Archive for 28 febrero 2017

Reflexiones sobre los oscars

28 28UTC febrero 28UTC 2017

Pienso que es una suerte que el error sea de un hombre. Si llega a ser de ella, la tal Martha, habría muchas conclusiones y generalizaciones sobre las mujeres.

Pienso también que las consultoras están ampliamente sobrevaloradas, por muchos motivos. Pero por otra parte, se han dado ya unos 3048 oscars en 88 años, y esto no había pasado nunca. No sé cuántos oscars exactamente han estado bajo la custodia de Price Waterhouse Coopers, pero sin pararme mucho y suponiendo que todos los años se diera el mismo número de oscars (que no fue así) creo que el porcentaje de acierto de la empresa probablemente ande por encima del 99,9%. No está mal del todo.

Y pienso que en el fondo no creo que a la Academia le preocupe demasiado el error ni el supuesto ridículo. Lo peor que le puede pasar a una gala de estas es que sea aburrida. Dudo mucho que estén preocupados por esto. Más bien estarán pensando cómo conseguir capitalizar la atención para la próxima edición.

Es más; no sé si creer que lo han hecho a propósito.

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Cuando menos es más

28 28UTC febrero 28UTC 2017

El otro día conocí a un tipo con talento. Se llama Damien Rice. Es probable que tú lo conozcas hace mucho y te maravilles de mi ignorancia.

Escuché un tema suyo en el que cantaba y tocaba la guitarra, nada más. Grabado en directo. Un micro a la cara y otro a la guitarra. Y eso es todo.

Me gusta mucho el jazz, me gustan músicas que a veces pueden parecer un poco complejas. Pero no se me olvida lo importante. Y este tipo me pareció un maestro. Lo que hace es relativamente sencillo, pero eso no tiene nada que ver con fácil. Yo entiendo la sencillez como una virtud, no como una crítica. La sencillez es lo que queda cuando quitas todo lo que no sirve para nada.

Aunque uno no sepa nada de música, no sepa lo que es un ecualizador, y no tenga demasiadas preferencias de un sonido sobre otro, todos sabemos subir o bajar el volumen. Esa variación tan sencilla, en una interpretación (y simplificando un tanto) se llama dinámica. Un cambio tan sencillo como ese hace que pasen cosas. Hace que el artista diga algo más, al margen de las palabras de la letra.

Algo tan simple como eso, algo para lo que no hace falta ningún conocimiento teórico, resulta muy difícil en la práctica. La mayoría de los principiantes se olvidan de ese detalle. La mayoría de los grupos suenan mal porque no ajustan sus volúmenes. Entre los bateristas, en particular, es dificilísimo encontrar a uno que sea capaz de tocar con suavidad (piano, como se dice en el argot). Si buscas información sobre equipos de sonido o amplificadores, enseguida matizarán que este equipo “tiene potencia suficiente para un dúo, aunque en un grupo con batería se te quedará un poco corto”; se da por supuesto que la batería es un instrumento muy ruidoso. Y lo es. Pero dependiendo de quién lo toque. Lo sé porque conozco bateristas que pueden tocar con la fuerza necesaria; mucha o poca. Otros son absolutamente incapaces.

Pues ese es solo uno de los pequeños ingredientes que hacen que algo sea un mero ejercicio o sea arte. Podríamos hablar de muchas otras cosas parecidas, muchas cosas que están al margen del estilo o de la armonía. Y son detalles muy pequeños, manejados en un grado muy fino.

En esta actuación, sin ningún artificio, Rice maneja ese aspecto y otros muchos. No sé si de forma estudiada o instintiva, pero da igual, porque es simplemente perfecta. Este es el poso, la concentración, la verdad que hace falta para estar en un escenario y hacer que pase algo. Como músico, a veces a primera vista reconozco cuándo un tipo está muchos peldaños por encima de mí. Y este tipo lo está, y lo veo en un solo minuto.

