Archive for 31 marzo 2016

Hitos de la semana

31 31UTC marzo 31UTC 2016

Uno: el lunes recibí mi guitarra nueva (bueno, usada, en realidad). Esta foto ya es mía. Mirad qué belleza. Godin Multiac Nylon Duet Ambiance.

miMultiac

La guitarra es justo lo que me esperaba. Para sacar el sonido bueno-bueno, estoy seguro de que hay que comprar un amplificador adecuado. Pero eso, ya, tal.

Ayer le cambié las cuerdas (D’Addario Pro-Arté Nylon, hard tension)  y la afiné una docena de veces. Se va asentando. Me gusta mucho.

Y otro hito. Como sigo haciendo el pijo con el yoga, que resulta muy entretenido, voy mejorando en algunas cosas en las que era (soy) horrendo. Y una de ellas es la flexibilidad.

Ponte de pie, con los pies poco separados. Mantén las piernas rectas. Inclínate hacia adelante, sin sacar mucha chepa (procurando mantener la espalda razonablemente derecha. Mira a ver si consigues tocar el suelo.

Esta semana es la primera vez en mi vida (desde que tengo memoria) que consigo hacer eso apoyando en el suelo todos los dedos, incluidos los pulgares. De verdad que no me lo podía creer. No, claro que no apoyo las palmas de las manos; pero aunque sólo sean los dedos, y después de haber calentado tranquilamente… es un hito, te lo digo yo. Otra cosa increíble para mí es sentarme en el suelo, poner una pierna recta, y coger ese pie con las dos manos. Pero eso lo conseguí hace una semana o dos. Tampoco lo había hecho hasta ahora.

Como en esto del yoga soy un chepo total, y la gente que escribe los blogs y los vídeos suele ser gente bien preparada… es decir, experta, creo que voy a escribir yo un artículo sobre cómo van mis experiencias. Esas que quizás comparta mucha gente, aunque provenga (a cambio) de una fuente sin autoridad alguna como soy yo.

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La regla de los 20 minutos

28 28UTC marzo 28UTC 2016

(Traducido libremente de los subtítulos en inglés)

[Cuando damos un curso y alguien canta delante de nosotros]  intentamos centrarnos en las cosas positivas que ya hay en la actuación. Queremos enseñarles los beneficios que aporta centrarse en las cosas positivas. Siempre preguntamos qué hubo de bueno en la actuación.

[…]

Tenemos una “regla de los 20 minutos”. Está prohibido mencionar nada negativo sobre la actuación durante los primeros 20 minutos después de terminar. Después del concierto, te bajas del escenario y tienes una experiencia 100% positiva del concierto. Siempre hay algo positivo que recordar. ¡Pero fue bastante difícil al principio!

[…] Establecimos: “Intenta no decir nada negativo durante 20 minutos después del concierto”. Así que al final del siguiente concierto nos bajamos del escenario, nos miramos y nadie pudo decir nada. Y nos dimos cuenta de que si no podíamos decir nada negativo no se nos ocurría nada. […] Tienes que buscar activamente cosas buenas que decir, lo que resultó en un silencio total después del primer concierto con esta nueva regla. Fuimos mejorando en cómo encontrar esas cosas positivas que decir.

[…] ¡Tiene un efecto realmente positivo! Creo que esta regla se puede aplicar en otros ámbitos, como tras un debate político o una reunión en la empresa: “¿qué tuvo esto de bueno? ¿Podemos decir algo positivo?”

 

The Real Group

 

Decir que no

23 23UTC marzo 23UTC 2016

Ayer leí un artículo escalofriante.

Quizás al leer “escalofriante” uno se imagine sorpresa. O algo que va más allá de los límites esperados. Y no es el caso. Hace mucho tiempo que me imagino, o más bien sé, que las cosas son así. No ha habido sorpresa alguna, ni me escandaliza en el sentido de encontrarme algo inesperado.

Pero da escalofríos pensar en tanta podredumbre.

El artículo es este: Los cuatro de Valencia que dijeron no a los ‘bin ladens’ de Rita Barberá.

Da escalofríos pensar en el nivel de falacia, en la desfachatez, en el grado de mentira y lo a fondo que se emplean en su cultivo y perfeccionamiento tantas personas dedicadas a la política.

No hablamos ya de deslices ciudadanos, como el que se salta un semáforo en rojo por haber calculado mal el ámbar, o va a más de 30 km/h en una vía limitada a 30, o dice que sí cuando le ofrecen una factura sin IVA. No estoy hablando de imperfecciones, debilidades humanas, errores, flaquezas. Estoy hablando de crimen organizado, pero lo que es peor, crimen ejecutado no desde una posición de ciudadano (allá cada cual), sino desde una posición de responsabilidad que se te ha otorgado y a la que te debes.

No basta con cobrar comisiones, con robar, con hacer a conciencia algo que se sabe perfectamente que está mal. El clima de impunidad tiene que ser terrible para que se te ocurra blanquear dinero megáfono en mano, implicando a decenas de personas. Tienes que ser un indeseable para enmierdar a tanta gente (si eres un delincuente, ten el valor de delinquir tú solo), pero lo que es peor aún: tienes que estar acostumbrado a mucha impunidad para hacer a los cuatro vientos, con poco menos que una circular interna, algo supuestamente secreto.

Leyendo ese artículo, no me da escalofríos solamente eso. Me dan escalofríos otras muchas cosas. Para empezar, hagamos un paréntesis antes del blanqueo. No olvidemos que estos cuatro héroes de la integridad tienen este perfil:

[Arantxa] era asesora de comunicación del grupo popular valenciano [cobraba 2.800 € netos]

[Arantxa] había entrado en el Consistorio 17 años atrás gracias a la recomendación de un amigo de Grau

[…] le espetó a Patricia, quien había sido fichada por Barberá. La joven se encontraba estudiando en la universidad norteamericana George Washington y decidió invitar a la alcaldesa a dar una conferencia. A Barberá le fascinó aquel detalle y la contrató como asesora de relaciones internacionales.

Jesús, que fue cartero antes de entrar en el Consistorio de la mano de Grau. Su carné de militante le sirvió de pasaporte.

Arantxa, Patricia y supongo que tantos otros estaban en el Ayuntamiento, cobrando dinero público, no por haber superado una oposición, sino por una recomendación aquí o un peloteo allá. Estas dos eran “asesora de comunicación”, o “asesora de relaciones internacionales”. Piénsalo la próxima vez que te hablen de funcionarios.

Pero estos son los honrados. De los demás, del entorno de las personas que nos están gobernando, podemos leer cosas como esta:

esa “mafia” que les amenazó con despedirles

Nosotros pagábamos 60,10 euros cada mes al PP como donación. Era el impuesto revolucionario

Yo hasta entonces había visto cosas raras en el Ayuntamiento, recibía presiones para favorecer a una empresa u otra, pero nada como eso”, manifiesta Jesús

Estoy en el paro, a ver quién me contrata después de haber trabajado en ese PP valenciano que funcionaba como una mafia”

doy gracias porque a mí no me presionaron como a otras compañeras

la mano derecha de Barberá, Mari Carmen García Fuster, la convocó en su despacho. Su “empalagosa” colonia Eau de Rochas ambientaba la estancia. No faltaba en su mesa su cajetilla de Ducados (fumaba en las dependencias oficiales)

acabó gritándole y avisándola de que “perdería su trabajo” si no aportaba esos 1.000 euros

“Eligió a mi amigo porque sabía que me podía convencer. […] . Le respondí que no lo iba a hacer y me soltó: ‘Tú verás, porque García Fuster tiene mucho carácter'”, recuerda Nuria. Pero la amenaza a la periodista fue a más. “Me llegó a decir que García Fuster tenía contactos en la Consellería de Sanidad y que sabía que mi marido cirujano no tenía plaza fija.

