Archive for the ‘Periodismu’ Category

El triunfo de la razón

1 01UTC junio 01UTC 2017

De verdad que no doy abasto.

El niño muerto

Italia investiga por homicidio a los padres del niño que murió de una otitis tratada sólo con homeopatía. Esto ya lo comenté por aquí, pero es que la cosa da para mucho más.

Dice el periodista: “Mecozzi les recetó una terapia a base de preparados homeopáticos que ha resultado ser insuficiente.” ¿Qué? ¿Qué coño dice? ¿”Que ha resultado ser insuficiente?” Lo firma una tal Soraya Melguizo. Lo plantea como si el médico le hubiera recetado radioterapia a un enfermo de cáncer y mira qué mala suerte, que no bastó. “Ha resultado ser insuficiente”, dice. Qué sorpresa.

Soraya insiste en usar el término “médico homeópata”. Pero la cosa es peor. Lee esto y pásmate:

La ministra de Sanidad de Italia, Beatrice Lorenzini [por cierto, es Lorenzin], ha recordado en una entrevista al diario La Repubblica que la homeopatía “es una opción” pero “nadie puede decir que sustituye la medicina tradicional”. “Existen límites objetivos, a parte [sic, Soraya] del hecho de que gran parte de la medicina tradicional no la reconoce”, añade. “Invito a todos a no ser extremistas. Es necesario tener sentido común”.

¿Se puede tolerar que una ministra de sanidad hable así? ¿Se puede consentir que sea ella la que pida sentido común? ¿Pero qué coño significa “no ser extremistas”? ¿Una opción? ¿Gran parte de la medicina “tradicional”? ¿Pero lo has leído bien?

Espera, que hay más. El médico oculista (espero que sea así, oculista, y no ocultista) Paolo Maria Battistini, presidente del Colegio de Médicos de la provincia de Pesaro, dice que “No creo que haya transgredido ningún código deontológico pero deberá ser la magistratura quien decida sobre este trágico suceso”. ¿Que no ha transgredido ningún código deontológico? ¿”Trágico suceso”, como si hubiera caído una granizada imprevista? Y luego añade que el homicida “nunca quiso inscribirse al elenco de médicos que practican la medicina no convencional como la homeopatía”. ¿Elenco? ¿Médicos? ¿Medicina no convencional? De verdad que no me puedo creer lo que leo. Lo que dice un indeseable llamado Gionvanni Gorga prefiero ni repetirlo. Léelo tú mismo.

Ha muerto un niño. Y es como si nada. No solo no ruedan cabezas, sino que todos los que tenían que estar escondiéndose avergonzados andan por ahí como si nada. Lo mismo que en España, vamos.

El católico practicante

Adela Montes de Oca es hija biológica de José María Ruiz-Mateos

Este es el católico fundamentalista, el opusino, el modelo para la sociedad, el señor decente que daba lecciones de moral con su escapulario. No solo era ladrón y estafador a gran escala; es que ni siquiera su devoción monógama y procreadora era auténtica. Al final, encima era un adúltero. Qué sorpresa más grande. A ver si va a resultar que en las filas del fundamentalismo hay criptoadúlteros, criptoputeros y criptogays. No lo puedo creer.

El centro de investigación

Olivia Newton-John cancela su gira por una metástasis del cáncer

Olivia ya tuvo cáncer hace años, del que salió relativamente bien parada. Y al parecer hay un centro de investigación del cáncer en Melbourne que lleva su nombre.

Y hablando con los médicos de ese avanzado centro de investigación… ha decidido que va a someterse a un ciclo corto de radiación y a terapias naturales. Después de hablar, concreta más adelante el periodista, con los “doctores y médicos naturistas” de ese centro.

¿De verdad en un centro de investigación contra el cáncer hay unos tipos que dicen ser “médicos naturistas”? ¿De verdad les pagan? ¿De verdad investigan y recetan? ¿De verdad les hacen caso los pacientes?