Esto es una actuación a palo seco, en un sitio grande y frío, sin público. ¿Qué haría alguien así con tiempo, con un estudio de grabación, con instrumentistas a su disposición? Obviamente, yo quería más, y busqué discos de Rice. Y cómo no, quise saber cómo había dejado esta canción para la posteridad.

Y fue asi. Escucha:

 

Es maravilloso; la canción va creciendo, se abre, florece y explota. Con una sección de cuerda. Con ecualización, posproducción, con tiempo para pensar y hacer pruebas y descartes. Supongo que estaría asombrado si hubiera oído esta versión primero.

Pero oí antes la otra. Y esta no funciona. Es una decepción. Esas cuerdas pretenden potenciar el crescendo, pero no lo hacen; lo que hacen es sustituirlo. Sepultan la voz de Rice. Le quitan presencia. Lo difuminan todo. Tuve esa sensación con los cascos, por la calle, y lo achaqué a que esas no son formas de escuchar música. Pero pese a haber insistido, poniendo atención, mi sensación es la misma. La versión del disco es un pobre reflejo de la versión en directo, cantada a la cara. Podríamos hablar del directo, de que no es lo mismo el arte enlatado que lo que ocurre delante de ti, del vídeo, de cómo lo que ocurre ante tus ojos modifica lo que oyes, o de esas pequeñas imperfecciones y errores del momento que te acercan al artista, pero yo no estoy hablando de nada eso. Estoy hablando solo del sonido. Del aspecto puramente musical.

He visto estropear obras de arte muchas veces por buscar algo más, no se sabe qué; por buscar gustar a más público, quizás. O quizás no ha sido así; uno se imagina a un productor metiendo la zarpa, pero a lo mejor esta es una decisión creativa de Rice, es como Rice quería que sonara la canción cuando la escribió. No lo sé.

Pero yo me quedo con la verdad pura y desnuda. No creo que Rice pueda grabar esta canción de ninguna manera mejor que sacándola de dentro sin más.

Aquí lo tienes con público. Juzga tú mismo.

 

 

Guerra de procesiones

28 28UTC febrero 28UTC 2017

Ha ocurrido algo que no esperaba: he pasado un rato muy entretenido con una procesión.

(Música de misterio y voz engolada e insoportable de Gloria Serra). “Sí, amigos. Las procesiones religiosas no son ese mundo idílico que desde fuera se puede percibir. Detrás de la devoción, la piedad y los buenos sentimientos, detrás del hermanamiento y la contención, todo un mundo de maniobras políticas, envidias, intereses ocultos, bulle sin que lo sepamos… pero a veces aflora al exterior. ¿Qué hay detrás del negocio de las procesiones?” (Ajjjj, yo mismo me doy repelús hablando así.)

La noticia resulta llamativa, ciertamente:

El párroco de San Lázaro cancela la procesión del barrio: “Movía a poca gente”

Me pasa como con el capellán del Sporting: me he enterado de cosas que no sabía. He conocido que este tipo de actos religiosos dependen, como las series de Atresmedia, de la audiencia. Si no hay audiencia suficiente, se cancelan. Qué prosaico, qué poco espiritual. ¿Qué sería del mundo actual si aquellos doce apóstoles hubiesen desistido cuando eran un grupejo sin importancia? Tsk, tsk.

Pero… no todo es tan sencillo, amigos.

el grupo parroquial que organiza la marcha cree que la decisión responde a “encerronas y envidias” y asegura que desde que empezaron a procesionar -hace dos años- han generado malestar en hermandades o asociaciones. “Hemos levantado ampollas en otras cofradías”

Encerronas, envidias. Su procesión ha generado malestar. Ha levantado ampollas. ¿Entre los ateos? ¿Entre los comunistas? ¡No, amigos! ¡Entre otros cofrades! ¡¡¡Penitenciagite!!!

Un momento… Y esos que sienten malestar por esta pobre procesión minoritaria… ¿no deberían ser juzgados por ofender los sentimientos religiosos? ¡Cuidado, hermanos!

La cosa es más complicada de lo que parece. No es solo una vendetta entre bandas rivales. Hay interferencias, mezclas de intereses, luchas de poder:

denuncia que a algunos parroquianos no les parece correcto que el actual coordinador de la procesión […] pertenezca a la Hermandad de Los Estudiantes. “Que yo sepa no tenemos exclusividad”, […] Al referirse a las malas influencias externas habla de “presiones” para cambiar el día del desfile del Cristo de la Caridad. “Nosotros salimos el mismo día que la cofradía de San Isidoro, el Viernes Santo. Ahí lo dejo”.

¡¡¡Uauuuu!!! ¡”Ahí lo dejo”! Como diría Gila… alguien ha matao a alguien. Y no señalo a nadie. Blanco y en botella…

El párroco suspensor también da mucho juego:

“La gente no está acostumbrada y eso se notó en la calle, movía a pocos vecinos. Lo que había era un fervorín de un día, sin respuesta popular. No se puede hacer una procesión un día como quien saca el Cristo a que se ventile”

Pero… ¿se puede hablar en términos tan irrespetuosos de un hecho religioso? ¿Fervorín? ¿Ventilar un cristo? Cuidado, pater… a ver si va a venir a verte la policía y pedirte explicaciones por palabras tan despectivas. Mira que si se molesta uno solo de los seguidores de la procesioncilla, te puede meter en un lío bien gordo. Bueno, a ti seguramente no te pasaría nada con la ley; tu gremio en este país tiene bula. Ja, qué chiste.

[Fulanito de tal], del grupo que ideó el desfile del Cristo de la Caridad, califica de “zafio y barriobajero” el intento de crear una nueva asociación para hacerse cargo de la marcha. “Nuestro grupo siempre ha estado abierto a nuevas incorporaciones. No hacía falta ir por detrás y dinamitar el trabajo que hemos hecho hasta el momento”

Zafio, barriobajero, dinamitar… Si es que en un mundo en el que se ve a veces tanto fanat… mejor digamos devoción no me extraña que haya tan bajas pasiones en juego.

Bueno, pues eso. Me he reído bastante y me ha resultado a la vez entretenido y esclarecedor.

Delitos de odio

27 27UTC febrero 27UTC 2017

Hoy he visto que murieron dos senderistas en La Rioja. En realidad, el titular que pusieron en El Mundo era este:

Muere en un accidente junto a otro senderista el dirigente de Sortu Joseba Zinkunegi

Y entonces echo un vistazo a los comentarios, y veo estos:

“el karma lo devuelve todo”

“Creí por error que se trataba de una noticia buena y una mala, veo que son dos buenas noticias. Gracias.” [Esto lo dice en respuesta a este otro comentario: “El vecino de Vitoria (o como el la llamaba, Gasteiz) de 51 años -pensaba que era más joven- era vecino mío y era simpatizante de la izquierda abertzale. Goian bego, biak.”]

“Murió como nació: español”

“K tristeza y pena tan grande!”

“Y retozarán ahora por el paraíso vasco ?”

“Eso le pasa por ir hacer senderismo al pais “opresor”. Si se hubiera quedado en su casa no le hubiera pasado nada. Y encima habrá tenido que ir la Guardia Civil a rescatarlo.”

“LO SIENTO POR EL VECINO DE VITORIA”

“Solo lo siento por UNO de los muertos. Del otro muerto no diré lo que pienso.”

Últimamente hemos visto cómo, por cualquier opinión, cualquier comentario, cualquier chiste que hayas contado hace veinte años, te pueden ir a buscar, juzgarte y meterte en la cárcel. Imputarte “delitos de odio”. Todo tipo de cosas. Sobre todo cuando se muere alguien, ojito con lo que dices.

Me pregunto si en este caso van a hacer una redada, porque hay para una redada. O como decía uno de los comentaristas de El Mundo (creo que solamente había 3 comentarios, entre 16, que no se alegraran de las muertes):

Espero que los fiscales, tan garantes de la legalidad como son ellos, lean con detenimiento algunos de los comentarios que aquí se han hecho.

Gratis total

23 23UTC febrero 23UTC 2017

No es que la hermana lista trabaje en una enorme entidad haciendo un trabajísimo importantísimo y avanzadísimo y cualificadísimo y bien pagadísimo pero a la vez fuera tonta perdida y no supiera nada de nada.

No es que el marido quede en libertad pagando una mierda (que además ni siquiera iba a pagar él; adivina quién) que es lo que yo me temía.

Es que ni fianza. Ni siquiera eso.

¿Te ha quedado claro quién manda? ¿Pringao? ¿Cacho de mierda? ¿Basura? ¿Gusano?

Calla y traga.

Y ojito, que si sacas una marioneta sí que puedes ir directo a la cárcel. O si dices según qué. O si dibujas. O si te avergüenzas de vivir donde vives. Calla y traga, pero además tienes que estar orgulloso. Por cojones.

Hay que reconocerlo: ha sido una demostración verdaderamente impresionante. Una exhibición. Ha sido de all-star. Mucho más de lo que yo creía (y mira que ya creía, ya).

Alguno que yo me sé, de aquí salta a algún sitio donde se reconozcan los servicios prestados.

Nos creemos que ha cambiado algo. Qué gilipollas.

La La Land

16 16UTC febrero 16UTC 2017

A mí todo lo que me digan de una película antes de ir a verla me parece un poco spoiler, aunque no desvele el argumento. Así que tú verás si quieres leer. Procuraré no decir nada del argumento, eso sí.

Aunque los comentarios de los periódicos suelen dar pena, hay uno sobre esta película que me parece un resumen perfecto:

Yo creo que esta película está sobrevalorada. Está bien y tiene una buena historia. Buena música y vestuario. Buena actuación de Emma Stone (de Ryan Gosling no tanto) y poco más.

Coincido en todo. ¿Iría a verla sabiendo lo que sé ahora? Sí, sin duda. La película no está mal, si uno la ve con mente abierta y no pensando en oscars ni en nada.

Primero: si te dicen que es un musical, creo que es mentira. Esta peli NO es un musical. Tiene números musicales, se viste de musical, juega con ello, hace guiños. Pero si es un musical, es un musical mediocre. Números currados, currados… el primero. Pero es que yo creo que lo que pretendían era hablar de Los Ángeles y visitar muchos tópicos (entre ellos, el cine musical, claro).

Gosling, yo los vi primero. Cabrón.

Gosling, yo los vi primero. Cabrón.

Segundo: Ni Ryan Gosling ni Emma Stone son cantantes ni bailarines. Insisto: si pretenden serlo, son muy malos. Pero si no pretenden serlo, son muy buenos. Yo creo que está bien que haya números musicales en los que haya gente normal, para entendernos. Y para entendernos también: lo que baila Ryan Gosling yo no es que pueda bailarlo, porque no puedo, pero creo concebible planteármelo con un profesor y un entrenamiento. Lo que bailan Fred Astaire o Gene Kelly o cualquier secundario de cualquier peli antigua (o de la escena inicial) es sencillamente inconcebible, salvo que volviera a tener cinco años y me pusiera a trabajar como un loco. Stone y Gosling no pasarían ni el primer corte del casting de una peli de los 40 (aquella gente tenía que saber actuar… y cantar y bailar al máximo nivel). Pero no están ahí para eso exactamente, creo.

Tercero: vale que repartan oscars a diestro y siniestro, y Gosling sea candidato, pero en lo que se refiere a actuar, Emma Stone le zurra a Gosling por arriba, por abajo y por enmedio. No hay comparación.

Cuarto: siempre quise tener unos zapatos blancos y negros, aunque fuera solo para las contadas veces en que actúo, y bueno, simplemente no me los tropecé (no soy de andar buscando por las zapaterías, pero me los habría comprado si hubiera dado con ellos). Pero  ahora se los ha puesto Gosling en una película taquillera, y me ha fastidiado el plan. Mecachis.

Quinto: la peli tiene sus cosas logradas. No es un prodigio; los personajes no están bien pulidos, hay actos sin motivación adecuada, hay muchas cosas criticables. Pero bueno, en conjunto no está mal. Dada la mierrrrrrda que ponen constantemente en los cines, pues oye, tiene sus logros. Estéticos, de argumento, de punto de vista.

Hace tiempo se habló mucho de The Artist simplemente porque estaba en blanco y negro, y era una caquita (cualquier peli muda sin medios le daba mil vueltas). También le dieron mucho bombo a Moulin Rouge, y yo no pude ver más de diez minutos porque no había quien aguantara aquella pedantería insoportable y falsa. Pero esta, si la ves sin esperar nada, y sin hacer caso a la mercadotecnia, no está mal del todo.

 

Los alemanes indignados

13 13UTC febrero 13UTC 2017

El otro día, parece que a unas jugadoras alemanas de tenis (que ganaron) les pusieron un himno con una letra que ahora, en Alemania, está mal vista (incluso prohibida).

Se lo tomaron muy mal. La jefa del equipo, Barbara Rittner, dijo:

No podía creerlo. […] Podría haberme echado a llorar. Fue sencillamente un momento increíblemente triste y chocante. No me podía explicar cómo podía pasar. Lo encuentro inexcusable. Es un escándalo.

No deja de tener razón. ¿Cómo se le puede hacer esto a Alemania? Una tal Petkovic, que El Mundo califica de “políticamente comprometida”, dijo:

Fue la encarnación de la ignorancia. Estamos en 2017, estamos en el siglo XXI. Y algo así no puede ni debe pasar.

Es verdad, hombre. Que hay Internet, que cualquiera puede pillar el himno correcto. Hay que ser ignorantes para cantar mal el himno de Alemania. Siguió Petkovic:

Nunca en mi vida me sentí tratada con menos respeto.

Ole que sí. Es una falta de respeto, lo peor. Las cosas como son, Petkovic. Cuando tienes razón, la tienes. Y añade:

Si jugáramos en Tumbuctú o en algún lugar perdido, de acuerdo, pero ¿en Estados Unidos? ¿En el siglo XXI?

Ejem…

¿Y a nadie le chirrió eso?

¿Una alemana hablando de respeto y llamando a Tombuctú “un lugar perdido”, en el que asume que haya ignorancia, a diferencia de los Estados Unidos? A esos negratas no se les puede pedir más, qué coño van a saber ellos de Alemania, pero de Estados Unidos, que no es un lugar perdido (a pesar de estar más lejos de Alemania que Tombuctú) espera algo mejor, Petkovic.

Ah… vale… Pues muy bien. Que viva Alemania, né.

Por cierto, eso de “Tumbuctú” supongo que debemos agradecérselo al periodista. Ese sí que no se ha enterado de que estamos en el siglo XXI ni ha querido echar un ojo a la puta Wikipedia antes de poner el nombre de un sitio que, aparentemente, no conoce. Como la culta y occidental Petkovic.

 

Habilidad

10 10UTC febrero 10UTC 2017

Una cosa que me preocupa es que cada vez me sorprenden menos cosas. Y no es que haya visto yo tanto mundo. Pero el otro día me sorprendió una, no sé si justificadamente o no.

Como salgo muy poco de noche, y cuando salgo no soy muy de beber diuréticos, y aunque lo hiciera no soy muy meón tampoco, no tengo yo mucha experiencia usando los servicios de los bares. Hombre, tener tengo mucha, pero nada en comparación con el humano medio, y menos aún en horario nocturno. Ahí soy el nuevo. Por eso no sé si esto es una costumbre habitual que yo, simplemente, desconocía.

El otro día, faltando a mi costumbre, estaba yo en un bar, utilizando cuidadosamente un urinario de pared. Para mí no es lo más usual, pero tampoco nada extravagante; no tendría mucho que contar (y no me gusta escribir sobre asuntos escatológicos, de todos modos).

La cosa es que un tipo entró y se puso a utilizar el urinario análogo de al lado. Esto tampoco es raro. Y yo no miré apenas para él; tampoco es raro, de hecho puede considerarse etiqueta. Aunque estemos en la misma sala, cada uno está en un espacio privado; pequeñito, pero privado. Asimov ha escrito sobre esto en algún que otro libro suyo.

