Archive for 25 junio 2015

Escenas de sexo

25 25UTC junio 25UTC 2015

Dice Daniel O’Brien en Cracked:

Movie sex scenes are strange to me. With few exceptions, they rarely advance the plot in any significant way and we don’t learn anything from them. They’re also almost always filmed differently from the rest of the movie. Like, you’ll be watching a standard comedy or action film and as soon as we get into a sex scene, we get a softly lit, montage-heavy bit that is visually indistinguishable from a softcore porn. […] Sex scenes in general have always felt like a cheap excuse to see a famous person naked.

Que viene a ser:

Las escenas de sexo en las películas me resultan raras. Con pocas excepciones, rara vez hacen avanzar la trama de manera significativa y no aprendemos nada de ellas. También están filmadas casi siempre de manera diferente al resto de la película. Vamos, que estás viendo una película normal y corriente de humor o de acción y, en cuanto llega una escena de sexo, te encuentras con una iluminación suave y un montaje muy currado que, a primera vista, es indistinguible de una escena de porno blando. […] En general, las escenas de sexo siempre parecen una excusa tonta para ver a un famoso desnudo.

Pues sí, señores. El sexo habría que tomárselo un poco más en serio, o un poco más a la ligera, según se mire. Las escenas de sexo en las películas españolas siempre han dado un poco de pena, pero hay que reconocer que las americanas son mucho peores. Suelen ser absolutamente ridículas.

Y eso que no he visto 50 sombras de Grey, que ahí ya… me temo que debe de ser ridículo de principio a fin.

La tele del partido

16 16UTC junio 16UTC 2015

Ya dije que no quiero escribir de política. Pero es que hay cosas que me asquean en tal grado que no me puedo resistir.

Los que dicen que quieren acabar con las mamandurrias, que llaman “titiriteros” a todos los que no les bailan el agua, que son los más eficientes, los más serios, los menos corruptos, los que hacen bien las cosas…

Los que se llenan la boca llamando “sectarios” a quienes no piensen como ellos (es decir, a quienes apliquen la lógica), los que ponen el grito en el cielo por cualquier fallo estúpido con una tituladora y hablan de manipulación…

Los que repiten una y otra vez lo de la herencia recibida…

¿Qué hacen cuando toman las riendas?

Pues reciben una televisión pública modélica (en comparación con lo que ha habido siempre en España, digo).

Y ponen de director de la radiotelevisión pública a un tipo que dice en sede parlamentaria que por supuesto vota al PP y seguirá votando al PP. Un tipo cuyo gran mérito es haber hundido primero Telemadrid (otra tele del partido), y que de hecho cobraba del PP… mientras era periodista… de ABC. Y que lo ha admitido.

Y entonces empiezan a llenar la tele de anuncios.

Y empiezan a enmierdarla y la convierten descaradamente en su cortijo, el cortijo de la manipulación más descarada, editando imágenes, soltando cortinas de humo, contando trolas, hablando todos los días de lo bien que van las cifras del paro, las corridas de toros.

Y en la 2 siguen los documentales, pero ahora son casi siempre de santos y de (otros) fenómenos paranormales.

Y entonces se acaban las mamandurrias, y vuelven la imparcialidad y la alta cultura. Traen a Curri Valenzuela. Traen a Los Morancos. A Bertín Osborne. A José Luis Moreno. A Ernesto Sáenz de Buruaga, incluyendo a Fernando Sánchez Dragó y otra gente parecida en el lote. Y entonces Sáenz de Buruaga se la pega, retiran el bodrio, pero eso no puede quedar así y entonces le hacen un programa a medida a Fernando Sánchez Dragó.  Que incluye como presentadora… ¿lo adivinas? A su hija, Ayanta Barilli.

Con toda la cara dura. Con la impunidad del señorito. Nadie les tose.

Lecciones de ética y de trabajo. Fran Llorente, sectario, que eres un sectario y un sinvergüenza.

Beautiful Lokelele

15 15UTC junio 15UTC 2015

El vienres pasáu, por sorpresa, los mis compañeros de la Universidá ficiéronme una cena de despidida.

Y regaláronme coses precioses. Ente elles… un ukelele tenor (Lanikai LU21TE). El ukelele ye un instrumentu que siempre me fizo gracia, y apetecíame polo que tien de llixeru, pero nun me acaba de llenar el soníu tan agudu. Pero esti ye tenor, tien más cuerpu, y además pue amplificase.

La cena acabó tarde, pero al día siguiente… ya tuve que probalu. Miré cómo yeren los acordes, punxe a una famosa pianista a tocar, y yo acompañela.

Así que ya eché a rodar. Paezme que voy coyer viciu. Gracies, amigos del alma. Beautiful Love:

Defensores de la lengua

12 12UTC junio 12UTC 2015

J. Raya Pons y Lorena G. Maldonado firman una noticia que inicialmente me agrada. Denuncian, en El patinazo de la RAE, que en una lápida que han puesto con motivo del descubrimiento de los restos de Cervantes se ha colado un tremendo error. El artículo tacha de ignorantes a los académicos, a los periodistas que transcribieron el error, y usan la palabra “sacrilegio”, y dicen que “reentierran” al escritor.

Y me agrada que unos periodistas vean noticia en algo así, y que denuncien el mal uso del lenguaje. Y en su caso de los fondos públicos. Y a quien rotula en piedra con faltas de ortografía se le debería caer la cara de vergüenza.

Ahora bien: la cosa empieza a cambiar cuando uno piensa que es posible que no sea un error, y que puede que Sigismunda, con todo lo extendido que esté, fuera un vulgarismo, y que quien sea haya decidido actualizar el nombre. No lo sé. Pero lo cierto es que yo siempre he oído, leído y pensado que era Sigismunda, así que sigamos suponiendo que sea realmente una metedura de pata.

Periodísticamente, me empieza a irritar la imprecisión. Porque la RAE no graba piedras. De hecho, parece ser que es más bien el Ayuntamiento el que se ocupa de encargarlo. No lo sé, pero no lo han investigado ni aclarado en el artículo.

Lo que empieza a oler mal es el subtítulo del artículo, donde sus inteligentes autores dicen:

La Academia de la Lengua, en su obsequio conmemorativo a los restos hallados de Miguel de Cervantes, graba en piedra ‘Los trabajos de Persiles y S(e)gismunda’ en lugar de ‘Los trabajos de Persiles y Sigismunda’

No saben que la Academia de la Lengua no existe (y mira que es un tema manido y repetido mil veces); se llama “Real Academia Española” (¡RAE, coño!) y “de la lengua” es el diccionario. Eso de un “obsequio conmemorativo a los restos”… no se sabe si es que el obsequio se lo hacen a los restos, lo cual resultaría inútil (los restos son bastante desagradecidos, en general) o si consideran que las cosas “son conmemorativas a” algo, cosa que suena de lo más sospechoso.

La cosa empeora cuando son más listos que nadie:

Ni académicos de la RAE, ni concejales, ni estudiosos de Cervantes advirtieron el error que se explayaba ante ellos

Que estos dos cachorritos crean en serio que los estudiosos de Cervantes no saben el título de la obra y no se dan cuenta del error (si es que es tal) ya ofende un poquitín. Pero que digan que el error “se explayaba ante ellos” no deja lugar a dudas: no tienen ni puta idea de lo que significa “explayarse”, aunque al menos sí saben que es reflexivo. Algo es algo.

No es que como narradores, como transmisores de información, sean impecables, tampoco. Dicen:

un ejemplo de novela bizantina que le ocupó hasta los días previos a su muerte -falleció 72 horas después-.

¿Después de qué?

Y terminan con algo antológico:

hinchando el pecho como férreos conocedores de su vida y milagros.

¿Férreos conocedores? ¿De verdad? ¿De verdad ponéis esas dos palabras juntas y no os chirría nada? ¿O es que queríais un adjetivo, salió ese y no se os ocurrió nada mejor?

Así que empiezo rompiendo una lanza en favor del periodismo gracias a Raya y Maldonado, y termino avergonzado ante una exhibición impúdica de un par de listillos que deberían volver a clase de lengua.

 

Me han cogido

4 04UTC junio 04UTC 2015

Resulta que un amigo mío ha superado las pruebas de acceso para la escuela de Didier Lockwood en París.

Y ayer, en clase, ensayando un tema con este amigo y otros, ese individuo llamado Antony da Cruz no sabía la noticia, y pregunta qué pasa, y dice el interesado:

– Que me han cogido en París.

– Quién, ¿la policía?

No, no es despiste. Es que este tío es así de cabrito XD

Un terremoto

3 03UTC junio 03UTC 2015

La mujer había vivido en el Molín de la Mariana, detrás de la capilla del Carmen (que, por cierto, fue donde se bautizó Germanín). Pero ahora vivía en Bazuelo. La casa era muy humilde; no tenía agua (evidentemente tampoco cuarto de baño), había que ir a buscarla, y a lavar al lavadero. El caldero del agua la mujer lo lavaba a mano, con una arena muy fina que había entonces; lo gastaba de tal manera que los días de sol aquel brillo deslumbraba. Pero a falta de agua sí pasaba un reguero por delante de la casa, y para entrar había que pasar por una pequeña pasarela. Estaba al pie de la carretera y tenía dos puertas, abajo y arriba. Y la mujer a veces pasaba ratos simplemente allí, a la puerta.

El madriles había venido de Madrid, claro. Había sido militar, pero ahora trabajaba en Barredo. No pegaba con el resto; era todo un señor, muy educado. Después de salir del trabajo pasaba con la toalla al cuello, como si fuera una bufanda, y aun así resultaba elegante.

Para ir a la pensión donde vivía tenía que pasar por una escalera de piedra, por delante de la puerta de la mujer. Y un día le dijo exactamente estas palabras:

– Vecina, no dejas de ser tú un terremoto de hermosura.

La mujer le contestó algo como ¡Jesús!, como lo oiga Jose. Jose era su marido.

– No pasa nada, tenía que estar orgulloso de tener una mujer tan guapa.

Y la mujer no dijo nada más, claro. Algo así descoloca a cualquiera, y más en aquel momento.

El madriles más tarde se casó con Antonia, una tía de Javier. Ya murió.

De esa frase hace más de sesenta años. Pero a la mujer nunca se le ha olvidado ni una sílaba. No existen el madriles, ni Jose, ni el caldero, ni la casa. Pero aún quedan esas palabras dichas al pasar un día cualquiera de hace sesenta y tantos años.

La vida del músico de jazz

2 02UTC junio 02UTC 2015

Si viste la película Acordes y desacuerdos, de Woody Allen, quizás te preguntes si Sean Penn tocaba la guitarra realmente. La respuesta es, por supuesto, un rotundo no. El que tocaba en realidad era un guitarrista llamado Howard Alden. No es una de las figuras fundamentales del jazz, pero es un guitarrista de cierto renombre. A los efectos que importan aquí, es un bicharraco.

En este vídeo aparece Howard Alden a la derecha, y otro bicharraco a la izquierda. Este segundo bicharraco, que descubrí ayer, es Andy Brown. Este vídeo es (maravillosamente) largo, pero basta escuchar un trozo del primer tema para ver qué tipo de instrumentistas son estos. No son precisamente aficionados. Esto no está al alcance de cualquiera, amigos.

Tocar a dúo ya es difícil, pero este Andy Brown es de esos guitarristas capaces de plantarse solos con su guitarra delante de un público y tocar una hora, o más, como creo que decía Joe Pass que debería poder hacer cualquier guitarrista decente (ejem).

Y toca en muchas otras formaciones; por ejemplo, con la cantante Petra van Nuis, a la sazón su mujer. Petra no es mi cantante favorita; lo hace muy bien, pero muy al estilo Peggy Lee, y aunque fui un gran admirador de Peggy Lee, hoy me pega mucho más otra gente. Pero no lo olvidemos, Andy es un bicharraco.

Pues en un artículo que les dedicaron en un medio de Chicago hay frases interesantes, como:

En 1999 se casaron y empezaron a actuar juntos. Entonces, como muchos jóvenes ambiciosos de todos los ámbitos creativos, se mudaron a Nueva York.

“Estuvimos allí poco más de un año y conocimos y vimos a algunos de los mejores músicos del mundo”, dice Brown. “Pero simplemente no había suficientes sitios para tocar. Conocíamos a los mejores del planeta, y resulta que andaban por ahí trapicheando para conseguir un bolo de vermú de domingo.”

[…]

La pareja no tiene pensado tener hijos. “Entre los horarios extraños y lo poco que se gana, simplemente no sería prudente”, dice van Nuis. “Uno de nosotros tendría que buscar un trabajo ‘de verdad’, y no parece que eso vaya a ocurrir”.

