Arreglando la educación

Parece que nuestros políticos van a arreglar la educación, esa para la que siempre han cagado, hablando mal y pronto (pero es que yo debo de estar un pelín maleducado).

Llevan años y años poniendo la educación al servicio de la producción. Formando el hombre ideal: un obrero convencido, sin más horizonte. Llevan años diciendo que la universidad tiene que estar al servicio de las empresas, en vez de hacer de contrapeso a su exagerado poder. Llevan años no solo recortando fondos y echando pestes de los profesores, lo cual es una estrategia más o menos disimulada; es que llevan años actuando con mucha más claridad y eliminando de la educación todo lo que no sea estrictamente formación profesional, todo lo que pueda formar a una persona y no a un obrero. No a la música, no a la filosofía, ni pienses en el griego o el latín, pero es que hay listos que dicen que las matemáticas no sirven para nada porque no las usamos (fíjate tú qué concepto de la formación) y que lo que hay que estudiar es programación (que sí, que vale, pero fíjate tú qué manera de mezclar churras con merinas). Bueno, y no se te ocurra plantear enseñar a la gente nada que los convierta en ciudadanos; hay precedentes, y se armó muy gorda. Nada de ciudadanía, nada de valores ni de reflexión sobre los demás. Tú a trabajar y a callar.

Pues ya tenemos la educación despojada de toda utilidad humanística. Una educación hiperpráctica, ultraempresarial, sin pérdidas de tiempo como la música o los colorines, sin chorradas. Dicen que van a firmar un pacto educativo.

¿Sabes cuál es el mayor escollo?

¿Las matemáticas, las ciencias, los idiomas, las humanidades, la filosofía, el arte? ¿Hay retrógrados que, con la que está cayendo y con el poco tiempo que hay para estudiar economía y tornillería y hostelería, todavía quieren meter a calzador alguna asignatura de música o algo así? ¿Que no ven que esas chorradas de la musiquita las pueden aprender por su cuenta, si es que quieren perder el tiempo?

No.

La religión, amigos. Ese es el punto interesante.

Los 14 puntos del pacto educativo: la Religión queda relegada al último

En 2017, en este siglo XXI, van a discutir otra vez largo y tendido sobre la religión. En relación con la educación. Con la educación pública.

Lo obvio, lo evidente, lo único razonable, es discutirlo en 5 segundos:

“¿Qué hacemos con la religión?”

“Cero, evidentemente.”

“De acuerdo. Siguiente tema.”

Pero no; descuida, que la religión no se irá del sistema educativo público, y los curas tampoco, y los profesores nombrados a dedo por los curas tampoco.

A veces dan ganas de tirarse al río, de verdad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: