Archive for 27 abril 2017

El alergólogo

27 27UTC abril 27UTC 2017

Hace tiempo que me trata un insigne alergólogo de una afamada estirpe. Satisfactoriamente, por lo general. He hecho un tratamiento de desensibilización de 5 años que he terminado hoy y que cuesta un dinero (del orden de 2.500 € solo la medicación, en total), pero ha funcionado; se me ha quitado en gran medida la alergia a los ácaros. Antes de empezar, el alergólogo me explicó que no funcionaba con todo el mundo; le pregunté un porcentaje, y dijo el 70%. Lo asumí, empecé, y por suerte estoy en la estadística. Los efectos los mide él con sus rasponazos y sus sustancias picantes en el brazo, pero para mí son objetivos y evidentes. Yo antes estornudaba en cuanto abría un libro. Ahora vacío todas las semanas el depósito de la aspiradora a manotazos y me da igual. Ya no me acuerdo de qué era eso del moqueo y estornudo, y antes era parte de mi encantadora personalidad. No, no creo que sea placebo. Quién sabe.

El otro día, terminando el tratamiento, me recetó una cosa “para las defensas”. De una marca que se llama Homeosor. Y el nombre apesta, así que arrugué el morro, pero preferí no saber más. Los frasquitos se supone que traen una colección de bacterias para que te las comas, o algo así. Vale.

Pero el otro día a una conocida mía le recetó un producto homeopático. Como ya no daba tiempo a ponerle la vacuna de primavera contra el polen, “la única opción era esa”. “Pero va muy bien”.

Si coges el envase, te nombra un montón de pólenes y plantas. Y dice que es CH30.

Yo sé que la homeopatía es un timo. Y sé que hay textos que lo explican para quien esté tan mal informado de albergar dudas; como sé que es un timo, ni los leo. Pero creo que no los necesito.

Me puse a pensar yo solo. Esta gente coge mucho polen rico, rico, y disuelve una parte de polen en 99 de agua. Es decir, multiplica la cantidad de polen por 0,01. Eso es CH1.

Con el resultado vuelve a hacer lo mismo. O sea, que ahora tiene 0,01 x 0,01. Eso es CH2. Dicho de otro modo, 10 elevado a -4.  Así sucesivamente. Por tanto, CH30 es quedarse con 10 elevado a -60. O dividir la cantidad original de polen por 10 elevado a 60. Un 1 con 60 ceros detrás.

10 elevado a-60 es un número pequeño. ¿Cómo de pequeño? Es fácil saberlo. Yo me acuerdo vagamente del número de Avogadro, que era seis y pico por diez a la 23. Es el número de moléculas, átomos, lo que sea, que hay en “un mol” de materia. Un mol es algo así como 12 gramos de carbono. Una escupitina, pero visible. Son muchos, muchos átomos.

Y ya me voy haciendo una idea de cuánta materia serían 10 a la 60 moléculas de algo. Pero si no te haces una idea,buscas en Google, “how many atoms are there on planet earth”, y te enteras de que está en el orden de 10 elevado a 50.

O sea, que si coges una pelota de polen como el planeta Tierra y la multiplicas por 10 a la -50 te quedarías con un átomo. (Mucho menos, porque un grano de polen es muchísimo mayor que un átomo, pero venga, vamos sobraos). Si la multiplicas por 10 a la -60, y si no me equivoco, tendrías solo una posibilidad entre 10.000.000.000 de quedarte con un solo átomo. Dicen que la probabilidad de ganar la bonoloto es de uno entre catorce millones. Mil veces más probable que lo otro.

Es evidente que en esa mierda CH30 que le han vendido a mi amiga (18 €) no hay nada. Los homeópatas ni siquiera lo niegan; dicen que es otra cosa lo que queda en el agua. Cosa que, obviamente, es una mentira para sacar dinero a los tontos. Y entonces me pregunté por qué mi alergólogo, que tiene su casa empapelada de títulos y de congresos y de especialidades, hace esto. Y pedí cita para preguntárselo.

De mano, no me pasaron a la sala de espera habitual (tiene dos), sino a un despacho aparte. Allí esperé y pronto me atendió, muy amablemente.

