son como son porque les ha dado mil vueltas. Porque ha echado miles de horas. La diferencia entre currárselo y no currárselo está en currárselo, ya lo dije aquí. No apruebo ese enfoque obsesivo de la composición (y volveré después sobre esto) pero desde luego, si he de elegir, lo apruebo más que el enfoque vago y tramposo.

También me ha reconciliado con el género humano ver que sí, que hay gente que tiene el oficio de escribir, y se nota cuando lees un libro suyo, porque al menos está correcto.

Por otra parte, hay cosas que me han decepcionado bastante. O más bien me han confirmado una decepción previa, han respondido a lo que esperaba o me temía.

Pretendiéndolo o no, el libro es un ejercicio de autocomplacencia tan exagerada y mal disimulada que por momentos resulta difícil no sentir algo de compasión. Somos unas estrellas del rock, vivimos como rajás, gastamos montones de pasta, bebemos a tutiplén, viajamos más que Willy Fog, somos simpáticos, crápulas, decadentes, canallas, nuestros amigos son García Márquez y Alberti y Ángel González y León de Aranoa, somos grandes, somos la requetehostia.

Y lo mismo se puede aplicar a sus obras; curran mucho, es cierto, pero no te equivoques, es que están escribiendo obras de arte, maravillas, testamentos para la posteridad. Me parece que se les ha ido la pinza un rato.

Sobre todo, porque luego escuchas Vinagre y rosas y… lo siento, no es para tanto. Las letras están muy bien, y ya está. Poco más se puede decir.

Lo más interesante ha sido ver que los discos de Sabina no son de Sabina. Claro que Sabina decide y conduce, y seguramente eso es lo más importante. Pero me llama la atención cómo unos tipos escriben unas letras en Praga para que semanas después Pancho Varona y Antonio de Diego y mucha más gente pongan… ¡la música, nada menos! ¡Tócate las narices! ¿Es eso escribir canciones?

Sabina no es un paisano; es una factoría, como la Seat de Martorell o así. Sus discos están hiperproducidos, hiperarreglados, hipermontados, hiperfabricados. Pista a pista, trocito a trocito.

También me ha fastidiado un poco que incluso un escritor como Benjamín Prado tenga faltas, a pesar de todo. Escribe “punto y final”, dos veces. Alguna mala concordancia. Usa mal “deber de”, dos veces. No es grave, nadie es perfecto, pero es una pena que a alguien tan obsesivo con la perfección se le escape eso.

Por otro lado, tanto tirarse el moco con Praga, con ir allí a escribir letras, con imbuirse del espíritu de la ciudad, con ser tan cosmopolitas y tan especiales… Benjamín dice que Sabina quería que la plaza Wenceslao saliera en una letra, y sale de hecho en Cristales de Bohemia. Yo he tenido la suerte de conocer Praga, y no sabía por qué les había llamado tanto la atención la plaza Wenceslao. Pero en el libro, hacia el final, hay una foto “de la plaza Wenceslao”… pero es que me parece que esa no es; la de la foto es la plaza vieja (“la buena”), con la estatua de Jan Huus y todo. Así que ojalá el equivocado sea yo, pero me temo que hayan estado llamando plaza Wenceslao a la que no es, y que así la hayan plasmado para la posteridad en su canción estrella.

Bueno, pues que me ha encantado leer el libro, con lo bueno y lo malo. Creo que entre tirar una letra ahí de cualquier manera o pasarse al rollo obsesivo de no acabar nunca las canciones hay un gran trecho, y lo adecuado está en el medio: hay que cumplir unos mínimos de profesionalidad y de trabajo, pero luego dejar que la vida siga adelante. Aunque crean que están haciendo las pirámides de Egipto, sólo están haciendo canciones. Masticarlas más no va a mejorarlas.

Creo también que escribir canciones de esa forma es un poco fraudulento. ¿Llegar al estudio de grabación y darse cuenta allí de que un trozo de la letra no es cantable? Prado, amigo, entonces el mérito de esos discos es… de los músicos que consiguen encajar aquello. Pero los estudios de grabación tampoco se inventaron para eso que hacen, creo yo; esos discos son como comida recalentada cinco veces. Quizá por eso me suenan sin vida de ningún tipo; quizá por eso lo mejor que grabó Sabina fue aquel doble en directo.

Jam nel Danny’s – Manha de Carnaval (Black Orpheus)

22 22UTC marzo 22UTC 2013

Esto ye lo que fice ayeri. Con Tanausu, un baxista canariu radicáu’n San Sebastián, y con Jaime. Probablemente, la cabera vez que toco con Jaime, que va marchar pa Alemania :’-(

Ehí ta, pa lo bueno y pa lo malo.

Setting up a Subversion repository on a 1and1 server

19 19UTC marzo 19UTC 2013

This is a short note on setting up a Subversion (or SVN) repository on a 1and1 (or 1&1) server. At least, this is what worked for me.

1&1 offers and mentions Git as a control version system. But in my case, I was more used to using Subversion, and I like TortoiseSVN. Of course I should start using Git as soon as possible, but… anyway.

