De verdad o de mentira

Yo sé que la publicidad envuelve las cosas de manera… creativa. Pero creo que llega un punto en el que tendríamos que ponernos un poco serios.

La Coca-Cola es un refresco. Agua con cantidades desmesuradas de azúcar y algunos otros productos, que hacen que sirva para calmar el dolor de estómago o evitar resbalones cuando uno juega al baloncesto. Sería muy razonable que la publicidad mostrara esas virtudes, y nos convenciera de que es mejor calmar la sed con Coca-Cola que con agua, o el dolor de barriga con Coca-Cola que con bicarbonato, o incluso que es mejor aplicarla a las suelas de los playeros nuevos, en vez de laca, para mejorar la adherencia.

Lo que no tiene ninguna justificación es que nos convenzan (y nos lo creamos) de que la Coca-Cola es un modo de vida, un potenciador del buen rollo, el espíritu de la Navidad, los abdominales de un obrero  o un imán para encontrar novia.

Lo mismo puede decirse de los coches, que son instrumentos que te desplazan de un lugar a otro; no sólo es que en los un porcentaje sorprendente de anuncios de coches no se explique bien qué tiene de bueno un coche, es que en muchos de ellos ni siquiera dejan ver el coche. Sólo te enteras del nombre del modelo y de la marca.

No, amigos. No me expliquéis nada de psicología.  Simplemente, si picamos en todo eso, es que nos están engañando y somos tontos. La Coca-Cola es una cosa para beber, los coches una cosa para conducir. Que la estética sea una característica más lo admito. Pero si identificas la Coca-Cola con los mensajes de paz, te han engañado como a un tonto, sin más rodeos. Y si no, puedes preguntarles a esos de la alegre navidad cómo van a explicarles ese mensaje corporativo tan bonito a los 750 obreros de sus fábricas en España, a los que van a dejar en la calle “por causas organizativas y productivas“.

Hace poco se ha creado un nuevo partido político en España, que viene a solucionarnos la vida. En su manifiesto fundacional dicen que quieren la “renovación y el fortalecimiento de la vida democrática española“, “mejorar la calidad de las instituciones, garantizar la honradez de los responsables públicos”, porque les preocupan “los escándalos que se vienen acumulando y que afectan a los principales partidos políticos del país, involucrados en graves casos de corrupción”. Dicen que quieren “un cambio profundo de nuestra perspectiva ética. Hemos de guiarnos por valores fuertes”. Que “es imposible diseñar una política económica eficaz sin el impulso de principios sólidos. Son el esfuerzo, la perseverancia, la cohesión, el altruismo, la búsqueda de la excelencia, el reconocimiento del mérito, la honradez y el patriotismo los que crean los puestos de trabajo y traen la prosperidad. ” Que “debemos promover una cultura que aprecie y premie la excelencia, que rechace la mediocridad, el fraude y la corrupción generalizada, una cultura que genere un alto nivel de conciencia ética“.

No está muy claro ahora mismo quiénes dirigen el partido. La principal cara visible es José Antonio Ortega Lara. Ortega Lara es (al parecer más bien era) un funcionario de prisiones. Lo que lo distingue de los demás funcionarios de prisiones, y le da voz por encima de todos ellos, es que ETA lo mantuvo secuestrado salvajemente.

El número dos es, aparentemente,  Santiago Abascal, uno de los políticos del Partido Popular que durante muchos años fueron acosados por los terroristas de ETA y sus simpatizantes.

La número tres parece ser  Cristina Seguí (o así lo consideran algunos medios). Debuta en la política. Se dice que es traductora y diseñadora gráfica, y antes era azafata en Air Nostrum. También tenía, al parecer, un blog de moda. Y es la novia del, por ahora, vicepresidente del partido, Javier Ortega Smith-Molina. En su perfil de LinkedIn no pone mucho sobre su formación. Parece que domina el inglés, y pone que tiene entre sus aptitudes y conocimientos “Inglés Proficiency Brittish Council” [sic]. Guapa es, es tontería negarlo.

Como digo, parece que no está del todo claro quienes están o no en el partido ni en calidad de qué en este momento, pero esto es lo que hay.

No cuestiono la valía de todas estas personas, y por encima de todo, rechazo la idea de que sólo los políticos profesionales o los titulados universitarios puedan representar al pueblo. Pero dada la carta de presentación del partido, me pregunto en qué grado empezar de esta manera casa con la publicidad sobre valores fuertes, reconocimiento del mérito, honradez, premio de la excelencia, rechazo de la mediocridad y el fraude.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: