Archive for the ‘Comic’ Category

Racismo, animales y cómic

15 15+00:00 enero 15+00:00 2020

Hay muchos cómics que presentan animales antropomorfos. En algunos simplemente los personajes son animales de determinada especie, como en el maravilloso Lackadaisy, de Tracy J. Butler. En esa versión del San Luis de la ley seca, sencillamente, todos son gatos.

En otros casos los animales y los humanos se mezclan con toda naturalidad. En Adiós, Chunky Rice, de Craig Thompson, cuando un humano habla con una tortuga sabe que es una tortuga, pero no le extraña en absoluto que compre un billete de barco o sea poco habladora. Simplemente, es así. En Calvin y Hobbes, de Bill Waterson, Hobbes es un tigre, que a veces es de peluche (a ojos de los adultos) y a veces real (a ojos de su dueño, Calvin). Tanto en un caso como en el otro el uso de animales permite hacer cosas brillantes con la narrativa o con los perfiles de los personajes.

En Maus, de Art Spiegelman, el enfoque es muy distinto, y se afronta de manera brutal y directa el tema del racismo. Los nazis son gatos, los judíos son ratones, los polacos son cerdos. Y el narrador, el propio Spiegelman, aparece a veces con forma humana pero careta de ratón. Las especies animales se usan para subrayar muy claramente las diferencias entre personas, y mueven a la reflexión. Los judíos polacos, por ejemplo, siguen siendo ratones, y no cerdos. Es difícil decir más con menos.

Estoy leyendo otro cómic muy influyente, el Blacksad de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido. El dibujo es sencillamente espectacular. Y en Blacksad los personajes son también animales antropomorfos, pero el enfoque es distinto; los hay de todas las especies, mezclados sin más. Blacksad es un gato, un jefe de policía puede ser un pastor alemán, un periodista una garduña… hay cabras, búfalos, panteras, reptiles, aves, mamíferos marinos. Por la calle te puedes encontrar cualquier cosa caminando sobre dos patas.

Me resultó llamativo pensar en una sociedad así; cuando te encuentras con alguien, puede ser cualquier tipo de animal. Eso sí, Díaz Canales y Guarnido empaquetan de tal manera el carácter de cada personaje, su papel en la historia, su condición animal y su expresión que después de un par de viñetas se diría que ese individuo en concreto no podía haber sido ningún otro animal. No sé si es porque efectivamente identifican muy bien cada especie con los rasgos de personalidad que nosotros le atribuimos, o simplemente por la habilidad del guión y los dibujos. Blacksad es, a partes iguales, novela negra y un retrato de la sociedad norteamericana (diría que hay más aún de lo segundo que de lo primero). Es sorprendente que para hacer novela negra y relato social uno elija animales y convierta su novela en una fábula. Sorprendente y acertado.

Estoy leyendo un tomo integral, y al ir leyendo la primera historia iba reflexionando sobre todo esto. Hay algunas preguntas sin respuesta por ahora (¿qué come toda esta «gente»? Aparentemente, comida humana, pero no sé si eso los convierte en caníbales… ¿Hay animales «de verdad», no antropomorfos?) pero toma mucha más importancia la cuestión de fondo sobre la relación entre las personas, si las podemos llamar así; sobre la diferencia. Una sociedad tan variada, tan inclasificable… Regida por las reglas y los usos humanos, pero en la que una vaca puede estar haciendo un trato con un león. Donde cuando vas a hacer un trámite ni siquiera sabes si en el mostrador te atenderá un cocodrilo o con una oveja. Decía que hay cuestiones sin resolver, pero para otras la solución es obvia; en el mundo de Blacksad la especie es irrelevante. Importa más si tienes dinero, o cómo te comportas, que de qué especie seas. Un ratón puede ser un criminal o una pobre criada. El caso es que nadie en Blacksad levanta una ceja, se encuentre al animal que se encuentre. No más que nosotros cuando nos encontramos a una persona cualquiera. Esa diferencia brutal, tan evidente que para nosotros define especies distintas, en Blacksad es totalmente invisible, hacen como si no existiera.

Y cuando me había hecho a la idea de esta sociedad de la mezcolanza, en la que el aspecto físico es impredecible y nadie parece verlo salvo el lector, empiezo a leer la segunda historia, Arctic Nation, y me encuentro con esto que me descoloca por completo.