García Fuster se convirtió desde ese momento en su bestia negra y le hizo la vida imposible. No les invitaron ni a la tradicional copa por Santa Rita. Les dejaron sin ocupación hasta que las urnas acabaron con el reinado de Barberá

“Era muy marimandona y amenazante”

“Temíamos que los tentáculos de esta gente frenasen la investigación y tomasen represalias contra nosotros, que impidiesen que encontráramos un empleo.

Eso es el poder. Para eso se usa. Así se usa.

En los comentarios a esa noticia hay más gente que ve lo que yo: que lo escalofriante empieza antes del pitufeo. Dice uno:

Vale me parece bien, y correcto lo q hicieron, pero aqui se sustenta tambien uno de los defectos de estas personas, eran una panda de enchufados, por culpa de gente asi, todo el mundo cree q los funcionarios somos enchufados. Y ojo en Aytos hay muchos asi, en diputaciones ni te cuento. Por ser asesores ganaban 2800 limpios al mes, eso no lo co ran muchos funcionarios grupo A y B, los grupos mas altos, con carrera universitaria, en muchos sitios. Ahora estan en paro, no me dan pena, no eran conscientes de lo q pasaba, no me lo termino de creer, algo sabian, pero ellos no participaban y se creían a salvo, su problema vino cuando les propusieron meterles en el agujero negro. Y ojo uno de ellos dice q recibian presiones para favorecer a unos frente a otros en los contratos. Es decir sabian y fueron complices de ciertos delitos ley 30​/92, si los contratos, eso si, eran para el ayto y no para el PP. En este ultimo caso no.

Y dice otro:

Exacto #1, eran una panda de enchufados… ¿2800 € ? ¿Un excartero como asesor de un ayuntamiento de una ciudad de un millón de habitantes? Eso también es corrupción, nada de “mirlos blancos”. Han ‘cantado’ cuando han visto un delito claro, pero invitar a Rita a USA o entrar en el ayuntamiento por tener “carné” es igual de despreciable.

Lo terrible es que las cualidades más útiles para llegar a ocupar puestos dirigentes de primer nivel no son la formación, la buena fe o los ideales, sino esas otras que hemos visto en acción: el mangoneo, las maniobras, las amenazas, la coacción, la falta de escrúpulos, un ego desmesurado. Y para ocupar los puestos de debajo: el servilismo, la adulación… y quizás la necesidad. Me parece raro que un candidato político supere un ataque interno exhibiendo sus conocimientos o su bondad… pero puedo imaginarme cómo lo supera gracias a su capacidad de maniobra.

Sí, todo esto ya me lo sabía. Pero me sigue pareciendo escalofriante.

 

Ya ta’l dañu fechu (III)

18 18UTC marzo 18UTC 2016

Fai tiempu dexé aquí güelga de cómo merqué una guitarra de caxa, en 2006. Tiempu dempués, en 2010, merqué otra meyor, y facía bromes con que cuatro años dempués mercaría otra.

Nun foi asina, pero esta selmana, ensin pensalo muncho, fice otra tontáa. Vi’n eBay una guitarra que facía tiempu que me gustaba muncho, paecióme que tenía un preciu afayaízu, puxé por ella… y como nun puxó naide más, gané yo.

Y ye dalgo semeyo a esto. Tovía nun me llegó, veremos en qué queda la cosa.

Godin Multiac Duet Ambiance Nylon

Godin Multiac Duet Ambiance Nylon

Fai tiempu que me prestaba tener una guitarra de cuerdes de nylon (como la española, pa entendenos). La española que tengo ye de les barates, y pa enriba nun se pue enchufar, claro.

