Archive for 20 junio 2017

Venezuela

20 20UTC junio 20UTC 2017

Ah, no. Colombia.

La trama del Canal de Isabel II pagó gastos electorales de Santos en Colombia

Bueno, si aún hay cosas que me dejan perplejo, supongo que es que todavía soy joven.

Otro torero muerto

19 19UTC junio 19UTC 2017

Fran Rivera, cuando le parece, hace de señorito soberbio. Por ejemplo, aquí; ¿para ser antitaurino hay que dejar de ducharse?, donde además de sucios, llamó “pobres almas” a los que protestaban contra su pregón. Aquí se puede ver el vídeo donde lo dice, porque ni siquiera leyendo se hace uno idea de la chulería y autosuficiencia del… maestro.

Bueno, es simplemente un insulto, y además un argumento estúpido. Uno supone que es propio de quien lo dice, y ya está. No veo más que a alguien retratándose. Lo mismo veo en que un tal Carlos Zúñiga, con la misma chulería torera, hable de cuatro mindundis para referirse a personas que protestan contra el maltrato animal. Hay cosas peores.

Peor que un insulto es alegrarse de la muerte de otra persona. Aunque en eso siempre hay matices; pero en general yo creo que no está bien. Según el caso, puede ser incluso una actitud despreciable y miserable. Pero uno puede ser despreciable y miserable, sin que necesariamente tenga que ir a la cárcel por ello.

Alegrarse públicamente de que una persona mate a otra puede considerarse incitación al odio, que declarando algo así uno azuza la violencia, que promueve que un tercero piense en matar. En España tenemos una triste tradición al respecto (y no, no me refiero solo a ETA, aunque también). Pero algo muy distinto (no digo positivo ni loable, pero distinto) es decir que uno se alegra de que otra persona muera haciendo algo que decidió hacer y donde no interviene nadie más.

Los toreros, y los taurómacos, constantemente recurren a esa supuesta lucha noble, a esa representación dramática de la vida y la muerte, el hombre contra el toro de tú a tú y toda esa mierda mentirosa. También gustan mucho de echar en cara a los antitaurinos un supuesto infantilismo, una blandura y una huida de la muerte y la sangre, y denuncian que los antitaurinos (la inmensa mayoría de la sociedad, por cierto) crían niños endebles que no saben afrontar los reveses de la vida, porque se les oculta la crudeza de un herbívoro sangrando. Es su argumento, no el mío. Es su idea de una fiesta o de un espectáculo o de una educación, no la mía.

La educación según Fran Rivera. Se ha duchado, no lo dudes (si no tendría el sombrerete lleno de sangre).

Ha muerto otro torero. Uno supondría que los taurómacos se resignarían a este gaje del oficio, que forma parte de su propio invento y de esa épica suya con la que se justifican. Y que asumirían que tienen que perder algún partido de vez en cuando; y que lo asumirían con piel gruesa, porque ellos, a diferencia del resto de mindundis, no son blandengues, sino que están curtidos en la naturaleza humana, en la sangre, en la vida y la muerte y toda esa mierda suya. Suya, no mía.

Resulta que no; que nada de eso. Resulta que todo esto los pilla por sorpresa y se ponen supertristes, superemotivos, superhumanos, superdramáticos, lloran un montón, y no solo eso; no lloran sus muertos apretando los dientes, dignos y por encima de las minucias del mundanal ruido, centrados en ideales superiores a los hombres (luego explico esta frase). Resulta que esas pobres almas, esos mindundis, sucios y con mala pinta, esos que no les importan porque son ignorantes que no saben nada de toros, esos a los que desprecian y miran desde arriba y ya pueden decir misa, de repente les importan; tienen que respetar al cien por cien no solo su fiesta y su alegría, sino también su dolor. No por decencia o por empatía (que en eso estaría yo de acuerdo), sino porque en caso contrario los llevan a la cárcel.

Un tal Juan Pedro Domecq vuelve a revestir lo simple de palabrería elevada (eso cree él), y dice esa horterada de los ideales superiores a los hombres que parafraseé antes (y que él parafrasea a otro), pero luego declara solemnemente que tiene nosequé fundación dedicada… a perseguir judicialmente a los que se alegren de que muera un torero.

Entre las muchas fechorías que cometió Pablo Carbonell a lo largo de su vida, estuvo fundar en 1984 un grupo llamado Los toreros muertos. Tengo un disco de vinilo con esa canción, y otras entre las que se encuentra lo que fue un efímero himno de borrachos, Mi agüita amarilla. Lo de los toreros muertos era de mal gusto, a propósito, y no había más. Pablo Carbonell es bueno en su trabajo. Nadie le dio más importancia que la que tenía. Y hablamos de hace más de 30 años (por cierto, el disco se titulaba 30 años de éxitos, pese a ser un disco de debut). Hoy en día Carbonell iría quizás a la cárcel.

El caso es que una familia ha perdido a un hombre, los taurómacos tienen otro mártir, y con Twitter también otra película en la que son las víctimas. No veo que nadie gane nada con todo esto.

Bueno, sí; aquí hay dinero público de por medio. Así que alguien gana, eso es seguro.

El triunfo de la razón

1 01UTC junio 01UTC 2017

De verdad que no doy abasto.

El niño muerto

Italia investiga por homicidio a los padres del niño que murió de una otitis tratada sólo con homeopatía. Esto ya lo comenté por aquí, pero es que la cosa da para mucho más.

Dice el periodista: “Mecozzi les recetó una terapia a base de preparados homeopáticos que ha resultado ser insuficiente.” ¿Qué? ¿Qué coño dice? ¿”Que ha resultado ser insuficiente?” Lo firma una tal Soraya Melguizo. Lo plantea como si el médico le hubiera recetado radioterapia a un enfermo de cáncer y mira qué mala suerte, que no bastó. “Ha resultado ser insuficiente”, dice. Qué sorpresa.