La pensadora premiada

Karen Armstrong, pensadora de la religión, gana el Princesa de Asturias [de Ciencias Sociales]

Piensa en cuál sería la mayor aportación que alguien podría hacer hoy en día a las ciencias sociales (si existe tal cosa). Yo creo que sería la aportación que permitiera a los seres humanos afrontar la vida, disfrutarla y manejarla, de manera adulta, aun con el conocimiento de que van a morir. El pensador que consiga ayudarnos a encajar de manera serena la idea de la muerte, sin tragedia ni miedo, y eliminar de la humanidad el cúmulo de patologías que representa el no saber qué hacer con la idea de que vamos a morirnos.

Pero mi criterio no es relevante, claro. Soy un donnadie. El jurado de estos premios ha decidido que la mayor aportación a las ciencias sociales la ha hecho una ex-monja que escribe libros defendiendo la religión. Que dice haber demostrado (¿¡!?) que las religiones monoteístas no han sido particularmente violentas. Que dice que eso de la religión como concepto separado es nuevo, que antes la religión impregnaba todos los aspectos de la vida (no sé si quiere decir que era mejor o peor). Que cuando afirma que en Europa el fervor religioso disminuye, y en el resto del mundo aumenta, llama a Europa “cada vez más encantadoramente anticuada en su secularismo” (lo anticuado para ella es ser laico…). Que dice que “los seres humanos tienen que encontrar algún sentido último y valor en sus vidas o caen muy fácilmente en la desesperación”.

Esta señora, en vez de hacer alguna aportación para que la gente sea consciente del sentido y del valor de sus vidas, asume que tal cosa no existe, y por eso hay que distraerlos con algo externo. Para que no se desesperen. Esa es su gran aportación.

El fiscal “cojonudo”

El jefe de Anticorrupción es copropietario de una sociedad en Panamá

No basta con que, con  más o menos descaro, esté al servicio de una presunta organización criminal. No basta con que sea el fiscal preferido de los cacos. Es que el tío tiene una sociedad en Panamá para evitar pagar impuestos. Finalmente ha dimitido, pero no tenía intención ninguna, y el gobierno estaba feliz con él, no tenía nada que recriminarle (ni Celia Villalobos tampoco, que confunde la pobreza con la honradez).

El fiscal jefe.

Anticorrupción.

An-ti-co-rrup-ción.

Lee sobre el tema e intenta no vomitar con las declaraciones de unos y otros.

Litizia

28 28UTC mayo 28UTC 2017

Hay erratas que tienen su gracia, sin más. Sobre todo en un entorno de pijerío.

 

Los alemanes indignados

13 13UTC febrero 13UTC 2017

El otro día, parece que a unas jugadoras alemanas de tenis (que ganaron) les pusieron un himno con una letra que ahora, en Alemania, está mal vista (incluso prohibida).

Se lo tomaron muy mal. La jefa del equipo, Barbara Rittner, dijo:

No podía creerlo. […] Podría haberme echado a llorar. Fue sencillamente un momento increíblemente triste y chocante. No me podía explicar cómo podía pasar. Lo encuentro inexcusable. Es un escándalo.

No deja de tener razón. ¿Cómo se le puede hacer esto a Alemania? Una tal Petkovic, que El Mundo califica de “políticamente comprometida”, dijo:

Fue la encarnación de la ignorancia. Estamos en 2017, estamos en el siglo XXI. Y algo así no puede ni debe pasar.

Es verdad, hombre. Que hay Internet, que cualquiera puede pillar el himno correcto. Hay que ser ignorantes para cantar mal el himno de Alemania. Siguió Petkovic:

Nunca en mi vida me sentí tratada con menos respeto.

Ole que sí. Es una falta de respeto, lo peor. Las cosas como son, Petkovic. Cuando tienes razón, la tienes. Y añade:

Si jugáramos en Tumbuctú o en algún lugar perdido, de acuerdo, pero ¿en Estados Unidos? ¿En el siglo XXI?

Ejem…

¿Y a nadie le chirrió eso?

¿Una alemana hablando de respeto y llamando a Tombuctú “un lugar perdido”, en el que asume que haya ignorancia, a diferencia de los Estados Unidos? A esos negratas no se les puede pedir más, qué coño van a saber ellos de Alemania, pero de Estados Unidos, que no es un lugar perdido (a pesar de estar más lejos de Alemania que Tombuctú) espera algo mejor, Petkovic.

Ah… vale… Pues muy bien. Que viva Alemania, né.

Por cierto, eso de “Tumbuctú” supongo que debemos agradecérselo al periodista. Ese sí que no se ha enterado de que estamos en el siglo XXI ni ha querido echar un ojo a la puta Wikipedia antes de poner el nombre de un sitio que, aparentemente, no conoce. Como la culta y occidental Petkovic.

 

Mi policía

9 09UTC febrero 09UTC 2017

Ya hablé varias veces de lo importante que me parece la policía. De la enorme responsabilidad que tienen y de lo agradecido que les estoy por ejercerla.

Por eso me resulta descorazonador ver lo que hacen algunas personas de uniforme, o sin uniforme.

Estos días El Mundo ha publicado varias entrevistas con alguien que fue nada menos que “número dos” de la Policía. Se entiende que será, pues, la flor y nata, la persona más indicada para esa responsabilidad: la de usar la fuerza, si llega el caso, contra sus propios conciudadanos.

No he leído las entrevistas. Pero en el titular del otro día decía este señor: Pedí detener a los Pujol, pero los jueces son muy garantistas.

No dice “los jueces anularon las pruebas que aporté”, ni dice “aporté pruebas”. Dice el tío, como un defecto, que los jueces son muy garantistas; que si fuera por él, Pujol habría ido a la trena.

Los jueces son muy garantistas. Nos ha jodido. Esa frase podría ser de Rajoy: “los españoles son muy españoles”. Le faltó decir a Pino “los jueces son muy garantistas y mucho garantistas”.

Es que por eso son jueces, señor.

Si lees la respuesta en la entrevista, dice el entrevistado, a la pregunta de por qué los Pujol siguen en libertad:

Porque los procedimientos son difíciles de investigar y los jueces en España son muy garantistas. Lógicamente en otra época había jueces más decididos, pero ahora son garantistas hasta el final y prefieren ajustar todo el procedimiento a unas pruebas reales y efectivas.

Escalofriante. “En otra época había jueces más decididos”. Pero resulta que ahora, estos pusilánimes, estos mierdaenculos, “prefieren ajustar todo el procedimiento a unas pruebas reales y efectivas”. “Prefieren”, dice, como si fuera elección suya realizar el procedimiento… sin ajustarse a pruebas reales y efectivas, y para mandar a una persona a la cárcel. “En otra época”… ¿A qué época se refiere? Sí, a esa que estás pensando.

Qué bien hice en no leer la entrevista inicialmente. No tiene desperdicio, pero es que no tiene sentido leer algo de lo que no vas a aprender nada, que solo va a confirmar lo que ya sabes. Esta pregunta, y la respuesta, son espectaculares:

P.- El juez De la Mata ha incorporado al sumario del caso Pujol unas notas informativas de Villarejo fechadas en diciembre de 2014 que intentan implicar al Rey. Hablan de que el CNI habría negociado con los Pujol protegerles a cambio de que no revelen la supuesta implicación de Don Juan Carlos en una cuenta suiza de Gürtel. ¿Esas notas se las entregó a usted? ¿La Policía ha obtenido información del Rey a través de la princesa Corinna?

R.- Es la primera noticia que tengo. No me las envió. Además quiero aclarar: soy monárquico por naturaleza, póngalo. Cualquier amenaza que ha habido sobre la Casa Real, siempre he puesto la información sobre la mesa [sic]. Cuando ha surgido este problema me han transmitido: «Tranquilo que sabemos que eres monárquico y eres de los nuestros». Si hubiéramos tenido conocimiento de algo, como alguna vez lo hemos tenido, hubiéramos ido a la Casa Real y se lo hubiéramos contado. A Corinna la conozco por las revistas del corazón. En los archivos de la Policía no aparece.

