Archive for 22 julio 2014

La antigua Roma

22 22UTC julio 22UTC 2014

Decía Isaac Asimov en 1964, refiriéndose a hechos de 494 A.C.:

En verdad, parecía que los únicos romanos verdaderos eran los patricios y que los plebeyos, aunque servían para trabajar en las fincas y combatir en las filas del ejército, no servían para tomar parte alguna en el gobierno.

Después de las guerras con los etruscos y los latinos, los tiempos fueron realmente duros, y la suerte de los plebeyos se hizo intolerable. Las fincas habían sido saqueadas, los alimentos eran escasos, los pobres estaban endeudados y a los patricios esto no parecía importarles.

¿Por qué habrían de preocuparse los patricios? Ellos estaban suficientemente bien como para sobrevivir a los tiempos duros. Y si un agricultor plebeyo se endeudaba, las leyes sobre las deudas eran tan inexorables que el plebeyo tenía que venderse a sí mismo y vender a su familia como esclavos para pagar la deuda. Y era con los terratenientes patricios con quienes se endeudaban los plebeyos y de quienes entonces se convertían en esclavos.

Un precedente (parece que con mejor fortuna) del 15-M.

Un precedente (parece que con mejor fortuna) del 15-M.

Y sobre aquella situación decía Tito Livio, poco antes de Cristo (traducción libre de una traducción, a su vez, al inglés del texto latino original):

[Aquel hombre, antiguo centurión] dijo que mientras servía en la guerra contra los sabinos no sólo había perdido la producción de sus tierras por la depredación del enemigo, sino que su granja había sido incendiada, toda su hacienda desvalijada, su ganado espantado, el impuesto de guerra exigido cuando menos podía pagarlo, y había contraído deudas. Esta deuda se había multiplicado por la usura y le había arrancado primero las granjas de su padre y abuelo, luego el resto de sus propiedades, y al final, como un cáncer, había alcanzado a su persona. Su prestamista se había adueñado de él, no sólo convirtiéndolo en esclavo, sino enviándolo a un taller subterráneo, una muerte en vida. Entonces enseñó su espalda marcada con las huellas recientes del látigo.

Pero qué actual suena todo, para ser una historia de hace dos milenios y medio.

Parece que estamos saliendo de la crisis igualito, igualito que nuestros antepasados romanos. Pero a raíz de estos hechos, ellos consiguieron instituir la figura del tribuno de la plebe. Aquí… no hace ni falta. Aquí nos quedamos con las deudas y la esclavitud, y el contento del gobierno.

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Murió Johnny Winter

17 17UTC julio 17UTC 2014

Johnny WinterNo hay mucho que decir. Ha muerto uno de mis héroes de juventud, el guitarrista Johnny Winter. Así que nos hemos quedado sin el albino feroz.

Hay quien piensa que el blues se hace con la piel, y entonces cree que es cosa de negros, o que el blues que hacen los negros es intrísecamente distinto del que hacen los blancos. Ni lo sé ni me importa, pero Johnny no era un negro corpulento, era un blanco blanquísimo, albino, flaco, esmirriado hasta el límite, y hacía ese blues en el que la guitarra eléctrica lo era todo.

Cómo lamento no disfrutar ahora de la misma manera esa música, ese instrumento. Johnny es un exponente de una manera de hacer música que, cuando yo era pequeño, era lo más. Hoy tengo héroes por encima de Johnny, que supongo que también destronaré algún día. De hecho, lo cierto es que hoy no tengo prácticamente a nadie en ningún pedestal: hay un Olimpo en el que cabe mucha gente.

Pero aunque no disfrute tanto de esa música (porque es casi imposible), desde luego que la disfruto, y mucho. El blues eléctrico sigue siendo el patrón contra el que se mide todo lo demás.

Pues hoy me siento un poquitín más huérfano. Ya se fueron Hendrix (casi cuando yo nací), T-Bone Walker, John Lee Hooker, Bo Diddley, Muddy Waters, Albert Collins, Gary Moore, Johnny Copeland, Alvin Lee (¡hace poco más de un año!), Albert King, Stevie Ray Vaughan, Jeff Healey… Pero siguen por aquí (espero que por mucho, mucho tiempo) Buddy Guy, B. B. King, Eric Clapton, Robert Cray,  Robben Ford, Derek Trucks, Coco Montoya, Keb’ Mo’.

Y toda la música occidental sigue en deuda con el blues, conscientemente o no.

Así que aquí va un pequeño funeral en memoria de Johnny Winter. Lo mejor es que toque él mismo.

Andy Summers

16 16UTC julio 16UTC 2014

Hace un tiempo, pude ver en la televisión española (hoy sería casi impensable) un trozo de un concierto de The Police (2008, Rock in Rio… en Madrid), y luego uno de mis sobrinos favoritos me regaló el vídeo y pude ver más. Y era un concierto de esos de reunión, en la gira que Police hizo para conmemorar el trigésimo aniversario de la formación. Más de veinte años después de separarse, no sólo tocaron, sino que fueron los músicos que más pasta ganaron ese año, y en su momento fue la tercera gira que más dinero había generado en la historia.

Y el concierto me pareció increíble, no sólo porque fueran capaces de sonar tan bien tanto tiempo después, sino sencillamente porque allí en el escenario, aparentemente, sólo había tres tipos. La voz, la guitarra, el bajo y la batería. Y no parecían necesitar nada. Otros grupos llevan un ejército de teclistas, de coros, de instrumentos de apoyo, para sonar la mitad de bien.

Claro, no se puede negar que Sting es todo un personaje, y que pocas personas se pueden embutir en un atuendo como ese que llevaba él con 56 años cumplidos, y llenar un escenario tan grande y tan vacío de esa manera.

Mirái qué planta, ho.

Mirái qué planta, ho.

Sting es Sting, de acuerdo. Pero un bajo, por bien que toques (y no creo que Sting esté considerado un virtuoso de ese instrumento, por más que sea un excelente músico) no da para sonar como sonaban estos señores, que todavía lo oigo ahora y me cuesta creerlo. Yo creo que el culpable, en el fondo, era este tipo, menos vistoso.

Esti impresiona más si lu miras con les oreyes.

Esti ye el que fai el curro de verdá.

Un tal Andy Summers. Las listas de mejores instrumentistas me parecen una frivolidad (o, mejor dicho, una chorrada), pero a este la revista Rolling Stone lo consideró, al parecer, el 85º mejor guitarrista de todos los tiempos. No significa que lo sea, pero significa algo. Significa que tiene una reputación.

En la actuación no le he visto hacer ninguna demostración por encima de lo que cabe esperar en un guitarrista de rock. Y además, sí,  usa sus ayudas electrónicas, como los pilotos de fórmula 1: sus pedaleras, sus efectos. No sé cuánta gente puede tener detrás un grupo como Police, cuántos ingenieros de sonido o asistentes o gente pulsándole los pedales a Summers, o a lo mejor no hay nadie. Pero sea como fuere, lo que suena en ese escenario da la impresión de ser verosímil, de ser algo que pueden hacer perfectamente ellos solos en completo directo y probablemente lo hicieran así.

Y si es así, lo que hace Summers es de esas cosas que parecen fáciles cuando no las tienes que hacer tú, pero que en realidad son tremendamente difíciles. Y esas cosas que hace son, me da la impresión gran parte del sonido de Police.

Que sí, que aparte de todo, Sting es un figura, canta como a los veinte y tiene el culo como a los veinte. Pero me da la impresión de que este Summers pesa en ese trío mucho más de lo que parece. Every Breath You Take la compuso Sting, pero no sería nada sin ese riff de guitarra que se sacó Summers de la manga. Y sí, el riff tampoco es para tanto… pero eso es lo que parece cuando ya está hecho.