Fui franco. Y él me dijo que funcionaba. Yo le expliqué lo que es CH30. Él dijo que sí, que científicamente era evidente que no me discutía nada… pero funciona. Me empezó a contar casos de pacientes concretos. Este tenía alergia a las abejas (muy grave, podía morir por una picadura); si una abeja le pica no pasa nada, se le inyecta nosequé, pero él tenía un problema cardíaco y no se le podía inyectar. Así que le dio una vacuna homeopática. Y se curó objetivamente; una medición que antes daba cuarentaypico, después daba tres y pico. De hecho, le picó una abeja y no le pasó nada. Yo le dije: “¿Le preguntó al paciente si rezó durante ese tiempo? Porque puede haber sido por rezar”. Lo entendió, se rió, dijo que sí, que podía ser cualquier cosa. Pero… funciona.

Le dije que yo ponía mi salud en manos de un médico, con plena confianza, porque era alguien científicamente formado, y que era muy difícil anticipar lo que ocurría con un tratamiento, pero que el médico tenía una teoría, una cadena de causas y efectos que comprendía y que probaba, y que podía funcionar o no y eso lo asumía. Pero que no podía faltar esa cadena de causas y efectos. Y que en este caso era un absoluto sinsentido. Que la ciencia se había inventado precisamente para evitar el “a mí me funciona” o “conozco un caso que”. Y sí, yo tenía razón en todo, pero… en estos casos era o ese producto o nada. “Pues nada”, decía yo. “Pero es que funciona”, decía él. Aunque fuera efecto placebo.

Un médico que receta homeopatía puede ser estúpido, a pesar de sus años de estudio, y no saber cómo funcionan el mundo ni la ciencia. Eso es escalofriante.

También puede ser que sepa lo que hace, pero simplemente reciba dinero de la gentuza que fabrica esto. También es escalofriante.

O puede ser que tenga un doblepensar en virtud del cual trabaja científicamente, pero cuando no puede actuar científicamente actúa de otro modo, y sabe que el efecto placebo está ahí (y 18 € la caja forma parte de la credibilidad de un producto, supongo). No sé si esto es escalofriante. Pero no me gusta un pelo.

Podría denunciar a este hombre al Colegio de Médicos, pero es que tienen una sección colegial de homeopatía. Eso sí que es escalofriante. Últimamente me ha sorprendido ver algunos artículos esperanzadores en la prensa, llamando a las cosas por su nombre, pero al mismo tiempo en La Nueva España unos “médicos homeópatas” (sic) se quejan ¡de intrusismo!

Creo que no voy a volver a este médico. Y creo que al próximo voy a preguntarle el primer día, a cara de perro, qué piensa de la homeopatía. Si no me dice que es una estafa para imbéciles, me levanto y me voy.

La música, el antiguo y el abogado del diablo

17 17UTC abril 17UTC 2017

Para mí la música es media vida. Y la música en directo, en especial. Me gustaría que la música fuera un evento social, algo que la gente se reúne para hacer y compartir, igual que toda la vida se han reunido para “echar la partida”.

En Oviedo (y en el resto de Asturias) hay mucha polémica porque una interpretación absurda de una ley redactada con los pies parece impedir que en los bares se organicen conciertos, independientemente del volumen. Se da el caso de que un bar puede poner música amplificada, “enlatada”, si no sobrepasa el límite sonoro; pero no puede teóricamente acoger un concierto, aunque sea un cantante susurrando a capella. En el Ca Beleño llegaron a organizar, como protesta, un pintoresco… concierto en playback.

La historia es larga y se ha mareado mucho la perdiz en los medios de comunicación, y cada cierto tiempo tenemos una apelación y una réplica, pero el asunto no se mueve.  Últimamente, ha habido un enésimo intento de los músicos por reactivarlo, y una enésima respuesta de los más acérrimos opositores, que es una asociación de vecinos del Oviedo antiguo.

Se ha hablado mucho, y con indignación, de esta asociación y de su dirigente, un tal Juan García. Por ejemplo, aquí. Se dice que va contra la cultura, contra la economía, contra el sentido común y contra la convivencia racional.

Y todo eso es cierto. Va contra la cultura que a la música se le quite el único espacio ciudadano de que dispone y se la encierre en teatros. Va contra la economía porque un oficio (el de músico) que no se puede ejercer se muere, y porque se quita a los bares una de las pocas formas civilizadas de ocio que pueden promover. Va contra el sentido común porque no tiene ninguna lógica que se pueda emitir determinado nivel sonoro con unas máquinas, los reproductores, pero no con otras, los instrumentos (por cierto: ¿un DJ puede actuar en un bar, o no? ¿Si todo son samples puede, pero en cuanto meta un teclado ya no?) Y va contra la convivencia racional porque esa cerrazón y esa persecución contra las pocas personas que pretenden hacer un uso educado de los bares del Antiguo es un verdadero escarnio (si queremos erradicar el vandalismo y la brutez, ya puestos sería mejor promover la música en directo y prohibir la música grabada y el alcohol, pero esos que sí que son sagrados).