El soníu de guitarra que a mí me presta ye’l acústicu, el natural de la guitarra. Pero amplificar una guitarra acústica ye un problema perdifícil, que nun ta solucionáu. La única manera buena de facelo ye poné-y un buen micrófonu delantre. Pero eso, en direutu, ye fácil que acople, y pa enriba tienes que andar con un montaxe muncho más incómodu que si llegues y enchufes la guitarra. Pocos guitarristas se molesten en cargar con micrófonos pa delantre la guitarra; yo namás conozo a Julian Lage.

Tolos intentos por amplificar una guitarra son males menores. Les pastilles de les guitarres eléctriques con cuerdes metáliques xeneren un soníu especial (una guitarra eléctrica ye un instrumentu diferente que una acústica). Si tas pensando en meter un micrófonu dientro la guitarra, nun val pa ná, porque tú la guitarra nun la oyes dende dientro; el soníu dientro una guitarra nun tien ná que ver colo que oiría el públicu. Les pastilles piezoeléctriques capten les vibraciones de la guitarra, por contautu, pero claro, piérdense milenta efeutos de la caxa, la maera… Nun ye igual. La mi Eastman sabe muncho de too esto… Nun ye fácil que suene bien amplificáa, y agora entamo a pillá-y el puntu.

Esta guitarra de Godin ye amplificáa, pero tien un sistema que teóricamente fai que suene abondo natural. Los de Godin pusieron un sistema de Fishman, el Aura, y los de Fishman pa desarrollar la electrónica de la guitarra lo primero que faen ye grabala de dos maneres a la vez: cola pastilla piezoeléctrica que lleva, como toes, pero por otru lau tamién con un bon micrófonu delantre. Y entós faen un análisis de la ecualización que fai falta pa pasar del soníu que salió de la pastilla al soníu que se sentía de verdá nel micrófonu.

Dempués, supongo, de munches prebes, cuando tienen claros los parámetros, ponen esi algoritmu nun chip, o lo que seya. Y esi ye el que-y ponen a la guitarra. De manera que, en tiempu real, el cacharru ta convirtiendo la señal de la pastilla, un poco falsa, en dalgo parecío a lo que se debería oír na habitación. Y colos botonucos de la guitarra pues escoyer si quies el soníu de la pastilla ensin más, o namás el soníu ya procesáu, o una mezcla de los dos, que ye lo que polo visto fai tol mundu.

Esta ye la más sencilla d’esta gama. Hay modelos con meyores maeres, y con una electrónica añadía pa coneutar la guitarra a nunsequé sintetizaores de Roland… y eses guitarres cuesten el doble. Yo quería namás la guitarra acústica de nylon… bien amplificáa.

A ver si ye verdá too eso. Equí vos dexo un regalu, la mi almiráa Mili Vizcaíno tocando bossa con esa guitarra (bueno, probablemente seya un modelu superior, nun lo veo bien):

Y equí una demostración del Fishman Aura Spectrum. La guitarra nun ye una Godin Multiac, ye otra acústica. Pero el aparatu que vende esti tío ta basáu na mesma teunoloxía que la electrónica de la Multiac. Nel minutu 1:22 toca primero ensin el efeutu, cola pastilla (“pickup”) sola, y lluéu col efeutu, pa ver la diferencia. Vese que “con pickup” el soníu ye más… eléctricu, artificial.

May you always

18 18UTC marzo 18UTC 2016

Puedes sustituir un dominante por su tritono (y tocar la escala lidia dominante), o por el disminuido de su tercera, o que si escala bebop con notas de paso, y que la trece, y la sostenido nueve, y la escala alterada, y que esto y que lo otro. Y después de cosas tan básicas como esas, ir a cosas mucho más sofisticadas, sonar más moderno, usar compases irregulares, texturas, música modal, tocar fuera de la armonía.

A veces, puede ser mucho más sencillo que todo eso. Y a veces las cosas sencillas son más complicadas de lo que parecen.