Soraya insiste en usar el término “médico homeópata”. Pero la cosa es peor. Lee esto y pásmate:

La ministra de Sanidad de Italia, Beatrice Lorenzini [por cierto, es Lorenzin], ha recordado en una entrevista al diario La Repubblica que la homeopatía “es una opción” pero “nadie puede decir que sustituye la medicina tradicional”. “Existen límites objetivos, a parte [sic, Soraya] del hecho de que gran parte de la medicina tradicional no la reconoce”, añade. “Invito a todos a no ser extremistas. Es necesario tener sentido común”.

¿Se puede tolerar que una ministra de sanidad hable así? ¿Se puede consentir que sea ella la que pida sentido común? ¿Pero qué coño significa “no ser extremistas”? ¿Una opción? ¿Gran parte de la medicina “tradicional”? ¿Pero lo has leído bien?

Espera, que hay más. El médico oculista (espero que sea así, oculista, y no ocultista) Paolo Maria Battistini, presidente del Colegio de Médicos de la provincia de Pesaro, dice que “No creo que haya transgredido ningún código deontológico pero deberá ser la magistratura quien decida sobre este trágico suceso”. ¿Que no ha transgredido ningún código deontológico? ¿”Trágico suceso”, como si hubiera caído una granizada imprevista? Y luego añade que el homicida “nunca quiso inscribirse al elenco de médicos que practican la medicina no convencional como la homeopatía”. ¿Elenco? ¿Médicos? ¿Medicina no convencional? De verdad que no me puedo creer lo que leo. Lo que dice un indeseable llamado Gionvanni Gorga prefiero ni repetirlo. Léelo tú mismo.

Ha muerto un niño. Y es como si nada. No solo no ruedan cabezas, sino que todos los que tenían que estar escondiéndose avergonzados andan por ahí como si nada. Lo mismo que en España, vamos.

El católico practicante

Adela Montes de Oca es hija biológica de José María Ruiz-Mateos

Este es el católico fundamentalista, el opusino, el modelo para la sociedad, el señor decente que daba lecciones de moral con su escapulario. No solo era ladrón y estafador a gran escala; es que ni siquiera su devoción monógama y procreadora era auténtica. Al final, encima era un adúltero. Qué sorpresa más grande. A ver si va a resultar que en las filas del fundamentalismo hay criptoadúlteros, criptoputeros y criptogays. No lo puedo creer.

El centro de investigación

Olivia Newton-John cancela su gira por una metástasis del cáncer

Olivia ya tuvo cáncer hace años, del que salió relativamente bien parada. Y al parecer hay un centro de investigación del cáncer en Melbourne que lleva su nombre.

Y hablando con los médicos de ese avanzado centro de investigación… ha decidido que va a someterse a un ciclo corto de radiación y a terapias naturales. Después de hablar, concreta más adelante el periodista, con los “doctores y médicos naturistas” de ese centro.

¿De verdad en un centro de investigación contra el cáncer hay unos tipos que dicen ser “médicos naturistas”? ¿De verdad les pagan? ¿De verdad investigan y recetan? ¿De verdad les hacen caso los pacientes?

La pensadora premiada

Karen Armstrong, pensadora de la religión, gana el Princesa de Asturias [de Ciencias Sociales]

Piensa en cuál sería la mayor aportación que alguien podría hacer hoy en día a las ciencias sociales (si existe tal cosa). Yo creo que sería la aportación que permitiera a los seres humanos afrontar la vida, disfrutarla y manejarla, de manera adulta, aun con el conocimiento de que van a morir. El pensador que consiga ayudarnos a encajar de manera serena la idea de la muerte, sin tragedia ni miedo, y eliminar de la humanidad el cúmulo de patologías que representa el no saber qué hacer con la idea de que vamos a morirnos.

Pero mi criterio no es relevante, claro. Soy un donnadie. El jurado de estos premios ha decidido que la mayor aportación a las ciencias sociales la ha hecho una ex-monja que escribe libros defendiendo la religión. Que dice haber demostrado (¿¡!?) que las religiones monoteístas no han sido particularmente violentas. Que dice que eso de la religión como concepto separado es nuevo, que antes la religión impregnaba todos los aspectos de la vida (no sé si quiere decir que era mejor o peor). Que cuando afirma que en Europa el fervor religioso disminuye, y en el resto del mundo aumenta, llama a Europa “cada vez más encantadoramente anticuada en su secularismo” (lo anticuado para ella es ser laico…). Que dice que “los seres humanos tienen que encontrar algún sentido último y valor en sus vidas o caen muy fácilmente en la desesperación”.

Esta señora, en vez de hacer alguna aportación para que la gente sea consciente del sentido y del valor de sus vidas, asume que tal cosa no existe, y por eso hay que distraerlos con algo externo. Para que no se desesperen. Esa es su gran aportación.

El fiscal “cojonudo”

El jefe de Anticorrupción es copropietario de una sociedad en Panamá

No basta con que, con  más o menos descaro, esté al servicio de una presunta organización criminal. No basta con que sea el fiscal preferido de los cacos. Es que el tío tiene una sociedad en Panamá para evitar pagar impuestos. Finalmente ha dimitido, pero no tenía intención ninguna, y el gobierno estaba feliz con él, no tenía nada que recriminarle (ni Celia Villalobos tampoco, que confunde la pobreza con la honradez).

El fiscal jefe.

Anticorrupción.

An-ti-co-rrup-ción.

Lee sobre el tema e intenta no vomitar con las declaraciones de unos y otros.