Archive for 25 marzo 2015

Periodismo sobre gotitas

25 25UTC marzo 25UTC 2015

El otro día (22 de marzo) tuve oportunidad de ver en el telediario de La 1 una intervención de Gemma García, enviada especial a Túnez, sobre el atentado en el museo. En este momento todavía se puede ver en TVE a la carta. Nos enseña el “lobby”, dice, por donde entraron los terroristas (aunque yo sólo veo un vestíbulo), y la cámara que grabó el vídeo de los terroristas. Sí, nos enseñan un primer plano de una cámara. Esta:

Exclusiva mundial. Esta, esta es la cámara.

Exclusiva mundial. Esta, esta es la cámara.

Dice después:

Y en la planta alta encontramos rastros más evidentes del ataque, por ejemplo restos de sangre en algunas columnas que la policía no ha podido y sobre todo no ha querido limpiar porque la zona sigue completamente acordonada y cada esquina, cada rincón, puede ser una prueba.

¿Que la policía no puede limpiar? ¿Pero acaso se dedica a limpiar?

¿No ha podido y sobre todo no ha querido?

¿La zona está completamente acordonada, y cada rincón puede ser una prueba, y tú te paseas por ahí?

Y nos enseña la sangre, por si dudas de su palabra. Mira, mira:

Otra exclusiva. Gotas. De sangre.

Otra exclusiva. Gotas. De sangre. Uau.

Continúa:

En el suelo queda también un gran rastro de sangre que puede ser de haber movido, de haber arrastrado un cadáver o incluso algún herido, y las paredes conservan también los restos de varios disparos.

Este es el gran rastro de sangre. Se diría que este sí que la policía, o el personal de la limpieza, ha podido y sobre todo ha querido limpiar, por lo menos en parte. O a lo mejor no es sangre. O a lo mejor no es de un cadáver o incluso no es de ningún herido, sino de una morcilla de Burgos. Vete a saber. Seguro que hay mucha más sangre de la buena, oscura y abundante, pero está más acordonada todavía que esta y ahí ya no la dejan pasar ni a ella.

¿No te imaginas al cadáver, incluso al herido, siendo arrastrado y perdiendo de la lata de sardinas que llevaba en el bolsillo?

¿No te imaginas al cadáver, incluso al herido, siendo arrastrado y perdiendo aceite de la lata de sardinas que llevaba en el bolsillo?

Y los disparos deben de ser estos. La policía al parecer ha podido, o sobre todo ha querido, taparlos. O a lo mejor es de haber colgado un cuadro. O no.

Disparos, o disparates, cualquiera sabe.

Disparos, o disparates, cualquiera sabe.

Entonces sale, y nos muestra quizá lo más interesante, el sitio donde la gente echa las flores. Dice:

Y en la puerta del museo los trabajadores han montado un pequeño altar en homenaje a las víctimas con flores y carteles en los que se pueden leer cosas como “Yo soy Bardo”, “Seremos más fuertes y el terrorismo quedará fuera”, y sobre todo este cartel [lo coge] que firman los guías turísticos en el que se dice “Nosotros somos Bardo y Bardo es nosotros”.

Mira que eres incrédulo. Que sí, que el cartel existe, que lo firman, míralo.

Mira que eres incrédulo. Que sí, que el cartel existe, que lo firman, míralo.

¿De verdad? Uau. Uau y uau.

Vale, seguro que soy un tiquismiquis, que no lo he entendido y que no tengo lo que se dice ni idea de periodismo y quién soy yo pa decir ná. Pero la verdad es que cuando vi esta noticia en la televisión me quedé perplejo. Y cuando acabé de verla me quedé cavilando.

¿De qué va exactamente?

¿Contiene alguna información? ¿Añade algún dato, siquiera algún dato cierto y confirmado?

Y si se trata de satisfacer alguna curiosidad malsana, ¿es esa la misión de un telediario? Pero aunque lo fuera, ¿realmente esas gotitas y ese reguero indocumentado servirían?

En resumen…

…¿que qué?

Las portadas

23 23UTC marzo 23UTC 2015

La prensa de derechas en España es más que previsible, por lo general. Pero a veces es verdaderamente desconcertante.
Y si no, mira las portadas de hoy sobre las elecciones autonómicas andaluzas de ayer. ABC y La Razón [sic] loando la victoria electoral de Susana Díaz. Ver para creer.

portadaABC

portadaRazon

Al parecer Podemos hace verdaderos milagros.

Se fue Pratchett y se fue Cifu

17 17UTC marzo 17UTC 2015

El otro día se murió Terry Pratchett. Aunque me gustan mucho sus libros, no soy un adorador como mucha otra gente; estos tienen que estar pasándolo realmente mal, pero lo cierto es que yo he pasado pena.

Pratchett padecía no sé qué forma de enfermedad de Alzheimer que, sin embargo, y para mi sorpresa, no le impidió seguir publicando libros hasta casi el último día. Siempre recordaré ese documental tremendo, durísimo, que protagonizó sobre el suicidio asistido. Una de las pocas veces que he visto enfocar el tema de manera valiente, directa y sincera, sin paños calientes. Si has visto esas películas en las que ningún animal muere, en este documental no hay bromas: muere una persona. Una persona de verdad. Duro, sí. Y de alguna manera, esperanzador. Si el ser humano tuviera menos pánico a la muerte, si fuera más adulto, si la afrontara, no nos hacemos una idea de cómo mejoraría el mundo.

Y ahora se ha ido Juan Claudio Cifuentes. Y siento todavía más pena. Cifuentes nunca fue un histrión, nunca fue un payaso, ni un fraude. Mira que sería fácil tirarse el rollo hablando de jazz, algo tan extenso y potencialmente complejo que seguro que puedes nombrar músicos o hechos que ni los expertos conocen, o soltar filosofías baratas de esas que gustan tanto a algunos críticos.

Cifu, no. No se dedicaba a eso. No pretendía pasar por listo ni por culto ni por gracioso. De hecho no pretendía pasar por nada, porque le bastaba con ser lo que era. El jazz era su pasión, lo disfrutaba, lo estudiaba, lo descifraba, lo sentía, y luego lo compartía contigo. El centro de los programas de Cifu no eran nunca Cifu y su erudición: el centro eras tú. Y si para algo le interesaba un bagaje tan sumamente vasto no era para restregártelo, sino para acercártelo todo lo que pudiera. Tengo la sensación de que, en segundo lugar después de disfrutar el jazz, lo que más le satisfacía en el mundo era que lo disfrutaras tú.

Voy a echar mucho de menos esos ratos suyos enseñándonos a los Jazz Messengers, que últimamente los ponía mucho. Y aunque sea muy, muy poco original, porque de hecho esto es algo que ya colgué en este blog, y sea tan predecible y tan barato y tan obvio porque es el mismo vídeo que me dejó helado en la última emisión en TVE de Jazz entre amigos, es que poca gente ha grabado una despedida mejor que la que grabaron en 1971 el enorme Ben Webster al saxo, el gran Teddy Wilson al piano, Ole Molin a la guitarra, Hugo Rasmussen al contrabajo y Ole Streenberg a la batería, abatidos por la muerte de Johnny Hodges. Si Cifu lo eligió para cerrar Jazz entre amigos, no creo que yo pueda elegir nada mejor para despedirle.

Sí, me ha dado mucha, mucha pena. En serio que a este lo voy a echar de menos. Besos, abrazos, carantoñas y achuchones múltiples.

Pep Guardiola no es español

12 12UTC marzo 12UTC 2015

Hay que decirlo con claridad. Guardiola no es español. Hay que reconocerlo.

Guardiola se dedica al fútbol. Hasta ahí, español de pura cepa.

Pero a pesar de vivir del fútbol es un tipo educado, correcto, no es un chuleta de barrio ni un matón.

Pese a haber prácticamente reinventado el fútbol, no anda poniéndose medallas por ahí (¡habría que ver a otros!) Español es el que repite “somos el mejor equipo del mundo según la UEFA”, “somos favoritos para este mundial” (y el otro y el otro), o “a por ellos, oé, a por ellos, oé, a por ellos, oé, a por ellos, eoé, “, aunque nuestro equipo sea una mierda que lleva décadas dando vergüenza ajena (sí, amigos, hubo vida antes de del Bosque… y de Guardiola, y era muy diferente).

Encima, estudia. El tío se va a trabajar a Alemania y tiene la desfachatez de estudiar alemán por adelantado y decide que la primera rueda de prensa que dé allí será en alemán, y lo cumple. Y si tiene que ser en inglés, pues en inglés.

Por mucho que nos enfademos cuando algún catalán lo dice, este tío en concreto no es español. Español es Camacho, o era Aragonés, que además lo llamaban… sabio. Nuestros héroes. Del Bosque tuvo que ganar un mundial para que lo respetáramos un poco, pero tampoco mucho, porque no es sinvergüenza ni maleducado, así que muy español tampoco parece.

Y si encima no te gustan los toros, ya ni hablamos.

¿Parecen estereotipos? Pues resulta que hay mucha gente que se toma todo esto muy, muy en serio.

La infancia

3 03UTC marzo 03UTC 2015

No se trata de andar haciendo psicoanálisis baratos, pero sí es verdad que no nos damos cuenta de hasta qué punto somos el niño que éramos, disfrazado con un cuerpo más grande y otras circunstancias, intentando perpetuamente (inútilmente) ajustar cuentas con nuestra infancia. Y a saber cuántas motivaciones infantiles, tontas, mediocres, pequeñas, hay en los grandes movimientos de la historia.

El otro día leí un artículo sobre Hitler y venía esta frase. Lo malo es que seguramente no le falta razón.

Es bien sabido que el categórico rechazo de la Academia de Artes de Viena le sumió en el más resentido y miasmático de los infiernos de la paranoia. Y sin embargo, podría haber sido todo tan distinto… Cada vez que escucho el lugar común de «¿Qué harías si tuvieses una máquina del tiempo? Matar a Hitler» no puedo evitar pensar que con un sello de Aprobado en Viena ya habría bastado. No iba a ser el primer inútil calentando plaza en una universidad, y nos habríamos ahorrado Treblinka.

Kiko Amat, Jot Down