Esto es música comercial (que yo no conocía de nada) de hace bastantes años, no hay improvisación, no hay riesgos, es casi música de misa. Pero… a veces las cosas son sencillas. O solo lo parecen.

Si hay que tener mente abierta para escuchar a Thelonius Monk o a Eric Dolphi, también para escuchar esto.

 

El reveníu

10 10UTC marzo 10UTC 2016

Ayer fui a ver The Revenant. No sé si te gusta que te hablen de películas antes de ir a verlas (spoilers aparte). Yo prefiero no saber ni siquiera opiniones, para que no me condicionen. Si no te gusta, no sigas leyendo, a  menos que no pienses ir a verla.

Primero, opiniones genéricas sin spoilers del argumento.

Mi padre era un gran lector. Leía todos los días, bastante tiempo. Pero eso sí, leía exclusivamente una cosa: novelas del oeste, de Marcial Lafuente Estefanía. Las películas del oeste también le gustaban, aunque mucho menos y sólo si tenían el estilo adecuado; pero eso sí, decía que las veía por los paisajes.

Pues merece la pena ver The Revenant, aunque sea solo por los paisajes. Por los sitios. Por la naturaleza. Los exteriores son impresionantes.

Eso sí, es violentilla. Algún trompazo sí que vas a ver.

Y si nos ponemos críticos… no entiendo por qué después de gastarse una millonada en esos exteriores seguramente muy caros, en efectos de ordenador tremendos, en actores de renombre, no te curras un poco más el texto, Iñárritu. Aunque las cosas que a mí me flojean, por lo que he visto en otras críticas, la gente las acepta sin más y les disgustan otras.

Y a partir de aquí, con spoilers argumentales. Si no la has visto, piénsatelo antes de seguir leyendo.

El tipo de cosas que no puedo aceptar son las incoherencias de los personajes o de sus actos. Acepto que un tipo se caiga por un barranco y sobreviva, o que por casualidad lo vean o no lo vean o las flechas no le den. Puede ocurrir, lo trago, y ya está. Pero…

¿…que el capitán deje al cuidado de un moribundo precisamente al tipo que dejó meridianamente claro a cara descubierta que se moría de ganas de apuñalarlo, ya cuando gozaba de buena salud y estaba limpiando una escopeta? ¿Qué le hará cuando está indefenso y en las últimas? (Hitchcock vino a decir que el suspense es que haya una bomba a punto de explotar y el público lo sepa pero el actor no; no dijo que el suspense sea que haya una bomba, lo sepa todo el mundo, y uno de los actores sea gilipollas sin motivación alguna. Eso es sencillamente irritante.)

¿…que un indio astuto y acostumbrado a sobrevivir desde pequeño y a desconfiar del hombre blanco y que conoce perfectamente a este sujeto, que además también le había expresado sin reserva alguna su odio visceral, se ponga a vociferar a dos centímetros de él, es decir, a menos distancia de lo que mide su puñal?

¿…que el sujeto maligno, cuando se dispone a matar al prota pero un testigo lo sorprende, a continuación liquida al testigo, ya lo tiene todo a huevo para terminar de matar al prota (y además ya ha abierto la veda, qué más da un fiambre parriba que pabajo), pero entonces… deja vivo al prota?

¿…que la gente se empeñe una y otra vez en apuntarse con escopeta de muy cerquita, para que el apuntado pueda coger el cañón y apartarlo con toda facilidad?

¿…que un capitán, para ir a buscar a un tipo herido que viene hacia el fuerte y quiere ser encontrado, se lleve de noche a una docena de tipos con antorchas, pero para ir a detener a un asesino peligroso y armado a plena luz del día y que intenta escapar se lleve… bueno, iba a ir solo pero acaba aceptando que vaya con él otro tipo que se empeñó?

El lenguaje visual es importante, claro; esto es cine. Pero la historia es el mínimo que hay que tener. Si no vas a contar una historia en condiciones, quédate en casa.