Pero aun sin mirarlo, directamente, sé con absoluta seguridad que llevaba un vaso en la mano izquierda.

Eso es todo.

Llevaba el vaso. Entró con él al servicio. No lo soltó en ningún momento, no lo apoyó, no lo dejó en el lavabo ni en ninguna otra parte. Desarrolló todo el procedimiento con una sola mano, sosteniendo el vaso con la otra. Cuando acabó, se fue con su vaso. Obviamente, no se lavó las manos, porque lavarse las manos sin soltar un vaso ya sería sobrenatural. Bueno, ahora que lo pienso, seguro que era capaz de lavarse una sola, secarse y hacerse la manicura.

Eso es lo que me dejó perplejo. No alcanzo a entender cuál es el motivo para no separarte de tu vaso al entrar al servicio, en vez de dejarlo… no sé, ¿en la mesa, en una repisa, en cualquier parte? Puede ser un licor carísimo… pero no me consta que sea un suceso habitual el que alguien aproveche una ausencia para beberse la bebida de otro (quizás no frecuento el tipo de bares en los que ocurre eso). Quizás le quedaba poco y el miedo del usuario era a que mientras se iba le retirara el vaso el camarero, pero allí no andaban camareros a la caza precisamente, y de todos modos, si era tan poco licor, no veo por qué no podía acabárselo antes… Y finalmente, aun cuando la cosa fuera de “ahora o nunca”, y simultáneamente de “no sin mi vaso”, puestos a meter el vaso en el servicio tampoco sé por qué no podía dejarlo allí en cualquier otro apoyo, bajo su vigilancia estrecha.

Es decir, tenemos a alguien que no puede acabarse la bebida, que tiene que ir al servicio YA, que no puede perderla de vista en ningún momento, y que no puede ni soltarla un momento por alguna misteriosa razón. Pero no solo se ha dado esta concurrencia de circunstancias improbables; en el caso de este hombre, se dan muy a menudo, tanto como para desarrollar la habilidad de efectuar el procedimiento mingitorio íntegramente con una sola mano.

No es que sea un imposible, pero a mí me parece francamente difícil, como mínimo incómodo. El tipo ni pestañeó, os lo aseguro. Llegó después que yo, y terminó antes. Era un experto.

Y así me quedé yo. Es posible que a la hora bruja en los bares de copas sea habitual ir al servicio vaso en mano. Es posible que la gente, por lo general, pueda desabrocharse pantalones, cinturones, y todo lo demás, con una sola mano y suma facilidad, y hacer determinadas manipulaciones y luego volver a abrocharse todo. Pero yo todavía me estoy frotando los ojos.

 

 

El cura del Sporting

9 09UTC febrero 09UTC 2017

Acabo de ver una noticia que me ha dejado roto. El titular de portada (engañoso, como no podía ser de otra manera; es El Mundo, amigos) dice “Prohibido rezar el padrenuestro en el vestuario de El Molinón”.

Entonces pensé que lo mismo había jugadores del Sporting de Gijón que se juntaban para rezar un padrenuestro antes de los partidos, y el entrenador dijo que lo dejaran para otro momento, o bien hubo otros jugadores que dijeron que a qué venía aquello, o algo así. Pensé que era cosa de los (algunos) jugadores.

Pero no; la cosa es aún más curiosa. Resulta que el entrenador ha dicho al capellán del equipo que antes de los partidos no entre a rezar con los jugadores, para que estén concentrados en lo que tienen que hacer.

Eso me ha dejado perplejo, porque significa que, en primer lugar, el Sporting tiene ¡un capellán! Es algo que no se me había pasado por la cabeza. Pero bueno, si están metidos en las universidades (y hasta poseen varias), tampoco debería extrañarme. En segundo lugar, significa que, si ahora le han dicho que no entre a rezar, es que hasta ahora venía haciéndolo. O sea, estás allí, el entrenador con la pizarra, te cuenta lo que tienes que hacer, te preparas para jugar un partido durísimo, te concentras… y entonces entra un cura y os ponéis todos a rezar. Y si no te crees nada de aquello, supongo que simplemente esperas a que terminen, un tanto violento. Tampoco sabía yo que ocurría eso.