First, I tested whether 1&1 offers svn at all. So I opened a shell session on the server and tried:

svn –version

[Beware: there are actually two dashes before “version”, but for some reason, WordPress might show only one.]

And it answered:

svn, version 1.6.12 (r955767)

and a lot of other things. So (at least in my case, and at this point in time) we do have Subversion installed. Forget all the pages out there telling you how to download svn sources, unzip, compile, launch svn daemon and all that stuff. You don’t need anything of that if you’re in a situation like mine.

Next, I created (and this is only a matter of personal taste) a directory, svn, on my personal htdocs  directory, which is something like /kunden/homepages/x/dxxxxxxxxx/htdocs/. So:

mkdir svn

Inside svn, I would create the svn repository (or repositories). I insist; this directory structure is up to you.

So, to create the repository (which I would call repos, and that again is up to you), I typed:

cd svn

svnadmin create repos

We have a repository now. So far for the server. Now, we need to upload some project from the client. In my case, the client is Windows XP, with a TortoiseSVN 1.6.1o installed (Subversion 1.6.12). I use it from the Windows shell, with the neat context menus TortoiseSVN installs.

So, let’s say I have a project like c:\projects\MyConversor. I open c:\projects folder, and I right-click MyConversor folder. In the Tortoise menu, I choose Import… and here comes the tricky part: the connection string. That, in my case, is something like (put this all in one single line):

svn+ssh://uYYYYYYYY@myserver.com/kunden/homepages/

x/dxxxxxxxx/htdocs/svn/repos/MyConversor

uYYYYYYYY is your username for the 1and1 account, the same one you use for Telnet/SSH sessions. Don’t lose your time messing around with Subversion users, authz, passwd or svnserve.conf  like I did. Of course, x/dxxxxxxxx depends on your particular account (you can see this path by typing pwd in the shell). Be aware that TortoiseSVN will be asking  for your 1and1 password (the one for user uYYYYYYYY) once and again (and if the Tortoise user interface seems to be frozen, chances are there is a dialog somewhere asking you the password and you haven’t seen it).

I think that’s all. I thought I would need to set permissions on the server repository directories, but that was not the case, and the default 755 will do. As for security/access issues, I have no special concerns in this case, so you’ll have to dive deeper if you need to tweak that a little.

The rest is working with Subversion commands, but the purpose of this post is just to record how to get connected. Once you’re connected… just RTFM.

[EDIT: As of June 2013, the guys at Fenometech offered very useful information that complete this post for the client side. Don’t miss it.]

No puedo con Mecano

13 13UTC marzo 13UTC 2013

No soy un perfeccionista, ni mucho menos; y de hecho soy bastante comprensivo con los errores ajenos. Pero las cosas mal hechas por dejadez sí que me disgustan, y mucho.

Y en particular, precisamente por eso, no puedo con Mecano.

En Mecano hay músicos que estoy convencido de que tienen notables capacidades. Y el éxito los acompañó. Y los acompaña, porque siguen exprimiendo el asunto y les funciona.

Pero hay cosas que no pueden ser. Y el trabajo de Mecano está lleno de artefactos que dan vergüenza ajena. Lo siento, lo tengo que decir así. Aunque soy consciente de que puede que sus elecciones estéticas sean deliberadas, y simplemente tengan un gusto opuesto al mío; pero entonces tienen un gusto francamente retorcido.

Un ejemplo: una de sus canciones quizá más salvables (¡toma!). Me cuesta tanto olvidarte. Aquí reproduzco parte de la letra, a efectos de cita y análisis, con intención crítica, formativa y ejemplarizante, y por todo ello creo que legal.

Entre el cielo y el suelo hay algo,
Con tendencia a quedarse calvo de
Tanto recordar.

Y ese algo que soy yo mismo,
Es un cuadro de bifrontismo que
Sólo da una faz.

La cara vista es un anuncio de Signal.
La cara oculta es la resulta
De mi idea genial de echarte,
[…]

Olvidarte me cuesta tanto,
Olvidar quince mil encantos es mucha sensatez;
Y no sé si seré sensato,
Lo que sé es que me cuesta un rato
Hacer cosas sin querer.

A ver, ho.

Ya sé que se puede hacer cosas con estilo naïf aposta (si no fuera así, no se entendería tener a aquella Ana Torroja como cantante, no se entendería el pop siquiera). Que se puede jugar con las palabras, también. De acuerdo.

Pero…

¿Con tendencia a quedarse calvo? ¿De tanto recordar?

¿Bifrontismo? Pero ¿hay alguna razón justificable para utilizar esa palabra, y más aún en una canción, y encima en una canción como esta?

¿Miideá? Para encajar dos palabras en dos notas, ¿eliges una expresión que en realidad tiene cuatro sílabas y una cacofonía incluida, juntas las vocales repetidas, calzas un diptongo donde no lo hay y conviertes “idea” en aguda? La libertad de expresión es sagrada, se puede escribir canción protesta, meterse con la religión o decir burradas sobre matar hippies, no pasa nada… pero actos como este justificarían la existencia de una policía de los letristas.