Fíjate en qué términos se mueve la actividad de este señor. No se preocupa por la comisión de delitos o los daños al erario público; le preocupan las “amenazas sobre la Casa Real”. Le importa un bledo ser neutral u objetivo; él es monárquico, y no se ofende, sino que se regocija, cuando le dicen que es “de los nuestros” (¿de los de quién?) Si se entera de algún indicio de delito, hace de soplón, según para quién. Es decir: si eres catalán, si por él fuera te metería en la trena sin pruebas; si eres de sangre azul, si sospecha que te van a pillar te avisa. Eso lo dice en público el ex número dos de la policía.

Hoy tampoco se queda corto. Dice que hay un informe que “aclara las nebulosas del 11-M” (¡sí, amigos, El Mundo sigue en eso!) Dice “Yo encargué a la Brigada de Resolución de Casos que hiciera un informe y ahí está”. Pero el periodista le pregunta (pregunta teledirigida, claro): “¿El informe del 11-M contradice la resolución judicial?” Y contesta ufano:

No contradice la resolución judicial, pero da por sentado, según tengo entendido, porque no lo he leído, algunas cosas que fueron determinantes para argumentar una serie de teorías que verdaderamente se diluyen. Se aclaran algunas cosas que estaban en una nebulosa.

Es decir: que no contradice, pero […basura ininteligible…]. O sea, que el informe dice cosas que no dice pero sí pero no sino todo lo contrario. Pero ese voluminoso informe, alucinante, excelente, impresionante, que él mismo encargó y con el que abre el titular de El Mundo… ¡no lo ha leído!

No sé si me he explicado bien. QUE NO LO HA LEÍDO.

Pues ese fue el número dos de la Policía. Y estos son los periodistas de El Mundo. Tanto gusto.

Greenpeace y los transgénicos

18 18UTC julio 18UTC 2016

Aborrezco la superstición. Y aborrezco las falacias.

Toda la vida se ha tachado a los ecologistas (me refiero a los ecologistas “serios”, no a los conspiranoicos) de alarmistas. Y toda la vida se les ha acabado dando la razón. La capa de ozono, el CO2, Aznalcóllar, el Prestige, el Ártico, la pesca abusiva.

Esto no significa que todo lo que se dice contra el progreso sea válido: los antivacunas, los chemtrails, las ondas electromagnéticas. Por eso estoy refiriéndome a los ecologistas serios. Cuando hablan los ecologistas serios, normalmente escucho, como mínimo.

Hace unos días se conoció una carta, firmada supuestamente por ¡109 premios Nobel!, diciendo una serie de cosas sobre Greenpeace y su oposición a los cultivos transgénicos. ¿Crees que Union Carbide cometió algún crimen contra la humanidad cuando su planta de Bhopal mató a miles de personas? ¿O que la iglesia católica es culpable de cometer crímenes contra la humanidad por su prohibición del uso de preservativos, entre otras muchas cosas? No, amigo: los premios Nobel insinúan que es el comportamiento de Greenpeace el que constituye un crimen contra la humanidad, y responsabilizan a la organización de las muertes de gente pobre en el mundo.

Este es un asunto bastante complejo, pero la firma de unos premios Nobel es más que suficiente para que la prensa tenga su material. Un tal Javier Sampedro dice en El País (Religiones del siglo XXI) que esto de la oposición a los transgénicos es una religión de nuestro tiempo, irracional e impermeable al argumento.

Pero en el siguiente párrafo, el tío dice:

Si algo hemos aprendido de los grandes debates científicos del pasado reciente, se refieran a las células madre o al cambio climático, a la privacidad de los datos genómicos o a los riesgos de la inteligencia artificial, a la deforestación o a las energías limpias, es que nunca hay más guía para el pensamiento que la mejor ciencia disponible. Gracias a eso hemos empezado a reparar el agujero de la capa de ozono en la Antártida, hemos vencido las resistencias religiosas a la medicina regenerativa y hasta hemos logrado que enmudezcan los negacionistas del calentamiento global.