Así que Juan García viene a ser el demonio en persona. Pero no creo que nos conduzca a ninguna parte el abucheo. Y, como de costumbre, quizás la cosa no sea tan simple.

Al mismo tiempo que un amante de la música, soy sensible a la convivencia, a las molestias a terceros. Cuando cerró el Masaveu 55 fue una tragedia para el jazz en Oviedo, pero si los vecinos no podían dormir, fue también un triunfo para ellos. Y los entiendo.

Ya, ya sé que no tiene sentido la prohibición de la música en directo, ya conozco todas esas razones que hago mías. Pero si me pongo en el pellejo de Juan García, me imagino que quizás no esté exactamente en contra de la cultura ni las artes; simplemente, en este ámbito no son asunto suyo, le dan igual. Muchos de esos argumentos son elevados, retóricos, y simplemente, cuando Juan García pone la cabeza en la almohada le traen sin cuidado la retórica y los grandes ideales; le trae sin cuidado todo excepto dormir. Y no quiere ser él el paladín que se sacrifique para facilitar la vida a todos los que van a los conciertos y de ahí a su casa… probablemente a dormir sin impedimentos.

Quizás estos vecinos están simplemente usando todos los medios que tienen para eliminar todo el ruido, del tipo que sea. Y su postura no es lógica, pero resulta que contra la música grabada no pueden hacer nada, y contra la música en directo sí. Y no quieren saber nada; simplemente, no les apetece hacer concesiones de ningún tipo. Con lógica o sin ella. Su enemigo son esas mareas de gente que mea en las esquinas y arma escándalo, y quieren poner todas las trabas que puedan. Y yo me puedo enfadar con Juan García cuando pienso en un bonito trío de jazz tocando una balada, pero Juan García está pensando en un grupo de punk rock con un baterista que no sabe pegarle suave. Y eso, queridos amigos, existe, vaya si existe, y es cultura y también estamos hablando de eso. (Yo podría nombrar un par de bateristas de jazz que no saben pegarle suave, tampoco).

Y aquí llegamos a un punto importante: esa desconfianza, esa guerra sin cuartel, los bares (algunos, muchos) se la han venido ganando a pulso. El volumen de ruido (musical o no) que hay en casi todas partes de este país nuestro es, sencillamente, ridículo, absurdo; cualquier clase de aerobic sobrepasa el nivel que la ley admite para un trabajador de la construcción (y si no, saca el smartphone y mídelo tú mismo). Hay mucha gente sorda que ni siquiera sabe que lo es. Y a los hosteleros, en conjunto, suele importarles poco la salud pública; todos ellos buscan todas las trampas posibles para burlar las leyes sobre el tabaco, por ejemplo. Casi todos las incumplen en la medida en que les beneficie. A la hora de hacer caja, si pueden sortear la ley la sortean, y si la ley no les prohibe expresamente algo (clientes vociferando en la calle a la una de la mañana), entonces vete a pedirles comprensión y civilización, que verás cómo se ríen en tu cara. Se expanden hasta donde se les impide por la fuerza. Con el ruido han venido haciéndolo sistemáticamente, toda la vida. Hay que admitirlo; está muy bien la imagen del bar teatrillo regentado por gente culta y elevada, pero es una imagen muy parcial de todo esto.

Por eso yo estoy con los músicos, estoy con la cultura, con el directo y con la lógica; basta con tocar bajito. Y, a la vez que estoy con ellos, no puedo evitar pensar que es muy fácil decir que Juan García es un pirado, pero quizás actúe como tal sabiendo lo que hace y por qué. Alguna que otra asociación-lobby de hosteleros hace lo mismo continuamente con sus peticiones y sus declaraciones.

No soy optimista respecto al entendimiento. Me gustaría que hubiera música en directo, y me gustaría que se penalizara a los bares con días de cierre cada vez (cada vez) que incumplen las normas.

Segundas lecturas

5 05UTC abril 05UTC 2017

Me pasa muy a menudo, supongo que como a todo el mundo, que leo una noticia y lo que me deja pensando no es la noticia en sí misma, sino otra cosa. Digamos que no entiendo que la noticia dé lugar a otras, seguramente más importantes.