¿Quince mil encantos? ¿Me cuesta un rato? Pero ¿lo escribiste cuando te estaban esperando para salir, o algo así? ¿Es a eso a lo mejor que pudiste llegar?

Eso son detalles sueltos. Pero el todo es aún más que la suma de las partes. Leyendo la letra en su conjunto, si la lees como prosa es un despropósito retorcido y torpe.  Pero sobre todo es tan redicha, pedante y afectada que da grima.

Sólo hay una salvación posible: que sea en broma. Que José María Cano haya dicho: “voy a escribir una música de balada, seria, sentimental, pero voy a poner una letra tonta para hacer contraste, para estropear la solemnidad del momento, para mezclar lo elevado con lo vulgar”. También hay quien dice que la canción tiene dos caras (“bifrontismo”, ja) y que se refiere en parte a la droga. ¿Es la letra como es porque pretende  remedar el delirio de un yonqui?

Yo creo, desgraciadamente, que no hay nada de eso. Y si lo hay, nadie ha pillado el chiste. Todo el mundo se toma esta canción en serio y dice que es maravillosa y Cano un genio. ¡Un genio! ¡Miideá!

Así que si la cosa va en broma es un experimento fallido. Si va en serio, es tan presuntuosa y tan infantil que me cuesta creer que le hayan dado el visto bueno.

Y esta es sólo una canción. Pero habría para escribir lo mismo sobre mil, de los dos hermanos indistintamente.

Por eso no puedo con Mecano.

La frase del cónclave

13 13UTC marzo 13UTC 2013

Esta en realidad no es una frase para recordar, porque no se llegó a pronunciar. Es la crónica de una frase no pronunciada.

Tengo una amiga, por lo demás bastante inteligente, que es firme defensora del “lenguaje inclusivo”, que es esa forma de sexismo recalcitrante que consiste en añadir explícitamente términos  de género femenino por todas partes, haciendo imposible la concordancia y destrozando la gramática innecesariamente. Pero no querría divagar.

El caso es que el otro día, no sé cómo salió (de refilón) una referencia a la elección del nuevo Papa. Creo que fue hablando de páginas web y de esa chorrada que hizo TVE de una página donde podías conocer a los cardenales del cónclave y… votar por tus favoritos, y mi amiga dijo, no recuerdo por qué, algo así como:

…y no sé yo que decirte, porque para ese puesto hay muchos… huy, he estado a punto de decir candidatos y candidatas.

¡No me digáis que no es genial!

 

Metafísica del pirateo y el rey Midas

13 13UTC marzo 13UTC 2013

Conversación oída el otro día a dos terceros, más o menos así.

– No sé qué me pasa con el programa X, que siempre que intento usar la opción Y se me queda colgado.

– Ya… a saber por qué puede ser… Tú, ¿ qué lo tienes?, pirata, ¿no?

– [Medio en broma medio en serio, sonrisa malévola] ¡Claro! Pero ¿es que conoces a alguien que lo tenga original?

– Bueno, sí, haber hay gente, yo conozco alguno.

– ¡Coño, pues dile que nos lo pase, igual se me arregla!

Me tuve que contener para saltar y decir “Pero es que si te lo pasa, automáticamente la copia se convertirá en pirata, y fallará también” XD

Jam nel Danny’s – I Can’t Get Started

8 08UTC marzo 08UTC 2013

Ayeri fui a la jam del Danny’s Jazz. Ye un atrevimientu, pero cuando tienes ellí a Alfredo Morán, David Casillas, Miguel Gallego y Jaime Moraga (o otra xente que puea apaecer perellí) dispuestos a aguantate y tocar contigo… pues hai que atrevese. Pémeque sedría más ofensivo refugar que aceutar.

Y atrevimientu sobre atrevimientu, toqué un tema que nun tocara nunca, y que mirara una hora enantes porque siempres me gustó enforma: I can’t get started. Una preciosidá.

Y como tercer atrevimientu, grabélo col móvil. El casu ye que les jam siempres me salen mui, mui mal, pero d’eso ye de lo que se deprende, y ye importante oyise dempués. Asina que grabélo como exerciciu, pa saber qué ficiera y poder escuchame, porque cuandu tas ellí, bastante tienes con nun perdete, atender a lo que pasa, y facer por tocar dalgo.

Ye un tema lentu, y cometí dellos erros típicos, y por eso duró demasiao. Como duró demasiao, equí voi poner namás la primera parte mía, por delles razones: porque ya dura como un canciu enteru, y porque a los demás nun-yos pedí permisu pa grabar, asina que supongo que nun-yos molestará si pongo esto, pero nun me gusta poner los solos d’ellos sin avisu.

Ya sé que se corta cuandu entama lo bueno, pero lo dicho, esto ye un exerciciu. De humildá, más que nada. Y un recuerdu de cuandu toqué colos grandes.