Así que mis respetos, señor Summers (y no voy a hablar de Copeland, que evidentemente hace lo suyo, pero sin armonía). De David Summers hablaremos otro día.

Frases de Hitchens

16 16UTC julio 16UTC 2014

Estoy terminando Hitch-22, el libro de memorias de Christopher Hitchens. No siempre es interesante para el lector la cantidad de nombres y hechos que menciona, a veces de manera un poco deslavazada, pero creo que es la única forma en que se pueden escribir unas memorias. La vida, y los recuerdos, son deslavazados y tentativos, y no pueden ser de otra manera.

En el libro, o fuera de él, he encontrado muchas frases interesantes, como corresponde a un escritor de su talla e inteligencia. Pero apuntaré un par de ellas que me llamaron la atención especialmente. Algunas al parecer proceden de su último libro, Mortality, que no he leído, y que escribió mientras vivía la enfermedad que lo llevó a la muerte:

Always prided myself on my reasoning faculty and my stoic materialism. I don’t have a body, I am a body. ( Siempre me he enorgullecido de mi raciocinio y de mi materialismo estoico. No tengo un cuerpo, soy un cuerpo.)

If I convert it’s because it’s better that a believer dies than that an atheist does. (Si me convierto, es porque es preferible que muera un creyente que un ateo.)

Y de Hitch-22:

Los intentos de situarse en la historia son tan naturales y tan absurdos como los intentos de situarse en la astronomía.

 

Leer con la guitarra

8 08UTC julio 08UTC 2014

El otro día me llamó la atención lo que decía Kurt Rosenwinkel sobre la guitarra y el piano. Y hoy me encuentro otra cosa curiosa.

Es sabido que cualquier músico de nivel mínimo es capaz de leer música escrita con cierta fluidez… excepto los guitarristas. Un viejo chiste dice: “¿Cómo hacer que se calle un pianista? Quítale la partitura. ¿Cómo hacer que se calle un guitarrista? Ponle una partitura”.

Es un tema que me interesa, y aunque he buscado algún estudio que realmente verifique esa apreciación, no lo he encontrado. Pero por lo que uno conoce, parece que es verdad. Yo de hecho estoy intentando aprender a leer un poco estos días. No es que los guitarristas no sepan leer en absoluto, sino más bien que no lo hacen con fluidez, de modo que les resulte útil.

Pues me ha llamado la atención lo que dice Christophe Godin a los 10’38”:

Godin estudió violín hasta los 10 años, y ahí lo dejó. Luego empezó con la guitarra a los 13, después de ver actuar a Ted Nugent. Es decir, se comió unos cuantos años de violín (con un profesor ruso, si entendí bien), y eso implica una cierta formación clásica y desde luego tuvo que aprender a leer. Sin embargo, lo que dice viene a ser:

I’ve been trained by sight-reading music and everything when I was a kid, but at the age of 10 I stopped everything, I’m completely self-taught at the guitar. I can read the rhythm, I can read the tabs, but I don’t know about the black spots on the five lines, that’s not -reading- my cup of tea […]

Que viene a ser a su vez:

Estudié leyendo música a primera vista y todo eso cuando era niño, pero a los diez años lo dejé todo, soy completamente autodidacta en la guitarra. Sé leer el ritmo, sé leer las tablaturas, pero no sé nada de esos puntos negros en las cinco líneas, eso de leer no es lo mío.

Por cierto, dice otra cosa interesante sobre cantar, otro tema que me interesa.

La ortografía da igual

4 04UTC julio 04UTC 2014

Creo que todos hemos hecho alguna vez un rótulo, y sabemos que al ir letra por letra es fácil saltarse una o equivocarse de cualquier otra forma… Hay que ir con cuidado.

También sabemos que en cualquier trabajo hay cosas que hay que comprobar dos veces. Por ejemplo, medir dos veces y cortar una, como se suele decir. Son errores tan típicos, tan evidentes, que uno procura no caer al menos en esos.