Así que bien, yo me alegro de haberla visto, pero la historia… flojucha.

 

 

Yoga

4 04UTC marzo 04UTC 2016

A eso de los 16 años empecé a hacer deporte. Y desde entonces me ha venido gustando, además de parecerme muy conveniente.

Yo empecé jugando al baloncesto. Tuve tres esguinces serios en el mismo pie, el derecho (innumerables leves). El cuarto esguince en ese mismo tobillo derecho, a los 25 años, fue en realidad una luxación del astrágalo, que me tuvieron que operar de urgencia, ponerme un clavo para estabilizar los huesos, y operar de nuevo para retirar el clavo (esta segunda operación mucho más sencilla). Decidí dejar el baloncesto para siempre (porque, además, estaba un poco cansado de las injusticias que se dan en la cancha, de algunas actitudes, y no me estaba divirtiendo tanto, así que ya no me compensaba el riesgo).

Pasando el tiempo, me dedicaba a correr, a hacer gimnasia de mantenimiento, jugar partidillos de floorball. La cosa iba bien. Pero empecé a padecer tendinitis en los tendones de Aquiles, y en el pie izquierdo (“el bueno”) la cosa degeneró en algo crónico. Pude ir controlándolo sin operarme, pero los saltos o movimientos bruscos ya no me convenían. Así que dejé la gimnasia de mantenimiento y el floorball. Podría haber seguido con la gimnasia, pero tampoco quería estar evitando la mitad de los ejercicios; preferí entrenarme por mi cuenta y mira, así tenía libertad de horarios. Podía correr (esos saltitos constantes y pequeños no me afectan gran cosa), así que no había problema. Ves mundo, te da el aire, oyes música. También podía hacer miles de ejercicios de pierna, como el step en un escalón muy alto.

Vino una época muy buena, porque me centré en cosas que me parecían importantes y que siempre había querido trabajar. Por ejemplo, la flexibilidad. Uno nunca tiene tiempo para eso. Empecé a tener dolores lumbares casi permanentes, y un fisio, cuando me tumbó en la camilla e intentó poner mi pierna vertical, vio que no llegaba casi ni a 45º. Me dijo que una mala flexibilidad de los músculos de detrás de las piernas podía tener en tensión permanente los huesos de la cadera, girándolos hacia atrás, y provocar dolor lumbar, por lo que me convenía aflojarlos. Así que me puse a ello. Y en poco tiempo mejoró mucho mi flexibilidad y también el dolor.

Me puse a trabajar el equilibrio, que también había sido siempre muy malo. También empecé a trabajar sin pesas, moviendo el peso del cuerpo. Planchas, fondos, dominadas (una cosa que nunca había podido hacer). Movimientos que tenían un efecto mucho mejor que las pesas, más repartido, más natural. Podía hacer series de 15 ó 20 fondos, y llegué a hacer series de 10 dominadas, cosa que para mí era ciencia ficción. Con más de 40 años estaba físicamente mejor que nunca, lesiones aparte.

Entonces me empezó a doler muchísimo el hombro, a pesar del cuidado que siempre tenía con no forzar nada. Los ejercicios me resultaban naturales y totalmente indoloros, pero el caso es que en reposo o en otros movimientos el hombro me dolía mucho, ni siquiera podía dormir de lado. Fui al médico, me hice radiografías y ecografías, y tengo un conflicto subacromial: mi hueso acromion tiene un saliente hacia abajo, que tiende a rozar con el tendón del hombro, que se inflama. Esto es genético y en los dos hombros. Solución: operarse y rebajar ese saliente. Operación sencilla, pero con anestesia general y un tiempo de recuperación notable (¿tres meses de baja, quizá?)