[…]

[Refiriéndose al domingo siguiente, su décimo quinto aniversario de boda]

¿Algún plan especial?

“Siguiendo la pauta habitual del jazz ‘no-puedo-decir-no-a-un-bolo’, tenemos todo el día ocupado”, dice van Nuis. “Está bien, de todas maneras. Lo celebraremos otro día.”

[Tocan todos los domingos ¡de 5 a 11 de la tarde! en un local, y ese día los dos actúan en un festival por la mañana y Andy con un organista por la noche.]

Esta es la vida de la gente que consigue llegar a ese nivel de excelencia con su instrumento. Todo esto me recuerda las reflexiones de Deke Sharon sobre el negocio de la música.

 

Con amor, a Irlanda y al Vaticano

1 01UTC junio 01UTC 2015

Mi amor y yo le pedimos poco al mundo. El derecho a suspirar juntos en la lluvia, y caminar bajo el sol con la cabeza alta, y compartir nuestra alegría y nuestro dolor.

Y aun así dicen que nos equivocamos, que no tenemos derecho a nuestro amor, que da vergüenza verlo. Y aun así guardamos nuestro amor como un tesoro.

Y así andamos nuestro camino solitario, indiferentes a esas miradas hostiles y y frías, indiferentes a los murmullos. No nos importa. Tenemos todo lo que necesitamos, sólo con estar juntos. Sabemos que nos hemos ganado el precioso derecho a amar.

Encontramos consuelo en los ojos del otro, la dulce mirada de la maravilla. Sabemos que nos hemos ganado el precioso derecho a amar.

Irlanda tiene cosas que me gustan poco. Por ejemplo, que sea un país tan supuestamente católico. Pero tiene otras que me gustan mucho. Y desde el otro día tiene una más, que no podía pasar desapercibida.

En Irlanda seguramente no hay un 62% de homosexuales, y tampoco serán 1.200.000 sobre una población de cuatro millones y medio. Pero un 62% de personas votaron que sí, que los homosexuales son personas como las demás, y que por tanto pueden casarse. Y es el primer país que aprueba eso en un referéndum, y aunque haya mucha gente dominada por la iglesia católica, y haya mucha gente que podía pensar que esto no era asunto suyo, acudieron a votar para decirlo.

Y ese fue un gran día, pero el Vaticano, por boca de varios de sus secuaces, entre ellos un tal Pietro Parolin, que parece ser este de la foto que no lleva gorro, dejó claro que esto no va con ellos. Parolin dijo que era una derrota para la humanidad. Pietro dijo que estaba muy triste por el resultado. Muy triste.14327346941614[1]

Eso que puse al principio del artículo no lo escribí yo. Es una traducción mala de una letra de Gene Lees, sobre música de Lalo Schifrin, escrita hacia 1963. En ese momento, y aun diez años después, en Irlanda con la ley en la mano te podían meter en la cárcel por ser homosexual. Parece que la letra, en principio, se refería a las parejas interraciales. No sé si a Parolin le entristecen o no las parejas interraciales. Creo que su criterio no es precisamente valioso.

Ayer venía en el coche oyendo a la grandísima Carmen McRae. Y al oír la letra de esta canción, en la que no había reparado antes, me acordé de Irlanda. Y por eso hoy se la dedico a los irlandeses, y también al Vaticano. Y en especial al muy triste Pietro Parolin.

Si no fuera porque está Ella Fitzgerald, Carmen McRae sería la más grande. Gracias, Carmen. Gracias, Irlanda. Ojalá se pudiera curar lo tuyo y lo de tus compañeros, Pietro.

The Right to Love (en el vídeo el título está mal).

My love and I ask little of the world
The right to sigh together in the rain
And walk with heads up in the sun
And share our joy and our pain

And yet they said that we were wrong
We hadn’t the right to our love
That this love was shameful to see

And yet we treasured our love
And so we go our solitary way
Indifferent to the cold unfriendly stares
Indifferent to the whispered talk

We don’t care at all
We have all we need
As long as we can be together

We find our consolation in each other’s eyes
That sweet look of wonder
We know we have earned the right to love
We know that we have earned
That precious right to love