Pasada la fase de sorpresa, y después de reírme un rato con toda esta situación y todos estos nuevos datos… hay que admitir que la noticia está bien, porque he aprendido cosas que no sabía. Y esa es una de las misiones de una persona en la vida.

Pero cuando aprendo algo (es lo que tiene aprender) lo que hago es preguntarme más.

En un equipo de fútbol todo el mundo está muy cuestionado, en la cuerda floja. A los presidentes o a las directivas se les pide la dimisión, se les abuchea. El entrenador, en cuanto pierde cuatro partidos seguidos, se va a la calle. Los jugadores lo mismo; primero al banquillo y luego fuera, incluso aunque no hagan nada mal. Hay estadísticas de todo, parámetros, cálculos, ya sean médicos, deportivos o financieros; si lo aconseja el mercado de fichajes, si lo aconseja la imagen del equipo, si Hacienda aprieta, un jugador puede cambiar de aires. A algunos jugadores no los dejan ni llegar. Esto funciona así a todos los niveles: Mourinho echó a una fisioterapeuta… ¡no por lesionar a un jugador o no atenderlo, sino por atenderlo! Incluso aunque pueda costarle millones de euros ese despido. Mira tú si hay que hilar fino; para echar a la fisio se aplicaron criterios que ni se me habían ocurrido.

Y digo yo: el capellán de un equipo… ¿en qué momento se ve cuestionado? O sea… al fin y al cabo está haciendo un trabajo ahí, ¿no? ¿Qué estadísticas se evalúan para mantener la ficha a un capellán? ¿Cómo se mide su productividad, y si está dando buen resultado?

¿Cuándo empieza a estar descontento, cuándo intranquilo, cuándo ve que pende de un hilo, cuándo oye cuchillos y gritos y ve pañoladas en la grada? ¿Cuándo lo echan?

“Verá, padre, su rendimiento no se ha ajustado a nuestras expectativas. Pero seguramente es una cuestión de perfil atacante. Estamos seguros de que en otro equipo con un sistema distinto puede Vd. adaptarse mucho mejor y dar lo mejor de sí. No entra en los planes del entrenador para la próxima temporada; a pesar de que ha hecho Vd. un gran trabajo en los entrenamientos, y estamos muy contentos con su actitud, él quiere un diácono zurdo y con más verticalidad. Pero puede Vd. entrar en una operación de intercambio muy interesante con el Hércules; allí tienen un proyecto muy atractivo en lo espiritual y muy interesante a nivel económico. Es un buen lugar para vivir, además.”

Bueno, sí, es absurdo. Todo ello. Pero no deja de ser intrigante que un capellán del Sporting de Gijón, que supongo que reza a fin de conseguir victorias… lleve 20 años en el puesto. En el Sporting.

Mi policía

9 09UTC febrero 09UTC 2017

Ya hablé varias veces de lo importante que me parece la policía. De la enorme responsabilidad que tienen y de lo agradecido que les estoy por ejercerla.

Por eso me resulta descorazonador ver lo que hacen algunas personas de uniforme, o sin uniforme.

Estos días El Mundo ha publicado varias entrevistas con alguien que fue nada menos que “número dos” de la Policía. Se entiende que será, pues, la flor y nata, la persona más indicada para esa responsabilidad: la de usar la fuerza, si llega el caso, contra sus propios conciudadanos.

No he leído las entrevistas. Pero en el titular del otro día decía este señor: Pedí detener a los Pujol, pero los jueces son muy garantistas.

No dice “los jueces anularon las pruebas que aporté”, ni dice “aporté pruebas”. Dice el tío, como un defecto, que los jueces son muy garantistas; que si fuera por él, Pujol habría ido a la trena.

Los jueces son muy garantistas. Nos ha jodido. Esa frase podría ser de Rajoy: “los españoles son muy españoles”. Le faltó decir a Pino “los jueces son muy garantistas y mucho garantistas”.