¿Tú confiarías tu rótulo, o una tirada de 100 camisetas, a una empresa que se anuncia a sí misma de esta permanente y orgullosa manera? (He quitado el nombre de la empresa, no sé por qué misericordia mal entendida.)

Rótulación

 

¿No lo ves claro? Te lo voy a ampliar un poco.

 

Y ahora dime si, al ver eso, no sacas conclusiones (precipitadas o no, erróneas o no) sobre cómo trabaja la gente que está detrás de esto.

Si esa fuera mi empresa, pensaría que ese rótulo es el equivalente a una rata muerta encima de la mesa de un restaurante. La quitaría al precio que fuera. Pero ellos no; puede que no lo hayan considerado lo bastante importante (lo cual es una catástrofe), o que no se hayan dado cuenta (lo cual es peor que una catástrofe).

A lo mejor dicen eso que he oído tantas veces a personajes de todo tipo: “Bueno, pero se me entiende, ¿no?” O lo otro: “Bueno, es que ahí no tenía mucha importancia, pero cuando hacemos el trabajo de verdad sí que nos fijamos.”

 

La guitarra contra el piano

1 01UTC julio 01UTC 2014

Supongo que todo el mundo tiene la impresión de que su situación, y por extensión su instrumento, es especial. “No, pero es que yo…”

En realidad todos los instrumentos son difíciles, incluso el triángulo. Pero me resultó muy interesante lo que dice Kurt Rosenwinkel en una entrevista, porque es un guitarrista de fama mundial, pero empezó estudiando piano y de hecho sabe tocarlo un poco:

Dice Kurt, sobre su decisión de dedicarse finalmente a la guitarra cuando tuvo claro que iba a ir a estudiar a Berklee:

Sometimes I regret the choice. [He smiles.] In some ways, the piano is a more natural instrument to me. It’s easier to get pleasing sounds out of the piano. Guitar is like a trumpet. You have to stay on top of your practicing and technique. It requires a lot of discipline to keep from making mistakes all the time.

Que viene a ser, más o menos:

A veces me arrepiento de esa decisión. [Sonríe]. En cierta medida, el piano es un instrumento que me resulta más natural. Es más fácil sacar sonidos bonitos del piano. La guitarra es como la trompeta. Tienes que mantenerte en un alto nivel de  práctica y técnica. Requiere mucha disciplina si no quieres estar cometiendo errores todo el tiempo.

Y eso lo dice Rosenwinkel.

Motivación

1 01UTC julio 01UTC 2014

Yo ejerzo como profesor, y procuro mejorar en ello. Por eso procuro escuchar lo que dicen mis alumnos, y lo que dicen otros profesores, y reflexionar sobre lo que hacemos y cómo hacerlo mejor. Y en este contexto, a menudo surge una cuestión.

La motivación.

Como alumnos, todos hemos pasado por asignaturas que requerían un esfuerzo, y para las que no siempre veíamos la recompensa. No veíamos la utilidad. No era lo que queríamos hacer. Y entonces hacíamos una crítica.

No nos estaban motivando.

Sí, una crítica frecuente a los profesores es esa. “No motiva a sus alumnos”.

El tema da para una discusión larga, y ejemplos y contraejemplos y trocitos de razón repartidos por todas partes. Pero aquí sólo quiero anotar una frase, que le he leído a Forrest citando al maestro Harold Mabern.

I can inspire you, but you have to motivate yourself.

En román paladino:

Yo puedo inspirarte, pero tú tienes que motivarte solo.

Como digo, la calidad docente no se liquida en una frase, por supuesto. Pero esta es una verdad como un templo. Puedes pedirme que intente no arruinar tu motivación, pero que te motive… es más bien difícil.

No sé a ti, pero a mí este tío me inspira. Y me siento motivado para estudiar.