Estuve en lista de espera. Incluso me llamaron para operarme. Pero después de descansar un tiempo, y limitando los ejercicios de hombro (vamos, haciendo pocos), tenía el dolor controlado. Así que no me operé. No me duele, pero no hago miles de fondos ni de planchas. Dos series de diez… y hasta otro día. ¿Pesas para el deltoides, press militar? Ni en broma.

Bueno, me quedaba correr. Pero resulta que últimamente el asma está descontrolado. Me ahogo a pesar de las drogas. Sigo yendo a correr, pero al trote, sin prisa, sin reloj. Bueno, eso en sí mismo tampoco es malo.

No sé si es que estoy mal hecho o tengo mala suerte o hacerse mayor es esto. Será un poco de todo, pero hay mucha gente mucho mayor que yo jugando al fútbol sin problemas. Así que debo de tener piezas baratas, o algo.

El caso es que hace un tiempo había ido a una clase de prueba de yoga, y no me disgustó (flexibilidad y equilibrio me interesaban, recordemos). Casi me voy al suelo con casi todos los ejercicios, pero me hacía gracia el tema. Y hace poco probé en otro sitio y estoy yendo. Y le estoy cogiendo vicio. Uno va haciendo cosas que, siendo sencillas, no podía hacer. Y lo puede hacer en casa. Mooooola.

Eso sí: para mí el yoga es una forma de hacer ejercicio. Cuando leo algo como esto:

En ashtanga yoga existen 3 series de asanas. La serie primera Yoga Chikitsa, desintoxica el cuerpo físico, alinea la columna verteral [sic] y purifica el cuerpo. La serie intermedia (nadi shodhana) purifica el sistema nervioso desbloqueando los canales de energía (nadis) y haciendo que la energía fluya libremente por el shushumna nadi (espina dorsal) y la serie avanzada Sthira Bhaga (subdividida en A-B-C-D) trabaja la fuerza y la resistencia.

O como esto:

En la postura de Nataraja, el brazo levantado simboliza la energía que sostiene y mantiene la creación. El brazo de atrás, difícil de ver cuando se realiza la postura, simboliza la ocultación. Shiva oculta y limita su naturaleza eterna y omnipotente, envolviendo su conciencia divina y universal en una variedad sin límites de cuerpos físicos. En cada postura de Hatha Yoga experimentamos algunas limitaciones físicas de flexibilidad, fuerza, resistencia o equilibrio. Olvidamos nuestra herencia divina envuelta en nuestro cuerpo físico.

Me dan ganas de decir: Mira, chaval. No quiero parecer presuntuoso. Seguro que tienes muchísima razón. Pero déjame seguir en mi ignorancia; déjame de desintoxicar, purificar, canales de energía, la creación, la ocultación, la conciencia divina ni leches.

El yoga está genial porque mejoras (¡mucho, de día en día!) tu flexibilidad y tu equilibrio, por una parte. Y por otra porque respiras todo el rato, que uno nunca se acuerda. Y por otra porque te concentras, y si lo haces bien reservas un tiempo de relajación (de estar quieto, flojo, intentando no pensar en nada, no hacer planes ni recordar datos) que nunca nos permitimos y que sí, limpia la mente por un rato. El yoga es una excusa perfecta para todo eso, no necesitas nada (ni ir a ningún sitio) para hacerlo, y está muy bien. Quien quiera ver en una postura un simbolismo de lo visible y lo invisible… pues es cosa suya.

Es curioso que al parecer el yoga es “cosa de tías”. Yo ni me lo había planteado, pero viendo por internet chistes y cosas de esas, es verdad que en mi clase ahora sólo somos dos varones.

Eso está bien. Al menos, hago algo un poco contracorriente.

A ver si no me acaban quitando también el yoga y acabo teniendo que pasarme a los pasodobles. Pero una cosa digo: como el yoga también sea malo, no es que vaya a dar rienda suelta al alcohol y el tabaco porque no me gustan, pero me abandono a las patatas fritas y al chocolate. A la mierda todo ya.