Archive for 23 octubre 2019

Cremación

23 23+00:00 octubre 23+00:00 2019

Un día de estos parece (quién sabe) que sacarán los restos mortales de Franco del monumento donde se le homenajea permanentemente rodeado de los cadáveres de miles de sus víctimas. No es faraónico porque creo que ni siquiera los faraones quisieron rodearse de tantos cadáveres (podría parecer que es una historia de Marvel o del Creepy, pero no).

Al parecer, van a llevarlo a su nueva ubicación en helicóptero. Yo creo que es una ocasión de oro.

Podrían meterlo en el helicóptero, llevárselo a cualquier parte e incinerarlo, y esparcir las cenizas por ahí.

Cuando el helicóptero llegase a su destino, la cosa podría ser así:

«- …¿Dónde está el féretro?

– Pues mire, es que lo hemos perdido. No sé qué ha pasado, pero es que no está. Un misterio, oiga.»

Y arreglado. Se solucionan de golpe muchos problemas. Ya no importa el lugar de enterramiento, ya no hay discusiones, ni hay peligro de exaltación ni problemas de orden público. Además el erario público se ahorra un dineral en seguridad y mantenimiento (la cremación siempre es la opción más eficiente).

Si los familiares se empeñan en saber dónde está el cadáver, se les dice «Búscalo, búscalo», y ya está.

Estoy seguro de que, coherentes como son con sus principios, no iban a poner pegas. No querrían reabrir viejas heridas. No querrían remover asuntos que ya no preocupan a los españoles. Invocarían el espíritu de la transición y de la reconciliación. No se acordarían del asunto porque no son sabandijas en busca de subvenciones. Tampoco necesitan andar con los muertos parriba o pabajo para entretenerse, así que lo dejarían estar. Es el pasado, es un asunto olvidado, y ya no merece la pena dar la lata por una guerra que has perdido.

Si no lo dejan estar, lo peor que puede pasar es que condenen a alguien, y por lo poco que entiendo (art. 526 del Código Penal) las penas van de 3 a 5 meses, o multas de hasta 10 meses. Mucho más barato que mantener el panteón, seguro.

 

 

 

Impeachment

10 10+00:00 octubre 10+00:00 2019

Donald Trump ha hecho prácticamente todo lo que se puede hacer para desacreditar la presidencia de los Estados Unidos y cualquier otro sistema democrático.

Es maleducado, faltón, chulo, deliberadamente irritante. Se comunica por Twitter. Esto debería ser suficiente para no ser representante de un país, y mucho menos mandatario. Pero si exigiéramos educación, cultura y modales no quedaría ni uno.

Ha hecho cosas más vergonzosas. Ha ejercido un nepotismo rampante, por ejemplo. Y ha nombrado y destituido a diestro y siniestro. Nuevamente, debería inhabilitarle para ser presidente. Pero… mejor nos callamos.

Ha mostrado inhumanidad, racismo, xenofobia y ninguna empatía hacia miles de seres humanos. Otra vez, no podemos decir nada, porque abunda en su clase; de hecho, iba en su programa electoral.

Yendo a otras cuestiones más peliagudas, parece evidente que interfirió en las elecciones (en las elecciones) recabando para ello ayuda de una potencia extranjera (una potencia extranjera). Concretamente… ¡Rusia! Esto ya sí que no me vale; es inaudito que en los Estados Unidos de América las simples sospechas fundadas al respecto no hayan sido suficientes para una moción de censura fulminante. Pero no fue así. No pasó nada.

Ahora parece que pretenden iniciar el proceso de destitución, pero no ha sido por nada de lo anterior. Ahora ha ido demasiado lejos.

¿Qué ha hecho esta vez?

Pedir al dirigente de Ucrania que estudie la posible corrupción, en negocios en aquel país, de la familia de un rival (Joe Biden).

No es que haya plantado pruebas falsas o se haya confabulado con alguien para acusar falsamente a otro.

Es que le ha pedido que investigue la posible corrupción. Sin más. Yo creía que luchar contra la corrupción era justo. Y que si los Biden son corruptos, ellos deberían dimitir.

Eso sí que ha movilizado a los Estados Unidos y a la Cámara para destituir a Trump. Cuando a mí me parece que es lo único bueno que ha hecho.

No entiendo nada.

El asturiano y los intérpretes

7 07+00:00 octubre 07+00:00 2019

Del siguiente vídeo no sé si seréis capaces de entender algo, porque está en lengua jeroglífica.

Así habló en asturiano en la Junta la diputada del PP que ayer pidió traducción simultánea para seguir la intervención de Berta Piñán

Esta diputada fue concejal en Mieres, uno de esos lugares imaginarios donde uno puede llegar a verse expuesto a esa lengua inventada. No fue exposición suficiente, porque cuando la consejera de Cultura acudió a la Cámara a explicarse, y lo hizo en asturiano, solicitó traducción simultánea. Es una lengua francamente difícil, sin pinganillo no puedes con ella. Porque el problema no es que no exista el asturiano (que a veces es eso), sino que existen tantos, y tan distintos, que son incompatibles. La normalización gramatical que se hace con absolutamente todas las lenguas… nada, que aquí es un problema irresoluble.

Ignc Blnc no entendía «la lengua que están utilizando», considerando que se establecía una «barrera lingüística entre asturianos» y pidió que se excusase su presencia durante la intervención; afirmó también que a la vuelta de esa ausencia intervendría en inglés (que no crea barreras lingüísticas entre asturianos, al parecer, porque según él lo entienden más personas en la Cámara que el asturiano). Mira qué bonito, es para enseñar al mundo:

Bronca política tras el intento de la consejera de Cultura de comparecer en asturiano

Es curioso: los diputados tienen explícitamente reconocido el derecho de hablar en asturiano. Si Berta Piñán fuera diputada habría podido hacerlo. La comprensión de sus señorías no se vería comprometida entonces.

El partido de la diputada ha hecho una campaña muy activa, virulenta e insultante contra la oficialidad del asturiano, y el del diputado ha ido directamente al grano:

Cinco vallas que identifican oficialidad con separatismo

Ayer, Pbl Csd dijo: palabras dignas de Mandela, Luther King o Gandhi:

Nos da exactamente igual a qué partido hayas votado, nos da exactamente igual en qué lengua hables, a qué persona ames, a qué dios reces, qué acento tengas, dónde naciste, cuál es tu apellido, dónde estás empadronado, dónde pagas impuestos.

Es todo precioso.