Habilidad

Una cosa que me preocupa es que cada vez me sorprenden menos cosas. Y no es que haya visto yo tanto mundo. Pero el otro día me sorprendió una, no sé si justificadamente o no.

Como salgo muy poco de noche, y cuando salgo no soy muy de beber diuréticos, y aunque lo hiciera no soy muy meón tampoco, no tengo yo mucha experiencia usando los servicios de los bares. Hombre, tener tengo mucha, pero nada en comparación con el humano medio, y menos aún en horario nocturno. Ahí soy el nuevo. Por eso no sé si esto es una costumbre habitual que yo, simplemente, desconocía.

El otro día, faltando a mi costumbre, estaba yo en un bar, utilizando cuidadosamente un urinario de pared. Para mí no es lo más usual, pero tampoco nada extravagante; no tendría mucho que contar (y no me gusta escribir sobre asuntos escatológicos, de todos modos).

La cosa es que un tipo entró y se puso a utilizar el urinario análogo de al lado. Esto tampoco es raro. Y yo no miré apenas para él; tampoco es raro, de hecho puede considerarse etiqueta. Aunque estemos en la misma sala, cada uno está en un espacio privado; pequeñito, pero privado. Asimov ha escrito sobre esto en algún que otro libro suyo.

Pero aun sin mirarlo, directamente, sé con absoluta seguridad que llevaba un vaso en la mano izquierda.

Eso es todo.

Llevaba el vaso. Entró con él al servicio. No lo soltó en ningún momento, no lo apoyó, no lo dejó en el lavabo ni en ninguna otra parte. Desarrolló todo el procedimiento con una sola mano, sosteniendo el vaso con la otra. Cuando acabó, se fue con su vaso. Obviamente, no se lavó las manos, porque lavarse las manos sin soltar un vaso ya sería sobrenatural. Bueno, ahora que lo pienso, seguro que era capaz de lavarse una sola, secarse y hacerse la manicura.

Eso es lo que me dejó perplejo. No alcanzo a entender cuál es el motivo para no separarte de tu vaso al entrar al servicio, en vez de dejarlo… no sé, ¿en la mesa, en una repisa, en cualquier parte? Puede ser un licor carísimo… pero no me consta que sea un suceso habitual el que alguien aproveche una ausencia para beberse la bebida de otro (quizás no frecuento el tipo de bares en los que ocurre eso). Quizás le quedaba poco y el miedo del usuario era a que mientras se iba le retirara el vaso el camarero, pero allí no andaban camareros a la caza precisamente, y de todos modos, si era tan poco licor, no veo por qué no podía acabárselo antes… Y finalmente, aun cuando la cosa fuera de “ahora o nunca”, y simultáneamente de “no sin mi vaso”, puestos a meter el vaso en el servicio tampoco sé por qué no podía dejarlo allí en cualquier otro apoyo, bajo su vigilancia estrecha.

Es decir, tenemos a alguien que no puede acabarse la bebida, que tiene que ir al servicio YA, que no puede perderla de vista en ningún momento, y que no puede ni soltarla un momento por alguna misteriosa razón. Pero no solo se ha dado esta concurrencia de circunstancias improbables; en el caso de este hombre, se dan muy a menudo, tanto como para desarrollar la habilidad de efectuar el procedimiento mingitorio íntegramente con una sola mano.

No es que sea un imposible, pero a mí me parece francamente difícil, como mínimo incómodo. El tipo ni pestañeó, os lo aseguro. Llegó después que yo, y terminó antes. Era un experto.

Y así me quedé yo. Es posible que a la hora bruja en los bares de copas sea habitual ir al servicio vaso en mano. Es posible que la gente, por lo general, pueda desabrocharse pantalones, cinturones, y todo lo demás, con una sola mano y suma facilidad, y hacer determinadas manipulaciones y luego volver a abrocharse todo. Pero yo todavía me estoy frotando los ojos.

 

 

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2 comentarios to “Habilidad”

  1. Emilio José Molina Cazorla Says:

    Espero que te lavaras las manos antes de frotarte los ojos.

    Voy a darle al fast-forward de lo de “ya he visto casi todo”: https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=10156339803670391&id=612175390

    P.D.: Me imagino al tipo del vaso pensando “cuando coja al hideputa que le ha puesto el pegamento, me lo cargo”…

  2. guticr Says:

    Lo del pegamento es una explicación, no se me había ocurrido XD Pero esto de crecer los brazos… ¿cómo lo explicas? Ah, hombre de poca fe…

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