U séase. Que se apropia el supuesto éxito  de la atención que se presta al cambio climático, a la deforestación, a las energías limpias, al agujero de ozono… que son precisamente logros de esos ecologistas supuestamente criminales, en contra de los negacionistas. Y con todo su paternalismo, sin un solo argumento, termina su artículo diciendo “Déjate de religiones. Entra de una vez en el siglo XXI y lee Materia“.

Verás, Sampedro. He leído el manifiesto de los científicos. Para empezar, esos premios Nobel lo son en Física, Química, Medicina y Economía. Basándonos en su premio, ni uno solo de ellos está especialmente capacitado para opinar sobre transgénicos. El primero de la lista, Zhores I. Alferov, es comunista, miembro del Partido Comunista ruso y diputado estatal. No sé por qué su criterio en transgénicos va a ser más válido que su criterio en política. ¿Te parece, Sampedro? ¿Nos volvemos comunistas? El segundo de la lista, Sidney Altman, es experto en biología molecular, y consiguió el Nobel por su trabajo en las propiedades catalíticas del ARN. ¿Sabrá algo de ecosistemas? Es más; no sería de extrañar que la mayoría de los firmantes fueran creyentes en alguna religión, si de eso se trata. Fíjate lo que vale su criterio (según tú).

Por otra parte, he leído otros argumentos. Culpar del hambre en el mundo a Greenpeace es estúpido. Culpar a Greenpeace de no querer aumentar la producción de alimentos es estúpido. Quizás deberías informarte tú sobre la verdadera importancia de la vitamina A, sobre el verdadero efecto del arroz dorado en la mejora de la producción agrícola, sobre la mejor forma de proporcionar comida a la gente. Este informe de Naciones Unidas (no de Greenpeace) dice que en 2013 el mundo ya producía calorías suficientes para alimentar al doble de la población mundial, y que el problema no era de producción, sino de acceso a los alimentos.

De todos modos, yo, que huyo de la superstición y de las religiones, estoy de acuerdo con Greenpeace en su oposición a los transgénicos, por varias razones. Pero no por religión ni por naturalismo zen new age. No creo que por comerme una manzana transgénica me vaya a poner malito, Sampedro.

Estoy en contra de un sistema abusivo de patentes y de monopolios por parte de grandes empresas, y sospecho que los transgénicos son simplemente eso. Pero sobre todo estoy en contra de que se altere alegremente el genoma de las especies, y por razones científicas: porque no tenemos ni puta idea de los efectos que una alteración genética puede tener en el ecosistema. Se han visto en el pasado efectos tan devastadores, y tan sutiles, en el equilibrio ecológico, de los cuales no teníamos la menor noción, que hay que ser extremadamente cautos. La dotación genética de los seres vivos actuales se ha depurado durante millones de años; introducir cambios a toda velocidad en el espacio de unos pocos años es algo que no tiene precedentes. La Naturaleza va a prevalecer, está claro, como prevaleció en el Cámbrico; pero no nos conviene vernos enmedio de un cambio medioambiental rápido. La conservación del medio ambiente para protegernos es la razón de ser del ecologismo, y Greenpeace está haciendo su trabajo (que incluye la lucha contra el hambre; Greenpeace hace por las personas pobres muchísimo más que todos esos premios Nobel).

Ni uno solo de esos 109 premios Nobel tiene la capacidad de predecir el efecto de un cultivo transgénico, ni de hacer simulación alguna sobre su seguridad. Que no vengan con falacias. Les han contado una película, se la han creído, y a los que no se la hayan creído seguramente han cobrado de Monsanto. Son personas, también mean y cagan.

Y sólo un periodista puede manejar a la vez un argumento de autoridad (109 premios Nobel) y hablar de ciencia, cuando la Ciencia, con mayúsculas, se opone absolutamente al argumento de autoridad.

EDITO: Se me olvidaba mencionar otro detalle. Culpan a Greenpeace de estar en contra de la “agricultura de precisión” o el “cultivo moderno de plantas”. Cuando utilizan eufemismos tan malintencionados como esos, ya se puede ver de qué pie cojean. Es indignante.