Por ejemplo:

Conato de incendio por una colilla en una oficina de Foncalada

Que sí, que dicen que no hizo falta manguera ni nada, que era una colilla en una papelera. Pero entonces… en una oficina de Foncalada se fuma. Y al indeseable que lo hace, ¿no le pueden meter dos multas, una por molestar a los bomberos con una imprudencia y otra por fumar en una oficina?

El jefe de Urbanismo, fulminado tras su demoledor informe sobre el Plan General

Sé que todo esto es mucho más complicado, y yo no tengo mucha idea. No conozco a los aludidos. Pero así, desde fuera y desde mi ignorancia, el arquitecto municipal, un funcionario, emite un informe técnico señalando deficiencias. Y acto seguido lo echan. ¿De verdad que cuando un técnico emite un informe de su disciplina, si este informe no gusta a los políticos, lo echan y ya está? ¿No es eso exactamente lo que se trata de evitar con la existencia de funcionarios? Si esa destitución está justificada, ¿no debería estar todo el mundo explicando con detalle por qué razones se le echa, casualmente tras ese informe (cuando lleva en el cargo 13 años)? Las explicaciones que he encontrado son estas. Nada concreto, y con una redacción rebuscada y tortuosa que no es que me deje muy tranquilo. Al contrario.

La etarra Sara Majarenas reniega de ETA para cuidar a su hija apuñalada

Resulta que esta mujer, por lo visto especialista en tomar decisiones acertadas, tuvo una hija con un tipo que apuñaló a la niña (de 3 años) mientras estaba con él un fin de semana. Majarenas reniega de ETA y dice que solo quiere dedicarse a su hija. Lo que me llama la atención son los comentarios. Uno que dice, por ejemplo: “Sencillamente penoso. Una mujer que no ha tenido miramiento alguno por las vidas ajenas es liberada para que su hija no pase un mal rato. Penoso y vergonzoso.” Para que no pase un mal rato, dice; una niña de tres años apuñalada por su padre. De ese tenor la mayoría. Y me pregunto: ¿hay alguna posibilidad, alguna forma válida, de que un etarra (y esta en concreto parece que no mató a nadie) se reinserte a ojos de tanto ciudadano ecuánime? ¿Es muy humano un tipo que antepone su mala baba al bienestar de una niña de 3 años? ¿Qué haría esta gente, con esta sed de venganza (en este caso contra una persona de la que no conocen más que la etiqueta “etarra”), si fueran vascos y de pequeños hubieran visto a un guardia civil zurrar o humillar a su padre, por decir algo?

Absuelto el agente acusado de violar a una joven que ahora es su novia

Sé que el sistema judicial es garantista, y me parece bien (o, más que bien, debería decir inevitable). También que de lo que dice un periódico a lo que dice el auto de un juez puede haber un gran trecho. Y supongo que la juez sabe lo que hace. Pero… lee el relato. ¿Soy el único al que le pone un poco los pelos de punta? Todos esos “no se demostró que ella se defendiera”, “no parecía muy afectada”, “se contradice”, “ahora están juntos”, “eso se lo puede haber hecho de otra forma”… ¿no es todo de libro? Son justamente las coartadas de todos los violadores reales, lo que les da impunidad. Así que esto puede ser la historia de una chiflada que acusa por celos y luego se arrepiente, o la historia sobrecogedora de una mujer que está ahora mismo viviendo una pesadilla con un tipo obsesivo y maltratador que la violó, pero luego la convenció para que se echara atrás. Y si no… ¿cómo es posible que sigan juntos?

El presidente de HazteOír en laSexta: ‘Los heterosexuales nos vemos discriminados por los LGTB’

Bueno, esta no es exactamente como las otras; ahí no hay segunda lectura que valga. Si piensa que los homosexuales discriminan a los heterosexuales… pues en fin. Dice además el tipo: “No quiero que a mis hijos les inciten a experimentar relaciones homosexuales”. (Pues no los envíe usted a colegios de curas, señor mío, porque lo que es en colegios públicos nunca he visto que se incite a un niño a experimentar relaciones sexuales de ningún tipo.) También dice que “se prohíbe a la persona homosexual que quiera pasar a heterosexual”, con lo que su concepción de la identidad sexual es algo que se cambia como la ropa. Lo que hay que oír, hazteoír.

Cultura

4 04UTC abril 04UTC 2017

Marca España.

Yo de verdad que esto no lo entiendo.

marcaespaña

Sí, está en la sección de Cultura.