Escrache

He estado pensando en eso del escrache. De sacar los colores a los políticos, de protestar de manera directa, de levantar la voz más aún. De manera pacífica, pero vigorosa; porque hay gente que no puede más.

No les faltan razones. A pesar de todo lo que diga la Constitución, sacrosanta para otras cosas, es evidente que ni el empleo ni la vivienda son prioritarios. Si lo fueran, habría empleo y habría vivienda para casi todo el mundo. Y no hay tal cosa, ni la va a haber. Así que en ese sentido hay razones para plantarse, exigir, hacer fuerza. Porque lo que está ocurriendo es inadmisible.

Y comprendo perfectamente a una persona cualquiera, una persona de 50 años, preparada, honrada, trabajadora, que se ve literalmente en la calle y pasando hambre. Mientras le culpan por ello, o como mucho tratan su problema como un problema meteorológico sobre el que no se tiene ningún control. De todas las variables de la economía, hay algunas que no se pueden tocar; pero tu vivienda y tu hambre sí. Esas son variables y no se va a legislar sobre ellas. ¿Cómo no va a sublevarse una persona en esa situación?

Además, creo que los ciudadanos sí deben ejercer como tales todo el tiempo, no sólo cada cuatro años.

Sin embargo, y con todo eso…

…después de pensarlo detenidamente, no estoy a favor. No estoy con ellos.

No estoy a favor de que se acose a diputados en su domicilio.

No quiero un país en el que la gente se vaya a la calle o se quede sin sanidad. Pero tampoco quiero un país en el que quien crea tener razón (o incluso la tenga) se plante a la puerta de la casa de un político y le grite o le presione.

Porque si digo que eso está bien, no puedo decirlo sólo para casos concretos, para protestas concretas; tendría que aceptarlo como norma. Y como norma no lo acepto.

Así que me parece que hay que pensar en otra cosa.

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3 comentarios to “Escrache”

  1. Marta Segurola López Says:

    Estaría de acuerdo contigo si no fuera porque, por desgracia, destrozar al pueblo y no escucharle también se ha convertido en una norma, así como hacerle pagar los platos rotos de los ricos y poderosos y de exprimirle hasta el agotamiento. Así que yo apruebo una mientras exista la otra.

  2. Guti Says:

    Sí, si hasta cierto punto yo también estoy de acuerdo. Pero el fanatismo, o el linchamiento, me preocupan bastante.

  3. Marta Segurola López Says:

    Sí, pero mientras no suceda es preocuparse en vano. Quizá nunca suceda. Y si sucede, ya estará la policía ahí para frenarlo a tiempo y linchar a la parte contraria. Creo que sólo están esperando la excusa.

    De momento, el escrache es sólo un toque de atención personalizado que no les viene mal a los políticos para recordar que no viven en una nube, como les venía pareciendo. Si bien antes podrían haber pensado que la crisis no afectaba su bienestar diario, a lo mejor ahora lo ven desde otra perspectiva. Y como los políticos funcionan mirándose el ombligo, a lo mejor les surge una motivación repentina para intentar mejorar las cosas. Aunque me da a mí que antes les surgiría la motivación de gastarse un pastizal en un millón de escoltas, o en un chalet situado en una finca inmensa que lo haga inaccesible.

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