 

 

Ecuánimes

13 13UTC junio 13UTC 2016

El otro día leí en La Razón (¡!) algo que no por habitual deja de tener su gracia.

El titular ya es para escuela de periodismo, si es que queda alguna: “La izquierda radical se afianza como única alternativa al PP”. De verdad que es difícil condensar más información en menos palabras.

Y entonces dice el texto:

El bloque de derechas. La suma del PP y Ciudadanos se movería entre los 162 y los 169 escaños, quedándose a entre 13 y 5 escaños de la mayoría absoluta (175). En esta tesitura, los partidos constitucionalistas deberán contar con la abstención del PSOE para llegar a La Moncloa.

El bloque de izquierdas. La suma del PSOE y Unidos Podemos oscila enre los 160 y los 167 escaños, por lo que seguiría necesitando apoyos externos –de soberanistas y nacionalistas– para alcanzar la mayoría absoluta (175).

¿No percibió el redactor una ligera asimetría entre esos dos párrafos?

¿Algo así como “el PSOE tendrá que abstenerse, que se abstenga el PP ni se contempla”?

Ole el titular

10 10UTC mayo 10UTC 2016

Hoy la portada de El Mundo, tanto en papel como en web, tiene esta como noticia principal.

Entrega

Ole, ole y ole. Viva el periodismo.

Eso es lo que se llama ser aséptico, objetivo, limitarse a informar sin valoraciones personales. Eso es lo que se llama diferenciar claramente información de opinión.

Ole.

No podéis

22 22UTC abril 22UTC 2016

A diferencia de otros, no me eché en brazos de Pablo Iglesias en aquellas primeras elecciones en las que se presentó Podemos. Entre otras cosas, porque no veía el programa de la tele en el que se convirtió en estrella, hasta el punto de que desencantados del PP le votaban. Y porque además no soy yo muy de ponerme con entusiasmo detrás de ningún líder.

Ni me gusta particularmente Pablo Iglesias ni me convence todo lo que veo en Podemos. Me parece que ahí hay muchísima gente bienintencionada, y muchos postulados bastante razonables (¡están casi todos en la Constitución!). Pero es casi imposible que un programa electoral me convenza en bloque, y también dicen muchas tonterías. Pablo Iglesias está, creo, muy preparado en algunos sentidos, y es muy torpe en otros. Lo que sí sospecho es que hoy por hoy en Podemos hay, en proporción, mucha más buena voluntad y honradez (todavía) que en el resto de partidos. Y que Pablo Iglesias está mucho mejor preparado intelectualmente, en proporción, que la mayoría de los demás cabezas de lista. Pero es una cuestión de grado, nada más, y sujeta a opiniones.

Pero sí hay una cosa clara, y difícilmente discutible. Lo que está pasando con este partido es tan impresentable y tan ruin que no sé si son en promedio más honrados que el resto, no sé si Iglesias es en promedio más culto que el resto, pero sí que tienen más razón que el resto cuando hablan de la casta y todas esas cosas. Suenan ridículas, pero los hechos les han dado la razón.

Toda esta sarta de informaciones con las que casi todos los periódicos insisten en que, primero, nos importe mucho Venezuela, y después, la relacionemos mucho con Podemos. Venezuela, Irán y ETA. ¿Te has preguntado cuánto hay de verdad?

Hace un tiempo se aireó un informe que desvelaba la supuesta financiación ilegal de Podemos y su vinculación con toda suerte de facinerosos mundiales (sólo faltaba Spectra). Cuando el asunto llegó a los tribunales, a través de Manos Limpias (¡ja!), la propia Fiscalía (que ya es decir) desdeñó aquello como una chorrada monumental; el supuesto informe estaba elaborado no sobre resultados de investigaciones, sino sobre… noticias periodísticas sin ningún fundamento. Aquí puedes leerlo. Profecía autocumplida: los medios publican chorradas, las chorradas se convierten en un informe, con el informe se acusa, los medios publican la acusación.