Es que por eso son jueces, señor.

Si lees la respuesta en la entrevista, dice el entrevistado, a la pregunta de por qué los Pujol siguen en libertad:

Porque los procedimientos son difíciles de investigar y los jueces en España son muy garantistas. Lógicamente en otra época había jueces más decididos, pero ahora son garantistas hasta el final y prefieren ajustar todo el procedimiento a unas pruebas reales y efectivas.

Escalofriante. “En otra época había jueces más decididos”. Pero resulta que ahora, estos pusilánimes, estos mierdaenculos, “prefieren ajustar todo el procedimiento a unas pruebas reales y efectivas”. “Prefieren”, dice, como si fuera elección suya realizar el procedimiento… sin ajustarse a pruebas reales y efectivas, y para mandar a una persona a la cárcel. “En otra época”… ¿A qué época se refiere? Sí, a esa que estás pensando.

Qué bien hice en no leer la entrevista inicialmente. No tiene desperdicio, pero es que no tiene sentido leer algo de lo que no vas a aprender nada, que solo va a confirmar lo que ya sabes. Esta pregunta, y la respuesta, son espectaculares:

P.- El juez De la Mata ha incorporado al sumario del caso Pujol unas notas informativas de Villarejo fechadas en diciembre de 2014 que intentan implicar al Rey. Hablan de que el CNI habría negociado con los Pujol protegerles a cambio de que no revelen la supuesta implicación de Don Juan Carlos en una cuenta suiza de Gürtel. ¿Esas notas se las entregó a usted? ¿La Policía ha obtenido información del Rey a través de la princesa Corinna?

R.- Es la primera noticia que tengo. No me las envió. Además quiero aclarar: soy monárquico por naturaleza, póngalo. Cualquier amenaza que ha habido sobre la Casa Real, siempre he puesto la información sobre la mesa [sic]. Cuando ha surgido este problema me han transmitido: «Tranquilo que sabemos que eres monárquico y eres de los nuestros». Si hubiéramos tenido conocimiento de algo, como alguna vez lo hemos tenido, hubiéramos ido a la Casa Real y se lo hubiéramos contado. A Corinna la conozco por las revistas del corazón. En los archivos de la Policía no aparece.

Fíjate en qué términos se mueve la actividad de este señor. No se preocupa por la comisión de delitos o los daños al erario público; le preocupan las “amenazas sobre la Casa Real”. Le importa un bledo ser neutral u objetivo; él es monárquico, y no se ofende, sino que se regocija, cuando le dicen que es “de los nuestros” (¿de los de quién?) Si se entera de algún indicio de delito, hace de soplón, según para quién. Es decir: si eres catalán, si por él fuera te metería en la trena sin pruebas; si eres de sangre azul, si sospecha que te van a pillar te avisa. Eso lo dice en público el ex número dos de la policía.

Hoy tampoco se queda corto. Dice que hay un informe que “aclara las nebulosas del 11-M” (¡sí, amigos, El Mundo sigue en eso!) Dice “Yo encargué a la Brigada de Resolución de Casos que hiciera un informe y ahí está”. Pero el periodista le pregunta (pregunta teledirigida, claro): “¿El informe del 11-M contradice la resolución judicial?” Y contesta ufano:

No contradice la resolución judicial, pero da por sentado, según tengo entendido, porque no lo he leído, algunas cosas que fueron determinantes para argumentar una serie de teorías que verdaderamente se diluyen. Se aclaran algunas cosas que estaban en una nebulosa.

Es decir: que no contradice, pero […basura ininteligible…]. O sea, que el informe dice cosas que no dice pero sí pero no sino todo lo contrario. Pero ese voluminoso informe, alucinante, excelente, impresionante, que él mismo encargó y con el que abre el titular de El Mundo… ¡no lo ha leído!

No sé si me he explicado bien. QUE NO LO HA LEÍDO.

Pues ese fue el número dos de la Policía. Y estos son los periodistas de El Mundo. Tanto gusto.