Arctic Nation trata sobre el racismo.

Resulta que me encuentro a un oso polar dando un discurso racista. ¿Qué recurso narrativo puede usar uno para articular una «raza aria» en un mundo en el que casi cada individuo es de una especie distinta? ¿Cómo va a salir el guionista de ese jardín? ¿Cómo va a montar una historia consistente? ¿Quizás una raza superior de los carnívoros sobre los herbívoros, de los depredadores sobre los depredados (como pasaba en Maus)?

Pues los supremacistas en Blacksad son… blancos, claro. Son animales polares. Ni siquiera; a falta de eso, les vale con ser de pelaje blanco. Hablan de un mundo puro y blanco, cubierto por la nieve, en el que ya no habrá animales oscuros. En vez de la cruz gamada usan un copo de nieve.

De entrada, uno piensa que es un recurso forzado, algo que se han sacado de la manga, un esfuerzo desesperado por montar una historia sobre racismo. En la historia anterior yo no vi que el color del pelaje influyera. Y eso del mundo cubierto de nieve… ¿qué sentido tiene que ningún personaje anhele eso?

Y entonces te das cuenta de que precisamente lo forzado del recurso resulta brillante. Como lectores de Blacksad, y no como habitantes de ese mundo, no entendemos que tenga sentido esa distinción entre pelaje blanco y oscuro, cuando estamos hablando de individuos tan distintos. En esa viñeta de arriba el cabecilla racista es un oso polar, y como ayudantes suyos están a su lado un cerdo, un búho nival… Seguramente un oso polar se comería a un cerdo o a un búho si tuviera ocasión. ¿Cómo puede el guionista establecer la diferencia de manera tan arbitraria en el color del pelo, uniendo en el mismo bando a especies tan distintas y rivales? No tiene sentido.

Y por eso es un acierto. Seguramente nuestro racismo tiene el mismo sentido. ¿Qué vería un lector externo en nuestra sociedad humana, por ejemplo un animal? Quizás le sorprendería sobremanera nuestra división en razas, igual que a mí me pilla por sorpresa en Blacksad recurrir de manera tan peregrina al pelaje blanco. Ese anhelo de un mundo nevado, «como era al principio», es tan absurdo que de puro absurdo es verosímil y representa muy bien el objetivo de los supremacistas. Es una solución naïf, indigna de un guionista que escriba con consistencia.

Y por eso es totalmente realista. El retrato de la sociedad es genial. Algunos de nosotros queremos algo tan estúpido como un mundo nevado, y aunque no tengamos nada de polar nos asociamos con un oso (que bien puede ser depredador nuestro) con tal de no estar del lado de los «imperfectos», asumiendo una división que desde muchos puntos de vista resulta incomprensible. Somos tremendamente torpes manejando los conceptos de igualdad y diferencia. Estamos ciegos frente a lo que tenemos delante.

No me lo esperaba, y me ha parecido magistral. Ah, la parte detectivesca de todo esto no está mal, pero tampoco me vuelve loco.

El talento según Sempé

18 18+00:00 mayo 18+00:00 2016

Cuando leí, de pequeño, El pequeño Nicolás, me gustó muchísimo. Creo que aprendí mucho de ese humor, que de alguna manera es humor inteligente. Y también me gustaban mucho los dibujos, que me parecían perfectos para esa historia. Así que soy un admirador de Sempé.

Y en una entrevista en Babelia dice un montón de cosas de lo más interesante. Y me gusta mucho porque desmitifica el genio, la inspiración, la predestinación… y dignifica el trabajo, la naturalidad. Los grandes hombres, en realidad, no son los que creen ser grandes hombres. Mira qué montón de perlas. No sé con cuál quedarme. Alguien que contesta así… piensa con claridad, desde luego.

P. ¿Cómo llegó al dibujo?

R. Era más fácil encontrar un folio y un lápiz que un avión o un piano Steinway, por citar mis demás pasiones. En realidad, estaba loco por la música. Especialmente por el jazz, que ha sido la música del siglo XX. Hubiera hecho cualquier trabajo, pero todo el mundo me rechazó.

[…]

P. Siempre ha sido un gran defensor de la bondad.

R. Pienso lo mismo que Vasili Grossman, el autor de Vida y destino. Tuvo una existencia infernal, pero al final de su libro afirma: “Solo creo en la bondad”. Yo diría lo mismo.

[…]

P. ¿Cree en la inspiración?

R. Solo cuando llega. Cuando no llega, dejo de creer en ella.

P. ¿Qué hace cuando no llega?

R. En realidad, solo cuenta el trabajo, por mucho que me fastidie. La inspiración hay que ir a buscarla.

[…]

P. ¿Por qué no le gusta la palabra obra?

R. Resulta demasiado pretenciosa. En el fondo, usted y yo no dejamos de ser personas corrientes. Cuando veo a un tipo que habla de su obra como si fuera La Gioconda, me entra la risa.

P. Es por modestia, entonces.

R. No, más bien por un deseo de ser preciso respecto a lo que pienso de mi trabajo. Llamarlo trabajo, oficio o incluso curro me parece bien. Cualificarlo de obra, no.

[…]

P. ¿Todos somos prisioneros?

R. Eso parece. Tanto si hemos elegido nuestra vida como si no. Pero no me haga hablar de estas cosas. Mejor pregúnteselo a Nietzsche o a Pascal.

P. Ya, pero están muertos.

R. Ah. Por eso nunca responden cuando los llamo.

[…]

Le contaré otra anécdota: mi músico favorito, Duke Ellington, que es un hombre que logró todas las recompensas y sedujo a todas las mujeres que uno pueda imaginar, solía decir, al final de su vida, que lo que había contado más era encontrarse en los brazos de su madre cuando era pequeño…

Alguien que dice tanto con tan pocas palabras, o con tan pocas líneas… no sé si es un genio, pero sí es un modelo, desde luego.

Arañas y guitarras

8 08+00:00 enero 08+00:00 2014

Visto en Oglaf.

Spiders get you

AVISO: Aunque no es el caso de este episodio, muchos episodios de Oglaf contienen:

  • Erotismo muy explícito.
  • Magia.
  • Ropajes medievales.
  • Ironía.
  • Violencia.
  • Humor absurdo.
  • Criaturas extrañas.

En el archivo, rotulan como “safe” los que carecen del primer ingrediente, pero no advierten sobre los demás. Si tienes problemas con cualquiera de esos ingredientes, puede que Oglaf no te guste. O puede que sea al revés y vayas como loco a leerlo, no sé.

Los libros de 2013

1 01+00:00 enero 01+00:00 2014

Primer día del año nuevo. ¿Cómo empezar? Cumpliendo la tradición.

¿Los saltos de esquí? No. ¿La marcha Radetzky? No.

La lista de libros.

Un año muy poco lector, la verdad.

Los libros:

La seducción de la música (Christoph Drösser)
La batalla del Atlántico (Andrew Williams)
El caso Bárcenas (Ernesto Ekaizer)
El asombroso viaje de Pomponio Flato (Eduardo Mendoza)
Romper una canción (Benjamín Prado)
Juan Carlos I, un rey golpe a golpe (Patricia Sverlo)

El de Pomponio y el de Juan Carlos, bastante bien. De Romper una canción ya hablé aquí. El caso Bárcenas es bastante decepcionante; te enterarás de todo lo que sabe Ekaizer y con quién se trata, pero seguirás sin saber quién, por qué aquí, por qué ahora, publicó esos papeles.

Y los cómics (que también son libros, ya lo sé, pero entendámonos):

El mundo de Alef-Thau (Alejandro Jodorowsky,Marco Nizzoli)
Kabul Disco-Tomo I-Cómo no fui secuestrado en Afganistán (Nicolas Wild)
Paul en Quebec (Michael Rabagliati)
Stitches – una infancia muda (David Small)
Marzi 1984-1987 (Sylvain Savoia,Marzena Sowa)
Lackadaisy (Tracy J. Butler)

También releí Arrugas, de Paco Roca.Todos ellos muy buenos, espero escribir más detalles. De Lackadaisy ya dije lo grande que es.

Milenta cómics… gratis: Lackadaisy, de Tracy J. Butler

26 26+00:00 diciembre 26+00:00 2013

Últimamente fice un descubrimientu increíble: Tracy J. Butler y la so obra Lackadaisy.

Nun me gusten los gatos. Pero l’art déco vuélveme llocu. Si dependiera de mí, podíemos vivir toos en ciudáes onde tolos edificios foren art déco, o modernistas o art nouveau. D’esa forma d’arte de cuandu paecía que la téunica diba solucionar tolos problemas. Pa mí el glamour nun ye’l recargamientu, el brillu; ye esa manera de poner formes xeométriques nos oxetos, esa manera de facer les coses con intención, seyen edificios residenciales, estaciones de tren o maquinilles d’afeitar.

Y Lackadaisy ye art déco perdayures. Pero pa enriba, Tracy J. Butler ye una dibuxante xenial. Déxame ablucáu en ca viñeta.  El dibuxu ye impresionante, pero si vamos a la composición, el sombreáu… Eses viñetes sepia, esos brillos en blanco, que paez que tas viendo una pantalla de cine antiguo… Y pa enriba, la documentación: Lackadaisy trescurre en San Luis, na época de la prohibición, y pues tar seguru de que lo que ves nes viñetes veslo por dalgo. O reflexa la vida como un espeyu (salvo polos gatos) o la propia autora avísate si se toma dalguna llicencia.

Miráime qué hotel. Esto ye art déco. Pue ún tar mirando esta viñeta, y deprendiendo, media hora.

Hotel Lackadaisy

Miráime qué coche, qué traxe.

Coche Lackadaisy

Miráime qué escalera. Qué lluz.

Casa LackadaisyY qué chigre.

Chigre LackadaisyPero nun son  namás les coses; ya se ve ehí cómo ye esta muyer dibuxando los personaxes. Si yes una moza xoven, pero que fuisti enfermera na primera guerra mundial… dempués d’haber visto lo que viste, los tos güeyos han tener permanentemente, de fondu… una… un… Nun sé, lo que seya que hai nestos güeyos.

Güeyos Lackadaisy

Lo grande ye que esti cómic ta disponible online; vas a la primera páxina, vas pasando pa la siguiente, y pues disfrutar ciento y picu páxines d’una calidá ablucante.

Nun ye un cómic fácil de lleer; tá n’inglés, y un inglés difícil. Ye un inglés coloquial, compactu, brillante, con un ritmu tremendu, y eso ya lo fai difícil. Pero lluéu hai delles referencies culturales, y nun son namás referencies americanes, que ya mos pillen lloñe; son referencies de los años venti del sieglu pasáu. Hai hasta slang. Y pa encima, la propia autora reconoz nes FAQ: “I have a thing for peculiar words”. Yo delles veces nun pillo ni la mitá. Ellos mesmos lo dicen: tienen pallabres pa dar y tomar.

Pallabres LackadaisyPor embargu, pues seguir el argumentu perfechamente, que ye de lo que se trata. Así que merez la pena disfrutar de dalgo asina. Una obra d’arte en tolos sentíos. Pa enriba, Tracy tien nel sitiu web montones d’extras, desplicando cómo dibuxa ella los cómics, les viñetes, los personaxes, les espresiones de les cares.

Extemporaneity

1 01+00:00 febrero 01+00:00 2013

Visto en el cómic 9 Chickweed Lane.

Aclaro que extemporaneity es improvisación.

image

O sea, que:

Da igual cuánto empeño pongas en ensayar,
toda actuación tiene un elemento…
…de improvisación.

Genial, incluso aunque no te caigan simpáticos los gatos.

Norabona (II)

17 17+00:00 noviembre 17+00:00 2011

Va dellos días ya di la norabona a los libios pol exemplu que tan dando de cómo se quita a un dictaor y se pon una democracia.

Güey, de casualidá, lleí en Le Monde dalgo sobre un xuiciu a Nabil Karaoui, el xefe d’una cadena de televisión que punxera la película Persepolis.

Persépolis ye un comic de Marjane Satrapi, un bon cómic; con un dibuxu simple, forte, serenu. Y cuenta la revolución d’Irán (esa de los ayatolás, esa que tamién servía, supuestamente, pa echar a un dictaor) dende’l puntu vista d’una neña. Lluéu ficieron una película. Y tanto ún como la otra tuvieron ciertu éxitu. Yo vi les dos coses, y pémeque son mui recomendables (a pesar de que la película fora nomináa a un Oscar, ye buena).

Por más que pensaba, nun podía camentar por qué pasar esa película pola televisión podía costá-y al direutor un xuiciu.

Y resulta que ye por esto.

En delles escenes (de les que yo nun m’alcordaba) representen a dios, lo que dicen que ta prohibío nel islam.

Tornamos a falar de la blasfemia, de la relixón, la superstición, la irracionalidá. ¿De verdá fai falta?

Y se supón que en Túnez tan en primavera, que acabose la tiranía… y resulta que daquién pueda ser sometíu a xuiciu por amosar una película de guante blancu como Persépolis… por favor.

El Vaticanu tampoco tá quietu estos días. Una cadena de ropa (la de siempre) sacó una semeya de Ratzinger dándose el lote con un imán de nunsedónde. Y claro, el Vaticanu va entamar “acciones legales”.

¿Cuándu pasará la humanidá esta fiebre, esta que fai que el pecáu d’unos ilumináos seya delitu nes lleis que nos afeuten a toos? ¿Cuántes veces hai que demostrar que nun tienen razón?

Dende equí, tol sofitu pa Nabil Karaoui y los trabayaores de Nessma TV.

Los llibros de 2010

3 03+00:00 enero 03+00:00 2011

Seguimos cola tradición. Equí apunto lo que me paez que lleí’n 2010:

Manual de literatura para caníbales / Rafael Reig
La importancia de llamarse Ernesto / Oscar Wilde
La era del diamante: manual ilustrado para jovencitas / Neal Stephenson
Breve historia del mundo / H. G. Wells
Lo que no vengo a decir / Javier Marías
Inmersión: la vida a bordo de un submarino español / Luis Sánchez-Feijoo López
K-19: la historia secreta del submarino nuclear soviético / Peter Huchthausen
Criptonomicón / Neal Stephenson
Hacia el Polo : relato de la expedición 1893 a 1896 : según el diario de la exploración / Fridtjof Nansen
Manipuladores / Isabelle Nazare-Aga
En el principio fue la línea de comandos / Neal Stephenson
Átomo-Viaje a través del Cosmos subatómico / Isaac Asimov
Niebla / Miguel de Unamuno
Bilbao-New York-Bilbao / Kirmen Uribe
Las partículas elementales / Étienne Klein
Electrones, neutrinos y quarks / Ynduráin
Una breve historia de casi todo / Bill Bryson
Si esto es un hombre / Primo Levi
La peste / Albert Camus
Cosas que los nietos deberían saber / Mark Oliver Everett
Zaragoza / Benito Pérez Galdós
La economía no existe / Antonio Baños Boncompain
El 19 de marzo y el 2 de mayo / Benito Pérez Galdós
La corte de Carlos IV / Benito Pérez Galdós
Desinformación / Pascual Serrano

La fiesta prau, de Xaime Arias, tristemente nun lu terminé. Nun me enganchó.

Sorpreses: La economía no existe, un gran llibru. Gustóme abondo el llibru de Kirmen Uribe. Y lo peor: Neal Stephenson. Dí-y delles oportunidáes, pero anque ye daquién con idegues, y que se documenta, paezme un escritor permalu. Los llibros que lleí tienen una base ablucante, de la que se podía facer dalgo grande; pero Stephenson entama a amontonar escenes, hestories, xente, datos, amestáes una con otra ensin algamar un interés, ensin cuayar el llibru. Valía-y más escribir dalgo muncho más corto y meyor engranáo, más sólido. Ye la mi opinión. Terminar les sos noveles costóme un trunfu, foi un exerciciu de disciplina durísima. Pasaben milenta coses, y por embargu yeren un aburrimientu. Escribir requier oficiu…

Y los cómics:

La tempestad / Santiago García,Javier Peinado
Génesis / Robert Crumb
Lulú: mujer desnuda, primera parte / Étienne Davodeau
Moscas y dragones / Jorge de Juan,Juan Luis Iglesias Roncero
El canto de las estrigias / Corbeyran,Richard Guerineau,Isabelle Merlet
Alicia en Sunderland / Bryan Talbott
El corazón de las tinieblas / Miguel A. Díez,Luis Manchado,Pablo Auladell,Francisco Marchante
Tom Strong’s Terrific Tales, volumen I / Alan Moore,Steve Moore,Paul Rivoche,Arthur Adams,Alan Weiss,Jaime Hernandez
Cómo fracasé en la vida / Bertrand Santini,Bertrand Gatignol
Dándole vueltas / Frederik Peeters
Paraíso punk rock bar / Javier Rodríguez
Zot! / Scott McCloud
Mode O’Day / Robert Crumb
Hablando del diablo / Beto Hernández
Inolvidable / Alex Robinson
El resentido : historia tragicómica y romántica para jóvenes y adolescentes / Juaco Vizuete
Breakdowns-Retrato del artista como un joven / Art Spiegelman
Ranx / Stefano Tamburini,Alain Chabat,Tanino Liberatore
George Sprott 1894-1975 / Seth
Café Budapest / Alfonso Zapico
No comment / Ivan Brun
La cuenta atrás-Parte I / Carlos Portela,Sergi San Julián
Pedro y yo / Judd Winick
La joya más preciosa / Marian Henley
La virgen del burdel / Hubert,Kerascoët
Río abajo / Pascal Rabaté
Lobas / Rachel Deville
La madre ardilla / Megan Kelso
La educación de Hopey Glass / Jaime Hernández
Piel color de miel / Jung

Hai munchos interesantes. Prestóme abondo Zot!, y paecióme una obra maestra (percurtia) Cómo fracasé en la vida.

Los llibros de 2008

2 02+00:00 enero 02+00:00 2009

Sigamos cola tradición. Estos son los llibros de 2008.

El fantasma del rey Leopoldo / Adam Hochschild
Los del color de la tierra-Textos insurgentes / Subcomandante Marcos
Una hora ensin televisión / Jaime Salom
El mundo de los antiguos griegos / John Camp,Elizabeth Fisher
Heart of Darkness / Joseph Conrad
Mascarada / Terry Pratchett
Un libro de buena fe-Ensayos / Montaigne
La guerra de los seis días / Michael B. Oren
Breve historia del saber / Charles Van Doren
El derrumbe / Ricardo Menéndez Salmón
Bartleby l’escribiente / Herman Melville (trad. José Luis Piquero)
Viajes con Heródoto / Ryszard Kapuscinsky
Claro de tierra / Arthur C. Clarke
Villa y Zapata / Margarita de Orellana
Una lectora nada común / Alan Bennett
Breve historia de Estados Unidos / Philip Jenkins
El espejismo de Dios / Richard Dawkins
El capellán del diablo / Richard Dawkins
Antártida – Descubriendo el continente blanco / Irina Izaguirre,Gabriela Mataloni
El peor viaje del mundo / Apsley Cherry-Garrard
Enciclopedia del mar / Andrés Llamas Ruiz y otros
Los tres pies del gato / Pablo Ordaz
Crónica negra del Prestige / Luis Gómez,Pablo Ordaz
Mundo Anillo / Larry Niven
La prudencia en la mujer / Tirso de Molina
Papá Puerco / Terry Pratchett
Movimiento perpetuo / Augusto Monterroso
La aventura del tocador de señoras / Eduardo Mendoza
Trampantojos / Ramón Gómez de la Serna
Tácticas parlamentarias / Jeremy Bentham
Los sueños de la razón / José Antonio Marina

Prestáronme munchos, pero si tengo que escoyer ún, El peor viaje del mundo. Tamién Conrad, Montaigne, Dawkins… bueno, y siempre Mendoza y Marina, que nun descubro agora. Los más decepcionantes (n’ordre cronolóxicu inversu): Salom, Van Doren, Salmón y Larry Niven.

Tamién entamé estos dos, y dexélos (nun taben mal, pero nun m’apetecía lleer más):

El extraño caso de los ratones moteados / Peter Medawar
Journey to the Polar Sea / Sir John Franklin

Y los cómics:

Normal / Olga Carmona Peral
Awabi / Kan Takahama
Jamilti / Rutu Modan
From hell / Alan Moore,Eddie Campbell
Esto no es todo / Quino
¡Qué presente impresentable! / Quino
El asombroso swing del Golem / James Sturm
Como un guante de seda forjado en hierro / Daniel Clowes
Malas ventas / Alex Robinson
Adiós, Chunky Rice / Craig Thompson
Midnight Nation / J. Michael Straczynski,Gary Frank
El circo del desaliento / David Rubín
Berlín ciudad de piedras-Libro uno / Jason Lutes
Entender el comic-El arte invisible / Scott McCloud
Nunca me has gustado / Chester Brown
Aida en el confín / Vanna Vinci
Agujero negro / Charles Burns
La perdida / Jessica Abel
La pipa de Marcos (Los viajes de Juan sin Tierra – I) / Javier de Isusi
Escaparate / Jessica Abel
Pyongyang / Guy Delisle
Las 7 vidas del gavilán – el integral / André Juillard,Patrick Cothias
Kane / Paul Grist
Déjenme inventar / Quino
Lucille / Ludovic Debeurme
Estafados / Alex Robinson
Tokio es mi jardín / Frédéric Boilet,Benoît Peeters
Desayuno por la tarde / Andi Watson
Píldoras azules / Frederik Peeters
La isla de nunca jamás (Los viajes de Juan Sin Tierra – II) / Javier de Isusi
Jazz Club / Alexandre Clérisse
El mundo de Sempé / Sempé
Bien, gracias. ¿Y usted? / Quino
Maus / Art Spiegelman
El último libro de Calvin y Hobbes / Bill Watterson
Demeter / Ana Juan
Todo Mafalda / Quino
Ve con Grace / George Alexpoulos
Pequeños milagros / Will Eisner
Calvin & Hobbes – Cada cosa a su tiempo / Bill Watterson

Ehí hai maraviyes: Quino (faiga lo que faiga), Maus, Pyongyang, Nunca me has gustado, Entender el comic (imprescindible), Adiós, Chunky Rice…

Milenta cómics: Adiós, Chunky Rice, de Craig Thompson

16 16+00:00 octubre 16+00:00 2008


Equí ya falé de Craig Thompson y esi llibru tan importante que ye Blankets. Y d’aquella menté Good Bye, Chunky Rice, otru llibru con buena crítica.

Pues atopélu por fin, y lleílu. La mi muyer lleólu en dos tirones.

Nun sé si falar d’obres maestres, pero tá claro que Adiós, Chunky Rice ye un comic redondu.

Ye bien estremáu de Blankets. Equí los dibuxos son más caricaturescos, y los personaxes son como de fábula pa neños. Nun sé si ye un llibru pa neños, pero si lo ye, dende lluéu que nesti casu ye un datu positivu.

Ye más esperimental que Blankets, ta fechu de delles hestories que se crucien, hestories que delles vegáes son sorprendentes, o rares, o caótiques. Pero que, sin saber por qué, tienen tol sen.

Otra cosa importante ye que esti llibru ye cuasi una enciclopedia del cómic. Si ún llee les tribes de transiciones entre viñetes de las que se fala’n Entender el cómic, de Scott McCloud (un llibru que, sí, ye una obra maestra que tolos aficionaos al arte hebíen lleer) en Chunky apaecen toes. Les páxines tan iguáes por un maestru, pensáes, equilibráes, y unes viñetes intégrense’n otres de milenta maneres. Nuna ocasión les hermanes siameses falen n’estilu indireutu de lo que dixo un mélicu, y una corrixe a la otra, y lluéu la primera diz la frase’l mélicu… La manera na que ta resuelto esto cola gramática del comic ye cenciellamente maxistral. Cada páxina ye un esperimentu, una preba pa ver a ónde llega la capacidá espresiva del cómic. Pero eso sí; el dibuxu ye sencillu, humanu, plásticu, perfácil de lleer. Son les viñetes les que falen a través de esi dibuxu.

La hestoria ye pa recordala: la amistá, los amigos que nun tan, cómo vinimos a esti mundu pa sufrir pero tamién pa que dalgún hermanín nos axude a llevalo. Pa mí que esti comic nun ye la hestoria de Chunky Rice y Dandel; ye la hestoria de esi gran personaxe que ye Solomon. Chunky y Dandel son un envoltoriu perfeutu, como les cais son un envoltoriu pa les viñetes.

En resumen, un llibru cuidáu hasta el mínimu detalle, que entama y termina con un “clunk” de Dandel a Chunky que diz más coses que munches hores de cine de Hollywood, y que hai que lleer polo menos dos veces.