Al parecer, esto enfrentó a la Fiscalía con el Ministerio de Interior, que presuntamente filtró la operación contra Manos Limpias y Ausbanc prematuramente para dificultar que los trincaran.

Hoy se habla mucho del supuesto ataque de Pablo Iglesias (hábil como él solo) contra un periodista. No te preocupes, que ya lo convertirá Hermann Tertsch en asesinato de periodistas, o algo así. Mientras tanto, ya lo han convertido en un supuesto ataque de Iglesias a la prensa. Ha salido insistentemente en el telediario, cuando casi nunca sale nada de lo que dice Iglesias (y sí vemos mucho a ese chaval… ¿cómo se llamaba? Albert Rivera).

En resumen: hoy estamos hablando de la libertad de expresión en España, supuestos ataques a la prensa, libertad de información… por una chorrada de comentario que no merece ni diez segundos de atención. Mientras, el partido en el poder no es que haya dado ruedas de prensa a través del plasma, y/o sin preguntas, su presidente no haya dado la cara excepto cuando le convenía, que no se someta al control del Parlamento…

Es que este gobierno, con mayoría absoluta aprobó nada menos que una ley mordaza por una parte, y por otra una reforma de la ley de enjuiciamiento criminal, para que no se les pudiera llamar “imputados” y también para que los telediarios no puedan volver a sacar a Rato entrando en un coche.

Pero no, que Iglesias diga chorradas sobre los titulares de los periodistas es del máximo interés y mucho más peligroso, no compares.

No es solo este tipo de cosas. En la noche electoral, me indigné, me quedé absolutamente atónito, no podía creer lo que veía, cuando en televisión pusieron la proyección de escaños mediado el escrutinio, y en la infografía dibujaban los escaños de Podemos en una sola fila, al fondo del hemiciclo. Me parecía que estaba soñando, que era una manipulación tan sumamente descarada para hacer que los escaños de Podemos parecieran una mierda, que no podía ser real. Pero lo era. No entendí cómo aquello no fue motivo de un escándalo nacional.

Así salió en televisión, y ya digo, me llegaba la mandíbula al suelo:

tve-20d-hemiciclo

No, no fue una cosa subrepticia y momentánea: ahora mismo, la web de TVE tiene esto, lo acabo de capturar:

Web TVE 22-04-2016

Pero cuando ya me quedé definitivamente de piedra fue… ¡cuando vi que al constituirse las Cortes pretendían realmente llevar aquello a la realidad! No era una manipulación de un periodista; era la verdadera intención del sistema. Algo absolutamente inédito en la historia democrática de España. La Mesa del Congreso lo llevó a la práctica, aunque luego rectificó en parte.

Así ha sido con tantas otras cosas. Los han tratado de piojosos, literalmente (una vicepresidenta de la Mesa del parlamento español, aparte de otros periodistas). La última es que no haya representantes de Podemos en la Mesa de la Diputación Permanente del Congreso.

Dan igual las simpatías políticas que cada cual pueda tener. Gestos de este tipo parecen tener la intención de ningunear, ofender, proscribir, despreciar. Y a la gente que los pone en práctica parece darles igual que al hacerlos, y al hacerlos a ojos de todo el mundo en el Parlamento, que es precisamente el sitio de los gestos y del simbolismo, se esté (de manera oficial y muy notoria) transmitiendo la impresión de ningunear, ofender, proscribir y despreciar a unos cuantos millones de votantes.

Es decir, que el guión de la casta contra el pueblo que se ha montado Podemos, paradójicamente, no ha perdido solidez después de llegar al parlamento, que sería lo normal, sino que la ha ganado.

Y me reafirma lo que pensé en su día: que Podemos no va a gobernar. Y lo que también dije ya aquí: no entiendo por qué la gente se apresuró a dar por derrotado a Rajoy. Yo sigo pensando, igual que al principio, que es muy probable que vuelva a ser presidente.

 

Las avionetas rompenubes

8 08UTC abril 08UTC 2016

Hoy, cuando vi la portada de El Mundo, no me lo podía creer.

Había un artículo titulado ¿Quién está disolviendo las nubes en Andalucía?

No me podía creer que un periódico publicara algo así. Entiendo las mentiras políticas interesadas, entiendo que nos tenga que importar mucho Venezuela, entiendo todas aquellas sandeces de los peones negros. También entiendo los cortapegas de becario para rellenar. Todo eso testimonia el estado terminal del periodismo, y hay unos motivos. Es triste, pero es comprensible.

Sin embargo, esto no sólo se escapa de la lógica; es tan burdo, tan tonto, tan cutre, que no sé si se puede caer mucho más bajo.

Empieza Ramón Ramos afirmando sin más como hecho cierto: “No es leyenda urbana ni ciencia ficción: las avionetas ‘rompenubes’ existen y su actividad es dañina para los cultivos en las zonas en las que actúan. El último episodio tiene lugar fecha y hora.”

No es leyenda urbana, y existe. Y ya está. ¿Pruebas, investigaciones? Ninguna. Se da como cierto algo que nadie ha visto ni probado ni justificado ni siquiera remotamente, y a partir de ahí, se dicen un montón de tonterías. Y ya tenemos artículo. A otra cosa.

Da vergüenza ajena.

 

A qué suena el sexo sórdido

2 02UTC diciembre 02UTC 2015

Escribe Carmen Rigalt un artículo que se titula “El sexo sórdido“. Y el tema principal es que no se le ocurre un nombre que le guste para los genitales femeninos.

Dice cosas como esta:

En primero de feminismo aprendimos que los genitales masculinos tenían buen significante y mejor significado, mientras que los femeninos estaban sujetos a un significante ridículo y un significado grotesco. Miento: el significado es el que es desde siempre, pero el desprecio al que ha estado sometido secularmente el sexo femenino ha dejado la palabra a la altura del betún.

Como tantas feministas, confunde sus propios prejuicios con los prejuicios ajenos. Todas las palabras que se le ocurren le parecen toscas. Se queja de que los genitales femeninos son despreciados, pero es ella la que se avergüenza de nombrarlos y no encuentra la manera y encuentra tosquedad por todas partes.

Mira esta otra frase, si no (las negritas son suyas):

No es culpa de las mujeres que los nombres de sus genitales hayan caído tan bajo. Mi nuera busca una palabra para prestársela a su niño, que señala la entrepierna de la madre diciendo: “Ahí pito”. No parece oportuno confundir a la criatura en edades tan tempranas, haciéndole creer que el pito es la única verdad universal.

No sé si su nieto de muy corta edad, varón, que supongo que la única entrepierna que conoce es la suya propia (donde hay un “pito”), debería pedir perdón por generalizar de forma machista basándose en su limitada experiencia. Por cierto, muy propio de la ocasión eso de “no es culpa de las mujeres”, pero el párrafo y el artículo me llevan a pensar que sí, que es culpa precisamente de las mujeres.

Como tantas feministas, también confunde el género gramatical con la identidad sexual (y debería ser difícil de disculpar en una escritora salvo que sea tan mala y esté tan obsesionada como Rosa Regàs, pero por desgracia en este asunto hay una epidemia de tontería colectiva y no dejaríamos títere con cabeza):

Guardo para el final el único nombre femenino que encontré: almeja. El resto eran masculinos.

Fíjate. No busca señales ocultas, por lo visto, en el hecho de que polla, chorra, minga, picha, pilila, tranca… tengan género femenino. Y por otra parte no conoce “vagina”, quizás demasiado obvio (bueno, también impreciso, hay que reconocerlo).

Pero lo más sorprendente ha sido esto:

A lo mejor todavía estamos a tiempo de arramblar esas onomatopeyas que tanto bochorno nos producen.

¿Onomatopeyas? O sea, que ¿todas esas palabras que tan poco le convencen… suenan como aquello que describen?

Carmen… estoy muy, muy poco interesado en los genitales ajenos y por extensión en los tuyos, pero ahora me has dejado con la duda. ¿Los tuyos suenan, o dicen “chichi”, o algo así? Vivir para ver.